En 1989 cayó en Muro de Berlín, pero esta celebración de unidad, de un sólo Vaterland padre patria), esta fiesta se ha movido de fecha en fecha y su manipulación bailaba a son de los intereses ocultos de personas ajenas a esta gran nación.
Como lo he repetido sin parar desde 2014, un poderoso grupo del más alto nivel, mantiene aún bajo su dominio la libertad e independencia del Volk (pueblo), mediante el uso de maniobras que se mueven acorde a estas personalidades creyentes de ser dueños del mundo. El 9 de noviembre se vino abajo esa maldita pared, pero resulta que el día coincide con La Noche de los Cristales Rotos, una violenta manifestación nacionalista. Por eso la modificaron.
Unidad, justicia y libertad son las tres primeras palabras del Himno de Alemania, que además fue modificado por extranjeros y obligados a respetar este mandato exterior. Por otra marte, la mitología nórdica y germana, así como las grandes historias y composiciones musicales o leyendas, siempre hacen referencia al padre patria y no a la madre patria, ya que este país se construyó en sus inicios con agricultores (los bárbaros), quienes mostraban un respeto casi religioso a su tierra, que proveía de lo necesario para sobrevivir.
Se atrevieron a ordenarnos a cantar el himno que ellos impusieron, porque la versión original se hizo conocida por su verso «Deutschland, Deutschland über alles, über alles in der Welt» (que significa en español 'Alemania, Alemania por encima de todo, por encima de todo en el mundo').
Como lo he repetido sin parar desde 2014, un poderoso grupo del más alto nivel, mantiene aún bajo su dominio la libertad e independencia del Volk (pueblo), mediante el uso de maniobras que se mueven acorde a estas personalidades creyentes de ser dueños del mundo. El 9 de noviembre se vino abajo esa maldita pared, pero resulta que el día coincide con La Noche de los Cristales Rotos, una violenta manifestación nacionalista. Por eso la modificaron.
Unidad, justicia y libertad son las tres primeras palabras del Himno de Alemania, que además fue modificado por extranjeros y obligados a respetar este mandato exterior. Por otra marte, la mitología nórdica y germana, así como las grandes historias y composiciones musicales o leyendas, siempre hacen referencia al padre patria y no a la madre patria, ya que este país se construyó en sus inicios con agricultores (los bárbaros), quienes mostraban un respeto casi religioso a su tierra, que proveía de lo necesario para sobrevivir.
Se atrevieron a ordenarnos a cantar el himno que ellos impusieron, porque la versión original se hizo conocida por su verso «Deutschland, Deutschland über alles, über alles in der Welt» (que significa en español 'Alemania, Alemania por encima de todo, por encima de todo en el mundo').
August Heinrich Hoffmann, compositor,
tenía la intención de hacer un llamado al pueblo para tener una Alemania libre y unida entre los distintos reinos que compartían. Un idioma y cultura común, es decir, una canción contra las monarquías opuestas a la unificación y por eso resultó tan importante como himno y gesta patriótica.
De hecho, el llamado básico de los versos es «Einigkeit und Recht und Freiheit» ('Unidad y justicia y libertad'), que, en consonancia con el liberalismo propagado a mediados del siglo XIX, arengaba por una Alemania libre y regida por el imperio de la ley, no sujeta a un monarca y sus arbitrariedades.
Pero la maldad y el objetivo de aniquilar la esperanza, la vida y la subsistencia de Alemania y sus ciudadanos, obtaron por poseer mayor sabiduría para interpretar a su manera y gusto un sagrado símbolo patrio. Bueno, es la derrota y en esa época podría ser aceptado el cambio. Pero más de 70 años después, ningún gobernante alemán le ha devuelto a su VOLK lo más sagrado.
La censura y la prohibición de la libertad de expresión, simplemente desaparecieron de la educacón y el acceso germanos el libro Mi Lucha, escrito por un ex canciller. Es como borrar un capítulo real y más aún un documento de quien fue protagonista #1 de la vida de una nación.
Esa prohibición, ordenada por los amos del mundo, no es de ninguna manera aceptable. Es como si los peruanos censuráramos un libro de Abimael Guzmán o en Gran Bretaña uno de Winston Churchil, quien merece el mismo estatus de genocida que Hitler o de Stalin.
Después de la disolución de la Unión Soviética en 1991, las evidencias de los archivos soviéticos se hicieron disponibles. De acuerdo con los registros, alrededor de 800 000 presos fueron ejecutados por el régimen de Stalin por delitos políticos o penales, mientras que alrededor de 1,7 millones murieron en los campos de trabajo del Gul.
Según ciertas fuentes, durante el mandato de Stalin cerca de cinco millones de personas fueron encarceladas u obligadas a trabajos forzados, un millón habían sido ejecutados y dos millones perecieron en trabajos forzadosy unos 390 000 perecieron durante reasentamientos forzosos, un total de alrededor de tres millones de víctimas.
Por su parte, Winston Churchill inventó en Los Boeres Los Campos de Concentración matando miles de mujeres y niños. Las condiciones en los campos eran insalubres, y las raciones de comida escasas; en el caso de las mujeres e hijos de los combatientes, las raciones eran aún más pequeñas.
La dieta insuficiente y las condiciones higiénicas inadecuadas provocaron la aparición de enfermedades contagiosas endémicas como sarampión, tifus y disentería. Todo ello, unido a la escasez de instalaciones médicas, provocó gran número de muertes, según un informe posterior a la guerra en el que se concluía que 27 927 bóeres (de los cuales 22 074 eran niños menores de 16 años) y 14 155 africanos negros murieron de hambre, enfermedades y penalidades.
En total, aproximadamente el 25 % de los bóeres y el 12 % de los africanos presos murieron, aunque investigaciones recientes indican que el número de fallecimientos de africanos negros se subestimó en su día, y que en realidad podría haber estado cerca de los 20 000.
Ahora bien, me resulta imposible pensar que un país prohiba un libro de uno de sus ex gobernantes, sea quien fuera y haya lo que haya hecho, ya que, si partimos de esta premisa, millones de libros deberían ser censurados.
El instituto de investigación alemán que publicó en enero de 2016 una edición especial del libro comunicó que, desde su lanzamiento, las ventas superaron las expectativas. Cerca de 85.000 ejemplares en alemán del manifiesto antisemita nazi fueron vendidos: muchos para ser un texto académico.
Ya tengo dos datos. El himno alemán y el libro de Hitler. Más aún, que sea un delito hacer el saludo típico nazi es el extremo de ser un esclavo y negar el holocausto te manda directo a la cárcel. Nos quitan nuestro símbolo patrio, nos impiden conocer parte de la historía de Alemania y censurar saludos no son órdenes internos. Son externos sin lugar a dudas.
De qué vale tener un país reunificado, si su pueblo es impedido de leer, saludar u opinar que no existió el holocausto. A pesar de contar con un sin número de datos que me aseguran que el holocausto es un término inventado especialmente contra los alemanes, sus gobernantes son súbditos de estos poderosos miembros de una secta secreta y obedecen sus mandatos.
El caso más sucio del gobierno alemán, es haberse puesto de rodillas frente a USA y pelearse contra Rusia, sabiendo que cerrarían el gaseoducto y 83 millones de ciudadanos no tendrán calefacción a partir de diciembre.
Debido a que Alemania recibió más de 2 millones de refugiados en el 2014-2015 y ahora les abren las puertas a los rusos se debe a que la tasa de muertes es mayor a la de nacimientos. Cada vez hay más alemanes y más extranjeros.
Para finalizar, en el colmo de la manipulación, cuando se crea el partido nacionalista alemán Alternativa para Alemania, todos los medios de comunicación aseguraron que eran nazis, de ultraderecha y antisemitas. Y resulta que el ex Jefe del Estado Mayor de Israel, Rafi Eitan dijo lo siguiente sobre el partido supuestamente nazi y antisemita:
Reitero, la reunificación es un cuento de hadas, si nuestro país no nos pertenece. Claro que hay homenajes para los judíos asesinados por los alemanes en plena guerra, pero ¿y los 7 millones de alemanes asesinados en tiempo de paz?
Hce unos meses me despidieron de un medio por escribir: "los únicos tres detenidos el sábado pasado en Austria, de los más de 50 000 protestantes, han sido tres jóvenes, quienes, frente a la policía, ejercieron su libertad de expresión al efectuar el saludo nazi. Si hay comunistas, socialistas ¿por qué no pueden existir neonazis, equivocados o no? Ese no es el tema."
El imbécil que me despidió y me tildó de nazi, no tiene la menor idea que el que levanta su brazo para saludar, es porque lo ha hecho frente a un miembro del gobierno de alto nivel. Es decir, los jóvenes con su saludo le decían a los policías que eran nazis. Encima soy judío por mi bisabuela.
Salirse de la Unión Europea, regresar con nuestro Deutsche Mark, realizar un censo minucioso sobre los refugiados, para asesurarse quién tiene verdaderamente derecho a ese estatus.
Cuando los Iluminatis encabezados ya saben por quiénes, no retrocedan con sus intenciones de seguir teniendo esclavos al pueblo alemán, no se sorprenda que la historia se repita.


