domingo, 5 de diciembre de 2021

AUSTRIA: DIMITE OTRO CANCILLER POR SOBORNO A PERIODISTAS

Hans-Peter Firbas.- Hace semanas que venimos publicando en esta trinchera -cada vez más vulnerable a desaparecer- la grave situación por la que está atravesando el pueblo austriaco, con relación a las violaciones de sus leyes constitucionales acerca de la libertad en sus diferentes manifestaciones: de prensa, de expresión, de discriminación, de la propiedad sobre tu cuerpo y de las normas de la OMS que señalan que no se puede obligar a vacunar a nadie utilizando métodos coercitivos.

En octubre de 2021 aparecieron denuncias sobre que presuntamente Kurz había utilizado fondos públicos para sobornar periodistas, para que le dieran a él y a su partido una cobertura mediática favorable. Esto llevó a que las oficinas de Kurz y la sede del ÖVP fueran registradas por la fiscalía.​

El 9 de octubre de 2021, pese a declarar su inocencia, Kurz anunció que renunciaría como Canciller y designó a su Ministro de Asuntos Exteriores Alexander Schallenberg para reemplazarlo. Ahora resulta que Schallenberg también renunció el 2 de diciembre, abrumado por las marchas masivas contra su gobierno y por las coimas a periodistas para que apoyen su política y critiquen duramente a los ciudadanos austriacos, que están luchando pacíficamente en las calles contra sus autoridades.

Lo más probable es que Karl Nehammer, actual ministro del Interior, asuma el liderazgo del partido, y se convierta también en el nuevo canciller. Por los motivos expuestos, es que utilizo como fuentes de información a medios independientes, como AUF1.TV y algunos bloggers para saber la verdad.

Esta misma realidad fue denunciada en Alemania por Udo Ulfkotte en 2014, periodista germano, quien aseguró en su libro 'Periodistas Vendidos' que existía una lista de colegas que recibían coimas para apoyar al gobierno de turno y destruir la oposición. Por lo que tengo entendido estos pagos continúan y con lo sucedido en Austria me otorga otro indicio que estamos en el camino correcto.

Entre estas políticas y estrategias internacionales de manipular la opinión pública para convertirla en opinión mediática, destaca la denominación de ultraderechistas, neonazis y fascistas a toda persona o agrupaciones de ciudadanos que se encuentran en la oposición de los encierros, de las limitaciones a sus libertades y derechos humanos, del uso de mascarillas y de ser vacunados, entre otros reclamos.

Ahora bien, en Perú, como periodista, me considero el más capacitado en interpretar y analizar esta coyuntura en territorio del antiguo Imperio Alemán por las razones que he venido exponiendo desde hace décadas. 450 años de la familia Firbas como ciudadanos alemanes, tres escudos de armas entregados por tres diferentes emperadores y con un domicilio en el distrito A-1030 de Viena, desde 1961 -año de mi nacimiento- me dan el derecho de informar con conocimiento de causa.

Sin querer pasar por pedante o sabiondo, esta situación se ha confirmado ayer, al ser tildado de nazi, de promotor y partidario del neonazismo por ser opositor y ubicarme al lado de los luchadores en favor de la libertad, el principal deseo de todos en ambas naciones.

Se me insultó de tal manera y fui despedido o renunciado de un importante medio de comunicación en internet por defender la libertad, acto que de ninguna manera me convierte en nazi. Sin conocimiento de causa, estos sujetos no saben que la familia Firbas llegó a Sudamérica, a Tucumán, Argentina, en 1947, bajo el estatus de refugiados políticos por ser perseguidos por los nazis.

No saben, que mi abuela y bisabuela fueron 100% judías, al igual que todos sus ancestros desde el siglo XV. No saben que mis abuelos y sus hijos, entre ellos mi padre, estuvieron ocultados en bosques de los Sudetes y que ayudaron a decenas de judíos a esconderse y solventar sus escapes fuera de territorio de la antigua Checoslovaquia para no ser capturados por los nazis.

Mis publicaciones están acá a vuestra disposición, siempre adelantándome a lo que va a suceder por mis análisis estructurales de la realidad. Me siento muy dolido por haber sido catalogado de nazi, ya que, al igual que el comunismo que gobierna en Perú, son ideologías basadas en la violencia, en la destrucción, en el odio, racismo y otras características más ajenas a la historia de la familia Firbas y a mi vida personal.

Por suerte, acostumbrado a estas censuras y posiciones en contra de la verdad, no me causan daños psicológicos, ya que duermo en paz sabiendo que les informo solamente con hechos comprobables, utilizando las ciencias exactas, como la matemática, estadística, física y química -las dos últimas en sus diversas manifestaciones-, lo que baja significativamente comunicarme con ustedes utilizando mentiras o argumentos equivocados. La paz está conmigo y la seguirá estando.

Ese mismo medio de comunicación tiene en su staff a decenas de columnistas que escriben gracias a una remuneración que reciben de sus 'jefes' ideológicos. Ellos sí pueden defender en esa Web al comunismo asesino. A las pruebas me remito. Caricatura de Carlín en el Diario la República el 1 de diciembre 2021.