La ciudad alemana de Hannover se salvó posiblemente de una devastadora cadena de atentados el pasado martes. Según informa el diario 'Hannoversche Allgemeine Zeitung', la suspensión del partido amistoso entre Alemania y Holanda vino motivada por un aviso de los servicios secretos franceses. Un comando compuesto por cinco terroristas (cuatro hombres y una mujer) planeaban hacer estallar tres bombas en el estadio HDI Arena y otras dos en otros puntos de la ciudad.
Según esas informaciones, el cabecilla de la supuesta célula tiene pasaporte alemán. Los terroristas pretendían introducir los explosivos en el estadio a bordo de un vehículo con autorización. Si ese plan fallaba, uno de los integrantes del comando hubiera ingresado con explosivos en el campo como espectador, con su entrada comprada.
Al parecer, los terroristas querían depositar otra bomba en una parada de autobús.La única mujer del grupo pondría un quinto explosivo en una estación no especificada. Esa mujer no sería una terrorista suicida, sino que su encargo era llegar en tren a la estación en cuestión, depositar la bomba y marcharse luego en otro tren.
La información llegó a las autoridades alemanas dos horas antes del comienzo del encuentro, que fue suspendido media hora después. Al partido iba a asistir la canciller alemana, Angela Merkel, y varios de sus ministros. La selección alemana se había planteado suspender el encuentro después de los atentados de París, pero al final decidió mantenerlo para lanzar una señal a favor de la libertad y contra el terrorismo.
La Fiscalía Federal alemana se ha hecho cargo de la investigación del caso. Esta misma Fiscalía, que se ocupa de la investigación antiterrorista, también ha asumido el caso de un argelino en un albergue de refugiados que pudo haber tenido conocimiento de los planes de atentados de París. El sospechoso, de 39 años, se encontraba en un albergue de la ciudad de Arnsberg, en el oeste del país. Días antes de los ataques, comentó a dos refugiados sirios que en París iba a explotar una bomba en un ataque que iba a conmocionar a toda Francia. Después de los atentados, los dos refugiados sirios informaron del caso al director del albergue, quien alarmó a su vez a la Policía.
El sospechoso fue interrogado y se encuentra en prisión preventiva bajo la acusación de no haber denunciado un delito. El argelino negó en el interrogatorio haber tenido conocimiento de los ataques. En el albergue había llamado la atención por su comportamiento agresivo y por haber expresado odio a Francia. Por el momento se desconoce si el individuo tiene vínculos con organizaciones islamistas o terroristas.
En un registro de su habitación en el albergue, la Policía encontró escondida detrás de un armario una libreta en la que figuraba escrita la fecha de los atentados: "Alí Babá 4, 13.11.15 París", aunque se desconoce si la anotación es de antes o después de los ataques. (C) ELMUNDO.ES
Según esas informaciones, el cabecilla de la supuesta célula tiene pasaporte alemán. Los terroristas pretendían introducir los explosivos en el estadio a bordo de un vehículo con autorización. Si ese plan fallaba, uno de los integrantes del comando hubiera ingresado con explosivos en el campo como espectador, con su entrada comprada.
Al parecer, los terroristas querían depositar otra bomba en una parada de autobús.La única mujer del grupo pondría un quinto explosivo en una estación no especificada. Esa mujer no sería una terrorista suicida, sino que su encargo era llegar en tren a la estación en cuestión, depositar la bomba y marcharse luego en otro tren.
La información llegó a las autoridades alemanas dos horas antes del comienzo del encuentro, que fue suspendido media hora después. Al partido iba a asistir la canciller alemana, Angela Merkel, y varios de sus ministros. La selección alemana se había planteado suspender el encuentro después de los atentados de París, pero al final decidió mantenerlo para lanzar una señal a favor de la libertad y contra el terrorismo.
La Fiscalía Federal alemana se ha hecho cargo de la investigación del caso. Esta misma Fiscalía, que se ocupa de la investigación antiterrorista, también ha asumido el caso de un argelino en un albergue de refugiados que pudo haber tenido conocimiento de los planes de atentados de París. El sospechoso, de 39 años, se encontraba en un albergue de la ciudad de Arnsberg, en el oeste del país. Días antes de los ataques, comentó a dos refugiados sirios que en París iba a explotar una bomba en un ataque que iba a conmocionar a toda Francia. Después de los atentados, los dos refugiados sirios informaron del caso al director del albergue, quien alarmó a su vez a la Policía.
El sospechoso fue interrogado y se encuentra en prisión preventiva bajo la acusación de no haber denunciado un delito. El argelino negó en el interrogatorio haber tenido conocimiento de los ataques. En el albergue había llamado la atención por su comportamiento agresivo y por haber expresado odio a Francia. Por el momento se desconoce si el individuo tiene vínculos con organizaciones islamistas o terroristas.
En un registro de su habitación en el albergue, la Policía encontró escondida detrás de un armario una libreta en la que figuraba escrita la fecha de los atentados: "Alí Babá 4, 13.11.15 París", aunque se desconoce si la anotación es de antes o después de los ataques. (C) ELMUNDO.ES
Foto EFE Estadio vacío, luego del aviso del atentado
