1.- El problema de la nacionalización de un pueblo consiste, en primer término, en crear sanas condiciones sociales como base de la educación individual. Sólo aquel que haya aprendido en el hogar y en la escuela a apreciar la grandeza cultural, económica y política de su patria podrá sentir el orgullo de ser súbdito de esa nación. Sólo se puede luchar por aquello que se quiere y se quiere lo que se respeta.
2.- La burguesía ha procedido en infinidad de casos del modo más inmoral y desatinado. Oponían resistencia hasta a las exigencias humanas justificables de los obreros, quienes están impedidos de organizarse en sindicatos para luchar políticamente
3.- Mientras el trato anti social o indigno provoque a hombres resistencias y mientras no se instituyan autoridades judiciales que se encarguen de reparar daños, siempre el más fuerte vencerá en la lucha. Por eso es natural que la persona que concentra en sí toda la fuerza de su empresa, tendrá al frente a un sólo individuo que represente a todos los trabajadores.
4.- Frente al enorme conjunto de oficiales de alta graduación, funcionarios, artistas y científicos, había un ejército mucho más numeroso de proletarios y frente a la riqueza de la aristocracia y del comercio reinaba una sangrante miseria. Delante de los palacios de la Ringstrasse, pululaban miles de desocupados y en los trasfondos de esa vía triunphalis de la antigua Austria, vegetaban vagabundos en la penumbra y entre el barro de los canales. En ninguna ciudad alemana podía estudiarse mejor que en Viena el problema social.
5.- A menudo la mujer y los hijos se contaminan de esa vida, especialmente si el padre de familia es en el fondo bueno con ellos y los quiere a su manera. Resulta entonces que en dos o tres días se consume en casa, en común, el salario de toda la semana. Se come y se bebe mientras el dinero alcanza, para después soportar hambre también conjuntamente durante los últimos días. La mujer recurre entonces a la vecindad y contrae pequeñas deudas para pasar los malos días del resto de la semana. A la hora de la cena se reúnen todos en torno a una paupérrima mesa, esperan impacientes el pago del nuevo salario y sueñan ya con la felicidad futura, mientras el hambre arrecia.... Así se habitúan los hijos desde su niñez a este cuadro de miseria.
6.- Ya en aquellos tiempos llegué a la conclusión de que sólo un doble procedimiento podía conducir a modificar la situación existente: establecer mejores condiciones para nuestro desarrollo, con un profundo sentimiento de responsabilidad social.