“El Comando Sur de los Estados Unidos aumentará la vigilancia, las incautaciones, el despliegue de aeronaves, naves y helicópteros destructivos”, señaló el presidente norteamericano desde la Casa Blanca. Indicó que el objetivo es “proteger al pueblo americano de la escoria de los narcóticos ilegales”. Durante el anuncio también tomó la palabra el jefe del Pentágono, Mark Esper, quien sostuvo que “el régimen ilegítimo de Maduro se beneficia del tráfico de drogas”.
William Barr, titular del Departamento de Justicia estadounidense, indicó que, pese a que gran parte de los esfuerzos “están centrados en el COVID-19, al mismo tiempo las fuerzas del orden y la seguridad deben proteger al pueblo americano de toda la gama de amenazas. Una de nuestras mayores prioridades debe seguir siendo la destrucción de los cárteles mexicanos. Su tráfico es, en gran medida, responsable de la muerte de 70.000 americanos al año”.
“Los cárteles necesitan ser derrotados, tanto para el pueblo de México como para el de Venezuela”, agregó. La misión es parte del compromiso anunciado por Estados Unidos de mejorar las operaciones antidrogas en el hemisferio. Sin embargo, adquirió mayor urgencia después de la acusación de la semana pasada a Maduro y a los miembros de su círculo íntimo y militar. El Departamento de Justicia norteamericano los acusa de liderar una conspiración narcoterrorista responsable del contrabando de 250 toneladas métricas de cocaína al año en los Estados Unidos.
Esta nueva maniobra del Gobierno de Trump contra el régimen chavista también se produce en momentos en que Maduro intensifica los ataques y persecución al presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó. Tarek William Saab, fiscal general de la dictadura, citó a Guaidó a declarar como parte de una investigación sobre un supuesto intento de golpe de Estado.
El presidente de la Asamblea Nacional (AN), declaró que no asistió a la citación. “No tiene mucho sentido, cuando (William Saab) ni siquiera tiene funciones (...) Además, mis prerrogativas constitucionales como presidente del Parlamento y presidente encargado no le dan ninguna función y mucho menos a un usurpador para citarme”.
Esto puede aumentar las probabilidades de que la dictadura decida arrestar a Guaidó, algo que ha evitado desde que asumió como presidente interino. Estados Unidos ha insistido durante mucho tiempo que no tolerarán ningún daño contra el líder opositor.
Esto puede aumentar las probabilidades de que la dictadura decida arrestar a Guaidó, algo que ha evitado desde que asumió como presidente interino. Estados Unidos ha insistido durante mucho tiempo que no tolerarán ningún daño contra el líder opositor.
INFOBAE / AP
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