Finalizada la Segunda Guerra Mundial, volvió a trabajar en prensa y como dramaturgo para el Viennese Volkstheater. También publicaba la revista de arte y literatura de vanguardia Plan, que contaba con colaboradores como Bertolt Brecht, Albert Camus, T. S. Eliot o Ilse Aichinger. En 1966, durante la Feria de Fráncfort, 'Si el Führer lo supiera', su única novela, causó un revuelo increíble entre la crítica y el público.
La novela de ficción se desarrolla en el año 1965. La bomba atómica no cayó sobre Hiroshima y Nagasaki, sino sobre Londres, con lo cual el Gran Reich Alemán ganó la guerra. La ideología nazi se ha expandido por todo el planeta, ahora dividido en dos grandes esferas de poder, una occidental y alemana, el Magno Imperio Germánico, y otra oriental y japonesa, la Magna Iapónica.
La URSS ha capitulado, y también los ahora conocidos como «Estados Vasallos Unidos de América». El juicio internacional por crímenes de guerra no tuvo lugar en Núremberg, sino en Toledo, donde treinta y cuatro estadistas del eje de los Aliados fueron condenados a garrote vil.
Todos los judíos han sido exterminados, por supuesto, pero todavía quedan «infrahumanos» (hombres y mujeres de las regiones del Este europeo). Es en esta tesitura en la que Hitler, «Adolfo Magno», muere de viejo en su lecho y la Magna Iapónica ataca a sus aliados germánicos con dos bombas atómicas.
En mitad de ese caos generalizado, Albin Totila Höllriegl, especialista en giromancia y «asesor existencial en el modo de vida nórdico» —y pervertido sexual de noche—, recorrerá, por encargo del Partido, todo el Imperio en misión «sanadora», mientras una imparable ola de suicidios recorre el Reich.
Obra inclasificable, delirante sátira, 'Si el Führer lo supiera', escrita en 1966 y deudora de la cultura pop de la época, es una descabellada «novela de carretera» que hará las delicias de los lectores.
Sin embargo, lo que más sorpresa me causó fue ver mi apellido Firbas en la novela. "...antes de mi muerte expulso del partido al ex Reichsführer de la SS y al ministro del Interior Manfred Diebold, a quien relevo, asimismo, de todos sus cargos y funciones en la estructura del Estado, " grabó en una cinta Hitler antes de fallecer como su último testamento.
"Designo, en su lugar, al Gauleiter Gernot Firbas para que asuma las funciones de Reichsführer de las SS y jefe de la Policía alemana, así como al Gauleiter Uwe Heckroth para que ocupe el cargo de ministro del Reich para los Asuntos Internos," agregó. Firmado el 3 de noviembre de 1965.
Apenas finalizó el mensaje de Hitler, Köpfler se puso de pie y, mientras una toma en primer plano mostraba su magnética mirada, dijo con voz sonora y cortante:
—¡Compatriotas míos, camaradas! Los dos ex miembros del Consejo del Reich expulsados del Partido y de sus cargos por Adolf Hitler, Unseld y Diebold, son ahora fugitivos de la justicia y se desconoce por el momento su paradero. Como garante de la seguridad y el orden, que es la misión que me ha encomendado la dirección del Partido y del Gobierno, ordeno a todos nuestros seguidores en el NSDAP y la Wehrmacht, así como a todo compatriota, localizar a los dos traidores a la patria que se han dado a la fuga y, o bien entregarlos a la justicia del Reich, o, en caso de que la situación lo exija, ejecutarlos en el sitio donde los encuentren.
-Y para garantizar que mis órdenes sean ejecutadas de inmediato, libero de sus responsabilidades al Gauleiter Gernot Firbas, recién nombrado por la última voluntad de Adolf Hitler Reichsführer de las SS y jefe de la Policía alemana, y asumo yo mismo, hasta nuevo aviso, su cartera.
Ahora bien, Gernot Firbas no existe y Gauleiter es un grado político que se le asigna a una persona para que sea el contacto directo entre una zona específica de Alemania y despache directamente con Hitler. La novela de más de 400 página menciona diez veces a Firbas entre la 83 y 292, asunto o contenido que es de interés para los lectores.
Basil tenía la opición de legir entre miles de apellidos mucho más famosos o conocidos. ¿Por qué Firbas? Una pregunta que quizás nunca la sabremos, ya que falleció el 19 de febrero de 1983. Fue su única novela. Cosas raras, ¿no?
