viernes, 24 de abril de 2020

LA ÉTICA PERIODÍSTICA DESDE UN PUNTO DE VISTA MORAL

Hans-Peter Firbas.- En una de las encíclicas del desaparecido Papa Juan Pablo II, Veritas Slpendor, que escribió a inicios de 1994, incluye un tema que es muy querido por el Santo Padre, la vinculación entre la libertad y la verdad.

En 1984, en una reunión que mantuvo en Roma con periodistas de todo el mundo, Juan Pablo II consideró la tarea del periodista como la de un profesional de la comunicación. Dijo que encuentra una gran analogía entre la de cualquier persona que enuncia un Evangelio, un credo religioso y un anunciante o un profesional de la comunicación como debe ser un periodista, porque los dos están al servicio de la transmisión de la verdad. El evangelizador tiene que transmitir una verdad.

"El profesional de la comunicación no tiene que ser una persona que ponga la pluma al propio uso exclusivo, sino que tiene que tener en cuenta la realidad en la cual se fundamenta."

Francisco Antonio Rizzuto periodista y empresario argentino, a través de su publicación La Revista económica veritas señalaba que "esta profesión es un apostolado, porque el periodismo se ejerce con honra o no se ejerce. La verdad y la libertad de expresión están íntimamente unidas y la verdad es aliada inseparable de la ética de la libertad de expresión."

"Y muchas veces la tragedia del hombre contemporáneo es haber separado tanto el orden científico y el orden moral, que en el fondo se han convertido en órdenes inseparables, irreductibles, en órdenes que nada tienen que ver, que son independientes. Entonces son necesarias las normas éticas," agregaba con sabiduría.

Por su parte, Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, señaló alguna vez que "creo que la formación de los periodistas no ha logrado evolucionar a la misma velocidad que los instrumentos del oficio y que estos profesionales se han quedado buscando a tientas el camino en el laberinto de una tecnocracia disparada sin control hacia el futuro".

Gabo era un gran preocupado de la crisis ética del periodismo escrito. "El empleo de comillas es vicioso en declaraciones falsas o ciertas, facilita equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas, que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal...El único consuelo que nos queda es suponer que muchas de estas transgresiones éticas, y otras tantas que avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad sino por falta de dominio profesional".

Rizzuto, en su misma publicación ampliaba que "entiendo yo que se trata del progreso moral, pues en una sociedad convulsionada existe la prensa mala como también la buena prensa. Reitero, el periodista debe ser veraz en su actividad profesional; una información debe respetar la integridad de quienes la protagonizan o de terceras personas, obteniéndose siempre con dignidad. Y el periodista debe servir a los intereses de sus lectores y de su empresa, respetando siempre los dos preceptos anteriores."

El periodismo tiene que estar desligado de todo poder, pero esto no sucede en la realidad, salvo muy raras excepciones. Y en estas últimas décadas la imagen para el periodista no debe ser confundida con la animación, valga la comparación. 

Hace muchísimos años ya se veía llegar el futuro con mucha claridad. En la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, desarrollada en Bariloche en 1994, ya se discutía que los medios de comunicación son conducidos cada día más por 'animadores' y cada vez hay menos periodistas. "Un animador es alguien que crea escenografías y dramatizaciones de los acontecimientos. Un periodista es alguien que, sobre la base del anterior atributo, con autorregulación ética y sentido de deber, trata de aproximarse de la mejor manera posible a la realidad," escribía Rizzuto.

El ejercicio de periodismo es una actividad que bombardea constantemente de información a miles de millones de personas y su responsabilidad no sólo es ética, sino, sobre todo histórica. la balanza del equilibrio entre responsabilidad y libertad. 

Y el periodismo de hoy es un poder necesario y gigante, pues engendra su fuerza de su capacidad, de su objetividad frente a cualquier otra presión. El poder del periodismo no es un poder restringido institucionalmente. La mayoría de los periodistas son incorruptibles, que están en su puesto de lucha en un mundo que debe ser rehecho todos los días para que siga siendo humano. El poder al servicio de la gente.

Rizzuto concluye que "el poder de la prensa consiste en hacer, modelar, en esclarecer la opinión pública. Por eso somos nada menos que el cuarto poder y suscitamos un estado de opinión sin pedir nada a cambio. Creo en la libertad con responsabilidad y de ahí una de las razones de que hemos sido, somos y seremos hasta en fin de nuestra jornada, creyentes en la libertad ejercida con ética y moral."

Paris Eiffel Turm Licht Show Ehrung Corona Helfer (Reuters/B. Tessier)