jueves, 22 de octubre de 2020

FÚTBOL: OTRA ACTIVIDAD QUE MUESTRA LA REALIDAD DE CADA NACIÓN

Hans-Peter Firbas. - Hace unos días, a despecho de la gran mayoría de colegas y amigos, fui contra la corriente con relación al partido Perú Brasil. 

Al estilo del innombrable Presidente, quien siempre sostiene que “ellos tienen la culpa y nunca yo", los comentaristas señalan que el responsable es el chileno y nosotros somos los pobres que fuimos aplastados por un injusto arbitraje. A mí, que me encanta mantenerme al margen de las masas dominadas por los medios de comunicación y sus mensajeros, tuve un análisis completamente opuesto al 99% de mis queridos compatriotas peruanos sobre las situaciones polémicas del match.

No voy a entrar al Perú Brasil, sino a la actualidad mundial del fútbol, que se refleja en lo que sucede hoy. Hace meses, que, en esta pequeña trinchera, informo sobre la manera cómo un país, que enfrentaba una feroz pandemia, con miles de infectados y muertos por día, señaló con firmeza “regresemos al fútbol.” Mientras lamentablemente, la situación numérica era más que terrorífica, ya casi medio centenar de equipos de fútbol de una cantidad similar de ciudades y estadios, comenzaron a entrenar y prepararse para el futuro deportivo.

1945. Un país destrozado, sin adultos, casi sin jóvenes y niños huérfanos rodeados por un perímetro armado para que no se alimenten y mueran por inanición, habían aprendido de sus ancestros las bondades de los vegetales, entre ellos los diferentes grases o pastos, que brindaban los nutrientes necesarios para poder crecer física y mentalmente sin depender de factores externos. Nueve años después, Alemania se proclamaba Campeón Mundial en Suiza, gracias a esos ciudadanos que representaron a su pueblo.

Contra todo pronóstico, se llevaron la Copa. En el 2020, en plena pandemia, esa misma nación, comenzaba a prepararse con disciplina y con amor a su camiseta o club para disputar el tramo final de la Bundesliga y de los partidos de la UEFA Champions League, con los resultados por todos conocidos. Le explicación es simple: trabajo planificado, educación, respeto y profesionalismo. Lo sucedido no es casual, ya que el 4 a 0 del Bayern München de hoy sobre el Atlético Madrid sólo confirma que la asistencia ante un evento deportivo termina como exitosa por el trabajo de cada uno de los implicados en el tema.

Lo importante es el fondo y no la forma. Lo vital es el resultado y no el recorrido. La ciencia y no la opinología, esta, encima envuelta en un subjetivismo nacionalista equivocado. Ser periodista es ser mensajero de una verdad. Ser periodista es ser testigo y no ser juez. Ser periodista es ser imparcial y no hincha. Finalmente, ser un comunicador social responsable es interpretar un libro luego de leerlo completo y no sólo una página. Se culpa a decisiones arbitrales amparadas en varios jueces y vídeos y no se ve el detalle causante de lo que sucedió. Es decir, no es fundamental si fue o no fue penal, sino la causa del por qué se llegó a ese momento de la jugada. Tampoco entraré a esos detalles.

Reitero, que el éxito o el fracaso siempre se basará en un todo y no en un minuto de los 90’ del partido. Seamos verdaderos periodistas y no títeres de los ratings y de lo que el receptor quiere escuchar. Si hablo de Zambrano y del Paraguay Perú o de la masacre recibida a un árbitro por un supuesto comportamiento inmoral es una situación irresponsable de líderes de opinión, con millones de seguidores, que emiten un mensaje no verdadero para generar odios entre hermanos latinoamericanos.

En el colmo de la infamia escuché posiciones extremas hasta el punto de solicitar un nuevo partido y culpar con prejuicios a una persona por su nacionalidad. Claro que la FIFA es corrupta y tiene sus preferencias, pero si Uruguay le ganó a Brasil en el Maracaná y Alemania hizo lo propio en su mundial y por goleada, entonces no hay imposibles. Claro que se olvidan de la mano del ‘Chato’ en un gol contra Brasil o de la agresión de un matón defensa peruano contra un paraguayo. Pero se quejan de dos penales que sí existieron. Dejémonos de ser mediocres y salgamos a la cancha a triunfar. El próximo Chile Perú en Santiago y el Perú Argentina en Lima nos dirá realmente quiénes somos.