viernes, 27 de marzo de 2020

CORONAVIRUS PERÚ: EMPRESARIO ÁRABE MÁS PREPARADO QUE EL GOBIERNO

Hans-Peter Firbas.- Suerte que este blog no me dejará mentir. Tengo docenas de publicaciones referentes a la reina de la nutrición: la anchoveta. Ahora resulta, que un empresario árabe llamado Jakob Mubarak, entre una de sus varias donaciones que viene realizando desde hace un buen tiempo, repartió dos toneladas de pescado entre los pobladores de Buenos Aires, en el distrito de Víctor Larco en La Libertad.

Seguimos enriqueciendo nuestra teoría estructural que involucra mis artículos anteriores. ¿Por qué hace esto justo ahora? Porque sabe que en este momento el mejor alimento que pueden recibir los más pobres y vulnerables es el pescado. Así de simple. No es una casualidad el reparto de pescado de escamas negras,como la anchoveta, al mismo tiempo en el que ocurre la pandemia del coronavirus. Seguramente el millonario asistió a una prestigiosa universidad o posee asesores profesionales. Además, de manera indirecta, está guiando al gobierno peruano para que lo haga. Está enviando un claro mensaje. Por favor señores. 

Tenemos casi tres mil kilómetros de costa y pesqueros por todos lados. Que salgan y traigan toneladas de anchovetas. Que camiones frigoríficos los esperen en los diferentes puertos del litoral y en coordinación con el ejército los repartan casa por casa. Esto porque nos quieren encerrados.

Cubrimos con tres repartos por semana un alto porcentaje del valor nutritivo que necesita un ser humano en ese periodo para que su inmunología camine bien y que así pueda luchar con una súper defensa este virus. Asunto aparte, se soluciona de pasada la anemia en niños y madres gestantes. Mejor imposible.

También encontrará en este blog decenas de artículos referentes al valor nutritivo de la anchoveta. Es el manjar más valioso de ballenas, orcas, pingüinos, focas, etc., pero no para la población peruana, que la ve pasar transformada en harina de pescado para que los chanchos, gallinas, pollos y otros animalitos se alimenten correctamente alrededor del mundo y por supuesto en todas las granjas peruanas. El pollo que usted come en Perú se alimenta de anchoveta. Ciegos.

Es alucinante que después de tantas décadas no se puedan percatar ni siquiera de esto. Si los incas utilizaron los chasquis también para distribuir pescado. Llegaban frescos hasta Cusco por los Caminos del Inca. Los caballitos de totora eran los pesqueros, que ahora son enormes y cargan cientos o miles de toneladas. Sólo invertirás los gastos que demanden los traslados dentro y fuera del mar. El resto lo dejas en manos del ejército.

Veía asombrado cómo un granjero perdía sus codornices y sus huevos, mientras los pobres reclaman comida. Definitivamente algo o todo andan mal. El paradigma mental 'el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro' cae como anillo al dedo. ¿Vamos a sufrir hambre teniendo miles de toneladas de anchoveta, bonito, jurel, etc. y otras maravillas marítimas, en mi caso a menos de un kilómetro de mi departamento en San Miguel?

En la foto pueden observar una fotografía de piezas del Reino de Chimú exhibidas en el Museo Estatal para la Cultura de los Pueblos, en Múnich, Alemania -Staatliches Museum für Völkerkunde München. Tenemos comida a la mano. Pesquemos.