Estimados Colegas Peruanos:
Hoy 1 de Octubre, como todos los años,
celebramos en Perú el Día del Periodista. Aprovecho estas primeras palabras para
desearles a todos felicidades, pero para variar trabajando por esta profesión
que tanto amamos, queremos y respetamos. En agosto de 1981 comencé en estas
lides con mucha ilusión de ser parte de este selecto grupo de personas que
dedica sus vidas a comunicarnos con los receptores a través de mensajes, sean
escritos, fotográficos, vídeos y otras formas más.
Este nuevo aniversario me hace pensar y
reflexionar en el ciudadano más ilustre que nos dio este país, en el más
importante luchador, batallador y que siempre honró al gremio. Recuerdo una
vez, allá por el año 82 que se me acercó y me dijo: “Señor Firbas, es una gran
satisfacción para mí y mis correligionarios tenerlo en casa. Me han contado
sobre usted y lo felicito por ser un digno representante de la prensa peruana.”
Simplemente no lo podía creer.
Se trataba nada menos que el mismo Presidente
de la República, el Arquitecto Fernando Belaúnde Terry, quien con dichas frases
me recibió en el local de Acción Popular y me invitó a sentarme junto a él y a
su amada Violeta. Era una confirmación del sentimiento que sentía hacia él.
Recuerdo de pequeño la impresión que me causaron las imágenes cuando fue
derrocado, a pesar de mi corta edad.
En 1965, durante el primer
gobierno del Presidente Fernando Belaúnde Terry, el Congreso de la República
aprobó la Ley 15639, la cual reconoce la profesión de periodista. En 1980, en
su segundo mandato la Ley 23221 creó el Colegio de Periodistas, estableciendo
la obligación de la colegiación para ejercer la profesión.
Su primera medida en el 80 fue
devolverles a sus legítimos propietarios sus medios de comunicación, que fueron
confiscados por el General Juan Velasco Alvarado, cumpliendo de esta manera,
una de sus promesas electorales. A su vez anuló la censura. El líder de Acción
Popular fue uno de los peruanos más ilustres al priorizar un asunto tan
delicado como la Libertad de Prensa.
Belaúnde fue uno de los
luchadores de la libertad de expresión. Además hizo lo posible por formar una
cantera de periodistas debidamente educados y preparados para una función tan
delicada. Gran parte de la población peruana no tiene la menor idea de la
importancia de los comunicadores con su país.
Sin embargo, este luchador,
demócrata y honesto gobernante vio cómo sus sucesores tiraron al tacho todo su
esfuerzo. En 1985, el Doctor Alan García Pérez se encargó de hacer leña a la
prensa a través de conductas impropias que destruyó lo realizado por su
predecesor. Con una política, que logró la adhesión interesada por gran parte
del periodismo y del Poder Judicial hizo lo que le vino en gana y todos sus
delitos quedaron impunes.
Pero Alberto Fujimori enterró
definitivamente el sueño de Belaúnde al dictar una ley con la maléfica
intención de empobrecer la educación del pueblo a través de una prensa vulgar,
llamada ‘prensa chica’
La Ley del año 1998, que
intrépidamente se basa en el Artículo 2 inciso 4 de la Constitución de la
República del Perú, que a la letra dice: toda persona tiene derecho a las
libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento
mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de
comunicación social, sin previa autorización ni censura ni impedimento algunos,
bajo las responsabilidades de ley.
Está muy claro. Pero una cosa es
opinar, expresarse libremente en un medio de comunicación y otra es ser
reportero, editor, director, jefe de informaciones, jefe de redacción,
redactor, locutor, entre otras actividades inherentes al profesional en
comunicaciones. Estoy completamente de acuerdo en que todos tienen derecho a
opinar, expresarse sin censura y los medios ofrecen suficientes espacios en sus
programaciones para que esto sea una realidad.
Pero de allí: ¿ser profesional?
Basura fueron esos pseudoperiodistas que se prestaron a tus coimas –dos mil
dólares por portada legalmente comprobada- para escribir e informar lo que te
daba la gana. Gracias a ti nuestros ciudadanos han recibido sólo porquería de
casi todos los medios peruanos. No tienes ni la menor idea del daño que has
hecho no al gremio, sino al país entero, que ahora recibe un bombardeo de
mensajes llenos de porquería, llenos de dolor, llenos de sufrimiento y vacíos
de educación, cultura, salud y deporte. Es tu herencia SÍ A LA PRENSA LIBRE, NO A LOS VENDEDORES DE CONTENIDOS.
Hans – Peter Firbas
