De esta forma, si queremos opinar sobre el desempeño de alguien es fundamental recolectar la mayor cantidad de datos para arrojar una posible verdad. Para ser más directo: si un equipo pierde un partido de fútbol 8 a 1 y si tomo en cuenta nada más que el gol de la escuadra derrotada, es muy posible que diga: ¡qué buen partido jugaron! Me parece que quedó claro.
Basándonos en esta premisa y de la teoría estructural, la cual defiende una visión macro y una inmensa recolección de data, información, estudios y otros menesteres de las ciencias científicas y sociales para que el cimiento de tu criterio sea la verdad o muy cercana a ella, debes abrir la boca con conocimiento de causa y no porque te dé la gana, salvo que no te importe el aspecto que mostrarás a tus prójimos.
Llegar a la verdad muchas veces ha demorado cientos de años, pero acá una inmensa mayoría se cree dueño de ella o por recibir dinero, pretende manipularnos para justificar su salario.
Es estadísticamente imposible que, si sumamos cada uno de los hechos vinculados a las decisiones tomadas por los gobernantes de turno, se pueda pretender argumentar que es resultado de ignorancia o desidia. Un ciudadano medianamente instruido puede percatarse sin mucho esfuerzo que no es una, dos o tres veces las pisadas en el lodo. Son decenas las pruebas que nos llevan directamente a asegurar que existe una intención. El fin justifica los medios. Pero viene ahora el segundo escalón: ¿cuál intención?
La intención nace porque se busca un objetivo, utilizando las estrategias que la historia nos ha dejado. ¿Cuál objetivo? Intención más objetivo. Hermanos que van de la mano, porque cuando algo ocurre fuera de lo estable, sucede porque existen personas que están manejando el entorno para modificar su natural desarrollo. Si lanzas una pelota de béisbol al cátcher y la atrapa, es debido a que el bateador no logró darle a la redonda. De esta forma, no fue posible modificar el normal recorrido de ella. Regresando. No dejar que la vida transcurra como debe, sino que alguien o algunos quieran que transite por su ruta elegida.
Por esta razón es que existen dos marcadas corrientes ideológicas, lamentablemente incapaces, cada una de ella, de buscar el bien común. Como defienden su ser individual, será imposible una solución pacífica y acorde a lo que debe ocurrir y no a lo que quieren que suceda.
Esto es lo que está en pantalla. Un grupo de personas está trabajando muy duro y hace buen tiempo para alterar el desarrollo que experimentamos por lo menos 20 años en el pasado. Sin importar quién estuvo a cargo y de su posición ideológica, robaron y saquearon el país, como si fuera una actividad normal e histórica. Pero de allí y hacer lo mismo, pero sin que te interese en lo absoluto la vida de cada uno de tus ciudadanos, quien paga tu sueldo, es simplemente un acto diabólico.
Si te robo y te dejo vivir es una cosa. Pero si te asalto y te asesino es otra vaina. No entraré al detalle. Un genocidio que no les impedirá ponerse el país al hombro y llevárselo a su caja fuerte, mientras, esa banda de ignorantes que los apoyó, serán pobres y no tendrán nada. Mucho ojo compatriotas. Si no se dan cuenta de lo que sucede será su problema y el de su vecino. Yo estoy viejo y cansado. A los jóvenes les digo, que son descendientes de esos a los que llaman despectivamente ‘viejos dinosaurios’.
No soy dueño de la verdad y menos escribo por algún interés en particular, ya que mi futuro es corto. Me subo a un avión y me largo de aquí a mi otro país y no más demencias. Pero, no lo hizo Max Uhle, a pesar que el gobierno peruano lo deportó a un campo de concentración en Estados Unidos. Tampoco María Reiche, quien recababa como orquesta sinfónica la voz de los peruanos que le gritaba ‘la loca de la escoba’. Friedrich Kauffmann nunca, a pesar de los injustos juicios contra él por el manejo del Instituto Nacional de Cultura. Klaus Hönninger ni por las amenazas de muerte de los delincuentes del Rally Dakar.
Los alemanes se encuentran en el interior del país, curando campesinos o selváticos jamás atendidos por los gobiernos u otros organismos estatales o llevando adelante escuelas y postas médicas. No pretendo de ninguna manera compararme ni acercarme a ninguno de ellos, como tampoco a mi padre, el doctor Johann Heinrich Firbas, quien prefirió quedarse en Perú, porque decía que en Alemania no lo necesitaban y que acá sí y lo mejor, como en los casos anteriores, sin pedir nada a cambio.
En mi colegio Alexander von Humboldt, de Lima, era muy pequeñito y observaba a mis maestros que estaban con nosotros más que por ellos mismos. Esos profesores que abandonaron su patria para venir a Perú y no para ganar dinero extra, sino para servir. La mayoría de ellos tenían intenciones y objetivos: regalarnos su sabiduría y enseñarnos a ser ciudadanos útiles al servicio de la sociedad y a nuestros prójimos.
La verdadera riqueza se encuentra en el cerebro, alimentado de conocimientos y no en el banco con una gran cuenta. La inteligencia te hará más rico que nadie, ya que podrás manejar con sabiduría, siguiendo el ejemplo de tus ancestros.
Recuerdo a Sui Géneris y su tema ‘Para Quien Canto Yo Entonces’. “Si los que saben no necesitan que les enseñe. Si los humildes nunca me entienden. Si los hermanos se cansan de oír las palabras que escucharon siempre. Yo canto para ustedes, los que cambian los relojes. El que ya jamás podrá cambiar. Y no se dio cuenta nunca que su casa se derrumba.”
Yo escribo para los peruanos que aman su país sobre cualquier ideología extranjera de muchos años atrás, desfasada o inservible, gracias a los resultados rescatados por estos mal nacidos.
Es estadísticamente imposible que, si sumamos cada uno de los hechos vinculados a las decisiones tomadas por los gobernantes de turno, se pueda pretender argumentar que es resultado de ignorancia o desidia. Un ciudadano medianamente instruido puede percatarse sin mucho esfuerzo que no es una, dos o tres veces las pisadas en el lodo. Son decenas las pruebas que nos llevan directamente a asegurar que existe una intención. El fin justifica los medios. Pero viene ahora el segundo escalón: ¿cuál intención?
La intención nace porque se busca un objetivo, utilizando las estrategias que la historia nos ha dejado. ¿Cuál objetivo? Intención más objetivo. Hermanos que van de la mano, porque cuando algo ocurre fuera de lo estable, sucede porque existen personas que están manejando el entorno para modificar su natural desarrollo. Si lanzas una pelota de béisbol al cátcher y la atrapa, es debido a que el bateador no logró darle a la redonda. De esta forma, no fue posible modificar el normal recorrido de ella. Regresando. No dejar que la vida transcurra como debe, sino que alguien o algunos quieran que transite por su ruta elegida.
Por esta razón es que existen dos marcadas corrientes ideológicas, lamentablemente incapaces, cada una de ella, de buscar el bien común. Como defienden su ser individual, será imposible una solución pacífica y acorde a lo que debe ocurrir y no a lo que quieren que suceda.
Esto es lo que está en pantalla. Un grupo de personas está trabajando muy duro y hace buen tiempo para alterar el desarrollo que experimentamos por lo menos 20 años en el pasado. Sin importar quién estuvo a cargo y de su posición ideológica, robaron y saquearon el país, como si fuera una actividad normal e histórica. Pero de allí y hacer lo mismo, pero sin que te interese en lo absoluto la vida de cada uno de tus ciudadanos, quien paga tu sueldo, es simplemente un acto diabólico.
Si te robo y te dejo vivir es una cosa. Pero si te asalto y te asesino es otra vaina. No entraré al detalle. Un genocidio que no les impedirá ponerse el país al hombro y llevárselo a su caja fuerte, mientras, esa banda de ignorantes que los apoyó, serán pobres y no tendrán nada. Mucho ojo compatriotas. Si no se dan cuenta de lo que sucede será su problema y el de su vecino. Yo estoy viejo y cansado. A los jóvenes les digo, que son descendientes de esos a los que llaman despectivamente ‘viejos dinosaurios’.
No soy dueño de la verdad y menos escribo por algún interés en particular, ya que mi futuro es corto. Me subo a un avión y me largo de aquí a mi otro país y no más demencias. Pero, no lo hizo Max Uhle, a pesar que el gobierno peruano lo deportó a un campo de concentración en Estados Unidos. Tampoco María Reiche, quien recababa como orquesta sinfónica la voz de los peruanos que le gritaba ‘la loca de la escoba’. Friedrich Kauffmann nunca, a pesar de los injustos juicios contra él por el manejo del Instituto Nacional de Cultura. Klaus Hönninger ni por las amenazas de muerte de los delincuentes del Rally Dakar.
Los alemanes se encuentran en el interior del país, curando campesinos o selváticos jamás atendidos por los gobiernos u otros organismos estatales o llevando adelante escuelas y postas médicas. No pretendo de ninguna manera compararme ni acercarme a ninguno de ellos, como tampoco a mi padre, el doctor Johann Heinrich Firbas, quien prefirió quedarse en Perú, porque decía que en Alemania no lo necesitaban y que acá sí y lo mejor, como en los casos anteriores, sin pedir nada a cambio.
En mi colegio Alexander von Humboldt, de Lima, era muy pequeñito y observaba a mis maestros que estaban con nosotros más que por ellos mismos. Esos profesores que abandonaron su patria para venir a Perú y no para ganar dinero extra, sino para servir. La mayoría de ellos tenían intenciones y objetivos: regalarnos su sabiduría y enseñarnos a ser ciudadanos útiles al servicio de la sociedad y a nuestros prójimos.
La verdadera riqueza se encuentra en el cerebro, alimentado de conocimientos y no en el banco con una gran cuenta. La inteligencia te hará más rico que nadie, ya que podrás manejar con sabiduría, siguiendo el ejemplo de tus ancestros.
Recuerdo a Sui Géneris y su tema ‘Para Quien Canto Yo Entonces’. “Si los que saben no necesitan que les enseñe. Si los humildes nunca me entienden. Si los hermanos se cansan de oír las palabras que escucharon siempre. Yo canto para ustedes, los que cambian los relojes. El que ya jamás podrá cambiar. Y no se dio cuenta nunca que su casa se derrumba.”
Yo escribo para los peruanos que aman su país sobre cualquier ideología extranjera de muchos años atrás, desfasada o inservible, gracias a los resultados rescatados por estos mal nacidos.
Ser libre es lo máximo. Pocos saben sobre el contenido de la canción LIBRE de Nino Bravo. Hagan su investigación.
Charly García, un genio
