A pesar que el equipo germano llegó por sus propios medios, pagando todos sus gastos y obsequiando la nada despreciable suma de 100,000 pruebas moleculares de última generación, ni el Presidente de la República ni el Ministro de Salud se dignaron en recibirlos.
El Doctor Drexler y su equipo viajarán esta madrugada a la ciudad de Iquitos para asesorar al Ministerio de Salud.Luego volarán a la ciudad fronteriza de Tumbes y más adelante retornarán a Lima para continuar con esta desinteresada colaboración. Asistió a la ceremonia de entrega de las cien mil pruebas moleculares el señor embajador alemán en Lima Stefan Herzberg.
Se extrañó la ausencia de un representante de primer nivel del gobierno peruano. La viceministra de Salud, Nancy Zerpa, agradeció en nombre del MINSA la donación de los 100,000 kits de pruebas moleculares para nuestro país, en el contexto de la lucha contra la pandemia del covid-19.
“Somos conocedores que la cooperación alemana ha estado presente mediante diversos mecanismos de ayuda a nuestro país, pero hoy especialmente les agradecemos su presencia porque esta pandemia nos ha enseñado que aparte de todas las armas que ya conocemos, debemos enfrentarla con la solidaridad”, expresó la funcionaria.
Semanas atrás una delegación china contratada y pagada por el gobierno peruano llegó a Lima y fue recibida en el mismo aeropuerto en horas de la madrugada por el propio ministro de salud, a quien no nombro por respeto a mis lectores. El 'innombrable' en esa ocasión compartió toda su agenda con los chinos, quienes también fueron distinguidos con medallas de honor y una serie de ágapes, los cuales fueron muy criticados por los médicos peruanos.
El virólogo alemán, a pesar de su juventud mostró un manejo muy avanzado del idioma español. En una entrevista concedida hace unas horas en un canal de televisión indicó que durante su estadía en el país realizarán visitas y asistencia técnica a los laboratorios del Instituto Nacional de Salud (INS), de las regiones Loreto y Tumbes. En ese sentido dijo que el conocimiento que compartirá con los especialistas peruanos ayudará a continuar la lucha contra la pandemia en Perú.
Los médicos alemanes trabajarán en la gestión de la pandemia del covid-19, especialmente de las comunidades nativas de Loreto y poblaciones vulnerables de Tumbes y Lima. Respaldarán además, la mejora de las capacidades de tratamiento y al reforzamiento de la labor de diagnóstico en los laboratorios.
El embajador de Alemania en el Perú, Stefan Herzberg, fue el diplomático encargado de presentar a los expertos Felix Drexler, investigador del Instituto de Virología del Hospital Charité y docente de la Unidad de Medicina de Berlín, y el microbiólogo Michael Nagel. "Con este proyecto Alemania apoya a los países en brote por esta enfermedad," señaló Herzberg.
“Los médicos de este grupo ya han estado en Colombia y en Ecuador. El covid-19 representa desafíos en todo el mundo, el virus no conoce fronteras y es por ello la ayuda alemana. La batalla contra este mal solo puede tener éxito si trabajamos en conjunto. Después de nuestra lucha en Europa, ahora nuestra atención se dirige a países como el Perú, donde hemos tenido buenas e intensas relaciones por casi 150 años y queremos ser solidarios en la crisis”, destacó el representante alemán en Perú.
El donativo fue entregado por la Misión Alemana de Expertos en Emergencia Epidemiológica (SEEG), que se encuentran en nuestro país para compartir conocimientos sobre una nueva metodología de diagnóstico molecular rápido, que se viene desarrollando en Alemania y que posteriormente podrá ser usado en nuestro país.
Este grupo de especialistas ha participado con el equipo del Instituto de Investigación de Charité de Berlín para el desarrollado del Protocolo de Diagnóstico molecular por PCR que adoptó la OMS, para detectar marcadores de beta-coronavirus y que actualmente se emplea como método estándar para el diagnóstico de covid-19.
En el año 1958, el doctor alemán Johann Heinrich Firbas llegó también a Lima y de inmediato se trasladó a la ciudad de Iquitos para luchar contra una grave enfermedad estomacal que hinchaba los vientres de los niños de dicha ciudad y alrededores.
Tras arduos meses de trabajar con toneladas de heces para colarlos y separar los gusanos que ocasionaban la enfermedad, fueron investigados y los niños medicados correctamente. Ese fue mi padre, quien ni bien llegó a Perú curó a miles de niños, desapareció dicho mal, que imperaba en Iquitos tras años en los que ningún médico peruano se animaba a trabajar con toneladas de heces. Tuvo que ser un científico alemán quien realizó el trabajo con éxito.
