Unas cien notas al día pasaban por mis manos. Había que revisarlas. Muchas las redactaba yo mismo. Era el director de prensa y mi jefe me cortaba el cogote si algo salía mal. Muy buen periodista, mejor persona. Siempre lo recuerdo. Escuchaba y editaba las principales grabaciones obtenidas en las últimas horas y programaba acuerdos de entrevistas en vivo o en directo con diversos personajes.
Así que me fui a casa y llegué a eso de las cuatro y a dormir por lo menos hasta las diez de la mañana. Me desenchufaba del trabajo para ir a estudiar a la Universidad de Lima un par de cursos para culminar mi carrera, pero a las cuatro, cinco o a veces a las seis ya estaba preparando el contenido de Radio Cadena Informativa de esa tarde (6-7 p.m.) y del día siguiente temprano (7-10 a.m.).
Fue la época de mi despacho a Radio Educación de México sobre la patinada de don Alan (me maldigo, un duende se llevó la cinta de mi archivo, no la encuentro, pero no me rindo, seguiré huaqueando) y las cosas quemaban mucho en los medios. Llego a la tarde y observo a todos pálidos y en actitudes inusuales. Recién me enteré lo que pasaba. Obtuve la cinta y les paso el contenido.
Sobre lo que escuché no quisiera entrar en detalle, pero sorprende -a diferencia de Sendero Luminoso- su mensaje. Lo que pienso me lo guardaré porque ya no quiero seguir confiando en la suerte. Ya les contaré mis experiencias en Radio Programas del Perú con SL.
Lo que me sorprende. Eran diez pisos, ascensores que a veces funcionaban y a veces no, inmanejable para planificar una incursión. De verdad fueron como diez minutos que se transmitía esa cinta hasta que un colega la cortó, ni bien se retiraron los visitantes no invitados. Tanto tiempo, tantos pisos y no pasó nada.
Eran como cinco miembros del MRTA. Todos fueron obligados a ingresar a un baño. El último fue el que puso el audio al aire. Los encerraron y se fueron, hasta que luego de unos diez minutos rompieron la puerta los policías que llegaron a la emisora.
En 1987 ganamos dos premios CIRCE como mejor noticiero radial y mejor programa político radial. Derrotamos a RPP. Era el golpe en la polla, como dirían los amantes de la hípica. Gonzalo Iwasaqui, Eduardo Guzmán, Julio Schiappa-Pietra eran los hombres de la política. Estaba Ricardo Montero, Percy Yactayo, en fin. Periodistas de primera.
En 1987 ganamos dos premios CIRCE como mejor noticiero radial y mejor programa político radial. Derrotamos a RPP. Era el golpe en la polla, como dirían los amantes de la hípica. Gonzalo Iwasaqui, Eduardo Guzmán, Julio Schiappa-Pietra eran los hombres de la política. Estaba Ricardo Montero, Percy Yactayo, en fin. Periodistas de primera.
