viernes, 14 de enero de 2022

PERÚ COVID-19: ES IMPOSIBLE EQUIVOCARSE TANTO

Hans-Peter Firbas. – Desde el día que escuché a Vizcarra decir “vamos a derrotar al Coronavirus” ya sabía que toda posibilidad de éxito para Perú se había ido al tacho de basura. El sólo hecho de pretender ser más sabia y poderosa que la naturaleza es una estupidez extrema. Ya Charles Darwin hace cientos de años nos enseñaba que la adaptación de los seres vivos a las nuevas condiciones que presenta su entorno es la estrategia adecuada, científica y comprobada para la sobrevivencia con condiciones apropiadas.
Cuando un gobernante o un grupo de ellos educados como políticos o simples burros encantados de rebuznar y cobrar por ello y encima asesorados por sus amigos de infancia, de barrio o de ideologías iguales, se toman la atribución de decidir con una ignorancia absoluta cómo debe su pueblo enfrentar esta coyuntura sanitaria. Mi batalla por mantenerme sereno y relajado la realizo escribiendo la verdad y nada más que la verdad, acompañada de argumentos sólidos de ciencias exactas. Cada una de ellas comprobable.

Podría enumerar cientos de nuevos decretos, normas o cómo los quieran llamar y ahora resulta que, porque a alguien se le ocurre, esas indicaciones reemplazan las leyes históricas tanto de nuestra propia justicia y constitución, así como de decenas de tratados internacionales que hemos firmado como país y ahora violándolos contra cualquier reacción inteligente.

No me voy a referir ni al confinamiento, ni al toque de queda, a las vacunas y demás estupideces, sino a la última joya. Los mayores de 50 años deben tener una tercera dosis a partir del 23 de enero. ¿Quién con algo de materia gris o un poco de educación puede ordenar algo de esta magnitud con pocos días de antelación? Lo primero que va a suceder es una masiva concurrencia de personas que sólo tienen dos dosis y les queda muy escaso tiempo para colocarse la nueva inyección.

Y lo segundo, muchas personas ya tienen viajes, citas y diversas gestiones cerradas para luego del 23 y como el estúpido decreto de dos vacunas las cumplían, quieran o no, ahora qué harán. Siguen cometiendo errores o son adrede y están buscando nuestra muerte. Más veneno, más aglomeraciones, menos libertad y con su política de discriminación contra los no vacunados, cagándose en las leyes porque les da la gana. Y quién nos garantiza ahora que no serán 20 dosis de refuerzo en dos años, acabando con todas nuestras fuerzas y convirtiéndonos en diferentes seres.

Desde que comencé mi profesión allá por 1979, lo primero que aprendí fue que cuando algo es censurado o la prensa presenta sólo un lado de la moneda, estas dos acciones por sí mismas demuestran que nos están manipulando, mintiendo y en una palabra jodiéndonos.