(C) DW
La prensa deportiva enfrenta
nuevos retos en cuanto al cubrimiento independiente de la información
sobre sus diferentes disciplinas. En los últimos años el poder económico de los
clubes ha crecido y con él el interés de influenciar lo que se pública sobre
ellos en los medios de comunicación, que a veces son también sus socios
comerciales.
“Entre más grande es el club, más
grande es su interés de resaltar lo positivo. Entre más dinero entra y más
grandes los aportes de los patrocinadores más cuidado se pone en lo que se
puede publicar sobre ellos. Entonces es lógico que se intente ejercer
influencia y que cada vez haya menos necesidad de tener consideración con la
libertad de prensa”, contó a Deutsche Welle Erich Laaser, Presidente de la Asociación
de Periodistas Deportivos de Alemania.
Los mecanismos que utilizan los
clubes para moldear qué se informa sobre ellos y cómo son muy variados. Uno de
ellos, por ejemplo, es al que acudió recientemente el Bayern München al negarse
a acreditar a los diarios ingleses Daily Mirror y The Sun para el partido de
cuartos de final de la Champions League contra el Manchester United.
El periodista también resalta que
el deporte y los medios no están en orillas opuestas, sino “navegando en el
mismo río, pero no en el mismo bote. La obligación de la prensa es cuidarse de
no ir en la dirección que le dicten, sino de conservar su independencia, y su
actitud crítica”.
El deporte también alcanza un
considerable nivel de intervención a través de la venta de los derechos de
transmisión a la televisión, y la radio. Los canales y las cadenas que pagan,
pasan a ser “socias”, ambas necesitan un buen producto y para proveerlo los
clubes se valen del dinero que ingresa por concepto de las emisiones de los
partidos.
El presidente de la Asociación de
Periodistas Deportivos de Alemania sostienen que esa relación se establece a
costo de la libertad de prensa: “pagar por algo elimina la independencia, y la
televisión y la radio actúan con menos libertad que otros medios”, dice.
Ante esta situación, según
Laaser, la prensa escrita se vuelve importante como órgano de control y
generador de opinión, una tarea que difícilmente pueden cumplir los nuevos
medios electrónicos, susceptibles a ser influenciados por el deporte debido a
la velocidad que requiere su metodología de trabajo. “Ellos están más ocupados
con reproducir la información que les suministran, que con confrontarla”.
De otro lado, los clubes han
conseguido también establecer canales propios de comunicación con el aficionado
en los que el enfoque positivo de las relaciones públicas matiza las
informaciones que se propagan.
En las páginas oficiales de
Internet de los clubes hay todo tipo de exclusivas: fotos, vídeos, entrevistas.
No es algo extraordinario que este material sea reproducido por los medios de
comunicación tradicionales, que sólo de esta manera pueden ofrecer a su público
información de los deportistas y clubes.
La Asociación de Periodistas
Deportivos de Alemania observa la situación con sentimientos encontrados. De un
lado hay que reconocer que los clubes están en todo su derecho de defender sus
intereses, y que si acuden a esta modalidad de entregar material que generan
ellos mismos, en vez de permitir que la prensa acceda directamente a él, es porque
no en pocas ocasiones esa es la única posibilidad de que el público en general
se entere de lo que dicen los protagonistas.
(C) Foto infobae.com
