Ya nosotros hemos tratado estas mentiras en reiteradas oportunidades, esta forma infame de actuar de la prensa comprada contra ideas y partidos de Alemania, que lo único que desean es devolverle Alemania a los alemanes y que dejemos de seguir siendo ciervos de gobiernos extranjeros. Acá no hay ultra de nada. Ha sucedido un acto de un delincuente sin razón, de un sujeto solitario insano, enfermo mental, sin ninguna idea o lineamiento de ninguna agrupación política en mi país.
Los españoles La Vanguardia y El Mundo -y los nombro por sólo un asunto relacionado al idioma y por ser los primeros en aparecer en el Google Search utilizando la frase HANAU ATENTADO- colocan el hecho noticioso catalogándolo como 'masacre con sello ultraderechista'. Nada más falso y la información se pudre de manipulación en los textos. El asesino era un simple loco, sin ninguna filiación política.
La propia fiscalía, que investiga el caso, ha señalado que Tobias R. era un desconocido para la policía y los servicios de inteligencia y los investigadores trabajan con la hipótesis de que actuó en solitario. En su coche, artificieros de la policía hallaron munición, una funda de pistola y revistas. En la carta de 24 páginas que dejó escrita y en un corto vídeo en YouTube, grabado en una habitación en la que se ve una cama y un sillón y unos estantes con dos docenas de archivadores alineados, Tobias R. mezcló delirios sobre supuestas conspiraciones secretas con elementos de ideología racista contra pueblos que, a su juicio, deberían ser aniquilados.
El presunto autor de la matanza de Hanau estaba convencido de estar siendo vigilado por “una organización que opera sobre la base de un servicio secreto, pero que no aparece oficialmente con su nombre”, y que tiene agentes “capaces de leer la mente”. Así lo sostenía en su vídeo, que va dirigido a los estadounidenses: “This is my personal message to all Americans” (así, en inglés). Según él, en Estados Unidos existen instalaciones militares subterráneas donde se tortura y asesina a niños, y donde se adora al diablo.
La propia información divulgada por La Vanguardia se contradice en extremo. Habla de un asesinato de la ultraderecha alemana y al mismo tiempo describe al sujeto con todas las características de un psicótico y esquizofrénico, de un total enfermo mental. Esta serie de falsas coberturas periodísticas que datan de varios años tiene como objetivo que Alemania permanezca aplastada y humillada por poderes descritos muchísimas veces en este blog.
Antes era ISIS el responsable de hasta que un orate se tirara un gas (un pedo) y ahora culpan a una supuesta ultraderecha que es minoría casi desaparecida en Alemania. Son pequeños grupos de desubicados. Lo que sí hay en Alemania son patriotas y partidos políticos, como Alternativa Para Alemania (AFD), que luchan con un puñado de patriotas, el derecho de que nos devuelvan nuestro país. Un loco es el culpable y acusan a los alemanes nacionalistas que pelean por recuperar su padre tierra. ¿Hasta cuándo?