Tras el fallido
intento de la prensa internacional de hace unos meses -esclava de intereses
económicos y políticos- para que Alemania se crea la historia de que los
pasados actos de delincuentes comunes fuesen reemplazados por ataques
terroristas de ISIS, una vez más insisten masivamente que el camión que se
estrelló contra un mercado navideño en Berlín fue un ‘oficial’ atentado
terrorista.
Luego de pretender
engañar al mundo que ISIS había cambiado sus bombas para ocasionar muertes en
cantidades importantes por un machete y un rifle en las anteriores
oportunidades en Alemania, ahora resulta que estrellan un camión contra un
mercado sin tener en su interior ni siquiera un gramo de explosivos. No hay
forma de convertir en verdad este accidente o posiblemente un premeditado
atentado solitario de un enfermo mental.
El sólo hecho de
que el camión se estrellara y no recorriera decenas de metros atropellando a
gente como en Niza, descarta la autoría de ISIS, aunque la responsabilidad
podría ser de alguien que sea seguidora de sus ideas o intenciones. De ninguna
manera aceptaré como periodista independiente que ISIS haya estrellado un
camión para matar solamente a doce personas. Lo mismo pasó hace unos meses,
cuando nos quisieron embaucar que este grupo del terror cambió sus explosivos
por hachas y rifles.
Las autoridades
germanas, tanto policiales como políticas, no han confirmado oficialmente que
se trate de terrorismo, aunque los medios de comunicación ya acusaron a ISIS
con la única prueba de un Twitter, en el cual a través de un supuesto mensaje
de ellos se adjudicaban ese atentado. El Ministro del Interior Thomas de
Maiziere afirmó que no existen suficientes pruebas y que nada está confirmado.
La policía
berlinesa, a partir de las 21.00 horas, inició en las redes sociales una serie
de despachos informativos para los ciudadanos de la capital alemana. La primera
nota señalaba que un camión se había estrellado contra un mercado navideño,
causando muertos y heridos. Poco después ampliaron los detalles sobre los
ocupantes del vehículo. Uno muerto y el otro herido.
La Deutsche
Welle a la 1.00 hora peruana manifestó que el atacante podría ser paquistaní o
de Afganistán y fue detenido aproximadamente un kilómetro del lugar del
accidente tratando de huir. El coche con matrícula polaca fue robado horas
antes y transportaba materiales de acero. Otro indicio muy evidente. Todo acto
terrorista es planeado cuidadosamente. El camión no tenía ni armas ni bombas.
Los periodistas
de los principales medios comenzaron a difundir que existía un paquete
sospechoso en el camión. Finalmente se confirmó que se trataba de un saco de
dormir. Algo más de las 2.00 de la mañana de hoy martes en Perú la DW escribía
que se desconoce si fue un ataque terrorista o un ataque de un loco solitario.
Claro está que USA, Francia y Gran Bretaña tomaron la cuestión con toda la
seguridad que se trataba de un atentado.
Mientras tanto,
la Canciller Angela Merkel, el Alcalde de Berlín Michael Müller y la Ministra
de Defensa Ursula von der Leyen hasta este momento no emitieron opinión sobre
las causas de este penoso suceso. Von der Leyen, quien se encuentra en Malí,
opinó sobre “noticias inquietantes desde Alemania”. A pesar que el autor de 23
años está detenido e ingresó a Alemania pidiendo asilo con identidad falsa, no
ha declarado sus intenciones.
Mientras los
medios españoles hablan de masacre, de una Alemania asustada y los argentinos
de matanza, hay un especial objetivo en culpar a ISIS de toda actividad de
delincuentes en dicho país. Resulta entonces que los poderosos terroristas de
ISIS usan machetes, hachas, rifles y estrellan un camión contra un mercado para
matar a doce personas.
En Niza fallecieron
alrededor de cien personas, en Berlín no pasan de doce. En el ataque a Francia
el camión fue alquilado, mientras en Alemania fue robado. El primero de ellos
recorrió cientos de metros atropellando a diestra y siniestra, mientras en el
segundo se estrelló y recorrió solamente algunos metros. Aunque esta opinión
está basada en indicios iniciales, lo que sí es innegable es la campaña de la
prensa internacional por meter a Alemania a una guerra que no es suya, con la
única intención de beneficiar a USA con su negocio de guerra.
Esperemos hoy
martes, ya que en Alemania estamos cerca al medio día. Teorías algunas, como la
de un acto de los nacionalistas germanos que buscan que Merkel no gane las
próximas elecciones y de varios países, que culpan a Alemania de haber abierto
sus puertas a miles de hambrientos, pobres, enfermos y necesitados de ayuda
urgente. Nuevamente queda demostrado que para casi todos la ayuda humanitaria
es un delito.