domingo, 25 de octubre de 2015

EL DINERO Y LA DEMOCRACIA: SUS VERDADEROS VALORES

Por Hans – Peter Firbas

Una vez un sabio alemán dijo: “El bien más preciado que tenemos en el mundo es nuestra propia gente. Y por este pueblo y por el bien de este pueblo vamos a luchar y pelear…Piensen que siempre hay alguien en una situación mucho peor que la nuestra y a esa persona la ayudaré como mi camarada, mi hermano, mi compatriota. Si alguien dijera que debe sacrificar demasiado ¡esa es la gloria de dar! Cuando te sacrificas por tu comunidad, entonces puedes caminar con la cabeza en alto.”

Ese mismo pensador dijo alguna vez sobre la democracia. “la democracia es el dominio del pueblo. Entonces el pueblo debe tener una posibilidad de expresar sus deseos y pensamientos. Pero, ¿quién educa, fija y pone la mente en claro a ese pueblo? Un grupo de pocas personas que poseen inmensas fortunas o poder. Quieren ser libres del control del estado y del pueblo en la adquisición y uso del capital.”

“Ellos crean primero su propia prensa. Hablan de Libertad de Prensa cuando cada uno de los medios tiene su dueño, que es el financista. Y ese señor determina el contenido del mismo. Y esa prensa manipula a la opinión pública. Nacen los partidos políticos y unidos con esa prensa forman la opinión pública. Entonces debemos pensar que ese pueblo tiene libertad y riqueza y una vida holgada.”

“Pero es al revés. En esos países la miseria es más grande. Al contrario. En esos países las diferencias entre las clases es inmensa. Pobreza inmensa por una parte y riqueza inmensa por otra. En esos países sus trabajadores viven en chozas miserables. Países que poseen recursos naturales y sus trabajadores visten miserablemente. Países que tienen de todo, pero millones de las clases bajas no pueden satisfacer su hambre.”

“No pueden acabar con el desempleo. Ni siquiera el pueblo es su centro de atención. Lo exclusivo es para esos hombres que crearon la democracia. Algunos cientos de grandes capitalistas poseen las fábricas y sus acciones y con ello dirigen finalmente al pueblo. Pero no les interesa el pueblo, salvo cuando hay elecciones, porque necesitan sus votos. Además hay una gran diferencia en la educación.”

Yo siempre he sido, desde mi formación en el colegio, en la universidad y en los caminos de mi vida un demócrata y definitivamente de pensamientos muy unidos a ella, pero pregunto. ¿No tiene razón ese pensador alemán en sus críticas a la democracia? ¿No es cierto lo que padecemos en los países demócratas? ¿Dónde está el verdadero poder del pueblo? No existe ni acá ni allá. Un grupillo de poderosos y con mucha fortuna. Para ellos si hay democracia. ¿Y para nosotros?

Esas ideas fueron dadas a conocer en los 30’ por un alemán. Ya sabrán a quién me refiero.

Estas ideas iban contra todo el cimiento del capitalismo mundial, que tomó sus primeras ideas en John Maynard Keynes y en su Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero en 1936. La ciencia económica -al menos en el mundo anglosajón- estaba completamente dominada por la ortodoxia del libre mercado. De vez en cuando surgían herejías, pero siempre se suprimían. La economía clásica, escribía Keynes en 1936, "conquistó Inglaterra tan completamente como la Santa Inquisición conquistó España". Y la economía clásica decía que la respuesta a casi todos los problemas era dejar que las fuerzas de la oferta y la demanda hicieran su trabajo.

Pero la economía clásica no ofrecía ni explicaciones ni soluciones para la Gran Depresión. Hacia mediados de la década de 1930, los retos a la ortodoxia ya no podían contenerse. Keynes desempeñó la función de Martín Lutero, al proporcionar el rigor intelectual necesario para hacer la herejía respetable. Aunque Keynes no era ni mucho menos de izquierdas -vino a salvar el capitalismo, no a enterrarlo-, su teoría afirmaba que no se podía esperar que los mercados libres proporcionaran pleno empleo, y estableció una nueva base para la intervención estatal a gran escala en la economía.

Milton Friedman desempeñó tres funciones en la vida intelectual del siglo XX. Estaba el Friedman economista de economistas, que escribía análisis técnicos, más o menos apolíticos, sobre el comportamiento de los consumidores y la inflación. Estaba el Friedman emprendedor político, que pasó décadas haciendo campaña en nombre de la política conocida como monetarismo y que acabó viendo cómo la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra adoptaban su doctrina a finales de la década de 1970, sólo para abandonarla por inviable unos años más tarde. Por último, estaba el Friedman ideólogo, el gran divulgador de la doctrina del libre mercado.

¿Desempeñó el mismo hombre todas estas funciones? Sí y no. Las tres estaban guiadas por la fe de Friedman en las verdades clásicas de la economía del libre mercado. Además, su eficacia como divulgador y propagandista descansaba en parte en su merecida fama de profundo economista teórico. Pero hay una diferencia importante entre el rigor de su obra como economista profesional y la lógica más laxa y a veces cuestionable de sus pronunciamientos como intelectual público. Mientras que la obra teórica de Friedman es universalmente admirada por los economistas profesionales, hay mucha más ambivalencia respecto a sus pronunciamientos políticos y en especial su trabajo divulgativo. Y debe decirse que hay serias dudas respecto a su honradez intelectual cuando se dirigía a la masa de ciudadanos.

Pero dejemos de lado por el momento el material cuestionable y hablemos de Friedman en cuanto teórico económico. Durante la mayor parte de los dos siglos pasados, el pensamiento económico estuvo dominado por el concepto del Homo economicus. El hipotético Hombre Económico sabe lo que quiere; sus preferencias pueden expresarse matemáticamente mediante una función de utilidad, y sus decisiones están guiadas por cálculos racionales acerca de cómo maximizar esa función: ya sean los consumidores al decidir entre cereales normales o cereales integrales para el desayuno, o los inversores que deciden entre acciones y bonos, se supone que esas decisiones se basan en comparaciones de la utilidad marginal, o del beneficio añadido que el comprador obtendría al adquirir una pequeña cantidad de las alternativas disponibles.

Es fácil burlarse de este cuento. Nadie, ni siquiera los economistas ganadores del Premio Nobel, toma las decisiones de ese modo. Pero la mayoría de los economistas, yo incluido, consideramos útil al Hombre Económico, quedando entendido que se trata de una representación idealizada de lo que realmente pensamos que ocurre. Las personas tienen preferencias, incluso si esas preferencias no pueden expresarse realmente mediante una función de utilidad precisa; por lo general toman decisiones sensatas, aunque no maximicen literalmente la utilidad. Uno podría preguntarse por qué no representar a las personas como realmente son. La respuesta es que la abstracción, la simplificación estratégica, es el único modo de que podamos imponer cierto orden intelectual en la complejidad de la vida económica. Y la suposición del comportamiento racional es una simplificación especialmente fructífera.

La cuestión, sin embargo, es hasta dónde se puede llevar. Keynes no atacó de lleno al Hombre Económico, pero a menudo recurría a teorías psicológicas verosímiles y no a un cuidadoso análisis de qué haría una persona que tomara decisiones racionales. Las decisiones empresariales estaban guiadas por impulsos viscerales (animal spirits); las decisiones de consumo, por una tendencia psicológica a gastar parte, pero no la totalidad, de un aumento de la renta; los acuerdos salariales, por un sentido de la equidad, y así sucesivamente.

¿Pero era realmente una buena idea reducir tanto la función del Hombre Económico? No, decía Friedman, que en un artículo de 1953 titulado The methodology of positive economics [La metodología de la economía positiva] sostenía que las teorías económicas no deberían juzgase por su realismo psicológico, sino por su capacidad para predecir el comportamiento. Y los dos mayores triunfos de Friedman como economista teórico procedieron de aplicar la hipótesis del comportamiento racional a cuestiones que otros economistas habían considerado fuera del alcance de dicha hipótesis.

En un libro de 1957 titulado Una teoría de la función del consumo -no exactamente un título que agradara a las masas, pero sí un tema importante-, Friedman sostenía que el mejor modo de entender el ahorro y el gasto no es, como había hecho Keynes, recurrir a una teorización psicológica laxa, sino, por el contrario, pensar que los individuos hacen planes racionales sobre cómo gastar su riqueza a lo largo de la vida. Ésta no era necesariamente una idea antikeynesiana; de hecho, el gran economista keynesiano Franco Modigliani planteó de manera simultánea e independiente el mismo argumento, incluso con más cuidado, al considerar el comportamiento racional, en colaboración con Albert Ando. Pero sí señalaba un retorno a los modos de pensar clásicos, y funcionaba. Los detalles son un poco técnicos, pero la "hipótesis de la renta permanente" planteada por Friedman y el "modelo del ciclo vital" de Ando y Modigliani resolvían varias paradojas aparentes sobre la relación entre renta y gasto, y todavía hoy siguen constituyendo las bases de cómo estudian los economistas el gasto y el ahorro.

El trabajo sobre el comportamiento de los consumidores habría forjado por sí solo la fama académica de Friedman. Sin embargo, obtuvo un triunfo al aplicar la teoría del Hombre Económico a la inflación. En 1958, el economista neozelandés A. W. Phillips señalaba que existía una correlación histórica entre el desempleo y la inflación, de modo que la inflación iba asociada a un bajo desempleo y viceversa. Durante un tiempo, los economistas trataron esta correlación como si fuera una relación fiable y estable. Esto provocó un debate serio sobre qué punto de la curva de Phillips debería escoger el Gobierno. ¿Debería Estados Unidos, por ejemplo, aceptar una tasa de inflación más alta para alcanzar una tasa de desempleo más baja?

En 1967, sin embargo, Friedman pronunciaba ante la Asociación Económica Estadounidense una conferencia presidencial en la que sostenía que la correlación entre inflación y desempleo, aun siendo visible en los datos, no representaba una verdadera compensación, al menos no a largo plazo. "Siempre hay", decía, "una compensación temporal entre inflación y desempleo; no hay una compensación permanente". En otras palabras, si los políticos intentaran mantener el desempleo bajo mediante una política de generar mayor inflación, sólo conseguirían un éxito temporal. Según Friedman, el desempleo acabaría por aumentar de nuevo, incluso con una inflación elevada. En otras palabras, la economía sufriría la situación que Paul Samuelson más tarde denominaría "estanflación".

¿Cómo llegó Friedman a esta conclusión? (Edmund S. Phelps, premio Nobel de Economía de este año, había llegado de manera simultánea e independiente al mismo resultado). Como en el caso de su trabajo sobre el comportamiento de los consumidores, Friedman aplicó la idea del comportamiento racional. Sostenía que después de un periodo de inflación sostenido, las personas introducirían las expectativas de inflación futura en sus decisiones, lo cual anularía cualquier efecto positivo de la inflación sobre el empleo. Por ejemplo, una de las razones por las que la inflación puede aumentar el empleo es que contratar a más trabajadores se vuelve más rentable cuando los precios suben más que los salarios. Pero en cuanto los trabajadores comprenden que el poder de adquisición de sus salarios se verá erosionado por la inflación, exigen por adelantado acuerdos de subida salarial más elevados, para que los salarios alcancen el mismo nivel que los precios. En consecuencia, cuando la inflación se mantiene durante un tiempo, ya no proporciona el mismo impulso al empleo que al principio. De hecho, se producirá un aumento del desempleo si la inflación no cumple las expectativas.

En el momento en que Friedman y Phelps propusieron sus ideas, Estados Unidos tenía poca experiencia con la inflación sostenida. De modo que ésta fue verdaderamente una predicción, en lugar de un intento de explicar el pasado. Sin embargo, en la década de 1970, la inflación persistente puso a prueba la hipótesis de Friedman-Phelps. Sin duda, la correlación histórica entre inflación y desempleo se rompió exactamente como Friedman y Phelps habían predicho: en la década de 1970, mientras la tasa de inflación superaba el 10%, la tasa de desempleo era tan elevada o más que en las décadas de 1950 y 1960, unos años de precios estables. Al fin la inflación se controló en la década de 1980, pero sólo después de un doloroso periodo de desempleo extremadamente elevado, el peor desde la Gran Depresión.

Al predecir el fenómeno de la estanflación, Friedman y Phelps alcanzaron uno de los grandes triunfos de la economía de posguerra. Este triunfo, más que ninguna otra cosa, confirmó a Milton Friedman en su categoría de grande entre los economistas, independientemente de lo que pudiera pensarse de sus demás funciones.

Una interesante anotación: aunque avanzó mucho en la aplicación del concepto de racionalidad individual a la macroeconomía, también sabía dónde parar. En la década de 1970, algunos economistas llevaron más lejos aún el análisis de Friedman, llegando a sostener que no hay una compensación útil entre inflación y desempleo ni siquiera a corto plazo, porque los ciudadanos anticiparán las acciones del Gobierno y aplicarán esa anticipación, así como la experiencia pasada, al establecimiento de precios y a las negociaciones salariales. Esta doctrina, conocida como las "expectativas racionales", se extendió por buena parte de la economía académica. Pero Friedman nunca la aceptó. Su sentido de la realidad le advertía de que esto era llevar demasiado lejos la idea del Homo economicus. Y así se demostró: la conferencia pronunciada por Friedman en 1967 ha superado la prueba del tiempo, mientras que las opiniones más extremas propuestas por los teóricos de las expectativas racionales en los años setenta y ochenta no la han superado.

"A Milton todo le recuerda la oferta monetaria. Bien, a mí todo me recuerda el sexo, pero no lo pongo por escrito", escribía en 1966 Robert Solow, del MIT. Durante décadas, la imagen pública y la fama de Milton Friedman se definieron en gran medida por sus pronunciamientos sobre la política monetaria y su creación de la doctrina conocida como monetarismo. Sorprende darse cuenta, por tanto, de que el monetarismo se considera en gran medida un fracaso, y que parte de lo dicho por Friedman sobre el dinero y la política monetaria -al contrario que lo que dijo acerca del consumo y la inflación- parece haber sido engañoso, y quizá de manera deliberada.

Para comprender de qué trataba el monetarismo, lo primero que hay que saber es que la palabra dinero no significa exactamente lo mismo en economía que en el lenguaje común. Cuando los economistas hablan de oferta monetaria[en inglés, money supply, oferta de dinero] no se refieren a riqueza en el sentido habitual. Sólo se refieren a esas formas de riqueza que pueden usarse de manera más o menos directa para comprar cosas. La moneda -trozos de papel con retratos de presidentes muertos- es dinero, y también los depósitos bancarios contra los que se pueden extender cheques. Pero las acciones, los bonos y los bienes raíces no son dinero, porque hay que convertirlos en efectivo o en depósitos bancarios antes de poder usarlos para hacer compras.

Si la oferta monetaria constara sólo de moneda, estaría bajo el control directo del Gobierno, o más precisamente, de la Reserva Federal, un organismo monetario que, como sus homólogos los bancos centrales de muchos otros países, está institucionalmente un poco separado del Gobierno propiamente dicho. El hecho de que la oferta de dinero incluya también los depósitos bancarios complica un poco la realidad. El banco central sólo tiene control directo sobre la base monetaria -la suma de moneda en circulación, la moneda que los bancos tienen en sus cámaras acorazadas y los depósitos que los bancos guardan en la Reserva Federal-, pero no sobre los depósitos que los ciudadanos tienen en los bancos. En circunstancias normales, sin embargo, el control directo de la Reserva Federal sobre la base monetaria basta para darle también un control efectivo sobre la oferta monetaria total.

Antes de Keynes, los economistas consideraban la oferta monetaria una herramienta primordial de la gestión económica. Pero él sostenía que en condiciones de depresión, cuando los tipos de interés son muy bajos, los cambios en la oferta monetaria tienen pocas consecuencias sobre la economía. La lógica era la siguiente: cuando los tipos de interés son del 4% o del 5%, nadie quiere que su dinero quede ocioso. Pero en una situación como la de 1935, cuando el tipo de interés de las letras del Tesoro a tres meses era sólo del 0,14%, hay muy poco incentivo para asumir el riesgo de poner el dinero a trabajar. El banco central podría tratar de estimular la economía acuñando grandes cantidades de moneda adicional; pero si el tipo de interés es ya muy bajo, es probable que el efectivo adicional languidezca en las cámaras acorazadas de los bancos o debajo de los colchones. En consecuencia, Keynes sostenía que la política monetaria, un cambio en la oferta de dinero circulante para gestionar la economía, sería ineficaz. Y por eso, él y sus seguidores creían que hacía falta una política presupuestaria -en especial un aumento del gasto público- para sacar a los países de la Gran Depresión.

¿Por qué es esto importante? La política monetaria es una forma de intervención pública en la economía altamente tecnocrática y en gran medida apolítica. Si la Reserva Federal decide aumentar la oferta monetaria, todo lo que hace es comprar unos cuantos bonos del Tesoro a bancos privados, y pagar los bonos mediante anotaciones en las cuentas de reserva de esos bancos: en realidad, todo lo que la Reserva Federal tiene que hacer es acuñar un poco más de base monetaria. En cambio, la política presupuestaria supone una participación mucho más profunda del sector público en la economía, a menudo de un modo cargado de ideología: si los políticos deciden usar las obras públicas para promover el empleo, tienen que decidir qué construir y dónde. Por tanto, los economistas con una inclinación al libre mercado tienden a querer creer que la política monetaria es todo lo que hace falta; los que desean un sector público más activo tienden a creer que la política presupuestaria es esencial.

El pensamiento económico tras el triunfo de la revolución keynesiana -como se refleja, por ejemplo, en las primeras ediciones del libro de texto clásico de Paul Samuelson- daba prioridad a la política presupuestaria, mientras que la política monetaria quedaba relegada a los márgenes. Como Friedman decía en la conferencia pronunciada en 1967 ante la Asociación Económica Estadounidense:

"La amplia aceptación de las opiniones entre los profesionales de la economía ha hecho que durante dos décadas, prácticamente todos menos unos cuantos reaccionarios pensaran que los nuevos conocimientos económicos habían vuelto obsoleta la política monetaria. El dinero no importaba".

Aunque esto tal vez fuese una exageración, la política monetaria no estuvo muy bien considerada en las décadas de 1940 y 1950. Friedman, sin embargo, hizo una cruzada a favor de la propuesta de que el dinero también importaba, la cual culminó con la publicación en 1963 de A monetary history of the United States, 1867-1960, en colaboración con Anna Schwartz

Aunque A monetary history of the United States es una gran obra de extraordinaria erudición, que abarca un siglo de desarrollos monetarios, su análisis más influyente y controvertido fue el relativo a la Gran Depresión. Friedman y Schwartz afirmaban que habían refutado el pesimismo de Keynes acerca de la eficacia de la política monetaria en condiciones de depresión. "La contracción" de la economía, declaraban, "es de hecho un trágico testimonio de la importancia de las fuerzas monetarias".

¿Pero qué querían decir con eso? Desde el principio, la posición de Friedman y Schwartz parecía un poco escurridiza. Y con el tiempo, la presentación que Friedman hacía de la historia se hizo más grosera, no más sutil, y acabó pareciendo -no hay otra forma de decirlo- intelectualmente corrupta.

Al interpretar los orígenes de la Gran Depresión es crucial distinguir entre la base monetaria (dinero más reservas bancarias), que la Reserva Federal controla directamente, y la oferta monetaria (dinero más depósitos bancarios). La base monetaria aumentó durante los primeros años de la Gran Depresión, subiendo de una media de 6.050 millones de dólares en 1929 a una media de 7.020 millones en 1933. Pero la oferta monetaria cayó drásticamente, de 26.600 millones a 19.900 millones de dólares. Esta divergencia reflejaba principalmente las consecuencias de la oleada de quiebras bancarias de 1930-1931: a medida que los ciudadanos perdían la fe en los bancos, empezaron a guardar su riqueza en efectivo y no en depósitos bancarios, y los bancos que sobrevivieron empezaron a tener grandes cantidades de efectivo a mano en lugar de prestarlo, para evitar el peligro de un pánico bancario. La consecuencia fue que se hacían muchos menos préstamos y, por tanto, muchos menos gastos de los que habría habido si los ciudadanos hubieran seguido depositando el efectivo en los bancos, y los bancos hubieran seguido prestando los depósitos a las empresas. Y dado que el desplome del gasto fue la causa próxima de la depresión, el deseo repentino tanto por parte de los individuos como de los bancos de poseer más efectivo empeoró sin duda la recesión.

Friedman y Schwartz sostenían que la caída de la oferta monetaria había convertido lo que podría haber sido una recesión ordinaria en una depresión catastrófica, un argumento de por sí discutible. Pero incluso poniendo por caso que lo aceptemos, cabe preguntar si puede decirse que la Reserva Federal, que al fin y al cabo aumentó la base monetaria, provocó la caída de la oferta monetaria total. Al menos inicialmente, Friedman y Schwartz no dijeron eso. Lo que dijeron, por el contrario, fue que la Reserva Federal pudo haber prevenido la caída de la oferta monetaria, en especial acudiendo al rescate de los bancos en quiebra durante la crisis de 1930-1931. Si la Reserva Federal se hubiera apresurado a prestar dinero a los bancos en apuros, la oleada de quiebras bancarias podría haberse evitado, y eso a su vez podría haber evitado la decisión de los ciudadanos de guardar el dinero en efectivo en lugar de depositarlo en los bancos, y la preferencia de los bancos supervivientes por acumular los depósitos en sus cámaras acorazadas en lugar de prestar esos fondos. Y esto, a su vez, podría haber evitado lo peor de la depresión.

A este respecto, tal vez sea útil una analogía. Supongamos que se desata una epidemia de gripe, y que análisis posteriores indican que una acción adecuada de los centros de control de enfermedades podrían haber contenido la epidemia. Sería justo culpar a las autoridades públicas de no tomar las medidas adecuadas. Pero sería un exceso decir que el Estado causó la epidemia, o usar el fallo de esos centros para demostrar la superioridad de los mercados libres sobre el sector público.

Pero muchos economistas, y todavía más lectores legos en la materia, han interpretado que la explicación de Friedman y Schwartz significa que de hecho la Reserva Federal causó la Gran Depresión; que la depresión es en cierto sentido una demostración de los males de un Estado excesivamente intervencionista. Y en años posteriores, como he dicho, las afirmaciones de Friedman se volvieron más imprecisas, como si quisiera alimentar esta percepción errónea. En su alocución presidencial de 1967 declaraba que "las autoridades monetarias estadounidenses siguieron políticas altamente deflacionarias", y que la oferta monetaria cayó "porque el Sistema de la Reserva Federal forzó o permitió una reducción aguda de la base monetaria, al no ejercer las responsabilidades que tenía asignadas", una afirmación extraña dado que, como hemos visto, la base monetaria aumentó de hecho mientras la oferta monetaria caía. (Friedman tal vez se refiriese a dos episodios en los que la base monetaria cayó moderadamente por breves periodos, pero aun así su declaración es, como mínimo, muy engañosa).

En 1976, Friedman les decía a los lectores de Newsweek que "la verdad elemental es que la Gran Depresión se produjo por una mala gestión pública", una declaración que seguramente sus lectores interpretaron como que la depresión no se habría producido si el Estado se hubiera mantenido al margen, cuando de hecho lo que Friedman y Schwartz afirmaban era que el sector público debería haberse mostrado más activo, no menos.

¿Por qué los debates históricos sobre la función de la política monetaria en la década de 1930 importaban tanto en la de 1960? En parte porque encajaban en el programa más amplio de Friedman en contra del sector público, del que hablaremos más adelante. Pero la aplicación más directa era su defensa del monetarismo. De acuerdo con esta doctrina, la Reserva Federal debía mantener el crecimiento de la oferta monetaria en una tasa baja y constante, por ejemplo, el 3% anual, y no desviarse de ese objetivo, con independencia de lo que ocurriese en la economía. La idea era poner la política monetaria en piloto automático, eliminando cualquier poder por parte de las autoridades públicas.

El razonamiento de Friedman a favor del monetarismo era en parte económico y en parte político. Sostenía que el crecimiento constante de la oferta monetaria mantendría una economía razonablemente estable. Nunca pretendió que siguiendo esta norma se eliminarían todas las recesiones, pero sí afirmaba que las variaciones en la curva de crecimiento de la economía serían suficientemente pequeñas como para ser tolerables, de ahí la afirmación de que la Gran Depresión no habría ocurrido si la Reserva Federal hubiera seguido una norma monetarista. Y junto a esta fe con reservas en la estabilidad de la economía con un régimen monetario se daba su desprecio sin reservas hacia la capacidad de los directivos de la Reserva Federal para hacerlo mejor si se les daba poder para ello. La demostración de la falta de fiabilidad de la Reserva Federal estaba en el inicio de la Gran Depresión, pero Friedman podía señalar otros muchos ejemplos de políticas que habían salido mal. "Un régimen monetario", escribía en 1972, "aislaría la política monetaria del poder arbitrario de un pequeño grupo de hombres no sujetos al control de los electores, y de las presiones a corto plazo de la política partidista".

El monetarismo fue una fuerza poderosa en el debate económico durante unas tres décadas a partir de que Friedman expusiera por primera vez su doctrina en Un programa de estabilidad monetaria y reforma bancaria, publicado en 1959. Hoy, sin embargo, es una sombra de lo que era, por dos razones principales.

En primer lugar, cuando Estados Unidos y Reino Unido intentaron poner en práctica el monetarismo a finales de los setenta, los resultados fueron decepcionantes: en ambos países, el crecimiento constante de la oferta monetaria no consiguió impedir recesiones graves. La Reserva Federal adoptó oficialmente objetivos monetarios al estilo Friedman en 1979, pero los abandonó de hecho en 1982, cuando la tasa de desempleo superó el 10%. Este abandono se hizo oficial en 1984, y desde entonces la Reserva Federal realiza precisamente el tipo de afinación discrecional que Friedman condenaba. Por ejemplo, en 2001 respondía a la recesión reduciendo los tipos de interés y permitiendo que la oferta monetaria creciese a ritmos que en ocasiones superaban el 10% anual. Cuando se convenció de que la recuperación era sólida, la Reserva Federal cambió el rumbo, subiendo los tipos de interés y permitiendo que el crecimiento de la reserva monetaria cayese a cero.

En segundo lugar, desde comienzos de la década de 1980, la Reserva Federal y sus homólogos de otros países han realizado un trabajo razonablemente bueno, debilitando la imagen que Friedman daba de los banqueros centrales, a los que consideraba chapuceros irredimibles. La inflación se mantiene baja, las recesiones -excepto en Japón, país del que hablaremos enseguida- han sido relativamente breves y leves. Y todo esto ha ocurrido a pesar de las fluctuaciones de la oferta monetaria, que horrorizaban a los monetaristas y que los llevaron -incluso a Friedman- a predecir desastres que no llegaron a materializarse. Como señalaba David Warsh, de The Boston Globe, en 1992, "Friedman despuntó su lanza prediciendo la inflación en la década de 1980, durante la que se equivocó profunda y frecuentemente".

En 2004, el Informe Económico del Presidente, escrito por los muy conservadores economistas del Gobierno de Bush, podía no obstante hacer la altamente antimonetarista declaración de que "una política monetaria audaz", no estable ni constante, sino audaz, "puede reducir la profundidad de una recesión".

Ahora, unas palabras sobre Japón. Durante la década de 1990, Japón experimentó una especie de reproducción a pequeña escala de la Gran Depresión. La tasa de desempleo nunca llegó a los niveles de la Depresión, gracias a un enorme gasto en obras públicas que hizo que cada año Japón, con menos de la mitad de población, vertiese más cemento que Estados Unidos. Pero las condiciones de tipos de interés muy bajos que se dieron en la Gran Depresión reaparecieron con fuerza. Hacia 1998, el tipo del dinero a la vista, los tipos de los préstamos a un día entre bancos, era literalmente cero.

Y en esas condiciones, la política monetaria resultó tan ineficaz como Keynes había afirmado que lo fue en los años treinta. El Banco de Japón, el equivalente japonés a la Reserva Federal, podía aumentar la base monetaria, y lo hizo. Pero los yenes añadidos se guardaban, no se gastaban. Los únicos bienes de consumo duradero que se vendían bien, me dijeron por aquel entonces algunos economistas japoneses, eran las cajas fuertes. De hecho, el Banco de Japón se vio incapaz siquiera de aumentar la oferta monetaria tanto como deseaba. Puso en circulación enormes cantidades de efectivo, pero las medidas más generales de oferta monetaria crecieron muy poco. Por fin, hace dos años, iniciaba una recuperación económica, impulsada por una recuperación de la inversión empresarial para aprovechar las nuevas oportunidades tecnológicas. Pero la política monetaria nunca consiguió arrancar.

En efecto, Japón en los años noventa brindó una nueva oportunidad para poner a prueba las opiniones de Friedman y Keynes respecto a la eficacia de la política monetaria en condiciones de depresión. Y claramente los resultados respaldaban el pesimismo de Keynes y no el optimismo de Friedman.

En 1946, Milton Friedman debutó como divulgador de la economía del libre mercado con un panfleto titulado Roofs or Ceilings: The Current Housing Problema

[Tejados o techos: el actual problema de la vivienda], escrito en colaboración con George J. Stigler, que más tarde se uniría a él en la Universidad de Chicago. El panfleto, un ataque contra el control de los alquileres, que todavía era universal inmediatamente después de la II Guerra Mundial, se publicó en circunstancias bastante extrañas: era una publicación de la Fundación para la Educación Económica, organización que, como Rick Perlstein escribe en Before the Storm (2001), su libro sobre los orígenes del movimiento conservador actual, "difundía un evangelio libertario tan drástico que rondaba el anarquismo". Robert Welch, fundador de la John Birch Society, era miembro de su consejo directivo. Esta primera aventura en la popularización del libre mercado anticipaba de dos maneras el curso de la evolución de Friedman como intelectual público a lo largo de las seis décadas siguientes.

En primer lugar, el panfleto demostraba la especial voluntad de Friedman de llevar las ideas del libre mercado hasta sus límites lógicos. Ni la idea de que los mercados son medios eficientes de asignar bienes escasos ni la propuesta de que los controles de precios crean escaseces e ineficacias eran nuevas. Pero muchos economistas, temiendo la reacción negativa contra una subida repentina de los alquileres (que Friedman y Stigler predecían que sería del 30% para el país en su conjunto), podrían haber propuesto una especie de transición gradual a la liberalización. Friedman y Stigler quitaban hierro a esas preocupaciones.

En décadas posteriores, esta tozudez se convertiría en uno de los sellos característicos de Friedman. Una y otra vez pedía soluciones de mercado a problemas -educación, atención sanitaria, tráfico de drogas ilegales- que en opinión de casi todos los demás exigían una intervención estatal extensa. Algunas de sus ideas han sido objeto de aceptación generalizada, como sustituir las normas rígidas sobre contaminación por un sistema de permisos de contaminación que las empresas pueden comprar y vender. Otras, como los cheques escolares, tienen un amplio respaldo en el movimiento conservador, pero no han avanzado mucho políticamente. Y algunas de sus propuestas, como eliminar los procedimientos de concesión de licencia para los médicos y abolir la Administración de Alimentos y Medicamentos, las consideran estrambóticas incluso la mayoría de los conservadores.
En segundo lugar, el panfleto demostraba lo bueno que Friedman era como divulgador. Está escrito de manera elegante y sagaz. No hay jerga; los argumentos se presentan con ejemplos del mundo real inteligentemente escogidos, desde la rápida recuperación de San Francisco tras el terremoto de 1906 hasta los problemas de un ex combatiente en 1946, recién licenciado del ejército, para encontrar un lugar decente donde vivir. El mismo estilo, mejorado por la imagen, marcaría la celebrada serie televisiva de Friedman en la década de 1980 Free to choose

Hay muchas probabilidades de que la gran oscilación hacia las políticas liberales que se produjeron en todo el mundo a comienzos de la década de 1970 se hubiera dado aunque Milton Friedman no hubiese existido. Pero su incansable y brillantemente eficaz campaña a favor de los libres mercados seguramente ayudó a acelerar el proceso, tanto en Estados Unidos como en todo el mundo. Desde cualquier punto de vista -proteccionismo frente a libre comercio; reglamentación frente a liberalización; salarios establecidos mediante convenio colectivo y salarios mínimos obligatorios frente a salarios establecidos por el mercado-, el mundo ha avanzado en la misma dirección que Friedman. E incluso más llamativa que su logro en lo referente a los cambios de la política real ha sido la transformación de la opinión general: la mayoría de las personas influyentes se han convertido hasta tal punto al modo de pensar de Friedman que simplemente se da por sentado que el cambio de políticas económicas promovido por él ha sido una fuerza positiva. ¿Pero lo ha sido?

Consideremos en primer lugar los resultados macroeconómicos de la economía estadounidense. Tenemos datos de la renta real -es decir, teniendo en cuenta la inflación- de las familias estadounidenses entre 1947 y 2005. Durante la primera mitad de ese periodo de 55 años, desde 1947 hasta 1976, Milton Friedman era una voz que predicaba en el desierto, cuyas ideas no eran tenidas en cuenta por los políticos. Pero la economía, a pesar de todas las ineficacias que él denunciaba, mejoró enormemente el nivel de vida de la mayoría de los estadounidenses: la renta media real se duplicó con creces. Por contraste, en el periodo transcurrido desde 1976, las ideas de Friedman se han ido aceptando cada vez más; aunque siguió habiendo intervención pública de sobra para que él pudiera quejarse, no cabe duda de que las políticas de libre mercado se generalizaron mucho más. Pero el aumento del nivel de vida ha sido mucho menos fuerte que durante el periodo anterior: en 2005, la renta media real sólo era un 23% superior a la de 1976.

Parte de la razón de que a la segunda generación de posguerra no le fuese tan bien como a la primera era la tasa total de crecimiento económico más lenta, un hecho que tal vez sorprenda a quienes suponen que la tendencia hacia el libre mercado ha aportado mayores dividendos económicos. Pero otra razón importante del retraso en el nivel de vida de la mayoría de las familias es un incremento espectacular de la desigualdad económica: durante la primera generación de posguerra, el aumento de la renta se extendió ampliamente a toda la población, pero desde finales de la década de 1970, la mediana de la renta, la renta de la familia típica, sólo ha subido la tercera parte de la renta media, que incluye la gran subida experimentada por las rentas de la pequeña minoría situada en lo más alto de la pirámide.

Esto plantea una cuestión interesante. Milton Friedman solía asegurar a su público que no hacía falta ninguna institución especial, como el salario mínimo y los sindicatos, para garantizar que los trabajadores compartiesen los beneficios del crecimiento económico. En 1976 les decía a los lectores de Newsweek que los cuentos de los perjuicios causados por los barones ladrones eran puro mito:

"Probablemente no haya habido ningún otro periodo en la historia, en este o en cualquier otro país, en el que el hombre de a pie haya experimentado una mejora tan grande de su nivel de vida como en el periodo transcurrido entre la guerra civil y la I Guerra Mundial, cuando más fuerte era el individualismo desenfrenado".

¿Y qué hay del extraordinario periodo de 30 años posterior a la II Guerra Mundial, que abarcó buena parte de la trayectoria profesional del propio Friedman?). Sin embargo, en las décadas que siguieron a ese pronunciamiento, mientras se permitía que el salario mínimo cayese por debajo de la inflación y los sindicatos desaparecían en gran medida como factor importante en el sector privado, los trabajadores estadounidenses veían cómo sus fortunas iban a la zaga del crecimiento de la economía en general. ¿Era Friedman demasiado optimista respecto a la generosidad de la mano invisible?

Para ser justos, hay muchos factores que afectan tanto al crecimiento económico como a la distribución de la renta, por lo que no podemos culpar a las políticas friedmanistas de todas las decepciones. Aun así, dada la suposición común de que el cambio a las políticas de libre mercado ha hecho grandes cosas por la economía estadounidense y por el nivel de vida de los estadounidenses corrientes, es asombroso el poco respaldo que los datos proporcionan a esa afirmación.

Dudas similares respecto a la falta de pruebas claras de que las ideas de Friedman funcionan de hecho en la práctica se pueden encontrar, todavía con más fuerza, en Latinoamérica. Hace una década era normal citar el éxito de la economía chilena, en la que los asesores de Augusto Pinochet, educados en Chicago, se habían pasado a las políticas del libre mercado después de que Pinochet se hiciera con el poder en 1973, como prueba de que las políticas inspiradas por Friedman mostraban la senda hacia un próspero desarrollo económico. Pero aunque otros países latinoamericanos, desde México hasta Argentina, han seguido el ejemplo de Chile en la liberación del comercio, la privatización de empresas y la liberalización, la historia de éxito chilena no se ha repetido.

Por el contrario, la percepción de la mayoría de los latinoamericanos es que las políticas neoliberales han sido un fracaso: el prometido despegue del crecimiento económico nunca llegó, mientras que la desigualdad de la renta ha empeorado. No quiero culpar de todo lo que ha salido mal en Latinoamérica a la Escuela de Chicago, ni idealizar lo sucedido antes, pero hay un asombroso contraste entre la percepción que Friedman defendía y los resultados reales de las economías que se pasaron de las políticas intervencionistas de las primeras décadas de posguerra a la liberalización.

Centrándonos más estrictamente en el tema, uno de los principales objetivos de Friedman era la, en su opinión, inutilidad y naturaleza contraproducente de la mayor parte de la reglamentación pública. En una necrológica para su colaborador George Stigler, Friedman elogiaba en concreto la crítica de Stigler a la normativa sobre la electricidad, y su argumento de que los reguladores normalmente acaban sirviendo a los intereses de los regulados y no a los de los ciudadanos. ¿Cómo ha funcionado entonces la liberalización?

Empezó bien, comenzando con la liberalización del transporte por carretera y de las aerolíneas a finales de la década de 1970. En ambos casos, la liberalización, aunque no contentó a todos, aumentó la competencia, en general bajó los precios, y aumentó la eficacia. La liberalización del gas natural también fue un éxito.

Pero la siguiente gran oleada de liberalización, la del sector eléctrico, fue otra historia. Al igual que la depresión japonesa de la década de 1990, demostraba que las preocupaciones keynesianas por la eficacia de la política monetaria no eran un mito; la crisis de la electricidad en California en 2000 y 2001 -en la que las compañías eléctricas y las distribuidoras de energía crearon una escasez artificial para hacer subir los precios- nos recordó la realidad que había tras los cuentos de los barones ladrones y sus depredaciones. Aunque otros Estados no sufrieron una crisis tan grave como la de California, en todo el país la liberalización de la electricidad supuso un aumento, no una disminución, de los precios, y unos beneficios enormes para las compañías eléctricas.

Aquellos Estados que, por la razón que fuera, no se subieron al vagón de la liberalización en la década de 1990 se consideran ahora afortunados. Y las más afortunadas son aquellas ciudades que por algún motivo no recibieron el memorando sobre los males del sector público y las bondades del sector privado, y siguen teniendo compañías eléctricas públicas. Todo esto demuestra que los argumentos originales a favor de la reglamentación eléctrica -la observación de que sin reglamentación las compañías eléctricas tendrían demasiado poder monopolístico- siguen siendo tan válidos como siempre.

¿Debería esto llevarnos a la conclusión de que la liberalización es siempre mala idea? No. Depende de los detalles específicos. Deducir que la liberalización es siempre y en todas partes una mala idea sería incurrir en el mismo tipo de pensamiento absolutista que, se podría decir, fue el mayor defecto de Milton Friedman.

En la reseña de 1965 sobre Monetary history, de Friedman y Schwartz, el fallecido premio Nobel James Tobin acusaba levemente a los autores de ir demasiado lejos. "Considérense las siguientes tres proposiciones", escribía. "El dinero no importa. Sí que importa. El dinero es lo único que importa. Es demasiado fácil deslizarse de la segunda proposición a la tercera". Y añadía que "en su celo y euforia", eso es lo que muy a menudo hacían Friedman y sus seguidores.

La defensa del laissez-faire por parte de Milton Friedman parece haber seguido una secuencia similar. Después de la Gran Depresión, muchos empezaron a decir que los mercados nunca pueden funcionar. Friedman tuvo la valentía intelectual de decir que los mercados sí funcionan, y sus dotes teatrales, unidas a su habilidad para organizar datos objetivos, lo convirtieron en el mejor portavoz de las virtudes del libre mercado desde Adam Smith. Pero caía con demasiada facilidad en la afirmación de que los mercados siempre funcionan y que son lo único que funciona. Es extremadamente difícil encontrar casos en los que Friedman reconociese la posibilidad de que los mercados pudieran funcionar mal, o de que la intervención pública podía ser útil.

El absolutismo liberal de Friedman ha contribuido a crear un clima intelectual en el que la fe en los mercados y el desdén por el sector público a menudo se imponen a los datos objetivos. Los países en vías de desarrollo se apresuraron a abrir sus mercados de capitales, a pesar de las advertencias de que eso podría exponerlos a crisis financieras; después, cuando las crisis llegaron como era previsible, muchos observadores culparon a los Gobiernos de esos países, no a la inestabilidad de los flujos de capital internacionales. La liberalización de la electricidad se produjo a pesar de las claras advertencias de que el poder de monopolio podría ser un problema; de hecho, al tiempo que la crisis de la electricidad en California seguía su evolución, la mayoría de los analistas quitaban importancia a las preocupaciones por el posible amaño de los precios alegando que no eran más que teorías de conspiración descabelladas. Los conservadores siguen insistiendo en que el libre mercado es la respuesta a la crisis sanitaria, frente a las abrumadoras pruebas en contra.

Lo extraño del absolutismo de Friedman respecto a las virtudes de los mercados y los vicios del Estado es que en su trabajo como economista teórico era de hecho un modelo de comedimiento. Como ya he señalado, hizo grandes contribuciones a la teoría económica al resaltar la importancia de la racionalidad individual, pero, a diferencia de algunos de sus colegas, sabía cuándo parar. ¿Por qué no mostró el mismo comedimiento en su papel de intelectual público?

La respuesta, sospecho, es que se vio atrapado en una función esencialmente política. Milton Friedman, el gran economista, sabía reconocer la ambigüedad y la reconocía. Pero de Milton Friedman, el gran defensor de la libertad de mercado, se esperaba que predicase la verdadera fe, no que manifestase sus dudas. Y acabó desempeñando la función que sus seguidores esperaban. A consecuencia de ello, la refrescante iconoclasia de los primeros años de su carrera se convirtió con el tiempo en una rígida defensa de algo que se había convertido en la nueva ortodoxia.

A la larga, a los grandes hombres se les recuerda por sus virtudes y no por sus defectos, y Milton Friedman fue de hecho un hombre muy grande, un hombre de valentía intelectual que fue uno de los pensadores económicos más importantes de todos los tiempos, y posiblemente el más brillante comunicador de las ideas económicas a los ciudadanos en general que jamás haya existido. Pero hay buenas razones para sostener que el friedmanismo, al final, fue demasiado lejos, como doctrina y en sus aplicaciones prácticas. Cuando Friedman inició su trayectoria como intelectual público, había llegado la hora de llevar a cabo una contrarreforma contra el keynesianismo, y todo lo que eso conllevaba.






viernes, 23 de octubre de 2015

Las Mil Millas Sport Bariloche, Argentina.

Pasión por los autos y el turismo

Con una inscripción que superó el cupo máximo de 150 autos Sport Clásicos de todos los tiempos y un recorrido paisajístico increíble, la edición 27 de la competencia entró en su cuenta regresiva. La carrera nuevamente tendrá a Bariloche como principal escenario, del 25 al 29 de Noviembre.

Desde su primera edición en 1989 las 1000 Millas Sport se han transformado en un ícono del automovilismo de regularidad y de la promoción paisajística de nuestro país. Ya cerraron las inscripciones superando el límite de los 150 vehículos admitidos. Todo un éxito del Club de Automóviles Sport como organizador de este rally que reúne a los mejores exponentes de la historia de la industria automotriz y del motorsport. Han confirmado su presencia en esta cita, más de una decena de tripulaciones extranjeras, otorgándole al evento su sello de carácter internacional. Incluso dos Ferrari llegaran desde Estados Unidos. 

"Hemos superado el cupo y estamos muy contentos. Esta edición de las 1000 Millas contará con un nivel de autos participantes de excelencia y además con muchos nuevos entusiastas que se han inscripto por primera vez a un evento que invita a disfrutar de la pasión por el auto en un paseo turístico-deportivo", se enorgullece el presidente del CAS, Diego Gutiérrez Eguía.

Más allá de estar incluida dentro del calendario de la Federación Internacional de Vehículos Ancianos, la competencia forma parte del certamen de Regularidad Sport Histórico que fiscaliza el Automóvil Club Argentino. Siendo la octava y última fecha del año no sólo definirá al campeón nacional 2015 de la especialidad sino tambi&eac! ute;n al ganador de la Triple Corona que está celebrando su décima edición.




jueves, 22 de octubre de 2015

CUANDO EL DINERO MANDA Y CENSURA LA VERDAD FÚTBOL PERUANO

Por Hans-Peter Firbas

El poder del dinero de los patrocinadores que invierten en la difusión de los partidos de fútbol de la Selección de Perú, que inició su camino para luchar por un cupo para el Campeonato Mundial Rusia 2018, es tan grande, que inclusive se dan el lujo de manipular a los medios de comunicación y a la mayoría de periodistas. Tras las dos derrotas frente a Colombia y Chile, por enésima vez estamos frente a un equipo y un comando técnico que trata de hacer las cosas lo mejor que puede. Lamentablemente la falta de calidad, de entrega y de preparación física y mental nos pasa la factura con derrotas tras derrotas.

El interés comercial de los medios por el dinero que reciben de los patrocinadores le está costando al aficionado local recibir informaciones parcializadas y de apoyo a la selección. Está prohibido hablar mal de nuestro representativo y mucho menos generar críticas, ya que entonces el receptor de los mensajes empezará a sentirse engañado. Antes, durante y después de los dos partidos los medios asociados económicamente a los sponsors de la selección y a los que invierten importantes sumas de dinero en los espacios periodísticos que difunden comentarios, opiniones o análisis de los encuentros sólo piensan en mantener alta sintonía, alto rating, ya que si ellos bajan, podrían perder los auspicios o ellos querrán pagar menos dinero.

El aficionado al fútbol peruano está siendo vilmente engañado hace décadas y los mensajes publicitarios y de contenido pretenden mantener el ánimo en alto para que sigan enganchados en las transmisiones. La verdad no importa. El dinero sí importa y la prensa se ve amarrada y censurada por los propietarios y directores de los medios. Los obligan a hablar bien de la selección y justificar con cualquier excusa los fracasos.

Los poquísimos periodistas que se atreven a decir la verdad, como el señor Elejalder Godos o el señor Carlos Navarro son censurados, despedidos o separados de sus trabajos por cometer el delito de opinar. La Libertad de Expresión es basura para estos señores. Vergüenza sentí, cuando el señor Godos en plena pregunta al técnico Gareca fue cortado del aire en plena pregunta picante y el señor Navarro recibió represalias por atreverse a emitir una opinión negativa contra el planteamiento táctico frente a los chilenos.

Como miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa denuncio públicamente a esos señores poderosos, quienes por recibir miles y miles de dólares venden mentiras y ocultan las verdades. Basta ya de actos de censura contra colegas que han trabajado y trabajan con dignidad y con respeto hacia sus oyentes y hacia la opinión pública.



FOTOS MARIO HART CAMINOS DEL INCA

(C) RODRIGO DE QUESADA








KOLUMBIEN: Medienkonzentration hemmt Meinungsvielfalt

Ein großer Teil der Massenmedien in Kolumbien ist in den Händen weniger Eigentümer konzentriert. Damit begünstigen die Besitzverhältnisse Interessenkonflikte und Selbstzensur. Dies zeigen die Ergebnisse dreimonatiger Recherchen im Rahmen des Projekts Media Ownership Monitor (MOM), die Reporter ohne Grenzen zusammen mit dem Kolumbianischen Journalistenverband (FECOLPER) am Donnerstag in Bogotá vorgestellt hat.

Die gemeinsame Untersuchung bildete den Auftakt eines internationalen ROG-Projekts zur Förderung von Medienpluralismus. Dieses soll nach einer standardisierten Methodik künftig auch die Medienbesitzstrukturen in anderen Ländern untersuchen und für die Öffentlichkeit transparent machen.

Die aktuelle Untersuchung in Kolumbien zeigte unter anderem, dass unter den überregionalen Medien zwei Drittel der Leser auf nur vier Zeitungen (Q´hubo,ADN, El Tiempo und Al Día) entfallen. Die beiden größten Fernsehsender machen mehr als zwei Drittel des TV-Markts unter sich aus und erwirtschaften rund 78 Prozent der gesamten TV-Werbeeinnahmen.

Ebenso zeigte die Recherche, dass nur drei Konzerne - Ardila Lülle, Santo Domingo (Valorem) und Sarmiento Angulo - durch eine Vielzahl von Publikationen und Sendern 57 Prozent des Markts für alle herkömmlichen Mediengattungen (Print, Fernsehen und Radio) kontrollieren: Zu Ardila Lüllegehören allein 18 verschiedene Medien, zu Santo Domingo sechs und zuSarmiento Angulo 17.

Auf dem Regionalzeitungsmarkt ist die Verlagsgruppe El Periódico des Geschäftsmanns Eduardo Suárez Burgos ein besonders interessanter Fall. Neben ihren elf bereits etablierten Zeitungen weitet die Gruppe nun durch die Tageszeitung Extra mit derzeit 18 Lokalausgaben ihre Aktivitäten auf weitere Regionen aus.

Die Ergebnisse enthalten auch Indizien für die dominierende Rolle von Gratis- und Boulevardzeitungen, die überwiegend im Besitz derselben traditionellen Verlagsgruppen sind. Ferner zeigte sich ein Trend zum Bezahlfernsehen, das mehr als 50 Prozent des gesamten Fernsehkonsums ausmacht.

Medienkonzentration gefährdet Demokratie und Meinungsfreiheit

Der Media Ownership Monitor (MOM) Kolumbien untersuchte alle Arten von Massenmedien (Fernsehen, Radio, Print- und Internetmedien), die vom Estudio General de Medios 2014 erfasst wurden, der wichtigsten Publikumserhebung in dem südamerikanischen Land. Dabei konzentrierte sich der MOM auf die jeweils zehn größten Medien jeder Gattung. Die Ergebnisse wurden am Donnerstag im Rahmen einer internationalen Konferenz in der Hauptstadt Bogotá vorgestellt und sind ab sofort auf der Webseite www.monitoreodemedios.co abrufbar

„Medienvielfalt ist ein Grundpfeiler jeder pluralistischen und offenen Gesellschaft", sagte ROG-Geschäftsführer Christian Mihr. "Deshalb ist eine starke Konzentration von Medienbesitz wie hier in Kolumbien eine Gefahr für Demokratie und Meinungsfreiheit.“ Dabei wies Mihr auch auf die schlechte Platzierung Kolumbiens auf der Rangliste der Pressefreiheit von Reporter ohne Grenzen hin, auf der das Land Platz 128 von 180 Staaten einnimmt.

“Medienbesitz ist gleichbedeutend mit Macht, die öffentliche Meinung zu beeinflussen”, sagte FECOLPER-Präsidentin Adriana Hurtado. „Jeder Bürger, der die Medien nutzt, sollte sich Gedanken darüber machen, wer welche Publikationen kontrolliert. Die Medien sind kein Markt wie jeder andere!”
Viele Marktdaten werden unter Verschluss gehalten

„Unser Problem war der Mangel an öffentlich zugänglichen Marktdaten“, sagte ROG-Projektmanagerin Nina Ludewig. „In vielen Ländern sind solche Daten öffentlich, doch hier in Kolumbien scheinen sie wie ein Staatsgeheimnis gehütet zu werden.“

Mangelnde Transparenz erschwerte dem MOM-Team die Arbeit auch in anderen Bereichen wie den staatlichen Werbeausgaben. „Wir glauben, dass die Regierung jährlich mehr als 500 Milliarden Pesos (rund 150 Millionen Euro) ausgibt, um Sendezeit oder Platz in Zeitungen zu kaufen", sagte FECOLPER-Präsidentin Hurtado. "Das sind riesige Subventionen, doch es bleibt überwiegend unklar, wohin das Geld fließt und welche Vereinbarungen dahinterstecken.“

“Angesichts der starken Medienkonzentration, aber auch der wirtschaftlichen und politischen Interessen der Medienbesitzer überrascht es nicht, dass der Journalismus in Kolumbien von verbreiteter Selbstzensur geprägt ist“, betonte ROG-Geschäftsführer Mihr. “Regierung und Gesetzgeber in Kolumbien sollten strenge und wirksame Regulierungsmaßnahmen ergreifen, um die Oligopole im Mediensektor aufzubrechen”.

Schwarzer Tag für den Quellenschutz: Deutschland

Reporter ohne Grenzen hat die Verabschiedung des neuen Gesetzes zur Vorratsdatenspeicherung scharf kritisiert. „Dies ist ein schwarzer Tag für den journalistischen Quellenschutz in Deutschland", sagte Vorstandsmitglied Matthias Spielkamp. "Die Vorratsdatenspeicherung wird Informanten von der Kontaktaufnahme mit Journalisten abschrecken."

„Selbst der vorgesehene Schutz für Berufsgeheimnisträger ist so lückenhaft, dass Rechtsstreitigkeiten und Missbrauch programmiert sind", warnte Spielkamp. „Der neue Straftatbestand 'Datenhehlerei' schafft Rechtsunsicherheit für Journalisten und ihre Informanten und wird dadurch ebenfalls abschreckend wirken.“




DEUTSCHLAND: Übergriffe in Dresden am Pegida-Jahrestag

Reporter ohne Grenzen verurteilt die Angriffe auf mehrere Journalisten bei den Demonstrationen zum Jahrestag der fremdenfeindlichen Pegida-Bewegung in Dresden am Montagabend. Medienberichten zufolge griffen in zwei Fällen Pegida-Anhänger Reporter an, in einem dritten Fall schlug ein Gegendemonstrant einen Radiomitarbeiter.

„Dass die ‚Lügenpresse‘-Rufe der Pegida-Bewegung immer öfter in Schläge und Tritte gegen Journalisten münden, ist eine erschreckende Eskalation“, sagte ROG-Vorstandssprecher Michael Rediske. „Gewalt gegen Journalisten ist nicht hinnehmbar, gleich ob sie von Pegida-Anhängern oder Gegendemonstranten ausgeht. Jetzt ist die Justiz gefordert, die Täter zügig zu finden und zu bestrafen, damit solche Taten nicht zur Normalität werden.“

Der Deutsche-Welle-Fernsehjournalist Jaafar Abdul Karim, der mit einem Kamerateam die Stimmung unter Pegida-Anhängern einfangen wollte, wurdevon Demonstranten umringt, beim Drehen behindert und unter anderem als „Kanake“ beschimpft. Ein Demonstrant schlug ihn in den Nacken und flüchtete dann in die Menge.

Jose Sequeira, ein Kameramann der russischen Videoagentur Ruptly, wurde angegriffen, als er unter Pegida-Anhängern filmte. Er berichtete anschließend, ein Angreifer habe seine Ausrüstung zu Boden geworfen. Dann hätten sechs oder sieben Männer auf seinen Rücken und Kopf eingeschlagen; er habe sich schließlich in die Nähe von Polizisten zurückziehen müssen.

Ein Deutschlandradio-Mitarbeiter wurde vor einem Übertragungswagen des Senders von einem betrunkenen Gegendemonstranten angegriffen und leicht verletzt. Eine Korrespondentin des Senders berichtete, auch der Übertragungswagen sei angegriffen worden; den Journalisten sei vorgeworfen worden, die Medien hätten dazu beigetragen, Pegida großzumachen.

Nicht die ersten Angriffe bei Pegida-Demonstrationen

Am 28. September waren bei einer Pegida-Demonstration in Dresden zwei Journalisten angegriffen worden: Ein MDR-Mitarbeiter wurde von einem Pegida-Anhänger getreten, ein Journalist der Dresdner Neuesten Nachrichtenbekam einen Schlag ins Gesicht. Die Täter tauchten anschließend in der johlenden Menge unter, die Polizei kam zu spät.

Einige Tage zuvor waren in Dresden Flugblätter verteilt worden, in denen vor der Sächsischen Zeitung und den Dresdener Neuesten Nachrichten gewarnt wurde, die von der Politik gekauft seien.

Auch bei Pegida-Demonstrationen in anderen Städten sind Journalisten schon angegriffen oder bei der Arbeit behindert worden, so am 21. Januar in Leipzig und am 2. Februar in Braunschweig. Am 26. Januar konnte ein WDR-Team in Duisburg nur unter Polizeischutz von einer Pegida-Demonstration berichten. Zuvor waren im Internet gefälschte Todesanzeigen für Journalisten in Nordrhein-Westfalen aufgetaucht.


VÍDEOS MARIO HART CAMINOS DEL INCA (C) GRUPO FIRBAS DERECHOS RESERVADOS

1.- CONFERENCIA DE PRENSA





2.- PARTIDA SIMBÓLICA





3.- ETAPA 1 HUARAL HUANCAYO






4.- ETAPA 1 HUARAL HUANCAYO INCAR





5.- ETAPA 2 HUANCAYO AYACUCHO




6.- ETAPA 3 AYACUCHO CUSCO




7.- ETAPA 4 CUSCO AREQUIPA






8.- ETAPA 4 LLEGADA A AREQUIPA




9.- ETAPA 5 AREQUIPA LIMA




miércoles, 21 de octubre de 2015

Ein Überblick über die Autoindustrie aus China

China produziert Hochgeschwindigkeitszüge, Flugzeugträger oder Hightech-Jets – zugegeben meist mit ausländischer Hilfe. Die gibt es auch im Automobilbau, seit 30 Jahren leisten westliche Hersteller in Form von Gemeinschaftsunternehmen Aufbauhilfe. Dennoch kam die chinesische Autoindustrie bislang nicht recht voran. Doch nun geben Chinas Autobauer Gas. Westliche und japanische Konzerne beherrschen zwar noch die Straßen und Autohäuser in der Volksrepublik, allen voran Volkswagen und General Motors (GM) mit Marktanteilen von jeweils um die 20 Prozent. 

Die rund 100 meist regionalen chinesischen Autobauer müssen zusehen, wie ihnen die ausländische Konkurrenz im eigenen Land die Kunden wegschnappt, und an Export ist bislang fast nicht zu denken. Doch die Hersteller aus dem Reich der Mitte holen in kleinen, aber wohlüberlegten Schritten auf. Schnellschüsse wie die Versuche, chinesische Modelle à la Landwind oder Brilliance auf den anspruchsvollen Märkten Europa oder USA zu verkaufen, wagt keiner mehr. 

Der Geländewagen und die Limousine waren an katastrophalen Crashtests gescheitert. Seither feilt Chinas Autobranche an Pkw, die international hohen Ansprüchen genügen sollen. Experten trauen inzwischen neun Herstellern zu, in absehbarer Zeit auf nennenswerte Absatzzahlen außerhalb der Volksrepublik zu kommen. Wer weiß, vielleicht stehen bald auch in deutschen Autohäusern Modelle der Hersteller Chang’an, Xindayang, BYD oder GAC. Vor allem der Autobauer Chang’an mit Sitz in Zentralchina sticht aus dem Heer der fernöstlichen Hersteller hervor. 

Eine Fachjury der Unternehmensberatung EFS und der Zeitschrift “Auto Business Review China” kürte den Autobauer, der eng mit Ford zusammenarbeitet, jüngst zum Fahrzeuganbieter mit dem “größten globalen Potenzial”. Der SUV CS75 erhielt Bestnoten. Und die – aus deutscher Sicht – unspektakuläre Limousine Eado beweise den Fortschritt der Chinesen bei Engineering und Design. In China sei sie bereits eines der meistverkauften Modelle ihrer Klasse. Darüber hinaus bietet Chang’an auch Kleinfahrzeuge an, etwa das Elektro-Auto “Green-i electric”. 

 Chang’an habe sich nicht wie andere chinesische Hersteller auf den Erfolgen der Gemeinschaftsunternehmen mit westlichen oder japanischen Herstellern ausgeruht, sondern zielstrebig in globale Kompetenzzentren investiert, sagt Clemens Wasner von EFS. Das Ergebnis sei, dass dieser Autobauer inzwischen fast alles für einen modernen Pkw in eigener Regie entwickeln kann, und das bereits auf Weltmarktniveau. “Bis es so weit ist, wird sicher noch eine Produktgeneration vergehen, aber ich wette darauf, dass wir 2018 erste Modelle von Chang’an auf europäischen Straßen sehen werden”, glaubt Wasner.

Ähnliches Potenzial traute die Jury des “Xuanyuan Awards”, die anders als sonst in China mit Experten aus mehreren Ländern, darunter Deutschland, Japan und Korea, bestückt ist, dem Autobauer BYD zu. BYD ist im Westen bekannter als der Rest der chinesischen Autoindustrie, weil Daimler ein enger Partner und US-Investor Warren Buffett ein Anteilseigner ist. Und weil der Hersteller früh sowie medienwirksam auf Elektroautos gesetzt hat. BYD war in Zeiten, als die Chinesen ausschließlich Autos ausländischer Hersteller kopierten, ziemlich erfolgreich, ruhte sich dann aber auf seinen Lorbeeren aus. Die Verkaufszahlen brachen deutlich ein. 

“Mittlerweile hat man die Kurve bekommen und entwickelt sowohl sparsame Verbrennungs- und E-Motoren sowie Batterien. BYD hat ein Gespür für Auslandsmärkte und weiß ziemlich genau, wo es welche staatlichen Anreize für den Kauf umweltfreundlicher Autos gibt”, so Wasner. “Ein Auto wie das Hybridmodell BYD Qin hat in Regionen wie Kalifornien oder Städten wie Paris und London wirklich gute Chancen.” 

 Auffällig ist bei der Betrachtung der Expansionsstrategie chinesischer Autobauer übrigens die Schläfrigkeit der ganz großen Hersteller. SAIC, BAIC oder FW und Dong Feng, also die großen vier der Branche in der Volksrepublik, zeigen bislang wenig Lust, ins Auslandsgeschäft vorzustoßen. Sie verlassen sich offenbar auf den großen heimischen Markt und die Gemeinschaftsunternehmen mit Erfolgspartnern wie Volkswagen oder Daimler. Dong Feng hat immerhin durch den Einstieg bei PSA Peugeot Citroën einen Schritt Richtung Weltmärkte gemacht. 

 SAIC hat immerhin mit seiner Marke Roewe, die Überreste der einst geschluckten Briten-Marke Rover, einen der fünf Hauptpreise des Xuanyuan Award erhalten. Neben der C-Klasse von Beijing Mercedes Benz. Die wird als chinesische Marke geführt, weil sie vor Ort vom Band läuft und dem chinesischen Geschmack optimal angepasst wurde. Die China-C-Klasse ist im Fahrgastraum deutlich komfortabler als die Europa-Version, dafür wurde beim Fahrwerk gespart. 

Denn da die meisten Premiumautos in der Volksrepublik von Chauffeuren gesteuert werden, ist die Abstimmung des Fahrwerks nicht so entscheidend wie bei europäischen oder amerikanischen Kunden. Der eigentliche Besitzer sitzt im Fond und bekommt davon nichts mit. “Besser als bei der C-Klasse kann man auf die Wünsche der Kunden in einem bestimmten Land nicht eingehen”, sagt Clemens Wasner. Noch gelingt das den deutschen Autobauern weitaus besser als den chinesischen Rivalen.


(C) SPIEGEL

Caminos del Inca: José Luis Tommasini se lleva el Gran Premio

Por segundo año consecutivo la dupla de José Luis Tommasini con Juan Pedro Cilloniz se proclama como ganadora del Gran Premio Nacional de Carreteras Caminos del Inca. Tomando parte de la categoría N4, Tommasini estampó un tiempo acumulado de 19 horas, 13 minutos y 13 segundos y se suben así a lo más alto del podio.

Este triunfo significa el segundo de Tommasini y el quinto de Cilllonz, que empata a Ive Bromberg y César Vidaurre como los copilotos más ganadores de la historia.

La ceremonia de bandera a cuadros se llevó a cabo en el Ministerio del Interior en San Isidro en medio de un gran marco de público. Los Caminos del Inca tuvo en esta edición un recorrido total de 3129 kilómetros, 2165 cronometrados y 964 correspondientes a enlaces. Toda una aventura la travesía por más de un tercio del país, recorriendo los departamentos de Lima, Pasco, Junín, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Cuzco, Arequipa e Ica.

En otras categorías, los cusqueños Eduardo y Pavel Medina fueron los mejores en la N4L con un tiempo de 20h40m06s. En la S1600 Víctor Cárdenas con Paul Lewis representando a Arequipa se llevaron el primer lugar con un registro de 21h23m17s. Por su parte, en la S2000 Lucio Valdez y su hija Zulema de Huanta, ganaron la categoría con 22h30m36s, mientras que Raúl Velit con Julio Echazú se subieron a lo más alto del podio en la ST con un acumulado de 24h32m15s.

Cabe resaltar que los dos representantes de Tubulares no culminaron la competencia y que lo resultados en Camionetas aún se encuentran pendientes de publicación, aguardando el pronunciamiento de los Comisarios.

Hans-Peter Firbas


domingo, 11 de octubre de 2015

Al-ATTIYAH CAMPEÓN MUNDIAL CROSS COUNTRY

NASSER AL-ATTIYA CAMPEÓN MUNDIAL FIA CROSS COUNTRY

El experimentado piloto de Qatar Nasser Al Attiya ha logrado en Marruecos el título mundial del Campeonato FIA 2015 de la especialidad al sumar la cantidad de puntos necesaria para ser inalcanzable por el ruso Vladimir Vasilyev. Aunque la fecha de clausura de la temporada programada en Portugal antes de fin de mes no es confirmada aún, nuestro conocido Al Attiya, debido a sus destacadas actuaciones en el Dakar sudamericano, ya es el monarca oficial de la Federación Internacional del Automóvil.

La Copa Mundial de Rally Cross Country, denominación oficial del ente rector del deporte motor en el mundo otorga solamente un título de Campeón Mundial, mientras las sub categorías T2 y T4 premian al mejor de cada una de sus respectivas clases con La Copa FIA, al piloto y su equipo que resultaron con el más alto puntaje. Mientras tanto, la T3, donde participa el peruano Raúl Orlandini, no es considerada dentro de la lista de fin de año de los campeones FIA.


Hans-Peter Firbas
Miembro Sociedad Interamericana de Prensa

Foto (C) RED BULL



martes, 6 de octubre de 2015

Endlich Konsequenzen aus NSA-Skandal ziehen

Reporter ohne Grenzen begrüßt das heutige Urteil des Europäischen Gerichtshofs über das Safe-Harbor-Abkommen zwischen der EU und den USA. "Diese überfällige Entscheidung eröffnet die Chance, endlich die Konsequenzen aus dem Skandal um die NSA-Überwachung zu ziehen, denen die Bundesregierung bislang ausgewichen ist", sagte ROG-Geschäftsführer Christian Mihr.

"Die flächendeckende digitale Überwachung durch die NSA und andere Geheimdienste stellt selbst hierzulande die Vertraulichkeit journalistischer Recherchen und den Quellenschutz infrage", führte Mihr aus. "Eine künftige Datenschutzregelung darf keine Einigung auf den kleinsten gemeinsamen Nenner sein, sondern muss zu mehr Schutz vor anlassloser Überwachung auf beiden Seiten des Atlantiks führen.“


Reporter ohne Grenzen setzt sich seit Beginn der Enthüllungen des NSA-Whistleblowers Edward Snowden dafür ein, den Schutz der Grundrechte im Internet ohne diplomatische Rücksichten durchzusetzen und sämtliche Datenschutzabkommen mit den USA auf den Prüfstand zu stellen.



"No country safe from the censorship power," concludes the IAPA

Charleston, SC (October 6, 2015).- The 71st General Assembly of the Inter American Press Association (IAPA ), which gathered more than 300 media executives and journalists, ended today after five days of sessions. The following document summarizes the debates and discussions that took place over press freedom in the Western Hemisphere.

CONCLUSIONS

of the 71th General Assembly

October 2 – 6, 2015

Unremitting violence against media outlets and journalists; the proliferation of laws, initiatives, and pressures from governments attempting to control the free flow of information both in the traditional media and on new media platforms; restrictions on access to public information; the discriminatory placement of government advertising; and greater concentration of media outlets in the hands of those with ties to governments. These were the warnings sounded most loudly by the publishers gathered at the 71st General Assembly of the Inter American Press Association.

No country in the Americas is safe from the wave of censorship that is spreading like a massive oil spill. This is true even in countries that have traditionally upheld press freedom, in some cases under the paradoxical pretext of promoting pluralism, of ensuring the “right to forget,” or of stopping “hate speech.” This, combined with the rising prominence of thugs affiliated with drug trafficking and urban gangs, poses clear risks for civil liberties, and for freedom of expression and freedom of the press in particular, and hence for the strengthening of democracy in the Americas.

The unlawful actions of organized crime, drug trafficking gangs, and parapolice groups — many of which have gone unpunished — have left a toll of 11 journalists killed since March 2015: three each in Brazil and Mexico, two in Guatemala, and one each in Colombia, Honduras, and the Dominican Republic. In Colombia, the statute of limitations ran out on two 1995 killings, although it should be noted that former Congressman Ferney Tapasco was convicted of ordering the murder of Orlando Sierra.

Various countries in the region saw physical assaults, attacks, acts of coercion and threats against journalists and media outlets for reasons related to their work. In Bolivia, three journalists were detained and temporarily jailed in retaliation for their reporting on government corruption. Acts of repression were directed against reporters covering elections in Guatemala and Argentina, and against those reporting on conflicts and social protests in Peru, Ecuador and Brazil.

In Venezuela, where the government is establishing totalitarian control over the media, 287 violations of press freedom have been documented so far this year, including assaults on journalists, efforts to criminalize the work of journalists, and restrictions on access to information. In a positive development, the Inter-American Court of Human Rights issued a ruling in early September ordering the return of equipment and licenses to RCTV, but this ruling has been ignored thus far by the administration of Nicolás Maduro.

In Cuba, despite the reestablishment of relations between the Cuban and U.S. governments, little progress has been made in freedom of expression, freedom of association, and freedom of the press, and two journalists remain behind bars. The methods of repression include censorship of critical websites, inspection of emails, suspension of mobile phone service, and physical and verbal attacks on activists and independent journalists.

In Ecuador, the climate of repression from oversight entities tasked with enforcing the Communication Act remains in place. Penalized media outlets and organizations invoked their constitutional right to resistance. A proceeding that would have dissolved FUNDAMEDIOS was dismissed, but the threats remain. The Saturday presidential addresses continue, in which those who dare to dissent from the government line are called out and stigmatized. In Argentina and Venezuela, the respective presidents abusively use national networks to air partisan propaganda and lambaste their critics.

Abuses and the discriminatory use of government advertising are on the rise in Argentina, Bolivia, Venezuela, Ecuador, and Mexico.

In the United States, the Justice Department revealed that in 2014 it issued two subpoenas and a search warrant, and that it twice authorized the questioning of media outlets and journalists. Two reporters who covered last year’s unrest in Ferguson, Missouri, were charged with “interference” and “trespassing.”

Restrictions on access to government-held information were exacerbated in Argentina, Canada, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Haiti, Honduras, Jamaica, Panama, Paraguay, Trinidad and Tobago, Uruguay, and Venezuela.

In Chile, proposed laws could constitute severely undermine press freedom, including through interference in the editorial line of media outlets, restrictions on property rights and the undermining of the right to free enterprise, harm to journalistic enterprises and journalists, and restrictions on access to information.

In Panama, a bill currently under consideration would require journalists to be members of professional associations and would establish prison terms for illegally practicing journalism, among other serious restrictions. The investigations into illegal wiretappings of journalists are ongoing.

The concentration of media outlets in the hands of government entities or of people with ties to the government is an increasing phenomenon in the Americas. In Paraguay, for example, a business group linked to President Horacio Cartes purchased a group of media outlets, triggering controversy over the concentration of media in the hands of those close to the government. In Nicaragua, President Daniel Ortega maintains firm control over media outlets and journalists. Only one television station, one radio station, and one newspaper remain as independent media outlets; the remainder are owned by the Ortega family or by people close to them. Ecuadorian President Rafael Correa failed to fulfill his commitment to reprivatize the media outlets that had been expropriated by his administration. And Argentina has seen a proliferation of multimedia groups born and raised on government advertising, despite paltry audience numbers.

In Uruguay, the online surveillance program of the Interior Ministry has caused concern, and pending before the Supreme Court are 18 claims seeking to have the Law of Audiovisual Communication Services declared unconstitutional.

In Costa Rica, meanwhile, a proposed law on radio and television that was hostile to private enterprises and press freedom was set aside, and initiatives to regulate government advertising, decriminalize the work of journalists, and legalize community radio stations are under consideration. Still, free journalism continues to face a number of threats.

Also worth noting are the coordinated efforts of press freedom organizations in the region, such as the recently formed Quito Forum, which put forward an action plan to demand that press freedom be upheld in Ecuador.


Hacker-Attacken auf unabhängige Online-Medien

Reporter ohne Grenzen kritisiert die Angriffe auf unabhängige Online-Medien wenige Tage vor der Präsidentenwahl in Belarus am 11. Oktober. Die Seiten der Nachrichtenagentur Belapan und der Online-Zeitung naviny.by waren seit dem Wochenende für mehrere Tage nicht erreichbar. Im staatlich kontrollierten Fernsehen dominiert Amtsinhaber Alexander Lukaschenko die Berichte vor der Wahl. Gleichzeitig weigert er sich, an TV-Duellen der Kandidaten teilzunehmen und degradiert sie so zu bloßen Scheindebatten. Kritische Diskussionen finden vor allem im Internet statt, das die Regierung jedoch immer stärker kontrolliert.

„Belapan und naviny gehören zu den wenigen Medien in Belarus, die darüber berichten, wie es hinter der Fassade einer gut organisierten, ruhig verlaufenden Wahl wirklich im Land aussieht“, sagte ROG-Geschäftsführer Christian Mihr in Berlin. „Sie sind offiziell registriert und nutzen wie vorgeschrieben einheimische Server. Die staatliche Betelecom muss für den ordnungsgemäßen Betrieb der Webseiten sorgen und die Urheber der Angriffe zur Verantwortung ziehen.“

Die Seiten der unabhängigen Nachrichtenagentur Belapan (www.belapan.by) und der zu ihr gehörenden Internet-Zeitung naviny.by waren am Wochenende wegen koordinierter Online-Angriffe (DDoS-Attacken) stundenlang nicht erreichbar. Auch am Montag konnten beide Seiten nur mit Unterbrechungen aufgerufen werden. Vor den Angriffen hatte naviny.by über eine politisch-religiöse Veranstaltung mit dem amtierenden Präsidenten Lukaschenko berichtet, zu der Studierende zwangsweise geschickt wurden und hatte Interviews mit einigen der Studierenden veröffentlicht.

Der Belarussische Journalistenverband, eine Partnerorganisation von ROG, verurteilte den Angriff als „weiteres Zeichen für die systematische Kontrolle des Informationsflusses in Belarus mit dem Ziel, die öffentliche Meinung zu manipulieren“.

Lukaschenko dominiert die Sendungen vor der Wahl

Die Berichterstattung in den Wochen vor der Wahl illustrierte diese Kontrolle erneut sehr deutlich. Zwar berichteten belarussische Medien insgesamt etwas umfangreicher über die Wahl, die Nachrichtensendung Panarama auf Belarus 1 TV etwa widmete dem Thema sechs Prozent seiner Sendezeit gegenüber weniger als einem Prozent 2010. Die drei Gegenkandidaten von Alexander Lukaschenko bekamen die Möglichkeit, auf Belarus 1 TV und im Ersten Kanal des Nationalen Radios die Bevölkerung für jeweils eine halbe Stunde direkt anzusprechen und ihre Programme in staatlichen Zeitungen zu veröffentlichen. Auch kam es vor, dass staatliche Medien in neutralem oder gar positivem Ton über die Gegenkandidaten berichteten.

An der erdrückenden medialen Dominanz des amtierenden Präsidenten änderte dies jedoch nichts. In der Nachrichtensendung Panarama zum Beispiel ging es in mehr als 70 Prozent aller Wahlberichte um Lukaschenko und die Zentrale Wahlkommission, während alle drei Gegenkandidaten zusammen in nur elf Prozent der Berichte vorkamen.

Lukaschenkos Gegenkandidaten bekamen zwar die versprochene Sendezeit in den staatlichen Kanälen zugeteilt, die Sender platzierten ihre Auftritte jedoch weder prominent noch wurden die Kandidaten in Programmvorschauen namentlich angekündigt. In der Sendung Glavny Efir auf Belarus 1 TV lobte hingegen die Serie „21. Jahrhundert“ die vermeintlichen Erfolge und Errungenschaften der mehr als zwanzigjährigen Herrschaft des Präsidenten in den höchsten Tönen.

Wahlberichte ohne jede Spannung

Ausführlicher als über die Kandidaten und ihre Programme berichteten belarussische Medien über die Vorbereitung und technische Durchführung der Wahlen und über die Wahlbeobachtermissionen von OSZE und GUS, deren Mitarbeiter die gute Organisation der Abstimmung loben. Das nehme dem Thema jede Spannung, urteilt Ales Antsipenka, der für den Belarussischen Journalistenverband die Berichterstattung vor der Wahl beobachtet. Er vergleicht die Situation mit einem Fußballspiel, „bei dem nur darüber berichtet wird, dass der Schiedsrichter gut angezogen ist, die Spielregeln eingehalten werden und das Spielfeld die richtige Größe hat. Über das Spiel selbst erfährt man nichts.“

Dass der Wahlberichterstattung jede Spannung fehlt, liegt auch daran, dass Lukaschenko die Wähler in der dafür vorgesehenen Sendezeit nie selbst anspricht. An den TV-Duellen der Kandidaten nimmt er nicht teil und degradiert sie so zu Scheindebatten.
Internet immer stärker überwacht

Weil Radio und Fernsehen in Belarus nahezu vollständig unter staatlicher Kontrolle stehen und nur noch sehr wenige Zeitungen unabhängig berichten, finden kritische Diskussionen inzwischen vor allem online statt. Die Regierung hat die Kontrolle des Internets deshalb im Wahljahr noch einmal merklich verstärkt. Zum 1. Januar 2015 traten Änderungen am Mediengesetz in Kraft, die es dem Informationsministerium erlauben, Internetseiten ohne Gerichtsbeschluss sperren zu lassen. Waren zuvor nur Kriegspropaganda und Aufrufe zu Gewalt oder Extremismus verboten, sind es jetzt sämtliche Informationen, die „nationalen Interessen“ zuwiderlaufen. Diese weit und willkürlich interpretierbaren Formulierungen erlauben es, selbst ausländische Seiten zu sperren, zumal es das erklärte Ziel der Gesetzesänderung ist, die Bevölkerung vor zerstörerischem Einfluss aus dem Ausland zu schützen.

Mitte Mai veröffentlichte der staatliche Telekommunikationsanbieter Beltelecom eine Ausschreibung für Software und Technologie, „um Nutzerdaten zu sammeln und zu archivieren und Webseiten zu blockieren“. Am 18. Juni wurde die Seite des Online-Journals kyky.org gesperrt, nachdem sich Autoren kritisch über die Feiern zum Siegestag geäußert hatten. Die Sperre wurde erst sechs Tage später wieder aufgehoben, nachdem Mitglieder der Redaktion beim Informationsministerium vorgesprochen und alle beanstandeten Artikel von der Seite entfernt hatten.

Bereits seit 2010 müssen Internet-Cafés in Belarus die Identität jedes Nutzers nachweisen und Verbindungsdaten ein Jahr lang speichern. 2012 wurden die Gesetze noch einmal verschärft und erschweren seither den Zugang zu ausländischen Seiten. Internetanbieter wurden verpflichtet, Überwachungssoftware zu installieren. Zudem dürfen Webseiten nur noch von einheimischen Servern aus betrieben werden.

Neue Registrierungspflicht beim Staat

Die Änderungen am Mediengesetz vom Januar 2015 sehen zudem vor, dass sich sämtliche Unternehmen, die journalistische Information weiterverbreiten, beim Staat registrieren lassen. Neben Presse-Grossisten und Rundfunkanbietern gehören dazu auch die Betreiber von Online-Medien und Blogs. Details zur Registrierung regelt eine Resolution des Informationsministeriums vom 17. April 2015. Wer seit dem 1. Juli Informationen ohne Registrierung weiterverbreitet, tut dies illegal. Wer registriert ist und zweimal vom Informationsministerium verwarnt wird, dessen Unternehmen kann geschlossen werden.

Der Belarussische Journalistenverband befürchtet, dass Grossisten, die regimekritische Zeitungen verteilen, keine Registrierung erhalten. Ende August hat sich die unabhängige Zeitung Nowy Tschas erneut vergeblich darum bemüht, in das Angebot des staatlichen Presse-Grossisten Belsajuzdruk aufgenommen zu werden, aus dem es seit den Wahlen 2006 gestrichen ist. Vor ähnlichen Problemen stehen die Regionalzeitungen Hazeta Slonimskaja und Intex-press.

Geldstrafen für Journalisten

Mit besonderen Schwierigkeiten kämpfen in Belarus freie Journalisten, die für ausländische Medien arbeiten. Laut Gesetz erhalten nur festangestellte Mitarbeiter ausländischer Medien eine Lizenz für ihre Arbeit. Die Anträge freier Journalisten wurden in der Vergangenheit meist abgelehnt. Viele von ihnen arbeiten deshalb ohne Lizenz und wurden deshalb immer wieder zu Geldstrafen verurteilt. Allein in der ersten Hälfte des Jahres 2015 wurden 21 Journalisten, die für ausländische Medien arbeiten, zu Strafen von insgesamt mehr als 6.300 Euro verurteilt.

Weitere Probleme bereitet freien wie festangestellten Journalisten ein inoffizielles Verbot, Regierungsgebäude und andere staatliche Einrichtungen von strategischer Bedeutung zu fotografieren. Am 26. Februar wurde deshalb ein Fotograf der Zeitung Komsomolskaja Pravda in Gewahrsam genommen, nachdem er die Akademie der Wissenschaften in Minsk fotografiert hatte. Das Verbot geht angeblich zurück auf eine interne amtliche Anweisung, deren Veröffentlichung die Behörden jedoch verweigerten.


Auf der Rangliste von Reporter ohne Grenzen steht Belarus auf Platz 157 von 180 Staaten.



Ningún país a salvo de la corriente censuradora”, concluye la SIP

Charleston, Carolina del Sur (6 de octubre de 2015).- La 71ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que reunió en esta ciudad a más de 300 directores de medios y periodistas, finalizó hoy tras cinco días de sesiones con el siguiente documento que sintetiza los debates y discusiones que tuvieron lugar en torno a la libertad de prensa en el hemisferio occidental.

CONCLUSIONES

de la 71ª Asamblea General

2 al 6 de octubre de 2015

Violencia que no cesa contra medios y periodistas; multiplicación de leyes, proyectos y presiones gubernamentales que intentan controlar el libre flujo informativo en los medios tradicionales y también en las nuevas plataformas; restricciones al acceso a la información pública; asignación discriminatoria de publicidad oficial y mayor concentración de medios en sectores vinculados con los gobiernos. Estas fueron las alarmas más escuchadas por los editores reunidos en la 71ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Es que ningún país de América está a salvo de la corriente censuradora que se extiende como inmensa mancha de aceite. Ello ocurre inclusive en países tradicionalmente garantistas de la prensa libre, y en algunos casos bajo el paradójico argumento de promover mayor pluralismo, de garantizar el derecho al olvido o de poner freno al “discurso del odio”. Esto, sumado al avance de sicarios del narcotráfico y pandillas urbanas, genera riesgos ciertos para las libertades ciudadanas, y las de expresión y prensa en particular, y por ende para la consolidación de la democracia en el continente.

El accionar ilegal y en muchos casos impune del crimen organizado, de bandas de traficantes de drogas y de grupos parapoliciales dejó desde marzo último un saldo de 11 periodistas asesinados: 3 en Brasil, otros tantos en México, 2 en Guatemala y 1 en Colombia, Honduras y República Dominicana, respectivamente. En Colombia, prescribieron dos asesinatos ocurridos en 1995, pero debe resaltarse la condena al ex congresista Ferney Tapasco por la autoría intelectual del homicidio de Orlando Sierra.

En varios países de la región se produjeron agresiones físicas, atentados, coacciones o amenazas contra periodistas y medios por razones vinculadas al ejercicio de su actividad. En Bolivia, tres periodistas fueron detenidos y encarcelados temporalmente en represalia por sus denuncias sobre corrupción en la administración pública. En Guatemala y Argentina hubo represión a reporteros que cubrían procesos electorales, y en Perú, Ecuador y Brasil, a quienes informaban sobre conflictos y reclamos sociales.

En Venezuela, donde se consolida un totalitarismo comunicacional de Estado, se registraron en lo que va del año 287 violaciones al derecho a la libertad de expresión, entre agresiones a periodistas, criminalización de la actividad periodística y limitaciones del acceso a la información. Un hecho positivo es el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos conocido a comienzos de septiembre que ordena restituir equipos y licencias a RCTV, aunque la sentencia ha sido desconocida hasta el momento por el gobierno de Nicolás Maduro.

En Cuba, pese al restablecimiento de relaciones entre los gobiernos de ese país y Estados Unidos, hay pocos avances en las libertades de expresión, asociación y prensa, y siguen encarcelados dos periodistas. Persiste la censura sobre sitios digitales críticos, se revisa el correo electrónico, se suspende la telefonía móvil y se agrede de manera física y verbal a activistas y periodistas independientes, entre otros esquemas represivos.

En Ecuador, continúa el clima de represión de los organismos de control y aplicación de la Ley Orgánica de Comunicación. Medios y organizaciones sancionadas recurrieron al derecho constitucional a la resistencia. Fue archivado un proceso para la disolución de Fundamedios, pero persisten las amenazas. Continúan los enlaces presidenciales de los sábados, que señalan y estigmatizan a quienes se atreven a disentir con el oficialismo. También en Argentina y en Venezuela los presidentes recurren de modo abusivo a cadenas nacionales, para hacer propaganda partidaria y denostar a sus críticos.

Los abusos y el manejo discriminatorio de pauta publicitaria oficial son crecientes en Argentina, Bolivia, Venezuela, Ecuador y México.

En Estados Unidos, el Departamento de Justicia reveló que en 2014 expidió dos citaciones y una orden de registro y autorizó en dos ocasiones interrogatorios a medios de comunicación y periodistas. Dos reporteros que cubrieron los disturbios el año pasado en Ferguson fueron acusados por presunta “interferencia y violación a la propiedad”.

Las limitaciones al acceso a la información en poder del Estado se acentuaron en Argentina, Canadá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Haití, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

En Chile, proyectos de ley en trámite podrían significar severas trabas a la libertad de prensa; entre estas, intervención en la línea editorial de los medios, restricciones al derecho de propiedad y menoscabo al derecho de libre iniciativa económica; perjuicio para las empresas periodísticas y periodistas, y restricciones al acceso a la información.

En Panamá, se estudia una iniciativa de ley que, entre otras graves restricciones a la libertad de expresión, impone la colegiación obligatoria y establece sanciones de cárcel por el ejercicio ilegal del periodismo. Continúan las investigaciones sobre escuchas ilegales que afectaron a periodistas.

La concentración de medios por parte de grupos gubernamentales o para-gubernamentales se extiende en el continente. En Paraguay, por caso, el grupo empresarial ligado al presidente Horacio Cartes compró un grupo de medios que despierta controversias sobre la concentración editorial en manos de allegados al gobierno. En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega mantiene férreo control contra medios y periodistas. Solo quedan un canal de TV, una radio y un diario independientes; el resto es propiedad de la familia Ortega o allegados. El presidente ecuatoriano Rafael Correa no cumplió su compromiso de reprivatizar los medios expropiados tiempo atrás por su gobierno. Y en Argentina se multiplican grupos multimedia nacidos y criados al calor de la publicidad oficial, aunque anémicos de audiencia.

En Uruguay, preocupa el manejo del programa de vigilancia electrónica del Ministerio del Interior y prosiguen ante la Corte Suprema de Justicia 18 reclamos de inconstitucionalidad contra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

En cambio, en Costa Rica fue descartado un proyecto de ley de radio y televisión que atentaba contra empresas privadas y la libertad de prensa, y se estudian iniciativas para regular la publicidad oficial, despenalizar la tarea de los periodistas y legalizar emisoras de radio comunitarias. No obstante, permanecen amenazas para el periodismo libre.

También merecen destacarse esfuerzos coordinados de organizaciones de la región en defensa de la libertad de prensa, como el reciente Foro de Quito, que definió un plan de acción para reclamar por la vigencia de ese derecho en Ecuador.

LUCHO ALAYZA LISTO PARA EL GRAN PREMIO

Este jueves 8 de octubre se inicia una edición más del Gran Premio Nacional de Carreteras Caminos del Inca. La Partida Simbólica en la Av. La Peruanidad en el Campo de Marte a partir de las 10am albergará a las 77 tripulaciones que tomarán parte de la prueba. El sábado 10 en Huaral se inicia la primera etapa rumbo a Huancayo.

Siete son las categorías y la atención especial estará en la nueva clase ST, autos de más de 2mil centímetros cúbicos con mejoras en el motor para darle mayor potencia y poder pelear ante los N4. En esta categoría estará Lucho Alayza en compañía de Ive Bromberg, a bordo del espectacular Toyota GT86.

Entre ayer y hoy en las instalaciones del Automóvil Club Peruano se está llevando a cabo la revisión técnica y de seguridad a todos los participantes. Alayza ya pasó satisfactoriamente el registro y ahora ultima detalles en su auto.

“Hemos cumplido satisfactoriamente la revisión técnica y ahora ya de regreso en el taller terminaremos algunas programaciones. La semana pasada probamos con una configuración de potencia muy alta pero nos dio algunos problemas. Como no era la adecuada para Caminos del Inca la hemos cambiado. Vamos con el mismo motor de siempre pero modificado para tener potencia extra, calculamos sacaremos unos 250 caballos de fuerza”, comentó.

Lucho ya sabe lo que es ganar Caminos del Inca. En los últimos tres años, Alayza se llevó la victoria en su categoría y este 2015 su reto es mayor: ganar la General.

Los Caminos del Inca se realiza este año en homenaje a Eduardo Dibos Silva. Tendrá un recorrido total de 3,129 kilómetros, de los cuales 2,165 serán cronometrados y 964 enlaces. La prueba cruzará nueve departamentos: Lima, Pasco, Junín, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Cuzco, Arequipa e Ica. La última etapa se corre el domingo 18.

Hans Firbas Darcourt
(C) Fotos, Texto y Vídeo



 






“SER SURFISTA NO SÓLO ES SABER CORRER OLAS”

La Escuela de Tabla Olas Perú, que dirige el experimentado tablista e instructor Roberto Meza, organizó hace unos días un campamento en el balneario Bermejo, ubicado en el kilómetro 222 de la Panamericana Norte. El distrito de Barranca albergó durante el fin de semana a un grupo de jóvenes y niños en compañía de sus padres y hermanos, con el objetivo de seguir de cerca las relaciones de los pequeños con sus familiares.

Durante dos días los alumnos de la Escuela Olas Perú, gracias al apoyo de KIA Motors, fueron monitoreados en esta tan importante etapa de su crecimiento mental, ya que, como bien lo sostiene Meza, “ser surfista no sólo es saber correr olas, sino es todo un estilo de vida, que al final de cuentas marcará una gran diferencia entre los futuros profesionales que se dediquen a este deporte.”

“Es inseparable para el éxito de un tablista su forma de actuar sobre las olas o fuera del mar. Ser un verdadero surfista tiene un significado que mucha gente no asimila aún. Nosotros buscamos entre los niños y jóvenes explicarles, que si quieren llegar a ser campeones mundiales o luchar con gran nivel para serlo, deben cumplir con ciertas normas de conducta y preparación mental y física. Es donde sus padres y el entorno social en el que se desarrollan pasan a ser la columna vertebral de su crecimiento deportivo.”

Meza, quien en pocas semanas presentará en sociedad un extraordinario trabajo científico y periodístico sobre el surf, a través de un libro titulado ‘5,000 años surcando olas. Historia de la tabla en el Perú’, continua con su proyecto del semillero y de la formación de nuevos valores de este deporte, gracias al apoyo de KIA Motors, Quiksilver, Samsung, Roxy, Boz, Mapfre, DC y Klimax. Pronto anunciará también sus nuevos eventos, entre ellos torneos Inter Escolares y Campeonatos Nacionales de Menores.

Hans-Peter Firbas / Prensa Olas Perú

Vídeo y Fotos (C) OLAS PERÜ