sábado, 23 de julio de 2016

ALEMANIA NO A LA GUERRA

Ese mismo día escribí:

Después de los ataques terroristas en París, las autoridades de seguridad alemanas están en alerta. Alemania no participará militarmente en lucha contra el terrorismo, y confía en una solución de paz en Siria.

Las fronteras y conexiones aéreas y de ferrocarriles entre Alemania y Francia están siendo controladas más fuertemente. En estaciones de ferrocarril y aeropuertos en toda Alemania hay unidades de policías federales de contraataque fuertemente armadas. Toda persona que se acerque a los edificios gubernamentales en Berlín es controlada profesional, pero tranquilamente. Frente a la cancillería alemana ondea una bandera francesa a media asta.

En Alemania el Gobierno no habla de una amenaza concreta. “Alemania no está hoy más amenazada de lo que estaba antes de los ataques de París”, declaró el ministro de Justicia Heiko Maas en la televisión. Alemania es un objetivo “abstracto” del terrorismo, precisó el político socialdemócrata. Maas recalcó que las autoridades alemanas monitorean de cerca a las personas del mundillo extremista que representan un peligro y elogió la “excelente” cooperación con las autoridades francesas, sin dejar de alabar los rápidos éxitos en el esclarecimiento de los ataques terroristas.

Alemania no responderá militarmente

Incluso después de los ataques terroristas de París, el gobierno germanofederal mantiene su posición de que, aunque suministra armas a los Peshmerga -comunidades kurdas en el norte de Irak-, no participará militarmente en la guerra en Siria. El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, prefiere apoyar los esfuerzos para que el Consejo de Seguridad de la ONU pueda, por fin, ponerse de acuerdo sobre una resolución en el caso de Siria. Steinmeier guarda la esperanza de que la actitud constructiva que imperó en la Cumbre de Antalya, surgida bajo la impresión de los ataques de París, arroje resultados positivos.

En Viena se diseñó un calendario que prevé la formación de un gobierno sirio de transición en seis meses. Según Steinmeier, que estaba en el estadio de fútbol de París durante los ataques, "las partes ya no se muestran tan inflexibles". La canciller Angela Merkel y su ministro señalaron que "el proceso político en Siria", podría llevar a un alto el fuego.

Francia, por su parte, ejecutó nuevos ataques aéreos contra las posiciones del Estado Islámico, que se ha atribuido la responsabilidad de los atentados en París.

Señal contra el terrorismo

Como una señal contra el terrorismo islámico, la canciller alemana asistirá con varios de sus ministros, en la noche de este martes, al partido entre Alemania y Holanda que se juega en Hannover. En algún momento se propuso cancelar dicho encuentro pero "vamos a demostrarle al mundo y a los terroristas que no nos vamos a dejar amedrentar", aseguró el ministro del Interior de Baja Sajonia, Boris Pistorius. En señal de solidaridad, el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, sugirió entonar en el estadio la Marsellesa, el himno nacional de Francia.






ALEMANIA: UNA RAZÓN MÁS PARA NO ENTRAR EN LA GUERRA

El 20 de noviembre de 2015 escribí lo siguiente:

Miembros del Bundestag critican que la canciller alemana prometiera apoyar militarmente la lucha internacional contra el Estado Islámico. “Las bombas no propician la paz”, alegan sus opositores.

La oposición alemana no ha tardado en reaccionar ante el anuncio de que el Ejército germano se unirá a la coalición militar contra el autoproclamado Estado Islámico (EI) con dos aviones para hacer vuelos de reconocimiento sobre el territorio sirio y una fragata que escoltará al portaviones francés Charles de Gaulle. Las reservas articuladas por voceros de Los Verdes y La Izquierda no son idénticas, pero apuntan hacia el mismo argumento: la Bundeswehr se dispone a respaldar bombardeos y “las bombas no propician la paz”.

Dietmar Bartsch, presidente de la fracción parlamentaria de La Izquierda.

La Izquierda enumera medidas prioritarias

“Lanzar bombas sobre Al Raqqa o ayudar a que otros lo hagan abona el terreno para que broten diez terroristas por cada civil muerto”, sostuvo Dietmar Bartsch, presidente de la fracción parlamentaria de La Izquierda, en entrevista con DW. El diputado enfatizó que las medidas prioritarias para debilitar al EI eran otras. “Debemos detener el financiamiento de esa milicia, el contrabando de petróleo del que ésta se beneficia, el envío de armamento a las regiones cercanas a las zonas que el EI domina”, señaló Bartsch.

“También debemos proponer soluciones para el conflicto interno sirio, para la inestabilidad de Irak y para la cuestión kurda”, agregó el legislador de La Izquierda, insistiendo en que las tácticas planteadas hasta ahora sólo traen más terror. Bartsch clama por que se aprenda de los errores del Ejército alemán en Afganistán. “En ese país se le hace la guerra a los talibanes y al terrorismo desde hace ya trece años, y los talibanes están de regreso”. Según Bartsch, la lección de cara a Siria es evidente: el EI no puede ser derrotado militarmente.

Omid Nouripour, portavoz de Los Verdes en el Bundestag.

Los Verdes demandan una estrategia integral

Omid Nouripour, portavoz de Los Verdes en el Bundestag, describe el bosquejo vigente de la misión internacional contra el EI como “una lucha contra los síntomas y no contra el núcleo del problema” y lamenta que el fundamento legal para una misión militar contra el EI siga brillando por su ausencia. Sin embargo, el político dice no tener nada en contra del combate al EI por vías militares, siempre y cuando ese combate tenga lugar en el marco de un sistema de seguridad colectiva; un sistema cuya forma aún está por definirse.

Rainer Arnold, experto en política exterior del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) –uno de los pilares de la “gran coalición” con que gobierna la canciller Angela Merkel–, respondió a algunos de los señalamientos de la oposición, asegurando que una resolución de la ONU sobre la lucha contra el EI y el artículo de la Carta de las Naciones Unidas alusivo al derecho a la autodefensa constituyen una base sólida para la misión militar en cuestión. Sobre la observación de Nouripour, Arnold dijo: “Según el artículo 42.7 al que se remite el presidente de Francia, François Hollande, Europa es un sistema de seguridad colectiva”.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN YA EMPEZARON CAMPAÑA DE MENTIRAS

El 19 de julio un joven afgano de 17 años de edad atacó un tren regional a punta de hacha, hiriendo a cinco personas. Este muchacho se encontraba en calidad de asilado en Alemania. Los medios de comunicación, en su gran mayoría se han referido a este ataque como reconocido por ISIS. Hace horas otro ataque en un centro comercial de Münich ha sido cometido por, aparentemente un hombre, aunque testigos dicen que fueron tres. ¿Cómo lo hicieron? A punta de balazos.

Hay que ser esclavo de estos poderosos estadounidenses para difundir que ese atentato ha sido cometido por Islám. Los mimos que pusieron bombas en Francia. Los mismos que derribaron Las Torres Gemelas. Los mismos acusados de bombardear y asesinar decenas de personas. Ahora resulta, que los poderosos del ISIS sólo tienen hachas y rifles para atacar un objetivo de Europa Occidental y más aún Alemania, prácticamente el único país que está recibiendo con los brazos abiertos a su gente.

El aumento de la población musulmana de Alemania — impulsado por una ola de migración sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial — representa un cambio demográfico de proporciones épicas, que los críticos de la política de inmigración de puertas abiertas del país advierten cambiará la cara de Alemania para siempre.

"Hay 20 millones de refugiados que esperan a las puertas de Europa. 10 a 12 millones de Siria, 5 millones de palestinos, 2 millones de ucranianos y cerca de 1 millón en el Cáucaso meridional". — Johannes Hahn, el comisario de Política Europea de Vecindad y Negociaciones de Ampliación.

Los musulmanes que residen en Alemania se aprovechan de las ventajas del sistema de seguridad social de manera rutinaria, llevando dos, tres o cuatro mujeres de países musulmanes a Alemania, y luego casándose con ellas en presencia de un imán (un líder religioso musulmán). Una vez en Alemania las mujeres solicitan prestaciones sociales, incluyendo el costo de una casa separada para ellas y para sus hijos, pretendiendo ser "madres solteras con niños". — Documental difundido por RTL.

De los 800.000 migrantes y refugiados que llegarán a Alemania en 2015, al menos el 80% (o 640.000) son musulmanes, de acuerdo con una estimación reciente del Consejo Central de Musulmanes en Alemania (Zentralrat der Muslime in Deutschland, ZMD), un grupo musulmán con sede en Colonia. Esta estimación no está en disputa.

Además de los recién llegados, la tasa natural de crecimiento de la población musulmana que ya vive en Alemania es de aproximadamente 1.6% por año (o 77.000), según los datos extrapolados de un estudio reciente del Pew Research Center acerca del crecimiento de la población musulmana en Europa.

Basado en las proyecciones de Pew, la población musulmana de Alemania alcanzó un estimado de 5.068.000 a finales de 2014. Los 640.000 migrantes musulmanes que llegarán a Alemania en 2015, sumados al incremento natural de 77.000, indica que la población musulmana de Alemania se incrementará en 717.000, para llegar a un estimado de 5.785.000 a finales de 2015. Esto dejaría a Alemania con la población musulmana más alta de Europa occidental.

A modo de comparación, el aumento de la población musulmana de Alemania sería el equivalente a un aumento de 3 millones de musulmanes en los Estados Unidos en sólo un año.

Los críticos dicen que los funcionarios alemanes, presionados por resolver la crisis migratoria europea, están ignorando las consecuencias a largo plazo de recibir a tantos migrantes procedentes del Medio Oriente y del Norte de África.

Además de los problemas de seguridad (musulmanes radicales están casi con seguridad tratando de entrar en Alemania disfrazados de refugiados), el aumento de la inmigración musulmana acelerará la islamización de Alemania, un proceso que ya está en marcha.

El Islam es la religión de más rápido crecimiento en la Alemania post-cristiana. Esto se evidencia por el hecho de que un número creciente de iglesias en Alemania se está convirtiendo en mezquitas, algunas de las cuales están públicamente haciendo el llamado a la oración (adhan) con sistemas de altavoces al aire libre. El aumento es tal que algunos barrios en Alemania evocan imágenes y sonidos del Medio Oriente musulmán.

La ley islámica, la Sharia, está avanzando rápidamente por toda Alemania, con tribunales islámicos que ahora operan en todas las grandes ciudades alemanas. Los expertos advierten que este "sistema de justicia paralelo" está socavando el Estado de derecho en Alemania, pero los funcionarios del gobierno son "impotentes" para hacer algo al respecto. Al mismo tiempo, los jueces alemanes se refieren cada vez más y se someten a la ley Sharia en los tribunales alemanes.

La poligamia, aunque ilegal bajo la ley alemana, es común entre los musulmanes en las principales ciudades alemanas. En Berlín, por ejemplo, se estima que un tercio de los hombres musulmanes que viven en el distrito de Neukölln tiene dos o más esposas.

Según un documental difundido por RTL, una de los principales medios de comunicación de Alemania, los musulmanes que residen en Alemania se aprovechan de las ventajas del sistema de seguridad social de manera rutinaria, llevando dos, tres o cuatro mujeres de países musulmanes a Alemania, y luego casándose con ellas en presencia de un imán (un líder religioso musulmán). Una vez en Alemania las mujeres solicitan prestaciones sociales, incluyendo el costo de una casa separada para ellas y para sus hijos, pretendiendo ser "madres solteras con niños".

Aunque el fraude a la seguridad social cometido por los inmigrantes musulmanes es un "secreto a voces" que le cuesta a los contribuyentes alemanes millones de euros cada año, las agencias gubernamentales son reacias a tomar medidas debido a lo políticamente correcto, según RTL.

El incremento de crímenes violentos perpetrados por inmigrantes sin empleo del Medio Oriente y de los Balcanes, ha convertido partes de las ciudades alemanas en "áreas de anarquía" — áreas que son zonas "no-go" para la policía.

En Wuppertal, grupos de musulmanes radicales barbudos que se hacen llamar la "policía de la Sharia" han tratado de imponer la ley islámica en las calles, distribuyendo panfletos amarillos que explican el código de conducta islámico en las zonas Sharia de la ciudad. En Hamburgo, los radicales musulmanes se han infiltrado en decenas de escuelas primarias y secundarias, donde imponen las normas y los valores islámicos a estudiantes y profesores no musulmanes.

En Berlín, las autoridades locales han ignorado las leyes que prohíben vestimentas religiosas en los edificios públicos, para que las mujeres musulmanas pueden usar pañuelos en la cabeza. En Baviera, los niños musulmanes están exentos de las visitas obligatorias a los antiguos campos de concentración como parte de los programas de educación acerca del Holocausto.

En Bremen, los funcionarios de la ciudad firmaron un acuerdo con una poderosa comunidad musulmana de 40.000 personas. El acuerdo garantiza la protección de los bienes de la comunidad musulmana, la aprobación para construir mezquitas con minaretes y cúpulas, la asignación de tierras para cementerios musulmanes, el suministro de alimentos halal en cárceles y hospitales, el reconocimiento de tres festivos musulmanes, la representación musulmana en las instituciones del Estado y otros derechos y privilegios.

Más de 700 musulmanes alemanes se han unido al Estado Islámico, y algunos de ellos continúan recibiendo beneficios de seguridad social del Estado, mientras combaten en los campos de batalla en el Medio Oriente. Los jihadistas que han regresado a Alemania y plantean una grave amenaza a la seguridad nacional son, sin embargo, elegibles para recibir beneficios de nuevo.

Alemania es el hogar de más de 7.000 salafistas que se adhieren a una rama del Islam radical que se opone vehementemente al orden democrático de Alemania. Los funcionarios alemanes dicen que 1.000 de estas personas son especialmente peligrosas (se cree que algunos se han unido a células dormidas) y podrían atacar en cualquier momento.

Al mismo tiempo, sin embargo, los salafistas tienen permitido hacer proselitismo abiertamente en las calles alemanas para encontrar a nuevos reclutas y con ello aumentar su número. En una iniciativa de reclutamiento reciente, los salafistas lanzaron una campaña nacional sin precedentes, "Un Corán en cada hogar", para distribuir 25 millones de copias gratuitas del Corán, traducido al idioma alemán, a todos los hogares alemanes.

Y, sin embargo, los guardianes del multiculturalismo alemán han estado trabajando horas extras para silenciar a los críticos del incremento del Islam en Alemania. En Baviera, por ejemplo, los activistas alemanes que se oponen a la construcción de una mega-mezquita en Múnich han sido clasificados como "extremistas" y están siendo monitoreados por la inteligencia alemana.

Los medios alemanes constantemente acusan de fomentar un lenguaje de odio a quienes hablan del aumento del Islam, en un esfuerzo solapado por tratar de intimidarlos  y silenciarlos. Un objetivo particular de su enojo es una popular página de Internet en alemán, llamada Políticamente Incorrecto (PI), que con los años se ha convertido en una importante fuente de información para quienes están preocupados por la propagación del Islam en Alemania. El lema de PI es "Contra la corriente principal, pro-América, pro-Israel, contra la islamización de Europa". No es sorprendente que las élites de los medios alemanes quieren cerrarla.

Es muy posible que la canciller alemana Angela Merkel — quien recientemente admitió que el multiculturalismo alemán ha fracasado — vea la inmigración masiva proveniente del mundo musulmán como la solución al colapso de la tasa de natalidad en Alemania, que se encuentra entre las más bajas del mundo.

El gobierno alemán espera que la población disminuya de unos 81 millones de hoy a 67 millones en 2060, aunque la oficina de estadísticas de Alemania, Destatis, informó recientemente que los altos niveles de inmigración causarían que la población del país disminuya más lentamente de lo esperado.

Un estudio realizado por el Instituto de Economía Mundial con sede en Hamburgo, ha advertido que la baja tasa de natalidad amenaza la viabilidad a largo plazo de la economía alemana. "Ningún otro país industrial se está deteriorando a esta velocidad a pesar de la fuerte afluencia de trabajadores migrantes jóvenes", decía el informe. "Alemania no puede seguir siendo un centro de negocios dinámico a largo plazo sin un fuerte mercado laboral".

Alemania tendrá que hacer un trabajo mucho mejor integrando a los inmigrantes para que puedan ser una ganancia neta para la economía alemana. Un estudio reciente realizado por el Instituto de Investigación Económica de Colonia reveló que los inmigrantes musulmanes tenían más probabilidades de estar desempleados y de vivir a costa de la seguridad social del estado, que cualquier otro grupo de inmigrantes en Alemania. El informe dice que las altas tasas de desempleo se deben a la falta de logros educativos y de competencias laborales.

Mientras tanto, la crisis migratoria no muestra signos de disminuir. En una cumbre sobre migración celebrada en Viena el 27 de agosto, el comisario de Política Europeo de Vecindad y Negociaciones de Ampliación, Johannes Hahn, dijo: "Hay 20 millones de refugiados que esperan a las puertas de Europa. 10 a 12 millones de Siria, 5 millones de palestinos, 2 millones de ucranianos y cerca de 1 millón en el Cáucaso meridional".

El 21 de agosto, Alemania suspendió el llamado Reglamento de Dublín — una ley que requiere que las personas que buscan refugio dentro de la UE lo hagan en el primer país de Europa al que llegan — para los solicitantes de asilo procedentes de Siria. Esto significa que los sirios que llegan a Alemania pueden permanecer allí mientras sus solicitudes están siendo procesadas. Los críticos dicen que la medida animará aún más a los migrantes a llegar a Alemania.

La mayoría de los alemanes parece no inmutarse por lo que está sucediendo en su país. Una encuesta de la cadena alemana ZDF del 21 de agosto, mostró que el 60% de los alemanes pensaban que su país podría hacer frente al gran número de refugiados, y el 86% dijo que Alemania era un país de inmigración.

En una entrevista con el diario Der Tagesspiegel, Aiman ​​Mazyek, el jefe del Consejo Central de Musulmanes en Alemania, dijo que la asistencia en muchas mezquitas se ha duplicado en el último mes debido a que muchos musulmanes han estado ingresando al país. Al comentar sobre la arrolladora revolución demográfica en Alemania, Mazyek lo resumió con un eufemismo: "El número de musulmanes en Alemania aumentará significativamente".

En la cercana Hungría, el presidente Viktor Orbán ha sido uno de los pocos jefes de Estado europeos que ha hecho sonar la alarma. "Hace un año dije que vivimos en tiempos en que cualquier cosa puede pasar, y hoy todavía sostengo lo mismo", dijo recientemente. "¿Quién iba a pensar que Europa no sería capaz de proteger sus fronteras contra refugiados desarmados?", y agregó:


"Para nosotros hoy en día, lo que está en juego es Europa, el estilo de vida de los ciudadanos europeos, los valores europeos, la supervivencia o desaparición de las naciones europeas, y de una manera más precisa, su transformación más allá del reconocimiento. Hoy, la pregunta no es simplemente en qué clase de Europa nos gustaría vivir, sino si todo lo que entendemos como Europa existirá en absoluto".

Soeren Kern es analista de política europea para el Instituto Gatestone en Nueva York. Síguelo en Facebook y en Twitter.

QUE OBAMA SE META SU AYUDA A YA SABEN DONDE

POR HANS-PETER FIRBAS

¿Qué apoyo quiere brindar el presidente de Estados Unidos Barack Obama, si él es el responsable de lo que viene sucediendo en Europa? ¡Qué hipocresía decir que Alemania es uno de sus principales aliados, cuando Estados Unidos mantiene a Alemania como país esclavo? Que su ayuda se la meta al bolsillo. Los alemanes estamos preparados, más aún si estos genocidas no se metan en nuestros asuntos. El atentado ha sido prácticamente apuntado a un grupo nacionalista de derecha.

Los alemanes son el pueblo que mejor ha tratado a los extranjeros desvalidos, sin tierras, sin dónde ir. ¿O quieren hacer un auto atentado en Alemania para culpar a los islamistas? Que se vayan a la mierda con su ayuda y que no no sigan jodiendo.


(C) LAPRENSAPERU.COM

Tras el tiroteo en un centro comercial de Múnich que deja seis muertos, Barack Obama ofreció el apoyo de Estados Unidos a Alemania. El acto, de momento, no se relaciona con el extremismo islamista.

“Es una situación que aún está en marcha. Alemania es uno de nuestros más próximos aliados y vamos a comprometer todo el apoyo que sea necesario en estas circunstancias. Nuestros corazones están con todos aquellos que han resultado heridos”, manifestó el presidente de USA.

Una fuente de la Policía de Múnich dijo que el ataque habría causado, además de las víctimas mortales, varios heridos de gravedad en el establecimiento Olympia.

Antes de pronunciarse, Barak Obama había mantenido un breve encuentro con su asistente para asuntos de Seguridad y Contraterrorismo, Lisa Monaco, quien le transmitió las informaciones sobre los hechos en la ciudad de Alemania.

Líderes europeos como el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, también expresaron su respaldo.

MOMENTOS EXACTOS DEL TIROTEO






ATAQUE EN MÜNCHEN APUNTA A ATENTADO NACIONALISTA DE DERECHA ALEMÁN

POR HANS-PETER FIRBAS

Luego de analizar varios datos sobre el atentado perpetrado en la ciudad alemana de München a las 17.50 hora local, todos apuntan a un ataque realizado por bandas nacionalistas de derecha de Alemania, en busca de reclamar con brutalidad la presencia de extranjeros en dicho país.

El primer indicio es que los atentatos terroristas islámicos apuntan directamente a un asesinato masivo en lugares emblemáticos de los países considerados por ellos enemigos. En este caso el tiroteo fue en el centro comercial Olympia, también conocido como OEZ- es un espacio emblemático de la ciudad alemana, lo que implica que los asesinos buscaron un área densamente concurrida a la hora de causar la mayor conmoción en la sociedad germana.


En segundo término los ataques de este nivel no son efectuados con balas. ¡Por Dios! ¡Cuándo! Ellos lo que desean es destrucción total. Por otra parte, ¿por qué Alemania? Es uno de los pocos países en el mundo que han apoyado totalmente la recepción de refugiados de medio oriente.

Tercero, dicho Centro Comercial está normalmente lleno de inmigrantes y uno de los tres que efectuaron los disparos -ubicado en el techo de una casa- gritaba "extranjeros de mierda, soy Alemán", una frase que destapa posiblemente las intenciones del atentado. El propio periodista de la Süddeutsche Zeitung Sebastian Shopp confirmó dichas palabras.

Cuarto: la descripción de los hechos que rodean el ataque está llena de partes oscuras. El tiroteo comenzó a las 17:50 horas en las inmediaciones de un restaurante de la cadena McDonalds. Según las imágenes captadas por un paseante, una persona vestida con ropa oscura situada en la puerta del local sacó un arma y abrió fuego de forma indiscriminada sobre los jóvenes que caminaban por la zona. A partir de ese momento el caos se adueñó de las calles. Esta persona, que presuntamente iba acompañada por dos cómplices, acudió al centro comercial Olympia y allí volvió a abrir fuego. Al parecer, posteriormente huyeron en el metro, transporte que cuenta con varios accesos en la zona.

Finalmente, ninguna de las páginas web que habitualmente emplea el Estado Islámico o las células yihadistas ha reivindicado los hechos y la propia Policía de Múnich ha asegurado que el ataque no tiene «características islamistas». Las autoridades han dado prioridad a la posibilidad de que se trate de un atentado ejecutado por miembros de la extrema derecha, hipótesis que todavía se encuentra bajo investigación. En este sentido, ayer se cumplió el quinto aniversario de la matanza perpetrada en Noruega por el ultraderechista Anders Breivik, quien asesinó a 77 personas, la mayoría jóvenes, en un crimen de odio vinculado a planteamientos neonazis y xenófabas.

(C) colabora Diario Sur España

TESTIGO CLAVE SEBASTIAN SHOPP PERIODISTA DEL SÜDDEUTSCHE ZEITUNG (C) DW





Berlin: Erste Reaktionen auf München

Die Bundesregierung stellt sich auf eine Krisenlage wegen der tödlichen Attacken in München ein. Der Bundesinnenminister brach seinen USA-Urlaub ab. Berlin schließt einen terroristischen Hintergrund nicht aus.

Die Nachrichten aus München trafen das politische Berlin in der ersten Woche der Sommerpause. Dennoch sind schon kurz nach den ersten Meldungen Mitarbeiter im Kanzleramt zusammen gekommen, um die Ereignisse zu verfolgen und Kontakt zu den zuständigen Ministerien zu halten. Das sind in solchen Fällen in der Regel die Ministerien für Inneres, Justiz, Äußeres und Verteidigung.

Bundesinnenminister Thomas de Maiziere unterbrach seinen Urlaub umgehend


Bundeskanzlerin Angela Merkel war nicht persönlich im Kanzleramt. Kanzleramtsminister Peter Altmaier versicherte in einem Interview mit der ARD aber, die Kanzlerin werde laufend informiert.

Innenminister Thomas de Maizière war am Abend noch auf dem Weg in die USA, als die Nachrichten publik wurden. Nach Landung der Maschine in New York ordnete der Innenminister an, direkt zurück nach Deutschland zu fliegen. Am Samstag morgen will sich De Maiziere ein Bild von der Lage in München machen.

In Berlin stellt man sich auf eine Krisenlage ein. Altmaier kündigte an, am Samstag werde das Bundesicherheitskabinett aus Vertretern der zuständigen Ministerien tagen. Auf die Frage, ob es sich um einen Terroranschlag gehandelt habe, sagte Altmaier: Keine Hypothese werde ausgeschlossen, das gehöre zur Polizeiarbeit unverzichtbar hinzu.

Reaktionen in den Sozialen Medien

Erste Stellungnahmen waren in den Sozialen Medien zu lesen. So lange die Gemengenlage in München noch unklar und die Erkenntnisse nicht valide sind, hält man sich aber mit offiziellen Stellungnahmen und Spekulationen zurück.

Auf dem Facebook-Account der Bundesregierung war zu lesen: "Unsere Gedanken sind bei den Opfern des schrecklichen Angriffs in München. Bitte haben sie Verständnis dafür, dass wir keine voreiligen Stellungnahmen und Spekulationen abgeben wollen und können."

Das Auswärtige Amt verbreitete auf Twitter: "Unsere Gedanken sind bei den Opfern und ihren Familien. Wir wünschen der Polizei-München und allen Rettungskräften viel Kraft."
Erste Bundespolitiker äußerten ihr Mitgefühl. Die beiden Generalsekretäre von CDU und SPD, Peter Tauber und Katarina Barley, schrieben: "Schreckliche Nachrichten aus München." Barley lobte die "gute Polizeiarbeit" in der bayerischen Landeshauptstadt 
München.

(C) DW





EN VIVO DEUTSCHELE WELLE EN ESPAÑOL

http://www.dw.com/es/multimedia/tv-en-vivo/s-100837



"Akute Terrorlage" in München - bisher neun Tote (DW)


Nach einer Schießerei in einem Münchner Einkaufszentrum ist möglicherweise einer der Täter tot. Die Polizei kann bislang keinen Angaben zum Hintergrund der Tat machen. Hier unser Live-Ticker.

Großeinsatz in München: Bei einer Schießerei hat es nach Angaben der Polizei neun Tote gegeben, von denen einer möglicherweise ein Täter ist. Einzelheiten und Hintergründe sind noch unklar. Die Behörden sprechen von einer "akuten Terrorlage". Erst am Montag hatte ein junger Mann in Würzburg mehrere Menschen bei einem Axt-Angriff in einem Regionalzug schwer verletzt.

0.44 Uhr: Im ganzen Freistaat wehen an diesem Samstag die Flaggen auf Halbmast. Bayerns Ministerpräsident Horst Seehofer ordnet Trauerbeflaggung an.

0.40 Uhr: Außer von acht Getöteten sowie einem ebenfalls toten möglichen Täter geht die Polizei bisher von mindestens zehn Verletzten aus - Medien berichten sogar von mindestens 20 Verletzten. Weiter heißt es bei der Polizei: "Wir sind immer noch im Großeinsatz und können immer noch nicht entwarnen."

0.34 Uhr: Die Nachrichtenagentur dpa meldet unter Berufung auf Sicherheitskreise, in München seien außer den angeforderten Beamten der Anti-Terror-Einheit GSG 9 auch Spezialkräfte der neuen BFE+ im Einsatz. Die schwer bewaffnete Einheit der Bundespolizei wurde im Dezember 2015 nach den Terroranschlägen von Paris gegründet. BFE+ ist eine Kurzform für "Beweissicherungs- und Festnahmeeinheit plus". Sie soll Einheiten wie die GSG 9 und die Spezialeinsatzkommandos (SEK) unter anderem bei Anti-Terror-Einsätzen unterstützen.

0.28 Uhr: Noch in der Nacht dürften neue Details bekanntwerden: Innerhalb der nächsten Stunden ist eine Pressekonferenz im Polizeipräsidium München geplant. Der genaue Zeitpunkt steht noch nicht fest.

0.19 Uhr: Die Münchner Polizei bittet noch einmal darum, keine Videos und Fotos mit Bezug zu den Ereignissen in den sozialen Netzwerken zu veröffentlichen. Statt dessen solle das Bildmaterial auf einen Server der Polizei hochgeladen werden - um bei der Fahndung zu helfen und nicht flüchtigen Tätern Hinweise auf das Vorgehen der Sicherheitskräfte zu geben.

0.16 Uhr: Frankreichs Außenminister Jean-Marc Ayrault erklärt via Twitter seine "Solidarität mit Deutschland, das in diesem Augenblick einer schweren Prüfung unterzogen wird".

0.15 Uhr: Der türkische Außenminister Mevlüt Cavusoglu schreibt im Kurznachrichtendienst Twitter auf deutsch, er verurteile den Angriff aufs schärfste: "Im Kampf gegen den Terrorismus stehen wir mit Deutschland zusammen."

0.13 Uhr: Nicht nur US-Präsident Barack Obama, auch andere Politiker im Ausland nehmen Anteil. Der britische Außenminister Boris Johnson sagt: "Wir sind alle schockiert und traurig. Wenn es sehr wahrscheinlich scheint, dass das ein weiterer terroristischer Vorfall ist, dann denke ich, dass es noch einmal beweist, dass wir es hier mit einem globalen Phänomen zu tun haben, einer globalen Krankheit."

0.09 Uhr: Kanzleramtsminister Altmaier erklärt im ARD-Fernsehen, noch seien alle Hypothesen offen.

0.02 Uhr: Der Samstag beginnt - und immer noch sind die meisten Fragen in München offen. Bisher unbestätigt sind auch Medienberichte, wonach der Tote, der nahe dem Einkaufszentrum gefunden wurde, einen roten Rucksack bei sich hatte - wie ihn der Schütze bei dem Schnellrestaurant trug. Ein Polizeisprecher sagt nur: "Ich kann es nicht dementieren."

23.53 Uhr: Der Polizeireporter des Bayerischen Rundfunks, Oliver Bendixen, berichtet, die Sicherheitskräfte wollten die Leiche eines Verdächtigen mit Robotern untersuchen - wohl aus Angst vor möglichem Sprengstoff.

23.49 Uhr: Die Behörden in Berlin haben auch die Sicherheitslage in der Bundeshauptstadt genau im Blick. Die Entwicklung in München werde fortlaufend beobachtet und "verantwortungsbewusst" geprüft, erklärt Innensenator Frank Henkel. Ein Polizeisprecher will keine Angaben dazu machen, ob und welche Maßnahmen getroffen wurden. Innensenator Henkel spricht von "albtraumhaften Nachrichten" aus der bayerischen Landeshauptstadt. "Wir sind jetzt alle Münchner", erklärt er.

23.43 Uhr: Der Anschlag am Olympia-Einkaufszentrum weckt Erinnerungen an das Attentat während der Olympischen Sommerspiele in München. Nicht weit entfernt vom jetzigen Tatort überfielen am 5. September 1972 acht palästinensische Terroristen im Olympischen Dorf das Quartier der israelischen Mannschaft. Nach dem blutigen Ende des Geiseldramas wurde die Spezialeinheit GSG 9 gegründet, die nun auch wieder nach München beordert wurde. Die Terroristen erschossen damals zwei jüdische Sportler und nahmen neun weitere als Geiseln. Bei einer Befreiungsaktion starben alle neun Geiseln und ein deutscher Polizist im Kugelhagel.

23.32 Uhr: Etwa 100 Menschen sind nach Angaben der Polizei Augenzeugen des Anschlags in München geworden. Sie werden von einem Kriseninterventionsteam betreut.

23.25 Uhr: In ganz Österreich ist die Polizeisondereinheit Cobra in Alarmbereitschaft versetzt worden. Dies sagt der Generaldirektor für die öffentliche Sicherheit, Konrad Kogler, im ORF.

23.23 Uhr: Die Münchner Uni-Klinik Großhadern hat eine Hotline für Bürger freigeschaltet. Die Nummern lauten 089 4400-15555 und 089 4400-15556.

23.05 Uhr: Bayerns Ministerpräsident Horst Seehofer beruft sein Kabinett zu einer Sondersitzung am Samstag um 11.00 Uhr ein. Aktuell informiert sich Seehofer im Polizeipräsidium über die Lage, sagt eine Regierungssprecherin.

23.03 Uhr: Am Samstag tagt in Berlin das Bundessicherheitskabinett. Das kündigt Kanzleramtschef Peter Altmaier (CDU) in der ARD an. Es gehe darum, alle verfügbaren Informationen zusammenzutragen und zu bewerten. Dem Sicherheitskabinett gehören neben der Bundeskanzlerin unter anderem der Außenminister, die Verteidigungsministerin, der Bundesinnenminister und der Chef des Bundeskanzleramtes an.

22.47 Uhr: Nach der Sperrung des Hauptbahnhofs und der kompletten Einstellung des Zugverkehrs hat die Deutsche Bahn am Freitagabend im Münchner Umland Übernachtungszüge bereitgestellt. Dort sollten gestrandete Reisende Unterschlupf finden, teilt die Bahn mit. Jeweils ein Zug werde dafür in Mammendorf, Starnberg, Geltendorf, Dachau und Freising stehen.

22.43 Uhr: Kanzleramtsminister Peter Altmaier sagt in der ARD, man könne nicht ausschließen, dass die Tat einen terroristischen Bezug habe. Bestätigt werden könne dies aber ebenfalls nicht.

22.39 Uhr: Nach dem Fund einer männlichen Leiche im Umfeld des Münchner Olympia-Einkaufszentrums prüft die Polizei, ob es sich um einen Täter handeln könnte. Damit steigt die Zahl der Toten auf insgesamt neun.

22.35 Uhr: Bundesinnenminister Thomas de Maizière (CDU) wird seinen Aufenthalt in den USA umgehend abbrechen. Der Minister wolle direkt nach seiner Landung in New York wieder zurück nach Deutschland fliegen, sagt ein Ministeriumssprecher.

22.29 Uhr: Die Zahl der bestätigten Todesopfer steigt auf mindestens acht, wie die Polizei über Twitter mitteilt.

22.20 Uhr: Bundespräsident Joachim Gauck äußert sich bestürzt und betroffen über den Anschlag in München. "Der mörderische Angriff in München entsetzt mich zutiefst. In Gedanken bin ich bei allen Opfern und bei allen, die um einen geliebten Menschen trauern oder fürchten."

22.16 Uhr: Das Tollwood-Festival ist laut Polizei noch doch beendet worden. Die Menschen seien aufgefordert worden, nach Hause zu gehen, sagt ein Sprecher.

22.01 Uhr: Trotz des mutmaßlichen Anschlages bleibt das Sommerfestival Tollwood in München geöffnet. Die Polizei sei sich der Lage bewusst und habe entsprechende Maßnahmen ergriffen, sagt ein Behördensprecher.

21.52 Uhr: "Abendzeitung" und "Süddeutsche Zeitung" berichten auf ihren Webseiten unter Berufung auf die Bundespolizei, dass sich die Zahl der Toten auf sieben erhöht hat.

21.47 Uhr: Für Angehörige gibt es eine zentrale Auskunfts- und Vermisstenstelle. Sie ist unter der Telefonnummer 0800 776 6350 erreichbar. Das Polizeipräsidium München ist erreichbar unter der Telefonnummer 089 29101910.

21.45 Uhr: Nach Angaben der Polizei sind keine Kunden mehr in dem Münchner Einkaufszentrum.

21.34 Uhr: Die Polizei hat nach eigenen Angaben bislang keinerlei Hinweise auf einen islamistischen Hintergrund der Tat.

21.32 Uhr: Nach den Tätern von München wird nach Angaben der Polizei im gesamten Stadtgebiet und im Umland gefahndet. Gerüchte über den angeblichen Tod eines Täters konnte die Polizei nicht bestätigen.

21.20 Uhr: Nach offiziellen Angaben sind sechs Menschen getötet worden. Über die Anzahl der Verletzten gibt es noch keine Angaben. Die Täter sind weiter auf der Flucht.

21.04 Uhr: Ministerpräsident Horst Seehofer ist auf dem Weg in die Staatskanzlei.









Vamos con TELEVISIÓN EXSCELSIOR DE MÉXICO

"NO HAY NINGÚN INDICIO QUE SE TRATE DE UN ATAQUE TERRORISTA", DICE EXCELSIOR




ALERTA ROJA EN ALEMANIA MUERTOS EN ATENTADOS EN MÜNCHEN

Al menos ocho muertos en un tiroteo en un centro comercial de Múnich

Las primeras informaciones apuntan a varios autores del atentado que se han dado a la fuga


LUIS DONCEL

Berlín 23 JUL 2016 - 00:18 CEST


Un tiroteo en pleno centro de Múnich desató el caos y el pánico en la tarde del viernes en la capital de Baviera y en toda Alemania. Tres pistoleros, según diversos testigos, dispararon a transeúntes y clientes de un restaurante de la ciudad, próximo a un gran centro comercial, provocando al menos ocho muertos y varios heridos. La policía sospecha que se trata de un ataque terrorista y puso a las fuerzas de seguridad en situación de alarma extrema. Esta misma semana, el Estado de Baviera ya sufrió un atentado islamista cuando un joven afgano atacó con un hacha a varios pasajeros de un tren regional.

El caos se apoderó el viernes del centro de Alemania. El tiroteo en un restaurante de la cadena McDonald's de un centro comercial de Múnich, próximo al parque olímpico, dejó por la tarde al menos ocho muertos y varios heridos. Los autores del atentado —tres, según el testimonio de varios testigos— se dieron a la fuga a través una boca de metro. Un impresionante despliegue policial comenzó en la capital bávara para tratar de encontrar a los responsables de la matanza. Varias horas después del tiroteo, la policía aún no había efectuado ninguna detención. En una muestra de la desesperación ante las dificultades para dar con los terroristas, la policía de Múnich pidió también a los automovilistas que abandonara las autopistas del norte de la ciudad.

La situación es de alarma extrema. La policía habla de “alta alerta terrorista”. El hecho de que no se sepa ni el número de víctimas ni, sobre todo, dónde están los responsables tenía a toda la ciudad, y a toda Alemania, en vilo.

La policía quiso ser cautelosa ante la confusión en torno al tiroteo, pero al final de la tarde un portavoz admitía que todas las sospechas apuntaban a un acto terrorista. Pese a que las autoridades no han dado una cifra oficial de muertos, fuentes policiales hablaban al principio de “al menos seis”, aunque al poco tiempo confirmaron que los fallecidos ascendían a ocho. “Oí a gente gritar cuando vi a la policía llegar corriendo y a gente herida”, aseguró un vecino cercano entrevistado por el canal n-tv. Posteriormente, la policía ha informado en Twitter del hallazgo de otro cadáver. "Hay otra persona muerta, investigamos una posible complicidad', ha anunciado. La novena víctima sería 'un suicida'.

El cadáver ha aparecido a un kilómetro del centro comercial y, de acuerdo con la televisión bávara, lleva una mochila roja, como uno de los autores del tiroteo. La policía investiga su contenido con un robot, según esta misma cadena.

La capital bávara vive este atentado cinco días después de la agresión protagonizada por un joven refugiado en un tren, que dejó dos heridos que se debaten entre la vida y la muerte. Lo ocurrido ayer es aún más grave. Los atacantes comenzaron el tiroteo en torno a las 17.50. Las imágenes grabadas en el lugar muestran escenas de pánico, con gente gritando y tratando de ponerse a cubierto.

La situación era caótica. Las fuerzas de seguridad pedían a los ciudadanos que se metieran en sus casas o evitaran los lugares públicos. También solicitaban que no publicaran grabaciones o vídeos para no dar pistas a los responsables del ataque sobre la reacción policial. “No apoyéis a los agresores”, decía un mensaje de la policía de Múnich en Twitter, en alemán y en inglés. En esa red social, la policía también animaba a los ciudadanos a que acogieran a gente que no podía resguardarse en sus casas a través del hashtag #puertasabiertas.

Toda la red de autobuses y metro de la ciudad fue primero desviada para evitar la zona y después suspendida. También fue evacuada la estación central de trenes y se detuvo el tráfico ferroviario. “Creemos que se trata de un tiroteo indiscriminado”, dijo a Reuters una fuente oficial. Otros responsables policiales apuntaban ya a la pista terrorista. Las fuerzas de seguridad alemanas acordonaron un amplio perímetro de seguridad, según las imágenes de los medios de comunicación.
Gabinete de crisis

Las primeras imágenes muestran a varias personas huyendo del lugar y algunas de ellas aún permanecían varias horas después en el interior del centro comercial, según un portavoz oficial citado por Reuters. “Estamos intentando sacarlas [a las personas aún en el interior del centro] para encargarnos de ellas”, abundó.

El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, confirmó en un principio la cifra de tres muertos. Pero otras informaciones policiales la elevaban a cinco, después a seis y más tarde a ocho. El Gobierno bávaro, encabezado por Horst Seehofer, convocó un gabinete de crisis. Varios helicópteros sobrevolaron de inmediato la zona, que fue acordonada por la policía. Desde el atentado islamista del pasado lunes en un tren en Wurzburgo, las fuerzas de seguridad alemanas han estado en alerta.

Mientras en Múnich el Gobierno bávaro convocaba una reunión de crisis, el Gobierno federal de Angela Merkel no se pronunció. El ministro del Interior, Thomas de Maizière, se encontraba durante los sucesos volando hacia Estados Unidos, donde pensaba comenzar sus vacaciones de verano.

El ministro de Justicia, Heiko Maas, daba ayer mismo una entrevista al diario Bild en la que trataba de llamar a la calma ante la posibilidad de que Alemania sufriera nuevos ataques terroristas. “No hay motivo para el pánico, pero está claro que Alemania sigue siendo un posible objetivo de los terroristas”, admitía el ministro.

Los sucesos de Múnich siguen a un mes negro para la sensación de seguridad en Europa. El pasado 18 de julio, 84 personas murieron atropelladas por un camión lanzado contra una multitud durante los festejos del 14 de julio, fiesta nacional francesa, en el Paseo de los Ingleses de Niza. El grupo Estado Islámico reivindicó el atentado, así como el del joven afgano en el tren de Baviera. Ambos terroristas yihadistas murieron abatidos por las fuerzas policiales.

Nada más conocer la noticia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama ofreció a Alemania “todo el apoyo que pueda necesitar” aunque evitó realizar valoraciones a la espera de conocer más información sobre una situación “todavía activa”.

LOS CRÍMENES POLÍTICOS CRECEN UN 19% EN 2015

Aunque Alemania tiene una baja tasa de criminalidad si se compara con países como EE UU, lo cierto es que los delitos han registrado un aumento en 2015 que preocupa a la población. Los robos en hogares aumentaron un 9,9% en 2015 respecto al año anterior, los hurtos simples un 7% y los crímenes “por motivos políticos” un 19%, según estadísticas reveladas en mayo por el Ministerio del Interior. Este último grupo incluye ataques racistas por parte de neonazis y actos de vandalismo de grupos de izquierda radical. “En comparación con otros países, Alemania sigue siendo un país seguro. Pero hay zonas donde las tendencias del último año son motivo de preocupación”, declaró entonces el titular de esa cartera, Thomas de Maizière.

Junto al aumento de los delitos, el número de presuntos delincuentes extranjeros creció un 12% y el de todos los sospechosos en general un 27%. Las cifras acrecentaron la preocupación de la ciudadanía y de las fuerzas de seguridad, inquietos tras la llegada el año pasado de cerca de un millón de inmigrantes y solicitantes de asilo en el país.


Amplairemos en breve

viernes, 22 de julio de 2016

Abren inscripciones para 72ª Asamblea General SIP en México

La Sociedad Interamericana de Prensa ha comenzado a recibir las inscripciones para su 72 Asamblea General a realizarse del 13 al 17 de octubre en Ciudad de México, informó el director ejecutivo de la Sociedad, Ricardo Trotti.

Será un momento propicio para que la membresía de la organización respalde a la prensa en la lucha contra la violencia y exprese su solidaridad a los periodistas, preocupaciones prioritarias de la SIP en ese país.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, confirmó que inaugurará las sesiones de trabajo. El Hotel Hilton Reforma será la sede del encuentro. Está ubicado en el centro de la ciudad, a solo 20 minutos del aeropuerto internacional.

Esta será la quinta ocasión en que la SIP lleva a cabo su asamblea anual en la Ciudad de México en sus más de 70 años de historia. La primera asamblea general de la SIP en la capital mexicana fue en 1942 y la más reciente en 2006.

El Comité Anfitrión lo preside Juan Francisco Ealy Lanz-Duret, director del diarioEl Universal que este año está celebrando 100 años de su fundación.


La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Estados Unidos. Para mayor información, por favor, visitehttp://www.sipiapa.org



México: décimo asesinato en 2016

La SIP expresa indignación por décimo asesinato de periodista en México en 2016

Miami (21 de julio de 2016).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su indignación por el asesinato de Pedro Tamayo Rosas en Veracruz, México, al tiempo que exigió a las autoridades que atiendan con profundidad y esmero los atentados contra la libertad de prensa, manifestados en el país en el número de comunicadores asesinados.

Tamayo Rosas, de 43 años, fue ultimado el 20 de julio en Veracruz. El periodista, quien cubría temas de violencia, contaba con protección de las autoridades del estado luego de recibir amenazas de policías en mayo pasado. Tamayo Rosas fue atacado frente a su esposa y sus dos hijos afuera de su vivienda en el municipio de Tierra Blanca, de acuerdo a la agencia AFP.

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, expresó que "basta ya de actos de barbarie contra periodistas en México que resultan doblemente violentos por la falta de justicia y la incapacidad para resolver los asesinatos y otras agresiones".

La Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas (CEAPP) había trasladado al periodista a Tijuana. Sin embargo, hace poco tiempo Tamayo Rosas decidió regresar a Veracruz, según medios locales. Aunque se desconoce el móvil del asesinato, la CEAPP expresó que no se descartará "ninguna línea de investigación".

Paolillo, director del semanario uruguayo Búsqueda, agregó que se requiere de "un compromiso firme, serio y profundo de las autoridades mexicanas para poner fin a la violencia y la impunidad", en referencia a los 10 periodistas asesinados en el país en estos siete meses de 2016.

Tamayo Rosas trabajó, entre otros medios, en los diarios en línea "Al Calor Político" y "El Piñero de la Cuenca", de Veracruz, considerado el estado más peligroso en México para la actividad periodística.

Los otros periodistas ultimados este año son: Salvador Olmos García (Oaxaca, 26 de junio), Zamira Esther Bautista (Tamaulipas, 20 de junio), Elidio Ramos Zárate (Oaxaca, 19 de junio), Manuel Torres (Veracruz, 14 de mayo), Francisco Pacheco Beltrán (Guerrero, 25 de abril), Moisés Dagdug Lutzow (Tabasco, 20 de febrero), Anabel Flores Salazar (Veracruz, 8 de febrero), Reinel Martínez Cerqueda (Oaxaca, 22 de enero) y Marcos Hernández Bautista (Oaxaca, 21 de enero).

La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Estados Unidos.






lunes, 18 de julio de 2016

Eisenhower's Rhine-Meadows Death Camps - Documentary

The untold story of Eisenhower's Rhine Meadows Death Camps - A Deliberate Policy of Extermination of the Surrendered German forces by the Allies in post war Germany (Rheinwiesenlager). Full documentary, plus additional background information, and a memorial for the victims. A German language film, translated to English, re-edited, narrated, and published by Justice for Germans: http://justice4germans.com

Part 1 The 'Rheinwiesenlager' German language documentary translated into English, with additional information and interviews (50 minutes) 

Part 2 Deanna Spingola reads a chapter from her book dealing with the subject of these camps and provides additional background information regarding the perpetrators and their policies (30 minutes)

Part 3 A Memorial March for the victims of these camps hel
d in Remagen, Germany in 2011, also translated / narrated in English (10 minutes)

NOTE: The theme song (in the opening segment) is called "Recurrence" by J. Belenger and included with his permission.

Website: http://justice4germans.com/





LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DE EISENHOWER




¡LA REPÚBLICA FEDERAL DE ALEMANIA NO ES ALEMANIA!











LA DESTRUCCIÓN DE DRESDE – EL VERDADERO HOLOCAUSTO

13 de Febrero, 1945, recordamos a los ASESINADOS por la Democracia.

En menos de 3 horas fueron literalmente freídos más de 300.000 Alemanes en la Ciudad Hospital, Ciudad de Refugiados, Ciudad Abierta, Ciudad INDEFENSA de Dresde, 4.000 TONELADAS de Democracia & Libertad en forma de bombas incendiarias, de fósforo y de alto explosivo fueron las que provocaron la LIMPIEZA ÉTNICA & el HOLOCAUSTO más rápido de la historia.

Ilya Ehrenburg, jefe de propaganda del ejército soviético


“Si no pueden matar a un alemán con una bala, mátenlo con la bayoneta. Si hay calma en su parte del frente o esperan la lucha, maten un alemán mientras tanto. Si ustedes dejan a Alemania viva, los alemanes colarán a los rusos y violarán a las rusas. Si matan un alemán maten a otro –no hay nada más divertido para nosotros (los judios) que un puñado de cadáveres alemanes. No cuenten los días ni los kilómetros, cuenten solo el número de alemanes asesinados por ustedes. Maten al alemán –esa es la solicitud de sus abuelas ¡maten a los alemanes!- esa es la oración de sus niños. ¡Maten a los alemanes! –su patria les pide. No fallen, no desistan ¡Maten!”

— Ilya Ehrenburg (judío), Julio 7 de 1943.



El puñado de cadáveres alemanes luego del terrorista bombardeo a Dresde, el Sr. Ehrenburg debe estar complacido

Holocausto = olokaustos (ὁλόκαυστος: de ὁλον, ‘completamente’, y καυστος, ‘quemado’), en pocas palabras destrucción por fuego. El holocausto fue ALEMÁN, NO judío.

Los criminales bombardeos de Dresde también conocidos como la Masacre de Dresde, se llevaron a cabo hacia el final de la Segunda Guerra Mundial por parte de la Real Fuerza Aérea de Gran Bretaña y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Con esos dos nombres se suele hacer referencia a los cuatro ataques aéreos consecutivos que se realizaron entre el 13 y el 15 de febrero de 1945, apenas doce semanas antes de la capitulación de Alemania.

BOMBAS INCENDIARIAS

Durante los mismos, entraron en acción la increíble cifra de más de mil bombarderos pesados, que dejaron caer sobre la “Florencia del Elba” cerca de 4.000 toneladas de bombas altamente explosivas y dispositivos incendiarios, arrasando gran parte de la ciudad y desencadenando una tormenta de fuego que consumió el centro histórico de la misma.

El segundo ataque, mayormente con bombas incendiarias de termita, se programó para tres horas más tarde, de modo tal que los bomberos (que arribarían también de otras ciudades para apagar el fuego) resultasen víctimas del ataque. No hubo ninguna oposición en absoluto. Ningún caza alemán y ningún fuego antiaéreo.

Antes del alba, se produjo un tercer ataque con casi 150 mil bombas incendiarias y bidones de fósforo, para activar la horrorosa pira. Los cazas escoltas tenían la instrucción de descender al nivel de los tejados y barrer “blancos de oportunidad”. Abrieron fuego sobre masas de gente que atestaban las rutas fuera de Dresden y sobre cualquier cosa visible. Un grupo de niños, del famoso coro de la Iglesia de Kreuzkirche, fue masacrado en la calle del zoológico. Prisioneros de guerra británicos, que habían sido puestos en libertad ya que sus campos de internación estaban ardiendo, fueron ametrallados también.



CIUDAD ABIERTA

Dresde (Dresden, en alemán) era una ciudad de Alemania ubicada a 120 km del frente del Este y albergaba a 800 mil refugiados que huían del avance soviético de Zhukov. Dresde, la hermosa y culta capital de Sajonia, fue declarada durante la Segunda Guerra Mundial, como ciudad abierta, ciudad blanca, ciudad hospital, es decir, no albergaba tropas, ni poseía fábricas de guerra, ni objetivos militares de ninguna clase. No poseía siquiera artillería antiaérea, pues había sido llevada al frente del Oder.

El número de víctimas varía enormemente en función de la fuente, pero la línea segun la historia oficial, lo sitúa entre 18.000 y 35.000 muertos. Por su parte, otros sectores, como la revista bimensual The Barnes Review o el historiador David Irving manejan cifras de hasta por encima de los 200.000 fallecidos.

El bombardeo de Dresde sigue siendo uno de los episodios más infames de la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad ya no hay ninguna duda de que la capital sajona no era un objetivo de interés estratégico tal y como aseguran fuentes militares Aliadas. Al contrario, el bombardeo fue una represalia desproporcionada e indiscriminada, un crimen de guerra.



TRASFONDO Y FINES DEL ATAQUE AÉREO

A principios del año 1945, cuando el final de la guerra ya estaba cerca, los aliados acordaron realizar un golpe decisivo en la guerra contra Alemania. Los países occidentales habían alcanzado en noviembre de 1944 el río Rin, el ejército soviético había penetrado a finales de enero en la región del Gran Berlín atravesando el río Óder y por el Sur se disponía a la conquista de Silesia. Desde el Este, millones de refugiados llegaban a Alemania Central. Unidades aisladas del ejército alemán intentaban reagruparse de alguna forma a lo largo del variable frente, mientras el ejército soviético se preparaba en febrero y marzo para lanzar el ataque final sobre Berlín. Por el Oeste el proyecto de los Aliados consistía en llegar a la cuenca del Ruhr.

Por aquellas fechas la clara superioridad aérea del ejército aliado se utilizaba para preparar un ataque decisivo que permitiera la ocupación de Alemania. Las ofensivas se desarrollaban en todos los frentes, dirigidas a objetivos militares, de comunicación, administrativos y a lugares esenciales de producción, así como a minar la moral de la población. Con este fin, en los últimos meses de la guerra se llevaron a cabo incontables bombardeos sobre las ciudades alemanas, tanto grandes como pequeñas, hasta dejar algunas de ellas convertidas en escombros.

Durante el verano de 1944, el alto mando aliado ya había barajado la posibilidad de atacar por aire las ciudades del este de Alemania bajo el nombre en clave de Operation Thunderclap, pero el proyecto se había archivado el 16 de agosto. En enero de 1945, la Oficina de Inteligencia británica decidió reabrir la operación, al considerar que el ejército alemán podría cambiar la posición de 42 divisiones en el Frente Oriental. De este modo, la Royal Air Force modificó sus planes y Dresde, junto con Berlín, Chemnitz y Leipzig, se convirtieron en un objetivo militar de primer orden.

En la Conferencia de Yalta, que tuvo lugar del 4 al 11 de febrero de 1945, los aliados, a petición de los soviéticos, acordaron llevar a cabo nuevos ataques aéreos en la zona oriental y por lo tanto sobre Dresde. Tenían que acabar con un nudo de comunicaciones y un centro productivo de primer orden situado en la retaguardia del Frente Oriental para impedir en lo posible la re-ubicación de tropas y la llegada de refuerzos a la vanguardia. Al mismo tiempo, los bombardeos tenían el propósito de evitar que el Ejército Rojo sufriese contraataques que demorasen su avance.



BOMBARDEO INÚTIL

El informe que la RAF distribuyó a sus pilotos la noche del ataque decía lo siguiente:


“Dresde, la séptima ciudad más grande de Alemania y no mucho menor que Manchester, es también el área urbanizada sin bombardear más extensa que tiene el enemigo. En pleno invierno, con refugiados esplazándose en masa hacia el oeste y tropas que necesitan descanso, los tejados escasean, no sólo para dar cobijo a trabajadores, refugiados y tropas por igual, sino para albergar los servicios administrativos que se han desplazado desde otras zonas. Antaño famosa por sus porcelanas, Dresde se ha convertido en una ciudad industrial de importancia prioritaria. […] Las intenciones del ataque son golpear al enemigo donde más lo sienta, en la retaguardia de un frente a punto de desmoronarse […] y enseñar a los rusos cuando lleguen de lo que es capaz el Comando de Bombarderos de la RAF

— Ross, Strategic Bombing by the United States in World War II, McFarland 2003, pág. 180.Y Longmate, The Bombers, Hutchins 1983, pág. 333.

Curiosamente, las principales zonas industriales de la periferia, que tenían una extensión enorme, no fueron bombardeadas. Pero si se bombardearon las zonas centrales repletas de civiles inocentes. De acuerdo con Donald Miller:


“El trastorno económico habría sido mucho mayor si el Comando de Bombarderos se hubiese fijado como objetivo las áreas del extrarradio donde se concentraba la mayor parte de la capacidad industrial de Dresde”. Otros académicos sostienen que, en cualquier caso, “las plantas industriales de Dresde ya no desempeñaban un papel significativo en la industria militar alemana en esta fase de la guerra”. En la misma línea, el punto de vista revisionista reconoce que gran parte de las industrias estaban alejadas de la zona que fue bombardeada y que no constituía de ningún modo un objetivo “industrial, estratégico o militar de primer orden”. — Irving, The Destruction of Dresden (re-edición 2006), p. 73 en adelante.



SIETE DÍAS

Dresde ardió durante siete días, de acuerdo al diario de un prisionero de guerra inglés que se hallaba allí. Durante varios días después del ataque, Dresde se mantuvo cubierta por una niebla de humo y hollín. Y una constante lluvia de cenizas húmedas y negras cayó sobre la campiña circundante. De toda la provincia partieron inmediatamente convoyes transportando provisiones. En la ciudad los esperaban escenas increíblemente macabras. Dos trenes, repletos de niños evacuados, habían recibido impactos directos. Los cuerpos de los pequeños se hallaban apilados en montículos en el patio de la estación. Seiscientos refugiados, que habían buscado cobertura en el sótano abovedado de la estación, resultaron muertos. Cien de ellos murieron quemados vivos por las bombas incendiarias y el resto pereció asfixiado por las emanaciones y el humo.

De los 19 hospitales más importantes de Dresde, 16 resultaron dañados y 3 totalmente destruídos. En la escuela de Vitzhum, que estaba siendo usada como hospital de emergencia, sólo 200 de los 500 pacientes resultaron evacuados a tiempo. Los 300 sin evacuar murieron en sus lechos. En la maternidad de Johannstadt resultaron muertas 200 personas, pero sufrieron tantas y tan horribles mutilaciones que sólo 138 pudieron ser identificadas. Muchas de las víctimas estaban tan achicharradas y carbonizadas que, literalmente hubo que despegarlas del asfalto derretido y palear sus restos. Muchos cuerpos habían quedado reducidos por el fuego a menos de la mitad de su tamaño normal.

Desde el fin de la guerra el número de fallecidos en el bombardeo de Dresde ha sido objeto de constante revisión por parte de la comunidad académica. Las cifras exactas son difíciles de determinar. Los cálculos cuentan con la dificultad añadida de que la ciudad, que en 1939 tenía una población de 642.000 habitantes, estaba en el momento del bombardeo atestada con cerca de 200.000 refugiados y miles de soldados heridos.

El nacionalismo alemán defiende la cifra del cuarto de millón de muertos, como en el artículo de Thomas Brehl, político y cofundador de la organización Kampfbund Deutscher Sozialisten. Esta es una cantidad superior inclusive a las de otros bombardeos aliados contra ciudades del Eje, como Tokio (100.000 muertos) o el Bombardeo de Hamburgo (Operación Gomorra) de casi 40.000 muertos.


“Es un lugar común, de ámbito y vigencia prácticamente universal, que cuando se alude a grandes desastres sufridos por las poblaciones civiles en el transcurso de la II Guerra Mundial, inmediatamente, en el subconsciente de la gran mayoría de las personas, se recuerdan los nombres de las dos ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki, que fueron blancos inocentes, gratuitos y estúpidos de las bombas atómicas que mandó lanzar sobre ellas el presidente [norte] americano Harry Salomon Schippe Truman (Ver: Bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki).

Desgraciadamente, los devastadores efectos de los dos criminales bombardeos sobre aquellas ciudades japonesas fueron superados, de una sola tacada, por uno de los personajes más injustamente prestigiosos de la Historia moderna: el Honorable Sir Winston Churchill, que ordenó el bombardeo de Dresde.

En aquella hermosa ciudad de Sajonia, antaño denominada ‘la Florencia del Norte’, el día 13 de febrero de 1945, los aviones Aliados, ingleses y norteamericanos, bombardearon repetidamente la ciudad hasta destruirla por completo. No contentos con ello, el siguiente día, 14 de febrero, los cazas descendieron para ametrallar todo lo que aún se movía; ni los animales del zoológico se libraron de la vesania de los ‘Cruzados de la Democracia’.

Según los cálculos del Jefe de la Policía de la ciudad, hubo más de un cuarto de millón de muertos, es decir, casi unos cincuenta mil más que en las dos ciudades japonesas víctimas del bombardeo nuclear. Esa cifra fue confirmada por el escritor inglés F. J. P. Veale. En cualquier caso, se hizo muy difícil evaluar el número de muertos ya que, aparte de los civiles —mujeres, ancianos y niños que residían en la ciudad—, no se podrá calcular nunca con cierta exactitud el número de decesos, pues entre los que murieron calcinados hubieron muchísimos civiles recién llegados de los territorios del Este de Alemania que huían ante el avance del Ejército Rojo que cruzaba en esos días las fronteras del Reich a sangre y fuego (Ver: Expulsión de alemanes tras la Segunda Guerra Mundial). Dresde era una ciudad sin ningún objetivo militar digno de mencionar, ni ninguna industria importante que ni remotamente pudiera utilizarse para fines bélicos. Era, prácticamente, una ciudad-hospital, y —por así decirlo— una base de tránsito para el transporte de prisioneros (de hecho fallecieron en el bombardeo cientos de aviadores británicos y norteamericanos que trabajaban en la ciudad) y de civiles evacuados que buscaban refugio en la ciudad ante el avance de las tropas soviéticas.

En realidad, el caso de Dresde sólo es único por su magnitud. Hubo centenares, miles de bombardeos que —aunque calificados por la propaganda bélica británica de ‘strategical bombing’ — no tenían otro objetivo mas que tratar de minar la moral de la población alemana y forzar, de manera particularmente torticera, la rendición del III Reich.

En el libro que tienes en tus manos, amigo lector, podrás ver, en facsímil, el documento secreto, desclasificado recientemente, dirigido por el General Ismay, de la R.A.F., al Primer Ministro Churchill, desaconsejándole, por inútil, costoso e inhumano, el llamado bombardeo estratégico, que otros ingleses, como el Comodoro del Aire, MacLean y el citado historiador F.J.P. Veale, calificaron de bombardeos ‘terroristas’.

domingo, 17 de julio de 2016

MACDONOGH, Giles: Después del Reich

En el siguiente artículo seguiremos insistiendo hasta la saciedad hasta que el mundo entero sepa la verdad. El por qué de la Segunda Guerra Mundial y quiénes fueron los genocidas. los asesinos que mataron a los alemanes en tiempos de paz. Algunos historiadores, periodistas y otros opinan:

Traducción de Jose Luis Gil Aristu. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores: Barcelona 2010. 975 pp. El historiador y periodista inglés MacDonough (Londres, 1955) pone al descubierto con su nueva creación los sufrimientos y las verdades más incómodas y estremecedoras que sobrevinieron no sólo a la población civil alemana por parte de las fuerzas de ocupación aliadas (rusos, norteamericanos, británicos y franceses) en el período de la cruel y vengativa posguerra en Alemania, al finalizar en 1945 la Segunda Guerra Mundial, sino también el amargo viaje hacia la reconstrucción de un país derrotado y en ruinas. 

Por primera vez y transcurridos 65 años, alguien se ha preocupado de ahondar cuidadosamente y de hacer pública la represión y el abuso practicados por los aliados contra sujetos sobrevivientes después de la caída del III Reich; además se desvelan testimonios personales, estrictamente documentados, de una época dolorosa en la historia de Europa, desde la inmediata posguerra hasta la Conferencia de Postdam y los procesos judiciales de

Núremberg, en el que ninguna de las partes aludidas, Aliados y alemanes, nunca han querido profundizar, amparados en “el espeso manto del silencio”. La trayectoria de este autor, de formación multidisciplinar, se caracteriza por sus colaboraciones en importantes publicaciones como Financial Times, The Guardian, The Times, Financial Times Deutschland, entre otras, así ha escrito más de una docena de libros siendo el epicentro temático y su gran especialidad la Segunda Guerra Mundial; destacan títulos como A Good German: Adam von Trott zu Solz (Un buen alemán: Adam von Trott zu Solz), Prussia: The Pervesion of an Idea (Prusia: la perversión de una idea), Berlin (Berlín), Federico, el Grande: una vida en hechos y letras, The Last Kaiser: William the Impetuous (El último emperador: Guillermo, el Impetuoso). 

La obra se presenta de forma muy atractiva, con una encuadernación cuidada hasta el último detalle, la foto de sobrecubierta muestra en un segundo plano un Berlín en ruinas, con la puerta de Brandenburgo deteriorada por los ataques de los Aliados, en primer plano aparecen mujeres, madres, niños, en edad infantil principalmente, regresando a la ciudad bombardeada; del mismo modo en el interior del libro el lector encuentra una guía como marcador de la lectura. Conviene reseñar la existencia de treinta fotografías, distribuidas en dos bloques, procedentes de: Herder-Institut (Marburg), Sudetendeutsches Archiv (München), Oberhausmuseum (Passau), Dennis Sewell, Bob McCreery, Tony Vaccaro, preboste y miembros de la comunidad universitaria de la Universidad de Eaton, Joseph Schöner, de colecciones particulares y del propio autor. 

 Este ensayo se divide en cuatro partes claramente diferenciadas, a las que anteceden un prefacio (pp. 11 a 18), cronología (pp. 19 a 21), mapa de Europa central en 1945 (pp. 22 a 23) e introducción (pp. 25 a 54), y suceden conclusiones (pp. 809 a 816), un extenso apartado de notas (pp. 819 a 907), que reflejan la inmensa labor documental, bibliografía complementaria (pp. 911 a 914), siglas y abreviaturas (pp. 917 a 920), índice de ilustraciones (pp. 923 a 924) en el que se aporta una breve aclaración de las mismas, y un índice onomástico y temático (pp. 927 a 975). 

El autor expresa su propósito cuando dice: Este libro no pretende excusar a los alemanes, pero no duda en poner en evidencia a los Aliados victoriosos por el modo en que trataron al enemigo en tiempos de paz, pues en la mayoría de los casos no se violó, mató de hambre, torturó o apaleó hasta la muerte a los criminales, sino a mujeres, niños y ancianos. Lo que documento y, a veces, cuestiono aquí es cómo algunos comandantes militares e, incluso, ministros de gobiernos permitieron a mucha gente tomar venganza; y el hecho de que, en muchas ocasiones, al ejercer su venganza, esa gente no mató a los culpables sino a inocentes. 

Los verdaderos asesinos murieron con demasiada frecuencia en la cama” (p. 14, prefacio). Así, la imposición de la idea de la culpa colectiva aplicada por los aliados resultó útil, por un lado, para privar a la población civil de sus derechos y de la soberanía nacional, pues al asumir la culpa se podía castigar y todo estaba justificado; del otro, afectó a mujeres, ancianos y niños, incluidos los recién nacidos, y justificaba la masacre o el matar de hambre. Iliá Ehrenburg, propagandista ruso, alentaba al Ejército Rojo a no salvar “al niño en el vientre de su madre”, declaración que se fundamentaba por el mero hecho de que eran alemanes y, por tanto, potenciales nazis. En mayo de 1945 el nacionalsocialismo prácticamente agonizaba, el resultado de la guerra para liberar al país de esta lacra se tradujo en las siguientes cifras oficiales.

Tres millones de soldados alemanes, junto a 1.800.00 civiles de la misma nacionalidad perdieron la vida, 3.600.000 hogares fueron destruidos, quedando sin techo 7.500.000 de personas; sin embargo estos números aumentarían de forma aritmética con la llegada de los libertadores, algunos de ellos cargados de odio, como era el caso de polacos, checos, rusos y franceses; así en 1946 nacieron 200.000 niños fruto de violaciones sistemáticas, “en una estimación a la baja, el número de berlinesas violadas se sitúa en veinte mil” (MacDonogh 2010: 163), realizadas por adolescentes militares de procedencia rusa, tanto a niñas, mujeres, ancianas (hasta de 84 años) y religiosas, dos millones fueron víctimas de enfermedades (venéreas como sífilis y gonorrea, tifus, hidropesía, raquitismo, atrofias por desnutrición, entre otras), el frío extremo, hambruna (racionamiento de 1054 calorías), suicidios o asesinatos en masa, 

250.000 alemanes fueron masacrados en los Sudetes por compatriotas checos y hechos similares tuvieron lugar en Polonia, Silesia y el este de Prusia, más de 16 millones de civiles fueron expulsados de sus hogares y 2.250.000 murieron en el transcurso de las expulsiones efectuadas desde el sur y el este, por la pugna del pastel: Alemania. Los temidos campos de concentración fueron reutilizados por los Aliados, junto con los de trabajo: los rusos, Auschwitz-Birkenau, Sachsenhausen y Buchenwald; los norteamericanos, Dachau y Ebensee; y los británicos, Bergen-Belsen. Los alemanes debían ser duramente castigados porque fueron los culpables de la guerra, lamenta MacDonogh. 

El traspaso de poderes, en palabras de Heinrich Böll, se manifestó de la siguiente manera (MacDonogh 2010: 27): “[…] sea cual sea el poder que suceda a este Estado […], será con mucha probabilidad igual de diabólico; el demonio es el dueño absoluto de este mundo, y un cambio de poderes constituye tan sólo un cambio de rango entre demonios; eso es lo que creo con certeza”6. La primera parte del ensayo objeto de recensión (pp. 57-257), denominada “El caos”, aporta testimonios documentados de lo sucedido en Austria, Prusia oriental, Pomerania, Silesia, Berlín, Turingia, Sajonia, Renania, Baviera, Holstein, Hannover, Turingia, Mecklenburgo, Berlín, Baden y Württenberg, territorios en los que la invasión del Ejército Rojo a fin de dar caza a los SS, se redujo a violaciones, sobre todo de las mujeres de la clase media, y cuya consecuencia inmediata y como salvación fue el suicidio, saqueo de tiendas de comestibles, de vinos, de joyerías, de hospitales, reducción de la ración diaria de comida de la población civil, y así hasta un incontable número de delitos, cometidos no sólo contra la población de las principales ciudades, sino también de los pueblos en toda su geografía. 

El espectáculo dantesco que hallaban en los campos de concentración, todavía “habitados”, aumentó de forma desproporcionada su violencia y sed de venganza; sin embargo la llegada tan esperada de los Aliados que supondría una mejora de la situación resultó ser una ilusión. La segunda parte (pp. 307-477), bajo el título “Las zonas de los aliados”, aborda la vida en las zonas soviéticas, estadounidense, británica y francesa, una vez Alemania fue dividida el 5 de junio de 1945, además de las zonas y sectores de Austria. El gran problema que sobrevino resultó ser la ubicación de la base industrial del país, distribuida por todo el territorio, y que provocó el distanciamiento entre los Aliados. 

Todos, sin excepción, desarmaron las empresas al objeto de instalarlas en sus países, tampoco se libraron las líneas ferroviarias ni el “secuestro” de científicos y trabajadores especializados. Los campos de concentración volvieron a ser “habitables” por la población civil, “Junker” (terratenientes) y por miembros y simpatizantes de la opresión nazi. Se dictaron órdenes, en la zona estadounidense y británica, prohibiendo confraternizar con los conquistados, de manera que no se podían celebrar matrimonios mixtos, servicios religiosos comunes, visitas a casas de alemanes, ni jugar, ni estrechar la mano, así como tampoco asistir a sus teatros, tabernas u hoteles. 

Si hay que destacar algo positivo fue el interés por la cultura y las artes promovidas en las distintas zonas, como el teatro, la ópera, el cine, la creación de periódicos, etc. En el capítulo III (pp. 509-679), titulado “La culpa”, se trata el conocido Fragebogen (cuestionario), como medida principal y de castigo para la desnazificación en la zona norteamericana, según el cual se cuantificaba el nacionalsocialismo y contribuía a la exclusión de antiguos nazis de los cargos públicos. 

Igualmente la población fue sometida a una terrible hambruna, rechazándose incluso las solicitudes de la Cruz Roja para aprovisionar las ciudades, esta situación favoreció el proclive del mercado negro, que trajo consigo el aumento de la delincuencia. La sustracción de obras de arte de museos, palacios y casas señorriales no escapó a ningún Aliado, destacándose a Napoleón Bonaparte como el mayor saqueador de todos los tiempos. Por último, la parte cuarta (pp. 706-773), “El camino a la libertad”, muestra el interés por los Aliados de buscar un futuro político y económico de Alemania, así como socavar el comunismo imperante en la zona soviética, idea que provocaría el cisma entre el Este y Oeste, seguida de la Guerra Fría y el Telón de Acero. 

Para concluir, se recomienda la lectura de esta obra tanto por la ingente y estricta información documental como en el afable estilo de redacción en que está redactada, sin que por ello ningún entendido en la materia pueda quedarse al margen de la historia sucedida en la posguerra alemana. Cierren este líneas unas palabras del mismo autor: “era necesario sacrificar la soberanía en aras de la seguridad colectiva” (MacDonough 2010: 813).