Hans-Peter Firbas.- El 11 de diciembre de 2020 escribimos un artículo titulado "Perú, rumbo a un camino sin retorno". La derecha peruana debe actuar con unión y responsabilidad en este momento, antes que sea demasiado tarde.
Escribíamos que la historia nos ha dejado huellas que nos permite compararlas con otras para poder entender con la máxima precisión posible lo que vendrá más adelante, es decir en el futuro. Si vemos, sin necesidad de lupa, las pisadas que se han realizado en Perú en los últimos dos años, identificaremos sin dificultad lo mismo que ha ocurrido en otras naciones y por ende y por simple lógica, podemos concluir que llegaremos al mismo lugar que ellos.
No es complicado para el amable lector que conoce el pasado de diferentes países y los miramos ahora con mucha lástima, al percatarnos que sin excepción, cada uno de ellos, siguió la misma ruta y arribó al mismo destino: dictadura, pobreza, hambre, corrupción generalizada, violaciones a los derechos humanos, desorganización, fuga masiva de intelectuales y capitales, en fin. Todos eligieron el camino que claramente marcaba el lugar de llegada. Si asesinas a alguien te espera la prisión. Para ser más directo.
Tengo la suerte de pertenecer a un grupo de una red social compuesto por ex compañeros de promoción del Colegio Alexander von Humboldt de Lima, con los cuales mantemos una comunicación a la que considero de un nivel alto por el contenido de los mensajes y los aportes que rescatamos de ellos.
Luego de la noticia de Pedro Castillo, les envié el siguiente mensaje para tranquilizar un poco lo que se siente. Quizás, al escucharme, entienda a lo que me refiero.
Pedro Castillo
