domingo, 20 de junio de 2021

HOLA PAPÁ, HOLA ABUELO, FELIZ DÍA

 Hans-Peter Firbas.- Hola papi, hola abuelito, como están. Hace mucho que no sé nada de ustedes. Espero que se encuentren bien, disfrutando con mi Fritz en el Regenbogenland.


Recuerdo a mi abuelo, germanófilo y claro está lleno de prejuicios. Pero cómo olvidar que tuvo que cargar a sus cuatro hijos de 6, 8, 10 y 12, las tres menores niñas y el mayor mi padre, desde Praga hasta la frontera de Austria. 140 kilómetros descalzos en pleno invierno, sin zapatos, agua y comida.

Y estoy aquí vivo, feliz y satisfecho de lo que me ha tocado. Cómo no recordar a mi padre, quien llegó a Lima sin medio sol en el bolsillo y fue el responsable de mi fuerza vital. Como no recordar a todos vuestros padres y abuelos, que dieron su vida por su tierra, su Vaterland, como Klausi, cuyo padre fue impactado, mientras volaba su avión en plena guerra.

Cómo no reconocer a esa generación de abuelos y padres que lograron que Alemania volviera a ser grande. Imposible no derramar unas lágrimas recordando a esos héroes anónimos que pusieron el pecho por sus esposas, hijos y amigos.

No seré de lo mejor, pero hice lo posible para que Hans-Peter y Martin Heinrich fueran buenos muchachos."Has lo que tu padre dice y no lo que haga". Era mi perorata como comercial de Coca Cola. Lo logré y ahora, a mis casi 60 años hago lo mismo con mis perritas Chasca y Kiara. Soy su padre y lo seré siempre.

Cómo no acordarme de esos partidos de ajedrez con mis ancestros. O escuchar en Stereo Lima Cien, Preludio a las Estrellas, cada noche junto a mi padre. Es imposible valorar el lugar que ocupo en este mundo, si no hubiera sido por ellos. Este pequeñito artículo para todos mis amigos del Colegio Alexander von Humboldt por estar bien, gracias a ellos.

Nunca los olvidaré.