Así que, continuando con la verdad, les mostramos por segunda vez cómo mi esposa y yo ingerimos el DIÓXIDO DE CLORO, demostrando que no es tóxico. Repetimos: no soy médico, no receto ni recomiendo su consumo. Simplemente les muestro que yo sí lo hago, porque me da la gana y porque soy dueño de mi cuerpo y nadie tiene derecho a inmiscuirse en él. Hoy, durante el almuerzo lo tomamos. Allí les va.
domingo, 21 de junio de 2020
A PESAR DE LA CENSURA VAMOS ADELANTE SIN USAR YOUTUBE
Hans-Peter Firbas.- A pesar de la censura que se me ha impuesto por el vídeo de ayer, en el cual no cometo ningún delito para que sea merecedor de dicha medida, por suerte tengo esta trinchera donde, sin necesidad de usar esa red social YOUTUBE, manejada por intereses de un grupo económico poderoso, seguiré exponiendo la verdad.
Así que, continuando con la verdad, les mostramos por segunda vez cómo mi esposa y yo ingerimos el DIÓXIDO DE CLORO, demostrando que no es tóxico. Repetimos: no soy médico, no receto ni recomiendo su consumo. Simplemente les muestro que yo sí lo hago, porque me da la gana y porque soy dueño de mi cuerpo y nadie tiene derecho a inmiscuirse en él. Hoy, durante el almuerzo lo tomamos. Allí les va.
Así que, continuando con la verdad, les mostramos por segunda vez cómo mi esposa y yo ingerimos el DIÓXIDO DE CLORO, demostrando que no es tóxico. Repetimos: no soy médico, no receto ni recomiendo su consumo. Simplemente les muestro que yo sí lo hago, porque me da la gana y porque soy dueño de mi cuerpo y nadie tiene derecho a inmiscuirse en él. Hoy, durante el almuerzo lo tomamos. Allí les va.
