El campeón mundial de Moto GP, el español Marc
Márquez en Honda, sigue siendo el rey de Sachsenring. El piloto de Honda logró
en dicho autódromo alemán su novena victoria consecutiva. Diez vueltas antes
del final de la carrera, encendió el acelerador, dejó a todos atrás y condujo
hacia la victoria de forma segura, mientras su encarnizado rival, el italiano
Valentino Rossi en Yamaha hizo lo que pudo, pero sólo consiguió el segundo
puesto, mientras el otro Yamaha de Maverick Viñales completó el podio.
Con cuarenta carreras ganadas y setenta
podios, Márquez se limitó a declarar, pero siempre con esa carcajada como parte
de su personalidad: "¡Cada año es más difícil ganar aquí!
"Especialmente este fue muy problemático porque todos tuvimos buenas
condiciones el fin de semana, por lo que todos pudieron tener su moto en el
equilibrio correcto. Al comienzo de la competencia, traté de ahorrar el
neumático trasero y los tiempos de conducción. Allí estuvo la diferencia a mi
favor.”
Jorge Lorenzo lideraba las primeras
vueltas, Danilo Petrucci era segundo y Márquez tercero "Fue difícil. Mi
inicio no fue perfecto, perdí dos posiciones y adelantar a los pilotos de
Ducati resultó complicado". Márquez y Rossi encontraron su camino
adelantando a Petrucci en el primer tercio de la carrera. Los tres primeros
(Lorenzo / Márquez / Rossi) pudieron asentarse en el episodio, mientras que
Petrucci lideraba el grupo perseguidor en la cuarta casilla.
Rossi trataba por todos los medios de
sobre pasar a Márquez, faltando únicamente diez vueltas para el final. Ambos y
Viñales le ganaban el puesto hasta el entonces líder Lorenzo, quien por una no
tan acertada elección de neumáticos, perdió adherencia y bajó al sexto lugar,
siendo también víctima de Danilo Petrucci y Álvaro Bautista. El Gran Premio de
Alemania le significó a Márquez ampliar su ventaja en el campeonato GP por 46
unidades sobre Rossi. Diez puntos atrás Viñales.
La próxima en la República Checa, en el
legendario Brno el 5 de agosto.
Hans-Peter Firbas

