De esta forma, YouTube, vuelve a atacar la libertad de prensa y de expresión, violando los DERECHOS HUMANOS contemplados por la Organización de Naciones Unidas ONU. Una vez más protegen a importantes grupos de poder en el mundo y solamente le darán cabida a una cara de las dos monedas, condición indispensable en cualquier sociedad justa, que merece recibir la información desde ambos puntos de vista, como lo destacan todas las constituciones de los países democráticos. No a la censura.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
El anuncio de la plataforma de videos de Google se enmarca en una serie de acciones del sector para filtrar contenido odioso o violento que han disparado los llamados a una regulación más severa.
Google y Facebook, reyes de publicidad
"Hoy estamos dando un nuevo paso en nuestra política contra el discurso de odio, prohibiendo en forma específica los videos que aleguen que un grupo es superior para justificar la discriminación, segregación o exclusión basada en la edad, género, raza, casta, religión u orientación sexual", señaló YouTube en su blog.
La norma entró en vigor desde ayer pero "llevará tiempo para que nuestros sistemas se actualicen por lo que la cobertura se ampliará gradualmente en los próximos meses".
Las nuevas normas incluyen, por ejemplo, la prohibición de "videos que promuevan o glorifiquen la ideología nazi, que por naturaleza es discriminatoria", agrega el blog.
También indica que YouTube retirará contenidos que "nieguen la existencia de hechos violentos cuya existencia haya sido probada, como el Holocausto o la matanza en la escuela de Sandy Hook".
MEDIDAS MÁS SEVERAS
En enero, YouTube dijo que dejaría de recomendar videos engañosos, como los que afirman que la Tierra es plana, promuevan teorías falsas sobre los ataques del 11 de septiembre de 2001 o la matanza de Sandy Hook en Connecticut. Pero no llegó a prohibirlos.
En una publicación de un blog, YouTube reconoció que las nuevas políticas podrían perjudicar a los investigadores que buscan estos videos "para comprender el odio y combatirlo".
Es probable que la medida elimine numerosos "canales" que la plataforma utiliza para su monetización.
Las políticas también podrían frustrar a los defensores de la libertad de expresión que dicen que el discurso de odio no debe ser censurado.
