viernes, 15 de mayo de 2020

LUIS GARCÍA MIRÓ: "LA QUIEBRA DEL SISTEMA", EXTRAORDINARIO ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN EN PERÚ

Nota del editor: transcribimos el editorial del Diario Expreso del último martes, en el que de manera magistral, el colega Luis García Miró Elguera expone la verdad por la que atraviesa el Perú, a causa de un manejo intencional dirigido al fracaso y de esta forma, quebrar el sistema democrático y económico de Perú para imponer el marxismo y a su vez perpetrarse en el poder, al igual que en Cuba y Venezuela.

Luis García Miró Elguera. – Con un marxista declarado a cargo del Ministerio de Salud -en el momento más álgido de la historia sanitaria nacional- es evidente que las soluciones que proponga vendrán cargadas de propósitos subalternos, para validar sus principios ideológicos y coincidir con la política oficial de acabar con el sistema, que viene ejecutando este régimen que hereda el poder de Kuczynski.

Hablamos de un irresponsable, que linda con la traición, pues fue elegido nada menos que por el voto de la derecha y la centro-derecha peruana y se alió con el progre-marxismo por intereses de subsistencia. Hoy Vizcarra, el sustituto, ha seguido reafirmando aquella alianza antinatura del centrismo con el progre-marxismo, escorando peligrosamente al país hacia esas fétidas sentinas del comunismo sudaca. El Ministerio de Educación –feudo táctico que ha coaptado la izquierda, desde la llegada del mesías Jaime Saavedra a aquel antro en que ahora se ha convertido dicho sector.

La meta del marxismo es acabar con la iniciativa privada. Veamos cómo se juntan el hambre y la necesidad. Vizcarra, rehén de la cleptocracia hermanada a la corrupción, necesita el apoyo del progre-marxismo, adicto al poder y acostumbrado a vivir bien del Estado vía asesorías y otros servicios que paga usted, amable lector, a través de los presupuestos estatales. El progre-marxismo le ha declarado la guerra a toda actividad privada. Y Vizcarra, su aliado, procura lograrlo aprovechando el estado de emergencia para proscribir cualquier actividad económica a raíz del Covid-19.

El propósito marxista es quebrar a las empresas para denunciar el fracaso del sistema y después reemplazarlo por la maquinaria colectivista, confiscatoria y pauperizante que propicia, para generar la angustia social como factor irritante e institucionalizar la protesta social –caldo de cultivo socialista- y finalmente consolidar su pretensión: ¡capturar el poder y jamás soltarlo! Como ocurre en Cuba o Venezuela.

Lamentablemente la felonía, infamia y conjura de aquellos llamados ‘grandes’ medios de comunicación consienten y estimulan destruir el ‘sistema’, buscarlo cambiarlo por otro fundado en la autocracia y el bolchevismo. Semejante traición la festeja el progre-marxismo, beneficiándose no solamente del dinero público, sino del mismo ’sistema’ democrático que gozamos desde 1980. El progre-marxismo que manipula a Vizcarra pretende destruir todo lo avanzado. ¡No lo permitamos!