sábado, 18 de septiembre de 2021

TRISTANA, NUESTRA GATA, DESCANSA EN PAZ

Hans-Peter Firbas.- Desde hace un par de décadas, mis hijos, esposa y yo dedicamos gran parte de nuestras vidas a compartirlas con mascotas. Andrea, Fritz, Klaus, Wanda, Tristana y las sobrevivientes, las hermanitas Kiara y Chaska.

Andrea, una lora más que inteligente, llegó a identificar por nombre o apelativo a cada uno de los que vivíamos en la casa. 'Abuelo', 'Gordo', éramos mi padre y yo. Klaus, un siberiano bastante tímido tenía aún gran parte de lobo. Cada vez que le decía la palabra 'luna', aunque fuera de día aullaba. 

Fritz, un shitzú, llamado así en homenaje a Federico (Friedrich) 'El Grande', emperador del Imperio Alemán, se comportó durante sus casi quince años como un valiente soldado, soportando sus achaques y siempre atento a la salud de su familia. Él sabía quién de nosotros necesitaba su asistencia sanativa. Y Wanda, nuestra conejita, que vivió una inmensidad de abriles.

Por una cosa mágica, el 31 de enero de 2014 una gatita recién nacida aparece en la puerta de mi hogar y decidimos quedarnos con ella, siendo mi hijo menor Martin el responsable de su cuidado. Se le ocurrió la idea de llamarla Tristana.

De inmediato evoqué la ópera de Richard Wagner, 'Tristan und Isolde' y me alegré por eso. Hoy, la amada Tristana se nos fue, pero la tristeza familiar se mezcla con la alegría de saber que ella ya cruzó el puente del paraíso de las mascotas, denominado REGENBOGENLAND, gracias a la creencia del protestantismo, que asegura que las mascotas amadas por sus familias acceden a ese lugar mitológico.

Klaus, Andrea, Wanda y Fritz ya le dieron la bienvenida y ya están juntos disfrutando y jugando. En el Regenbogenland, las mascotas curan sus enfermedades, se vuelven jóvenes, nunca les falta alimentos ni agua y no existe el sufrimiento. La historia cuenta, que una vez que su ser humano querido fallece, lo primero será que él se encontrará con su recordado animalito, que tanta felicidad le dio.

En este blog hemos tratado innumerables artículos sobre este tema y lo más importante, teorías estructuradas que confirman que los gatos y perros son seres mucho más conectados sensorialmente con su familia de lo que uno se imagina.

Para Tristana mi sentido homenaje y en algún tiempo las sobrevivientes de los cinco, Kiara y Chaska irán a su encuentro. 

Para ella estas palabras, las cuales, seguramente mi hijo las dijo en sus últimos suspiros.

Mantén la calma mi corazón, no te asustes.
Tan Solo soy tu papito, quien te habla.

He estado esperando y esperando
que este momento jamás llegue,
quizás de que solo nos pase por encima
o que simplemente nunca suceda.

Miro hacia atrás los maravillosos momentos junto a ti. Fuiste el refugio y la cuna de mi ser.

Has luchado y compartido conmigo todos los momentos, los buenos y malos.
Estoy orgulloso, de estar a tu lado ahora, en este día tan difícil.

Tomo una foto tuya, cierro los ojos.
Entonces los espacios ya no están vacíos.
Dejé todo lo demás para estar solos los dos.

Tú viniste a mi, cuando el tiempo parecía un cristal sin fin. Tú has vivido conmigo en cada tormenta. Nunca pediste nada y al contrario, lo dabas todo.

Tú me enseñaste lo realmente importante que es la vida. Me hechizaste, tu sonrisa con tu mirada tranquila.

Sin ninguna palabra, pero llena de amor y vida, sabía qué sentía. Tengo tanto de ti, que me has enseñado y lo heredé.

Hoy te dejaré ir y te deseo toda la suerte del mundo y en este momento eres lo único que importa. Simplemente duerme tranquila, porque siempre estaré a tu lado.

MARTIN Y TRISTANA