Hola Amigos:
A pesar que no vamos a ganar nos inscribimos al concurso de excelencia periodística SIP 2014 con la siguiente crónica. Vieja, pero por su valor en ese entonces quería hacerla pública. Allí les va:
PERSECUCIÓN PRESIDENCIAL
A pesar que no vamos a ganar nos inscribimos al concurso de excelencia periodística SIP 2014 con la siguiente crónica. Vieja, pero por su valor en ese entonces quería hacerla pública. Allí les va:
PERSECUCIÓN PRESIDENCIAL
HISTORIA VERDADERA (C) Hans - Peter Firbas
El 22 de
mayo de 1988 Alan García acudió al VII Congreso Nacional de la Juventud
Aprista, que se realizó en Huamanga, Ayacucho. En ese entonces yo era
corresponsal en Lima de Radio Educación de México. Además trabajaba como
director de prensa en Radio Cadena y me llamó por teléfono un alto dirigente
político del PPC y me dijo: “Hans tengo una bomba.”
Como bien
lo explicó el ex ministro César Vásquez Bazán el 21 de julio del mismo año en
un artículo periodístico: “sin embargo, de manera extraña, el denominado
Discurso de Ayacucho fue convenientemente filtrado hacia el exterior del
Partido, yendo a parar a las manos de dirigentes del Partido Popular Cristiano.
¿Las razones de tamaño descuido? Pues, a no dudarlo, la proximidad del
Congreso Nacional del PAP, a celebrarse en agosto de 1988.”
Recibí el
audio de dicho discurso y escuché lo siguiente de boca del presidente García:
“y debemos reconocer cómo Sendero Luminoso tiene militantes activos,
entregados, sacrificados. Debemos reconocer algo que ellos tienen y nosotros no
como partido… equivocado o no, criminal o no, el senderista tiene lo que
nosotros no tenemos: mística y entrega…”
“Esa es
gente que merece nuestro respeto y mi personal admiración porque son, quiérase
o no, militantes. Fanáticos les dicen. Yo creo que tienen mística y es parte de
nuestra autocrítica, compañeros. Saber reconocer que quien, subordinado o no,
se entrega a la muerte, entrega la vida, tiene mística.”
El informe
final de la Comisión de la Verdad concluyó sobre ese discurso: “buscando ganar
la moral de sus jóvenes partidarios -enfrentados con las dirigencias
intermedias-, García idealizó los rasgos de la militancia senderista para
justificar la importancia del compromiso con el partido. El discurso se filtró
a la prensa.” Fui yo el culpable de la difusión, ya que había un contenido
periodístico valioso.
Además de
la apología al terrorismo la ‘pepa’ era para mí lo que opinó sobre el Partido
Revolucionario Institucional de México, que en ese entonces gobernaba. Radio
Educación era un medio estatal y manejado por el PRI. García se refirió a
ellos. “El partido no me deja hacer la revolución. Todos son unos corrompidos.
No voy a ser como esos gusanos del PRI, que se enquistan en el poder para robar
y delinquir. Los únicos militantes honestos y con voluntad de transformación
somos ustedes y yo”.
A mis 26
años me habían elegido para ser yo –si me atrevía- a difundir este discurso.
Era un honor. Quise sacar el audio por Radio Cadena, pero al consultar con los
dueños me señalaron que “nos van a perseguir, amenazar y van a hacer lo posible
por cerrarnos. No sale.” Comprensible la posición, pero como periodista de
Radio Educación tuve la oportunidad de utilizar ese canal para informar. “Este
es un despacho especial para Radio Educación de México desde Lima, Perú. El
Presidente Alan García señaló hoy….” y en directo transmitieron el audio.
A la
mañana siguiente, muy temprano, una camioneta con tres o cuatro policías con
fusiles en mano tocaron la puerta de mi casa preguntando por mí. Mi esposa les
dijo que me había ido a la radio. Esperé unos minutos que se retiraran, tomé un
taxi con destino a la Embajada de México en Lima, en ese entonces ubicada en la
Avenida Santa Cruz, a un par de cuadras de Radio Cadena.
Ya tenía
una relación amical con el señor embajador. Me abrió la puerta y me recibió en
su despacho. “Hans, ya me enteré de la noticia. Ya me avisaron de México y vamos
a exigir una aclaración a Alan García.” Le conté sobre la visita mañanera, tomó
el teléfono y llamó al Secretario de Prensa del Presidente.
“El señor
Firbas está a mi lado. Si ustedes cometen una acción de cualquier tipo contra
él será considerada como un problema diplomático entre Perú y México.” Luego me
dijo que me quedara unas horas dentro de la embajada y efectuó unas llamadas
más a otras personas vinculadas al APRA. “Todo bien Hans. Anda tranquilo y
gracias por tu valentía.” Lo recuerdo muy bien.