A pesar que en territorio alemán no existe la orden de confinamiento, mucho menos toque de queda y tampoco la violación al derecho de trabajar o de circulación libre, sí se ha tenido que cerrar los negocios que estén vinculados a relaciones cercanas entre el que labora y el cliente.
Por dicha razón y a su pesar, el último sábado, la Canciller Angela Merkel en su semanal conferencia de prensa -no diaria, porque señala que hay mucho trabajo por hacer- cerró los salones de masajes, de cosméticos, de servicios de fotografía y similares, ya que no hay forma que entre el cliente y el que atiende se mantengan los dos metros de distancia exigidos.
Según el acuerdo a pleno, recibirán una ayuda individual entre 9.000 a 15.000 euros mensuales hasta tres meses, pero antes se verificará que su problema de liquidez es por culpa del virus. Algunas regiones alemanas permitirán también a sus empresas diferir el pago de sus impuestos.
Alemania también financiará una seria de medidas sociales, como el aplazamiento del pago de alquileres o una flexibilización del recurso del desempleo parcial que debería llegar a más de 2 millones de personas, según las últimas proyecciones, es decir, mucho más que 1,4 millones durante la crisis de 2008-2009.