miércoles, 15 de abril de 2020

EDITORIAL: LOS PERIODISTAS SOMOS TESTIGOS, NO JUECES

Hans-Peter Firbas.- Hace un buen tiempo los noticieros de la televisión peruana son manejados por conductores que dejaron de ser periodistas para ser actores o mejor dicho, actores que se hacen pasar por periodistas profesionales. 

Los opinólogos están a la orden del día y los directores de los espacios informativos andan solamente en busca de altos niveles de sintonía, sin importarles la Ley de Radiodifusión del Perú, que los obliga legalmente a guardar respeto a la dignidad de la persona humana.

Estos canales sensacionalistas empezaron a poner a personas incompetentes y nada preparadas para comunicar un hecho, tomando en cuenta que ellos, para muchos, son líderes de opinión y la población les creen todo lo que dicen. El problema radica en que, si bien es cierto el derecho a opinar está amparado por la ley, lo que no está nada bien en la ética de estos personajes es pensar que tienen derecho a ser jueces. 

El periodista, primero debe ser testigo y no juzgar, luego acumular pruebas en ambas caras de la moneda antes de emitir una opinión. Acá, en Perú, primero emiten opinión sin siquiera haber investigado un poquito. Sabios necios incapaces.

Lo que ha quedado demostrado en cientos de casos en programas que se emiten en vivo, es que el 'presunto' periodista asume que es 'la ley' y dice "ese señor es un maltradador de mujeres, es un violador, ojalá se pudra en la cárcel." Ese mensaje lo vi decir a una conductora cientos de veces, cuando el maltrato a la mujer estaba de moda. 

Lo curioso era que en todos los casos los detenidos tenían minutos de haber sido arrestados, no le pidieron nunca sus declaraciones y se basaban sólo en lo manifestado por la presunta agredida. Ni siquiera revisaban los partes policiales. Osadía sin límites.

El periodista debe dar a conocer ambas caras de la moneda. En un asunto controversial, debe meterse en el caso, estudiarlo, examinarlo, acumular pruebas y mientras tanto, puede informar sobre el hecho, pero con objetividad. "Un presunto violador fue detenido por la policía. Según la acusada él la habría violado. Ampliaremos más adelante." 

Sin embargo, esa señora lanzaba sus dardos sin salir del estudio y sin siquiera haber permitido que la ley actúe. Sin saber nada ya emitía sentencia judicial. Es decir, ahora resulta, que los periodistas se volvieron jueces. Es una situación, que espero, con lo que viene sucediendo con el coronavirus se solucione. Limpieza total en los medios peruanos.

La ignorancia de la población es de tal magnitud, que las personas juzgadas y condenadas por la periodista las podrían haber denunciado por difamación, injuria o calumnia, dependiendo la forma cómo informó, ya que el comunicador debe evitar en lo posible condenar a una persona sin pruebas. La ley es la encargada de esto.

Espero que, de aquí en adelante se entienda que antes de opinar hay que conocer el caso. Lo más lamentable de todo es que se opina sin conocimiento. La ignorancia es grave. Por ejemplo, nadie lee la Ley de Radiodifusión del Perú, en la cual expresamente se señala que en una situación de emergencia como la que se vive en la actualidad, el presidente de la república tiene facultades extraordinarias para intervenir en la programación de los canales de televisión para emitir mensajes sin necesidad de pagarle a los medios. 

En cambio, el gobierno viene desembolsando fuertes cantidades de dinero sin la necesidad de tener que hacerlo. Una pena la inconducta y lo peor es que nadie hace nada. Dicen que la vida será completamente diferente a partir de hoy. Espero que la televisión peruana deseche a estos personajes y busque a profesionales, ya que la responsabilidad de dar a conocer una noticia no puede estar en manos de personajes estrafalarios.