sábado, 31 de julio de 2021

LOS PERROS: SERES QUE VAN MÁS ALLÁ QUE NOSOTROS

Hans-Peter Firbas.- Hace mucho tiempo mi familia está compuesta por perros y gatos. Hubo unos buenos años, que pasaban la media docena. El haber compartido mi existencia con esos tesoros, me enseñó que 'ellos' están siempre un paso delante que nosotros.


Mi familia animal me llamó la atención. Soy un francotirador por antonomasia. Siempre aprovecho cada momento para recabar información. Ellos se comportan de manera extraña, algo difícil de explicar. Ven cosas que los humanos no. Huelen olores, que son irreconocibles para el hombre.

Nuestros gatos y perros ven, escuchan y huelen mejor que nosotros y no tenemos acceso a espectros visibles o auditivos que ellos sí tienen. El espectro visible del ser humano, con respeto a la luz, posee un rango que va desde el rojo hasta el violeta, mientras que, gracias a estudios científicos en las universidades de mayor prestigio internacional, se ha confirmado que los perros tienen la capacidad de recibir tanto la luz ultra roja, como la ultra violeta.

Se ha llegado al extremo de lanzar la teoría estructural que ellos son capaces de ver 'el calor', como una especie de termógrafo. Nadie nunca pensó que los perros podrían ver las luces ultravioletas. En la lente de los ojos humanos, tenemos unos filtros, que impiden que veamos ciertas frecuencias. Estas frecuencias están vetadas para el hombre.

Pero por qué. Para poder ver mejor en menos rango de frecuencia visual y para que este órgano sea más duradero y efectivo a través de los años. Lo mismo sucede con sus oídos. Escuchan sonidos, ruidos o información auditiva, que para nosotros es simplemente silencio.

Los oídos más sensibles del humano están entre los 20 y 20,000 Hz. Ahora nos referimos a los infrasonidos y a los ultrasonidos. Lo mismo que con los ojos. Si seguimos, el olfato es otro sentido para ellos muy superior. Y ni me refiero a su memoria olfativa impresionante. Recordar olores específicos después de muchos años.

Los que tenemos familiares perros debemos comprender sin dudar que su vida es guiada por los olores. Su cerebro y su psique tienen como el diamante a la comunicación olfativa. Con oler algo, su mente analiza el olor y luego lo interpreta. Dónde estuviste, con quién, cuánto tiempo. Es alucinante. Una locura.

Como conclusión, lo que usted y yo percibimos es una pequeñez, en comparación a nuestros seres peludos tan queridos y respetados. Por eso que yo aprendo de ellos y mi recordado Fritz me dio unas clases maestras con solo mirarme o darme una lamida en el lugar dónde sufría un dolor. 

Nunca terminaría de darles detalles, muchos de ellos están en mi Blog. Si eres aliado de tus perros por décadas y los atiendes como si fueran tus hijos, es decir, con interés e inteligencia, observarás algo fuera de criterio. Inclusive comunicación desde el mundo de los muertos al mundo de los vivos de forma telepática han experimentados miles y miles de personas.

Si tiene la bendición de vivir con perros o gatos métase en su cabeza que no son objetos. Son seres vivientes con mayores habilidades que el ser humano. No se confunda. El que tiene que aprender es usted y no ellos. Quedará maravillado si toma la decisión correcta de darle un merecido lugar en casa a ese milagro de la naturaleza: el perro.

Nota del autor: la felicidad que transmite Fritz en esa fotografía. Sus ojos hermosos bien abiertos, que me indica que está ávido de recibir imágenes, su boca sonriente y la la lengua afuera, gestos que valen más que mil palabras.