domingo, 12 de abril de 2020

PASCUA EN ALEMANIA: EL CONEJITO Y LOS HUEVOS DE CHOCOLATE

Hans-Peter Firbas.- Uno de los recuerdos más lejanos en mi vida, es cuando mis padres escondían a finales de los 60' en nuestro inmenso jardín de unos 500 metros cuadrados una gran cantidad de huevos de chocolates. Ellos lo hacían la noche del sábado. El domingo temprano mi hermano y más adelantes mis hermanos y yo salíamos a buscarlos. De todo tamaño, con diferentes rellenos y pequeños regalos dentro de ellos. 

Igual que nosotros, como Papa Noel, sabíamos que no existía, pero lo importante eran los regalos. La mayoría de los niños alemanes sabe que no existe el famoso conejito que trae los huevos multicolores y otras múltiples golosinas el Domingo de Resurrección. Pero eso no quiere decir que todos sepan qué se celebra en la Pascua. 

LA LEYENDA DEL CONEJO DE PASCUAS

Esta curiosa leyenda cuenta que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo el día y toda una noche, cuando de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar a todo el mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo. Desde entonces, cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.


El Domingo de Pascuas se festeja siempre con los seres queridos. En Alemania, los niños buscan huevos de Pascua en la casa o en el jardín, se almuerza y luego se pasea al aire libre. Este año, la Pascua de Resurrección es diferente, especialmente para muchas personas mayores, que no abrazarán a sus hijos y nietos. Sin embargo, la esperanza está presente, y el conejo de Pascuas no puede faltar.

Conejo de Pascua. Origen, leyenda y tradiciones