sábado, 11 de junio de 2022

EL FÚTBOL: PASIÓN DE MULTITUDES Y ALGO MÁS PARTE 1

Hans-Peter Firbas.- En la Universidad de Lima me incliné para realizar una investigación sobre el fútbol para mi tesis de licenciatura, la que nunca terminé por cierto. Pero su pasión y éxito no sólo sucedían per se. El fútbol fue y es profesionalmente manejado por las estrategias de difusión mediáticas. Realmente me atraían varios aspectos de este deporte.

"Fútbol: periodismo y pasión" titulaba la pre tesis nada menos asesorado por el famoso Doctor Oscar Quezada, quien fue al final rector de dicha casa de estudios. En mi prólogo de la tesis hice una mirada rápida a su historia, desde el siglo XIV, cuando fue prohibido por el gobierno inglés porque distraía a los jóvenes de otras prácticas elitistas. En 1863 se creó la Football Association en Inglaterra y con ella sus primeras reglas. Como era un juego muy rudo, se ramificó en otras disciplinas, como el rugby o el fútbol americano.

Pero la historia no era el tema. Me preocupaba el fútbol desde niño como un fenómeno social, en el que periodistas, espectadores in situ, los receptores de los partidos a través de los medios y los propios jugadores los 70s se movían en un ambiente en el cual cada uno de ellos era parte del equipo de alguna forma. Trabajaba como Jefe de Prensa de la Rotativa del Aire de Radio Programas y comentarista de la Rotativa Deportiva, así que vivía fascinado de las transmisiones directo en directo, como la del Mundial España 82.

Miguel Humberto Aguirre, 'Mihua' para sus amigos, Roberto Zegarra, Dennis Vargas y la voz comercial de Edmundo Samamez, eran los que desde el lugar de los hechos emitían el mensaje con la desventaja de hacerlo sin imágenes, como la televisión, pero con la ventaja de su cercanía al receptor con un pequeño radio a pilas. "La Radio está más cerca de la gente." 
Inclusive, el fanatismo era fuerte, porque muchos espectadores iban al estadio con radio en mano.

Con relación a los diarios, la radio era inmediata, directa, desde los camerines, comentarios antes y después de los encuentros, pero si leías un diario, podrías volverlo a leer si no entendías algo. En la radio el mensaje pasaba. Por eso mi preocupación se centraba en recomendar las narraciones matizadas con situaciones que no se podían ver por la televisión y eran refritos al día siguiente en los periódicos.

Observé la importancia entre decirlo por radio, por televisión o escribirlo para mañana. En radio debías ser directo, simple, claro, utilizar muchos efectos especiales para mantener al oyente pegado. No tenías las imágenes de la televisión. Pero por su bajo costo ponías varios puestos de transmisión y los periodistas radiales se convirtieron un poco en actores, por sus jergas, frases célebres, melodía y ritmo en su hablar.

Y el espectador, con su radio pegado al oído, deseaba estar mucho más informado, a pesar de ser un receptor presencial o no. Esas diferencias de mutar como periodista según el tipo de medio en el laburabas era el punto. Si lo estás haciendo frente a un televisor, no puedes repetir lo que todos estamos viendo. Debes darnos información adicional. En la radio, al contrario, eras los ojos de la gente y leyendo el diario buscabas algo más análitico con la cabeza fría.

El 'yo sé de fútbol' la frase de todos. Típico fin de semana en una cantina borrachos discutiendo. Pero fue la época en la cual nacieron líderes de opinión, cuyas verdaderas eran aceptadas por los oyentes, comenzando así la manipulación de la opinión pública por la mediática. El uso de instrumentos lingüísticos, registros, jerga y publicidad en las transmisiones radiales resultaron ser masivamente seguidos.

Desde 'foul Dencorub' podría pasarme horas en esto. El último punto de mi trabajo se centraba en el espacio físico y mental del futbolista peruano. Era el centro de mi objetivo. El niño comienza a vivir el fútbol como un ser clandestino. Perseguido por la policía, vecinos o jardineros por jugar en la pista y aprender a practicarlo en canchas de fulbito, justo en tu etapa de formación física y mental.

La clásica 'pared', movimiento en el que tú mismo te dabas pase al golpear la pelota contra la pared y regresaba a tus pies, se volvió en la de 'Sotil-Cubillas' los mejores en hacerlo. Pero éramos limitados porque no pateábamos de larga distancia. Hicimos un exitoso documental comparando pichanguitas callejeras con jugadas verdaderas. Muy similares.

Era 1,983. Ahora, el fútbol se juega sobre todo en los medios de comunicación, que se han convertido en su gran mayoría en vendedores de noticias o de intereses y con pocos periodistas profesionales que no entienden la magnitud de sus mensajes, que llegan a millones de personas. La Selección de Perú, sobrevendida y a ver qué jugador aparece más en las noticias para aumentar su valor comercial es lo que manda. Se ha perdido la naturaleza por la cual nació el fútbol.

De ninguna manera mi intención es criticar esto. Para nada. Pero ver a mi equipo Universitario de Deportes en los 60s y 70s y verlos ahora, a pesar que el benefio está elevado a la n potencia para los medios, periodistas, jugadores, dirigentes y hasta gobiernos. El fútbol es sobre todo educación. Enseñarte a amar a tu país, a tu prójimo y a los mensajeros, no olvidarse de su responsabilidad. Transmitan con neutralidad y olvídense un rato que son peruanos y sean objetivos, a pesar del resultados.

Ganes o perdamos realmente no importa. Nos han metido en la cabeza que es lo más importante y dejamos de enfocarnos en lo que debemos de hacer. Como escribía Sui Géneris en 'Para quién canto yo entonces', "...yo canto para usted, el que atrasa los relojes. El que ya jamás podrá cambiar, porque nunca se dio cuenta, que su casa se derrumba." O si prefiere "ya vienen los goles de Cubillas'.

PRETESIS


Tras el triunfo de Alemania sobre Argentina en el Mundial de Brasil 2014, este fue el comentario del periodista argentino Victor Hugo Morales, el menos indicado para opinar. A esto me refiero.


Aún tengo esta cuenta por arreglar.