Por Hans - Peter Firbas
El empate rescatado por la selección peruana de fútbol ante su similar de México ha sido importante, no sólo porque se ha enfrentado a una de las oncenas más poderosas del continente, sino que encaró los últimos minutos con sólo diez jugadores, ante la expulsión de Requena a los 79'. Los primeros 20' con un vendaval de ataques de la bicolor, le pasaron la factura en el segundo tiempo, al recaer en algo el estado físico de los locales. Sin embargo, durante los 90' demostraron estar conectados entre ellos y con gran capacidad de entendimiento como equipo y un buen esquema técnico presentado por el técnico argentino Careca.
A pesar de la baja del desempeño nacional, Jefferson Farfán convirtió a los 62' ante un centro fallido de Guerrero, que fue a parar a la rodilla de un defensor mexicano, quien a su vez lanzó el balón a su propio palo izquierdo. La redonda rebotó, se le pasó al arquero y Farfán aprovechó su amplia experiencia en ocasiones similares y la metió al fondo marcando la diferencia.
Lo bueno que tuvo Perú es que no se tiró atrás y trató de marcar el segundo para segurar el resultado, pero se notaba que las fuerzas físicas ya no eran las mismas. A los 52' Requena ingresa por Advíncula y posteriormente a los 66' Hurtado por el mejor jugador de la cancha Lobatón y finalmente Jefferson deja el campo por Pizarro, que para variar entró para no hacer absolutamente nada. El ingreso del mexicano Corona a 30' del final lo tuvo locos a sus marcadores peruanos, haciendo de las suyas por la banda izquierda.
Corona se convirtió en un verdadero peligro para la defensa peruana, ya que en cada enfrentamiento siempre el visitante salía ganador. Por esta razón y a falta de recursos para superarlo Requena cometió tres faltas contra él en pocos minutos y a once del final el árbitro lo expulsó, pero ya México había marcado el empate gracias a un buen cabezazo de Valenzuela a los 76' ante una horrorosa salida del portero peruano. El público salió satisfecho, aunque le hubiera gustado salir victorioso. Un justo empate y las ilusiones aumentan.
LOS QUE PERDIERON FUERON LOS PERIODISTAS PERUANOS INCAPACES DE DECIR LA VERDAD......
¿Qué tan grande puede ser el poder económico o qué tan chica la verdad en los medios?
Sólo una frase. Todos los medios de comunicación del país apuntaron la vergüenza de los cuatro jugadores de fútbol a una 'simple' borrachera y trasnochada, ambas actividades legales. ¡Qué buena! Los titulares de los diarios y noticieros de la TV a Blatter ¡A quién acá le importa, si ni siquiera Burga paga pato! ¿Y el trafico de influencias de ese jugador que negoció a través de su teléfono con MISTER 'X' y dos policías en plena intervención por supuesto exceso de velocidad, impidiendo que la investigación concluya? Ese es un acto ilegal plenamente probado por una filmación y ni los periodistas ni la fiscalía con semejante delito visto por millones de personas dicen ni hacen nada.
El dinero habla. O son los poderosos patrocinadores, o son los medios que ellos mismos se auto censuran. ¿O la palta nos vino sin pepa? No hay peor ciego del que no quiere ver.
El empate rescatado por la selección peruana de fútbol ante su similar de México ha sido importante, no sólo porque se ha enfrentado a una de las oncenas más poderosas del continente, sino que encaró los últimos minutos con sólo diez jugadores, ante la expulsión de Requena a los 79'. Los primeros 20' con un vendaval de ataques de la bicolor, le pasaron la factura en el segundo tiempo, al recaer en algo el estado físico de los locales. Sin embargo, durante los 90' demostraron estar conectados entre ellos y con gran capacidad de entendimiento como equipo y un buen esquema técnico presentado por el técnico argentino Careca.
A pesar de la baja del desempeño nacional, Jefferson Farfán convirtió a los 62' ante un centro fallido de Guerrero, que fue a parar a la rodilla de un defensor mexicano, quien a su vez lanzó el balón a su propio palo izquierdo. La redonda rebotó, se le pasó al arquero y Farfán aprovechó su amplia experiencia en ocasiones similares y la metió al fondo marcando la diferencia.
Lo bueno que tuvo Perú es que no se tiró atrás y trató de marcar el segundo para segurar el resultado, pero se notaba que las fuerzas físicas ya no eran las mismas. A los 52' Requena ingresa por Advíncula y posteriormente a los 66' Hurtado por el mejor jugador de la cancha Lobatón y finalmente Jefferson deja el campo por Pizarro, que para variar entró para no hacer absolutamente nada. El ingreso del mexicano Corona a 30' del final lo tuvo locos a sus marcadores peruanos, haciendo de las suyas por la banda izquierda.
Corona se convirtió en un verdadero peligro para la defensa peruana, ya que en cada enfrentamiento siempre el visitante salía ganador. Por esta razón y a falta de recursos para superarlo Requena cometió tres faltas contra él en pocos minutos y a once del final el árbitro lo expulsó, pero ya México había marcado el empate gracias a un buen cabezazo de Valenzuela a los 76' ante una horrorosa salida del portero peruano. El público salió satisfecho, aunque le hubiera gustado salir victorioso. Un justo empate y las ilusiones aumentan.
LOS QUE PERDIERON FUERON LOS PERIODISTAS PERUANOS INCAPACES DE DECIR LA VERDAD......
¿Qué tan grande puede ser el poder económico o qué tan chica la verdad en los medios?
Sólo una frase. Todos los medios de comunicación del país apuntaron la vergüenza de los cuatro jugadores de fútbol a una 'simple' borrachera y trasnochada, ambas actividades legales. ¡Qué buena! Los titulares de los diarios y noticieros de la TV a Blatter ¡A quién acá le importa, si ni siquiera Burga paga pato! ¿Y el trafico de influencias de ese jugador que negoció a través de su teléfono con MISTER 'X' y dos policías en plena intervención por supuesto exceso de velocidad, impidiendo que la investigación concluya? Ese es un acto ilegal plenamente probado por una filmación y ni los periodistas ni la fiscalía con semejante delito visto por millones de personas dicen ni hacen nada.
El dinero habla. O son los poderosos patrocinadores, o son los medios que ellos mismos se auto censuran. ¿O la palta nos vino sin pepa? No hay peor ciego del que no quiere ver.