domingo, 27 de noviembre de 2022

ADENOVIRUS EN PERÚ: ESTEMOS ALERTAS

Hans-Peter Firbas.- Una de mis grandes preocupaciones en las últimas décadas es la falta de una política sanitaria preventiva para evitar muchas de las enfermedades que nos aquejan, debido en casi todos los casos por una incorrecta alimentación, falta de ejercicios, así como el estrés, que ocasionan una débil inmunología o mecanismo de defensa que tu propio organismo produce, para luchar contra los virus, sin la posibilidad de ser combatidos con medicinas o antibióticos tradicionales.

Luego de la COVID-19, que a millones de peruanos nos han dejado con secuelas y con respuestas inmunológicas insuficientes, es típica la aparición de los adenovirus, justo en el cambio de estación, es decir de invierno a primavera. Tienes frío te abrigas, de pronto comienzas a sudar, hace calor y te quitas la chompa. O tomas algo helado, cuando tu cuerpo está caliente. Estas modificaciones de humedad y temperatura ambiental y un cuerpo débil te colocan como víctima ideal a este virus, que existe hace tiempo, pero ahora nos toma recuperándonos de la pandemia y con varias secuelas ocasionadas por ella.

Los adenovirus causan enfermedades respiratorias como resfriados, conjuntivitis, bronquiolitis o neumonía. Generalmente generan infecciones en los tractos respiratorio e intestinal. Las infecciones por adenovirus pueden presentarse en niños de cualquier edad. Las infecciones respiratorias por adenovirus se producen con mayor frecuencia al final del invierno, durante la primavera y a inicios del verano.

Los líquidos de las vías respiratorias (nariz, boca, garganta y pulmones) pueden contener el virus. Las infecciones se contagian cuando una persona entra en contacto con otro individuo o un objeto que está contaminado con el virus. Este puede vivir durante muchas horas en los objetos (perillas de puertas, superficies duras, juguetes).

La forma del virus que afecta el tracto digestivo generalmente se contagia por contacto fecal-oral (entre heces y boca). Generalmente esto ocurre por un lavado de manos deficiente o por comer o beber alimentos o agua contaminados. Los síntomas pueden incluir infecciones respiratorias e infecciones del tracto intestinal. Los mismos síntomas de un resfriado, como goteo nasal y diarrea acuosa que aparece de repente. Fiebre alta, malestar general, vómitos, en fin.

Myhealth.ucsd.edu señala que “generalmente las pruebas para diagnosticar adenovirus son necesarias solo cuando el paciente está muy enfermo o tiene una afección de base. Además del examen físico y los antecedentes médicos completos, los procedimientos para el diagnóstico de la infección por adenovirus pueden incluir los siguientes: análisis de sangre, pruebas sobre fluidos respiratorios obtenidos de los ojos, nariz o garganta con un hisopado, pruebas con muestras de heces y radiografía de tórax (pecho).”

“No existe cura para las infecciones por adenovirus. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y no se usan antibióticos para tratarlo. El tratamiento específico de las infecciones por adenovirus será determinado por el proveedor de atención médica. Una complicación grave de los adenovirus que provocan infección intestinal es la invaginación intestinal (bloqueo intestinal que se produce cuando una porción del intestino se pliega penetrando en otro segmento como un telescopio). Este caso es una emergencia y ocurre con mayor frecuencia en los bebés. Los síntomas de la invaginación intestinal pueden incluir heces sanguinolentas, vómitos, hinchazón abdominal, flexión de las rodillas sobre el pecho, fuertes gemidos a causa del dolor, debilidad y letargo.”