Hans-Peter
Firbas
El 13 de
noviembre de 2015 París sufrió una serie de atentados terroristas, arrojando
una cifra de 137 fallecidos y casi 500 heridos. El estadio, el teatro Bataclan,
La Casa Nostra, La Belle Équipe, y algunas más fueron los objetivos simultáneos.
En el caso de Charlie Hebdo en enero del mismo año sólo 12 los asesinados, ya
que se trataba de un blanco fijo: un medio de comunicación. En Niza en julio
pasado casi 90 muertos y unos 50 heridos. Finalmente, en Bruselas en marzo 35
víctimas.
El 5 de
diciembre, en una escuela de Conectitut en USA fueron asesinados 27
estudiantes, entre ellos 20 niños. Hablamos de sólo un atentado. El 13 de junio
en Orlando en el Club Pulse 50 muertos. No queremos continuar, ya que estamos
por probar lo siguiente. En München 9 muertos, en Ansbach ningún fallecido, en
Baviera en un tren cero muertos y el último en Berlín 12 asesinados. Total 21
víctimas en todo el año.
En Niza un
camión de carga de 19 toneladas, mientras el pistolero de München usó una Glock
17 inutilizable, ya que era parte de una obra teatral. En París, fusiles AKM,
granadas de mano, chalecos con peróxido de acetona, toma de rehenes tiroteos,
ataques suicidas. En Bruselas bombas y fusiles AK-47. En el tren de Baviera un
machete y en Ansbach un suicidio con dinamita colocada en su propio cuerpo.
En Alemania
fueron solitarios atacantes, en Bruselas, Paris y Niza un grupo de varias
personas. ¿Notan claramente las diferencias? Es decir, para los atentados
terroristas de ISIS en Alemania utilizan machete, un suicida que no mata a
nadie, una Glock de una obra teatral, que no la usa, salvo para disparar contra
el chofer de un Scania Articulado en el Mercado de Berlín, mientras el camión
usado en Niza fue acondicionado con armas en la parte delantera, como una serie
de cuchillos largos.
Dejémonos de
engañar a la opinión pública utilizando un sin número de medios de comunicación
que quieren comparar o igualar lo ocurrido en Alemania, con lo sucedido en
Francia y Bélgica. Y ni hablar de Estados Unidos. No merece una oración más.