domingo, 3 de mayo de 2015

MENSAJE DE HANS - PETER FIRBAS POR EL DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

A pocas horas de celebrar este 3 de mayo el DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, quiero hacer un severo llamado de atención a las organizaciones internacionales, a los diferentes gremios que agrupan a nuestra profesión, como a la Sociedad Interamericana de Prensa y a Reporteros sin Fronteras y a un sin número de personas que nos defienden, lamentablemente enfocando el asunto donde no se debe.

Como lo expusimos en los anteriores artículos hay una condición indispensable para que las celebraciones no queden en un brindis, una cena, unos saludos y una serie de pronunciamientos, seminarios, discusiones y cátedras que la libertad de expresión se vuelva una realidad, aunque en mi opinión me parece imposible que se logre. 

Mientras el dinero y el poder jueguen un factor primordial en el asunto de las comunicaciones sociales y que los medios no respeten las diferentes leyes, entre ellas la Ley de Radiodifusión, que les otorga sus licencias de funcionamiento con diversas condiciones que deben cumplir. Los medios son un servicio a la sociedad y su responsabilidad es enorme para el enriquecimiento intelectual, cultural y educativo de nuestro país y sus ciudadanos.

Mientras ese dinero compre a los propietarios de los medios para que dejen de prestar un servicio a la comunidad, mientras la publicidad por invertir dinero ponga condiciones en los contenidos y en las programaciones, mientras los periodistas profesionales sean empleados de incapaces y con diferentes objetivos que los verdaderos periodistas, la libertad de expresión será un sueño utópico.

Mientras los gobiernos repartan millones a los medios para conseguir aliados en sus estrategias de preservar sus poderes. Mientras los periodistas seamos asesinados, amenazados y recibir suelos insultantes nada sera posible.

El dinero habla, canta y hace bailar al mono. Los monos son esos propietarios, accionistas que amasan fortunas. Los periodistas sólo somos simples empleados a merced de ellos. En este día tan especial centremos la verdadera razón por la cual la libertad de prensa no existe. Hay que buscar la forma de reglamentar que primero sean comunicadores profesionales los que encabecen los medios y sean los responsables de su manejo.

Finalmente, ver la forma que todo aquel que invierta dinero en los medios, sean privados o estatales firmen acuerdos de no interferir para nada en ellos. Y por favor, los medios son un servicio y lo hemos olvidado hace tiempo.


Hans - Peter Firbas
Miembro Sociedad Interamericana de Prensa