miércoles, 25 de marzo de 2020

CORONAVIRUS PERÚ: CUENTO CHINO ¿IGNORANCIA O CORRUPCIÓN?

CONGRESO DEBE INTERVENIR DE INMEDIATO

Hans-Peter Firbas. - Un cuento chino se define como embuste, mentira disfrazada de artificios, pero vale aclarar que no se trata de un engaño simple o evidente, sino de una mentira disimulada, ingeniosa, encajada dentro de una historia fantástica o de dudosa veracidad. Me he mantenido callado hasta el momento, pero estamos a punto que un cuento chino sea convertido en realidad, matando sin remedio a miles de peruanos. 


Ayer simplemente quedé pasmado al escuchar al doctor Ernesto Bustamante, ex director del Instituto Nacional de Salud, uno de los científicos más destacados no sólo en el país, sino en el mundo entero. Ha sido profesor de bioquímica en la Universidad Cayetano Heredia, su alma mater, durante ocho años (1977-1984). Además, fue profesor e investigador visitante en The Johns Hopkins University School of Medicine (Baltimore, Maryland, USA) en diversas oportunidades en 1979, 1980, 1981, y 1984. Durante su vida profesional ha dictado innumerables conferencias en los EEUU, Perú, Chile, Alemania, Italia, Venezuela, Francia, Canadá, Costa Rica, Argentina, y Brasil.

Además, ha organizado y dictado cursos completos de bioquímica médica y general y de biología celular durante los años en que fue miembro docente de la Universidad Cayetano Heredia, Johns Hopkins University y la Universidad de Carolina del Norte, entre otras. En el ámbito académico, ha publicado treinta artículos de investigación original, revisados por pares, en la especialidad de bioenergética mitocondrial y biología molecular. No voy a ahondar más sobre su capacidad, ya que sería inútil.

Tras 40 años de ejercer mi profesión siempre al lado de mi padre, el bioquímico alemán Johann Heinrich Firbas, aprendí mucho de él, sobre todo en las Universidades de Debrecen de Hungría y de Innsbruck en Austria, donde sendos nombramientos como doctor honoris causa son también un reconocimiento a su trabajo. Sin embargo, el hecho que esta denuncia haya sido difundida por Canal X ha sido un descuido del medio de comunicación en invitar a un experto para hablar del tema y el tiro les salió por la culata. Hace instantes, revisando sus titulares ni vuelven a mencionar el caso. Hablamos de algo gravísimo.

Los periodistas Milagros Leiva y Phillipp Butters, ambos de Willax Televisión fueron los únicos que trataron este escándalo sin precedentes en la historia de los gobernantes de Perú desde la Guerra con Chile, cuando Mariano Prado huyó del Perú con la excusa de buscar ayuda internacional o la de la renuncia de Alberto Fujimori desde el extranjero.

El gobierno de Martín Vizcarra está comprando un reactivo a los chinos que no se necesitan y hablamos de un millón cuatrocientas mil pruebas rápidas, que no diagnostican el coronavirus, sino lo que hacen es un análisis de sangre, que detecta los anticuerpos generados en las personas. Una persona genera anticuerpos días después de adquirir el virus y muchos ni siquiera los generarán, aunque tengan la enfermedad. Quizás se podría interpretar esta medida como tomada por un grupo de ignorantes o un ignorante, pero es imposible creer esto. Yo apunto a un presunto delito de asociación ilícita para delinquir, es decir estafar a los peruanos con este cuento chino.

Lo más grave de todo es que no sólo lo que se compra y que debe costar una millonada, va a ocasionar miles de miles de falsos negativos. Los peruanos estamos confinados sin necesidad, ya que ellos mismos fomentan simultáneamente concentraciones de los más pobres en mercados, bancos y farmacias. Es decir, hablamos de un doble discurso. Estoy seguro que lo que escribo caerá como siempre en saco roto, pero no voy a quedarme sin hacer nada.

Mientras estamos al borde de crear muertos vivientes, es decir millones de personas que van a morir más adelante por neumonía, dengue, tuberculosis o una simple gripe y otras enfermedades más vinculadas a la extrema pobreza que el gobierno está creando por la inactividad económica con el confinamiento, están adquiriendo en China esta inmensa cantidad de basura innecesaria. Todo apunta a un acto de corrupción para que alguien se beneficie con esta compra inmoral, que es apañada por los medios de comunicación vendidos a los presupuestos del estado en el rubro de publicidad y otros beneficios oscuros que los conozco de cerca.

Es una vergüenza de gran magnitud lo que sucede. No voy a entrar a describir científicamente esta burrada o quizás este acto de delincuentes en desmedro del pueblo pobre peruano, que seguramente recibirá esas pruebas. He descubierto en estos últimos treinta días una serie de actos inmorales. Me he quedado callado, pero esto sí es insostenible, gracias a un grupo de poder de periodistas asalariados por papá gobierno.

“Estados Unidos podría ser el nuevo epicentro del Covid 19”, es la noticia abridora del Diario XXX y en ninguna de sus páginas menciona este gravísimo delito contra millones de peruanos. Por esta razón, solicito al Congreso de la República su inmediata intervención para iniciar lo que sea necesario para pedir cuentas al Presidente Vizcarra y además a los ministros que renuncien para limpiarse las manos. Y si es necesario expondré desde hoy más de veinte 'cuentos chinos' que nos han contado en estas semanas pasadas.

Mientras los medios nos entretienen con estupideces, como capturar a personas paseando a perros, a tablistas corriendo olas, por botar basura en la puerta de su casa o por detener a un grupo de marihuaneros fumando en un parque, el escándalo del siglo no puede pasar desapercibido. Recuerden que si este virus hubiera nacido en Perú y Alemania no hubiera donado las diez mil pruebas que se están usando, quizás nuestro país estaría liderando la lista con millones de muertos. Han mentido en la muerte de la enfermera, han mentido en la muerte del vecino de Miraflores y encima no advierten a los enfermos de hipertensión, que el consumo de las medicinas Captopril o Enalapril, le abre la puerta al coronavirus a través del receptor EcaII, al matar la célula alveolar. Estos medicamentos del tipo Anti Eca y Anti EcaII convierten a los pacientes hipertensos más susceptibles a que el coronavirus los ataque.

Eso justamente ha sucedido con el miraflorino, un ciudadano que sufría de hipertensión. Preocupado por la larga espera de su resultado le debe haber creado ansiedad –mal que reduce significativamente la inmunología-, le subió la presión y aparentemente habría tomado doble dosis de dichos medicamentos, ocasionándole la muerte. Lo mismo con el fallecimiento de la enfermera por aneurisma, que en muchísimos casos es ocasionado por estrés e hipertensión arterial. Le explotó una arteria muy probablemente por la ingesta de dicho producto. Nadie dice nada. Sé que esta nota me va a provocar una serie de problemas de toda índole, pero me enseñaron desde niño que nunca habrá bien individual sin antes fabricar el bien común.


Espero, que este mediodía en la conferencia habitual del Presidente Vizcarra, se corrija este grave error.