martes, 9 de noviembre de 2021

EL MURO DE BERLÍN: ANTES ERAN DOS NUESTROS DUEÑOS, AHORA SOLO UNO

Hans-Peter Firbas. – Desde que tengo uso de razón, mis más antiguos recuerdos se remontan a mi colegio y mi salón de clases en Kindergarten. Comencé a sentirme orgulloso de quien era y de las enseñanzas recibidas sobre tus derechos, deberes y dos palabras que se me quedaron grabadas para siempre: libertad y solidaridad.


Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando ya en 1945 Alemania había sido no solo saqueada, sino sus ciudadanos civiles asesinados en tiempos de paz y ya habíamos perdido irremediablemente nuestra nación, que quedó en manos extranjeras. La guerra fría entre la URSS y USA ocasionó la construcción del Muro de Berlín, que lo considero como una anécdota para demostrarle a la comunidad internacional quién era más poderoso.

Tras su destrucción, un nueve de noviembre de 1989, los medios de comunicación y los gobernantes de turno se encargaron en manipularnos para contarnos la gran mentira que al fin Alemania era libre de la opresión comunista, sin considerar que la opresión capitalista es igual y peor que cualquier enemigo de los verdaderos patriotas, que buscan arrojar a la basura a esos grupos de poder, que tal como títeres, manejan al gobierno como se les da la gana.

Hay una cantidad de indicios que no soportarán ningún argumento con base estructural. La violación sistemática de La Ley Fundamental de Alemania, provocada por estos amos del mundo son algunos de ellos. El Sistema Secreto de Alemania, que sigue a rajatabla las indicaciones de su homónimo, la CIA o NSA de Estados Unidos, para espiar inclusive a autoridades de su gobierno, a periodistas y a los de otros países contrarios a los intereses estadounidenses es una.

Una nación y su pueblo son parte de la historia y más aún, de su propia historia. La censura a libros, equivocados o no, maléficos o no, escritos por ex cancilleres, como Mi Lucha, de Adolfo Hitler, es como censurar un libro de Alberto Fujimori o de Augusto Pinochet. Desde la formación de la Unión Europea se ha visto la forma de reducir el poder económico y profesional de Alemania, al incluirlo dentro de una comunidad de muchos países, entre ellos varios no muy democráticos y pobres, para lograr el crédito y apoyo de los que sí manejan su dinero con respeto.

El histórico Marco Alemán, moneda muy valorada durante su existencia desapareció, así como billones de Euros del pueblo germano, que fueron destinados para ayudar a otros países. A millones de ellos se les ha otorgado no solo asilo político, sino seguridad social, médica, vivienda, educación gratuita, mientras cada vez hay menos alemanes en Alemania y los que vivimos en el extranjero somos censurados, odiados y maltratados por pensar con libertad, porque estamos contra ese sistema entreguista. El partido Alternativa para Alemania, agrupación política que defiende la propiedad de nuestro país, es atacada de extremista, de nazi, de delincuentes, racistas, seguidores de Hitler por el hecho de defender nuestra tierra para sus ciudadanos.

Tendría mucho más que decir, pero lo dejó acá, mientras los gobernantes alemanes siguen violando La Ley Fundamental. ¿Hasta cuándo?