Me levanté, tome el paquete de diarios de la puerta de mi casa. Revisé las portadas. En la noche miré la televisión para ver los programas políticos de mayor sintonía de los domingos por la noche. Tras meditar después de un largo domingo de trabajo atendiendo los requerimientos de mis clientes hice un balance y antes una pregunta. ¿Por qué los medios de comunicación en mi país no han tratado el tema? Salvo un par de excepciones la noticia ha pasado casi inadvertida en la prensa peruana.
¿Por qué razón? Porque simplemente no es una noticia importante difundirla, además porque es ir contra ellos mimos. Exponer ante el país masivamente esta celebración no es conveniente, ya que tendrían que haber explicado, analizado y discutido los contenidos inherentes a la libertad de expresión, lo que los pondría frente a una crítica pública sobre la manera cómo es manejada por ellos. Muy conveniente.
Salvo algunos bloggers, uno que otro comentario editorial, un par de medios y punto. ¿Mensaje del señor Presidente? Ningún debate, ni análisis, ni nada rescatable sobre una connemoración tan importante.
CASO OROPEZA
Por el otro lado, el señor Oropeza volvió a ser masacrado en los medios, acusándolo de todo, contra la ley que manifiesta claramente que TODA PERSONA ES INOCENTE HASTA QUE SE DEMUESTRE JUDICIALMENTE LO CONTRARIO. Inclusive que haya sido condenado y sentenciado con pruebas. El pobre abogado de Oropeza, entrevistado por una señora anoche, trataba una y otra vez de decirlo, sin poder hacerlo. Sólo recibía un fuerte bombardeo de preguntas sobre el señor Oropeza.
Esa sí es noticia. El escándalo, el sensacionalismo, sin respetar su dignidad, sus derechos humanos y una serie de leyes que lo defienden. Ya los medios le han puesto su sello de culpable. Casi seguro que lo sea, pero los periodistas deben seguir las normas legales y de ética para tratar casos como este. Nos convertimos en el Poder Judicial y ya lo declaramos culpable y por lógica la sociedad asume ese bombardeo informativo como suficiente.
Así estamos y así seguiremos por siempre. Amén.
Hans - Peter Firbas
¿Por qué razón? Porque simplemente no es una noticia importante difundirla, además porque es ir contra ellos mimos. Exponer ante el país masivamente esta celebración no es conveniente, ya que tendrían que haber explicado, analizado y discutido los contenidos inherentes a la libertad de expresión, lo que los pondría frente a una crítica pública sobre la manera cómo es manejada por ellos. Muy conveniente.
Salvo algunos bloggers, uno que otro comentario editorial, un par de medios y punto. ¿Mensaje del señor Presidente? Ningún debate, ni análisis, ni nada rescatable sobre una connemoración tan importante.
CASO OROPEZA
Por el otro lado, el señor Oropeza volvió a ser masacrado en los medios, acusándolo de todo, contra la ley que manifiesta claramente que TODA PERSONA ES INOCENTE HASTA QUE SE DEMUESTRE JUDICIALMENTE LO CONTRARIO. Inclusive que haya sido condenado y sentenciado con pruebas. El pobre abogado de Oropeza, entrevistado por una señora anoche, trataba una y otra vez de decirlo, sin poder hacerlo. Sólo recibía un fuerte bombardeo de preguntas sobre el señor Oropeza.
Esa sí es noticia. El escándalo, el sensacionalismo, sin respetar su dignidad, sus derechos humanos y una serie de leyes que lo defienden. Ya los medios le han puesto su sello de culpable. Casi seguro que lo sea, pero los periodistas deben seguir las normas legales y de ética para tratar casos como este. Nos convertimos en el Poder Judicial y ya lo declaramos culpable y por lógica la sociedad asume ese bombardeo informativo como suficiente.
Así estamos y así seguiremos por siempre. Amén.
Hans - Peter Firbas