"La
corrida de toros es un deporte" La definición de deporte según la RAE:
"actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone
entrenamiento y sujeción a normas"; hasta aquí estaríamos de acuerdo.
Pero, decir que el toreo es un deporte de competencia igualitaria entre dos
rivales, es falso, pues esta condición no se cumple.
Los
sucesivos escándalos por el afeitado de los toros (cortar o limar la punta de
los cuernos al toro para que su lidia resulte menos peligrosa) o las
investigaciones que han dejado ver la manera en que los toros son preparados
para la corrida en toriles; dejan mucho que desear a una afirmación como que el
enfrentamiento se da entre dos rivales en iguales condiciones. Hoy una corrida
de toros es un espectáculo de engaño y falsedad, donde los machos se enfrentan
a un animal completamente minado en sus facultades físicas mediante el
cansancio y el dolor.
"Los
toros son una tradición, y las tradiciones hay que mantenerlas" Las
tradiciones sustentadas en la violencia y el aniquilamiento no hacen más que
perpetuar éstos comportamientos como dignos de práctica y seguimiento: si
podemos matar un animal, ¿por qué no podremos matar también a nuestro enemigo
político, o a todo aquel contra el que nuestras diferencias se vuelquen? Las
tradiciones deben ser soporte de lo que nos define y construye, pero también de
lo que esperamos en el futuro. La pretendida racionalidad de nuestras
sociedades y los nobles objetivos pacíficos en el mundo, están amenazados toda
vez que dejamos a este tipo de tradiciones ser fundamento formativo de las
nuevas generaciones.
"Las
corridas de toros son un arte" El arte es un proceso de creación y
construcción, que da vida, no la quita. Como interpretación de una
representación mental, algunos autores han definido al toreo como seductor, en
tanto niega lo absurdo y trágico de la muerte humana, trascendiendo y
humillando la animalidad del toro.
Sin
embargo, lo que sucede no es el enfrentamiento de toro con torero, sino un
animal contra el arsenal del torero. Éste destruye y aniquila, en búsqueda de
la ansiada "inmortalidad" que consigue efímeramente bajo el disfraz
de la fama, de salir por la puerta grande y de premiar al diestro a merced de
las orejas y/o la cola de un pobre animal que ha sido el fantoche en la farsa.
Este arte no construye ni da valor. Antes bien, destruye todo lo enaltecedor
del arte para la vida humana.
"El
toro muere dignamente" La dignidad es un valor y una categoría
construida por los humanos para simbolizarnos cosas. Pero acá es utilizada para
describir desde la perspectiva del toro lo que la muerte simbolizaría para él.
Para un animal como el toro, el dolor es el dolor y la muerte es la muerte, no
son dignas ni indignas. La muerte es el fin de su vida. Y mientras más rápido y
de golpe suceda, mejor -al menos, esa sería para los humanos una muerte ideal.
"Los
toros son cultura" En 1980, la UNESCO, máxima autoridad mundial en
materia de cultura, emitió su opinión al respecto: "La tauromaquia es el
malhadado y venal arte de torturar y matar animales en público y según unas
reglas. Traumatiza a los niños y a los adultos sensibles. Agrava el estado de
los neurópatas atraídos por estos espectáculos. Desnaturaliza la relación entre
el hombre y el animal. En ello, constituye un desafío mayor a la moral, la
educación, la ciencia y la cultura".
"Son
parte de la tradición religiosa, que honra a la virgen y a algunos santos"
Este es un gravísimo error. La iglesia en varias oportunidades, ha condenado la
celebración de fiestas en que se torturen y maten animales. El papa Pío V en
1567 promulgó una bula en que "condena estos espectáculos torpes y
cruentos", estableciendo pena de excomulgación para clérigos, emperadores,
reyes y cardenales que fomentaran dichos espectáculos.
"Sin
corridas no habría toro bravo, éste desaparecería" El toro es un
animal herbívoro. Gran parte de su vida consiste en buscar pastos para
alimentarse, y no es bravo sino en las luchas territoriales, en la lucha por la
reproducción y/o en situaciones de peligro. El toro es artificialmente
manipulado y provocado para que responda de manera agresiva al torero.
"El
toro no sufre" Como cualquier animal y con un sistema nervioso central
sí siente: si vemos a una mosca posarse sobre el lomo de un toro, apenas la
percibe éste trata de espantarla. ¿Cómo no sentirá un toro la puya, las
banderillas o la espada? ¿O acaso el toro se orina y defeca en la corrida,
porque le da pánico escénico? Peor si pensamos que en los toros no sólo éste es
torturado, muchas veces los caballos de rejoneadores y/o picadores también caen
heridos...Y ellos también sienten.
"El
que quiera ver los toros que los vea, el que no que se vaya" Podría
decirse lo mismo de la pedofilia: el que quiera hacerlo que lo haga, los otros,
que hagan vista gorda y sigan su vida. Las temporadas taurinas, las escuelas y
las ganaderías se financian con dineros públicos a través de donaciones,
exenciones de pago de tasas, subsidios. Un porcentaje importante de personas
que están contra las corridas de toros (68.8% de los españoles) no querrían que
sus dineros fueran a dar al fomento de esta cruel tradición.
Taringa.net
/ Hans – Peter Firbas
