(C) Jo Gröbel
El panorama mediático alemán presenta sus especificidades, entre las cuales se cuenta la acentuación de la soberanía federal en los ámbitos de la cultura y la radioteledifusión y la coexistencia entre medios de comunicación públicos y privados, habitual en Europa pero no tanto a nivel internacional. En términos de libertad de prensa y opinión Alemania ocupa una posición muy destacada a nivel internacional.
El panorama mediático alemán presenta sus especificidades, entre las cuales se cuenta la acentuación de la soberanía federal en los ámbitos de la cultura y la radioteledifusión y la coexistencia entre medios de comunicación públicos y privados, habitual en Europa pero no tanto a nivel internacional. En términos de libertad de prensa y opinión Alemania ocupa una posición muy destacada a nivel internacional.
El pluralismo de opiniones y el pluralismo informativo son un hecho. La prensa no está en manos de gobiernos ni partidos sino, antes bien, de empresas mediáticas privadas. Al hilo de la democratización de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial se introdujo el sistema de radiotelevisión pública de modelo británico (BBC). Las entidades de radiotelevisión se fundaron como corporaciones de derecho público financiadas con cánones. En la década de los ochenta se autorizaron las cadenas privadas.
En Alemania la libertad de prensa y opinión es un bien constitucionalmente protegido. La garantía constitucional de la libertad de prensa y comunicación está consagrada en el Artículo 5 de la Ley Fundamental: “Toda persona tiene el derecho a expresar y difundir libremente su opinión de palabra, por escrito y a través de la imagen, y de informarse sin trabas en fuentes accesibles a todos. (...) La censura está prohibida.”
En general la estructura mediática alemana se explica por los condicionantes específicos de la reciente historia del país. Alemania vivió las radicales transformaciones del siglo XX en intervalos de menos de treinta años. La democratización, la Primera Guerra Mundial, la República de Weimar, el “Tercer Reich” y la Segunda Guerra Mundial, el conflicto Este-Oeste y la Guerra Fría, la revolución estudiantil y la reunificación siempre tuvieron también una vertiente mediática, es más, sin los medios de comunicación de masas hubieran sido impensables.
En Alemania la libertad de prensa y opinión es un bien constitucionalmente protegido. La garantía constitucional de la libertad de prensa y comunicación está consagrada en el Artículo 5 de la Ley Fundamental: “Toda persona tiene el derecho a expresar y difundir libremente su opinión de palabra, por escrito y a través de la imagen, y de informarse sin trabas en fuentes accesibles a todos. (...) La censura está prohibida.”
En general la estructura mediática alemana se explica por los condicionantes específicos de la reciente historia del país. Alemania vivió las radicales transformaciones del siglo XX en intervalos de menos de treinta años. La democratización, la Primera Guerra Mundial, la República de Weimar, el “Tercer Reich” y la Segunda Guerra Mundial, el conflicto Este-Oeste y la Guerra Fría, la revolución estudiantil y la reunificación siempre tuvieron también una vertiente mediática, es más, sin los medios de comunicación de masas hubieran sido impensables.
