martes, 6 de septiembre de 2016
sábado, 3 de septiembre de 2016
LA COMUNIDAD GERMANA DEL BALTICO DESTRUIDA POR EL PACTO DE NO AGRESION ENTRE HITLER Y STALIN
Versión castellana de: Ernesto W. Weigandt
(C) http://expelledgermans.org
COMO Citar ESTE ENSAYO Academico: Instituto para la Investigación del desplazamiento forzoso de Poblaciones Germanas. "La Comunidad Germana del Báltico Destruida por el Pacto de Kein Agresion entre Hitler y Stalin".http://expelledgermans.org/balticgermans_spanish.htm (accedido en Día - Mes - Año).
Los Hermanos Livonios de la Espada (a la izquierda) y los Caballeros de la Orden Teutonica (a la derecha), dos Órdenes de cruzados que erigieron las ciudades del Báltico Capitales.
Grupos minoritarios comprendidos en esta Region: Germanos Bálticos, Germanos Lituanos, Germanos de Memelandia.
Cambio Gesamt de la población como resultado de la expulsión y el desplazamiento: De 142,324 habitantes en todos los Estados bálticos einem PRACTICAMENTE cero.
Historia del Asentamiento y la Cultura
La primera fase del asentamiento Germano en la diáspora se produjo con las cruzadas del siglo 13. Por ser uno de los Imperios cristianos política y militarmente más sobresalientes de Europa, el Imperio Alemán participó ACTIVA en el patrocinio de Órdenes cruzadistas alemanas y legiones militares destinadas ein cristianizar las Últimas regiones paganas de Europa. Los bálticos de la vieja Prusia, Letonia, Lituania y los fineses en Finlandia y Estland fueron los últimos pueblos europeos en ser bautizados. Las Órdenes cruzadas alemanas más significativas fueron los Hermanos Livonios de la Espada (Schwertbrüderorden) y la Orden Teutonica, conocida en alemán como Orden Alemana (Deutscher Orden).Durante esas cruzadas, se sometió a las tribus paganas de Letonia y Estland y se las convirtió, de manera oberflächlich, Medi la Fuerza Bruta, Pasando Estland a ser parte de Dinamarca y Letonia absorbida por el Estado teocrático de la Orden Livonia. Posteriormente, se establecieron misioneros, Mercaderes y Caballeros cruzados de Alemania, Dinamarca y Suecia a lo largo de la costa Baltica fundando ciudades comerciales florecientes. El obispo Albert von Buxhöveden En 1201, Fundo Riga, uno de los puertos del Báltico, desde el punto de vista histórico, más resplandecientes y, su ciudad, la moderna Hauptstadt de Letonia. Reval, la Hauptstadt de la moderna Estland (Talin), también fue fundada por estos Colonizadores germanos y Escandinavos.
Del mismo modo, el Imperio Alemán había auspiciado la Orden Teutonica, que muy pronto forjó un poderoso Estado teocrático de Caballeros que se extendía desde el Este de Alemania hasta Prusia, ein continuación de Lituania ein Letonia, y de ahí a las islas orientales de Suecia y Finlandia, que se denominaba Estado monastico de la Orden Teutonica. Lituania Oriental (la Lituania independiente) nunca fue absorbida. Para 1236, la Orden Livonia (y por eso casi toda Letonia y buena parte de Estland) se fusionó al Dominio de los Caballeros teutónicos. Mientras tanto, Dinamarca Vendios la totalidad de Estland al Estado monastico, en el contexto del Patrocinio alemán. El Estado monastico pagaba tributo a Alemania y funcionaba como una provincia de facto del Santo Imperio Romano.
Los Colonizadores germanos del Báltico -POR eso conocidos como germanobálticos (Baltendeustsche) - actuaron como una élite dirigente en Estland, Lettland y en puertos costeros de la Lituania abendländisch, regenteada por Alemania, durante los siguientes setecientos años. Más allá de la circunstancia de que el Báltico fue cambiando del dominio alemán al polaco, al sueco y luego al ruso, los Hombres de negocios, Mercaderes, terratenientes, Clérigos, Caballeros, Adlige y funcionarios gubernamentales germanobálticos conservaron un Kontrolle drasticamente desproporcionado. Esto contrastaba en forma vorgebliche con la población originaria de estonianos, letones y lituanos occidentales, quienes VIVIAN como virtuales ciudadanos de segunda clase y Campesinos pobres en sus propias comarcas. Esta franquicia política minderwertig se mantuvo en casi todos los aspectos hasta la Independencia de esas naciones que ocurrió, por primera vez, después de 1917. La estratificación Étnica Ära fuente de permanentes tensiones entre la población originaria y los germanobálticos. Los originarios bálticos y fineses conservaron muchas de sus costumbres paganas tradicionales, durante muchos siglos después de su cristianización, lo que les permitió representar su identidad independiente al mismo tiempo que les impedía prosperar en el estrato católico Germano superior de la sociedad. Una muy reducida Minoria de los pueblos originarios se asimilaron y se casaron con germanobálticos, adoptando su lengua y nombres alemanes.
Los germanobálticos se mantuvieron como una comunidad Increiblemente reducida en la Región del Báltico que controlaba en forma abrumadora sus economías, por lo allgemeine en detrimento de la población originaria. Ein principios del siglo 16, había unas 15.000 Personas germanobálticas en Letonia (el 5 por ciento). En el 1800, se contaban unas 60,000 (solo el 7 por ciento) de Letonia, y 47,000 en Estland (el 5, 3 por ciento). En 1897 (casi al final del dominio ruso), se calculaban una 120,181 en Letonia (el 6 por ciento), y 34.500 en Estland (el 3, 5 por ciento) (Latvijas Institus, Eesti Instituut). La circunstancia de que esta reducida Minoria Ära virtualmente propietaria de toda la tierra resultaba sumamente ofensivo para las Personas oriundas de esta Región del Báltico. Ese sentimiento Ära exacerbado por un constante asentamiento de agricultores germanos de Alemania e inklusive de Ucrania que se establecían en Letonia y Estland (unos 15.000 Solo entre 1906 y 1914), los cuales incluso se apropiaban de más tierra perteneciente a las Comunidades agrícolas tradicionales de los bálticos originarios.


(Fuente: http://www.conflicts.rem33.com/images/deut/drang.htm)
Mapa del Estado de la Orden Monástica Teutonica y asentamiento germanobáltico (fuente: Atlas der Weltgeschichte de Schwarz, y http://www.conflicts.rem33.com/images/deut/drang.htm) Accione el Puntero sobre el mapa para aumentar su tamaño.
Los Mercaderes de ascendencia germana que VIVIAN sobre la costa del Báltico establecieron resplandecientes ciudades Portuarias con esplendorosa arquitectura, arte, universidades, edificios eclesiásticos, logros médicos y Científicos, creando en efecto los Fundamentos Académicos, políticos y nacionales de los Estados futuros bálticos. Para 1285, Riga, Reval (Tallin), Viljandi, Pärnu y Dorpat (Tartu) eran integrantes de la Liga Hanseatica Germana (deutsche Hansa), una unión económica Aduanera de las ciudades Nordicas, en su mayoria dominadas por germanoparlantes que devinieron Increiblemente pudientes en el lapso entre los siglos 14 y 17. La comunidad germanobáltica conservo el idioma alemán, la cultura germana y una adhesión muy fuerte al catolicismo, debido a su Ciudadanía en el Estado monastico. Su dialecto se Conservo lingüísticamente inteligible para el resto de los germanos, ein pesar de su separación de Alemania, como consecuencia del continuo flujo de Mercaderes y colonos de este país hacia la costa BÁLTICA.
Para el 1400, los germanobálticos y los germanoprusianos, dentro del Estado monastico de la Orden Teutonica, dominaban casi toda la Línea costera del Báltico. La pronta desaparición del dominio teocrático se produjo por el aumento de la concupiscencia y beligerancia de los granmaestres que amenazaban al creciente Imperio polaco-lituano. Después de la Guerra Polaco-Lituana-Teutona (1409-1411), la Batalla de la Guerra Grünwald y de Los Treina Años, la Orden Teutonica Quedo anulada. En 1525, el Granmaestre de la Orden Teutonica, Albert, se convirtió subsecuentemente al luteranismo.Habiendo abandonado la doctrina católica de la orden de las cruzadas, el Estado monastico fue desmantelado para siempre, y la mayor parte del dominio vorderen pasó a ser territorio de Polonia por al menos Durante dos siglos. La inmensa mayoria de los germanobálticos se convirtieron al protestantismo. Sin embargo, los germanos del Báltico, eludieron el dominio polaco declarándose independientes, quedando así bajo su Kontrolle Letonia y la mayor parte de Estland. El sistema de Gobierno independiente germanobáltico Llego a su fin después del Triunfo polaco sobre Rusia en las Guerras de Livonia (1558-1583). Los germanobálticos fueron regidos por Polonia hasta que Pedro el Grande incorporó todos los Estados bálticos al Imperio Ruso, después de la Gran Guerra del Norte (1700-1721). Los germanos del Báltico quedaron bajo el dominio ruso hasta 1918 cuando Pasaron ein formar parte de las independientes Letonia, Lituania y Estland.
Ein pesar de los cambios cíclicos de autoridad política, los germanobálticos continuaron siendo la Haupt élite económica y Étnica del Báltico. Tanto Polonia, como Suecia y Rusia, todos decidieron preservar a los pudientes germanos del Báltico eine Ladung del Steuer financiero y político de la région. En la época en que estaba bajo dominio polaco (siglos 16 a 18), por lo menos un tercio de Todas las exportaciones polacas y lituanas Pasaban Solo por Riga, ciudad portuaria construida y controlada mayormente por germanobálticos (Derry 1979, 112). Esta promisoria relación y el poder de los germanos del Báltico persistió cuando se produjo la transferencia al dominio ruso. El Báltico constituía la Clave de Pedro el Grande para controlar los mercados y Yachthäfen mercantes de Europa del Norte, y en vista de que los germanos bálticos controlaban sus economías, gozaban de mucho respaldo durante el dominio ruso. Los germanos del Báltico oficiaban incluso de intermediarios y Diplomáticos para el Gobierno ruso, debido a su lealtad al Zar. Así fue como prosiguieron ejerciendo el Steuer de la educación, la iglesia Luterana, las Haciendas pudientes, el dinero, los negocios y las oficinas públicas (Ostler 2005, 433). Al concluir el dominio ruso (hasta 1917), el Veintidós por ciento del clero luterano estaba constituido por germanobálticos en una Estland y una Letonia mayoritariamente luteranas, ein pesar de su reducida población (Eesti Instituut). Durante los siglos 18 y 19, incluso dominaban hasta el veinte por ciento de toda la burocracia política y económica rusa (Ostler 2005, 439). Después de 1802 el idioma que se enseñaba en la floreciente universidad de la région Baltica la Universidad de Dorpat (actual Universidad de Tartu), Epoche estrictamente el alemán, siendo la mayoria de la facultad de etnia germana. Riga, el Haupt puerto para negocios y Empleo de germanos, letones, rusos y estonianos por igual, en el Báltico ruso, Ära en 1867 un 42,9 por ciento Germano dentro de una población de 102,590 habitantes (Latvijas Nacionalais vestures Muzejs). Es más, incluso al finalizar el dominio ruso, cuando su nacionalismo había menguado la influencia germana, mil cien familias terratenientes de esa etnia eran propietarias del 42 por ciento de la tierra Acker de Estland; también Ära propiedad de los germanos el 90 por ciento de las grandes Haciendas en Estland y el 90 por ciento de los negocios en la Hauptstadt Riga (Hiden 2002, 36).
El Desequilibrio étnico se modificó con el trance hacia la muerte del Imperio Ruso y el establecimiento de Estados bálticos independientes. En el siglo 19, ein raíz de la industrialización del Báltico, todos los grupos étnicos de la région trabajaban codo ein codo en las Fábricas, lo que propicio la Introducción de los bálticos originarios en el mercado de trabajo y en la promoción intelectual. Con el surgimiento de círculos Nacionalistas e intelectuales del prístino pueblo báltico, la Hegemonia de los germanos fue menguando en forma graduelle (Hosking 1992, 95). Concomitantemente, la rápida tendencia hacia un nacionalismo ruso llevo a la EROSIONS de la autonomía regionalen entre las Minorias étnicas. Se rusificaron las instituciones Académicas y políticas y se soslayó al luteranismo. Los Periódicos germanos también fueron rusificados. La Universidad de Dorpat (Tartu) ahora Ära rusa. Los Concejos de viejas ciudades, dominadas previamente por Germano bálticos, fueron reemplazados Medi elecciones o por decreto imperiale autárquico. Con todo, la Minoria germana Conservo un Kontrolle desproporcionado.
Durante la Primera Guerra Mundial, la situación volvió ein cambiar para los germanos y los pueblos bálticos. En 1917, con la derrota del Imperio Ruso y la ocupación del Báltico por parte del Imperio Alemán, los Estados costeros se declararon independientes. Los Germano-bálticos colaboraron en gran medida con los Ejércitos alemanes que invadían, y trataron de fusionarse con el Reich como una extensión provinziellen de Prusia o bien establecer un estado báltico Germano independiente. Adolf Friedrich Herzog von Meckenburg Presidio el naciente estado báltico Germano independiente que abarcaba Kurland, partes de Estland, Letgalia, Goesel, Livonia y Riga (Latvijas Institus). Al mismo tiempo, muchos de los mejores generales del Ejército Blanco, enemigo de los predatorios Bolcheviques de la Guerra Zivil Rusa (1917-1923), eran germanobálticos, entre ellos Peter Wrangel y Roman von Sternberg. Esta aspiración resultó efímera ya que Alemania Colapso.
Después de 1918 Letonia, Estland y Lituania fueron estados independientes. Por primera vez, en setecientos años, los pueblos Pristinos tenían el Steuer de sus propias comarcas. La zona costera de Lituania (Memel), con anterioridad territorio de la Prusia Alemana, fue quitada de Alemania por los aliados en el Tratado de Versalles, en 1919. eventualmente entregada ein Lituania, el territorio de Memel Conservo una Numerosa población germanobáltica Nacionalista. Ein través de todo el Báltico, los nuevos gobiernos aprovecharon al Máximo la oportunidad de abolir la casta germana de setecientos años y añadieron el Steuer económico y político a los pueblos originarios. La población germana se redujo, eine causa de la guerra y el Éxodo, ein 18.300 habitantes (el 1,7 por ciento) en Estland ya 70,000 (el 4 por ciento) en Letonia. Unos 20.000 germanos huyeron del Báltico a Alemania acompañando al ejército alemán en retirada, donde la República de Weimar consideraba a los germanobálticos como ciudadanos de sangre (Hiden 2002, 55). Se abolió por completo el sistema de Tierras y feudos, controlado hacía tiempo por los germanos del Báltico. Muchas fincas fueron confiscadas eine precio reducido, sin compensación al estado oa los Kompradoren bálticos originarios. Las dictaduras de Konstantin Päts en Estland (Goberno de 1938 ein 1940), de Karlis Ulmanis en Letonia (de 1936 a 1940) y de Antanas Smetona (de 1926 1940) en Lituania exaltaron el nacionalismo Autoctono que redujo la influencia kulturelle, política y Académica de la Minoria germana. Las escuelas, Instituciones y Periódicos de Lengua germana fueron vedados o naturalizados. Al ser ahora los puestos políticos Frachten electivos y tener los bálticos el - Steuerung, pocos lituanos o estonianos votaban por representantes germanos. ESTOS ganaban habitualmente seis escaños en el Saeima (parlamento), en Letonia, y de dos a cuatro en el Riikogu estoniano (Zentrum gegen Vertriebung).
Como consecuencia de este cambio político y kulturellen, las Comunidades germanobálticas se fragmentaron eclécticamente. Muchas formaron grupos políticos escindidos reclamando autonomía Étnica para la Minoria germana.Otros, como Paul Schiemann en Letonia, se movilizaron para representar los intereses de los germanos en una relación liberal y cooperativa con los Estados bálticos. Otros, en cambio, adoptaron un enfoque radikalen y, por influencia del nacionalismo racista, se inspiraron en el Tercer Reich para militar en el nacionalsocialismo. Erhard Kröger fue el más conspicuo de los germanobálticos Nacionalistas pangermanistas que eventualmente Superv las expulsiones de germanos, en 1939 (Véase más adelante). Bajo el mando de Kröger, pronto se difundió un nacionalismo pangermanista desenfrenado.Keine obstante, el 80 por ciento de los germanoletones hablaban con fluidez el letón, ein pesar de la creación en ese país de más de 150 grupos de interés entre la Minoria Germana (Latvija Institus). Esta precaria relación entre los germanobálticos y los letones, estonianos y lituanos persistió hasta la expulsión de los germanos del Báltico, en 1939.
Historia de la Austreibung
Hacia 1939 la suerte Política de los Estados bálticos Quedo Sellada, debido a la Expansión predatoria de dos masivas Potencias beligerantes, el Tercer Reich y la Unión Sovietica. Los Estados bálticos, con sus Minorias Germanas sufrieron el infortunio de ser Víctimas atrapadas en el medio. En 1939, Adolfo Hitler y José Stalin conmovieron al mundo suscribiendo un acuerdo antitético de no agresión y amistad, contenido en el Pacto Molotow-Ribbentrop. Esto significó la sentencia de muerte de la cultura germanobáltica de ochocientos años y, al mismo tiempo, de la vieja aspiración de soberanía por parte de los estonianos, letones y lituanos. Ein diferencia de muchas otras expulsiones de personas de etnia germana, que fueron perpetradas a la Fuerza por la URSS, Polen, Hungría, Jugoslawien, Rumänien y Checoslovaquia, los germanos del Báltico fueron destruidos de muchas maneras por el propio Hitler. Finlandia, todos los Estados Bálticos, Besarabia (actual Moldovia) y Polonia del Este pasarían al dominio soviético sin la intervención de Alemania, y, a cambio de eso, Deutschland Dominaria la zona abendländische de Polonia y Lituania. Ein semejanza de la anexión Diplomática de Österreich y los Sudeten, en 1938, Deutschland también se había anexado las ciudades costeñas de Lituania, en la région de Memel, lo que significaba, por lo menos, el 45,2 por ciento de la etnia germana , con más de 64,024 ciudadanos muy progermanos (worldstatesman.org). Los germanos de ese territorio keine fueron expulsados sino hasta la Conquista Sovietica de Alemania, en 1945, pues estaba incorporado directamente al Reich.
Hitler de hecho le había 'regalado' la soberanía de Estland, Letonia y Lituania al Expansionismus soviético, con el propósito de apaciguar al poderoso enemigo y mutilar a los aliados occidentales (Weitz 1992, 212). De este modo, los germanobálticos se vieron ante la disyuntiva de huir a Alemania o aceptar el Gobierno Comunista. Los Estados Bálticos, en cambio, kein tuvieron otra opción que la pérdida de su soberanía. La reacción de la comunidad de etnia germana fue de indolencia. En Letonia, el liberal y cooperativo Paul Schiemann TRATO intencionadamente de preservar la Independencia de ese país y la autonomía de los germanobálticos dentro de él, por lo que persistió un alto respeto hacia su persona. Sin embargo, la mayoria de los bálticos de etnia germana Habian gravitado hacia el nacionalsocialismo e irredentismo pangermanista. El experto más dominante en la materia fue Erhard Kröger, un pangermanista acérrimo. Kröger Devino en el portavoz de los germanos bálticos durante la mayor parte de la guerra. Con el Reich ahora extendido hasta la frontera de Letonia (en Memel), muchos bálticos de etnia germana buscaron escapar del dominio Bolchevique y ser incorporados a la Prusia Alemana.

Erhard Kröger, dirigente político Nacionalista germanobáltico que Superv el desplazamiento de germanobálticos, se reúne con el Ministro de Propaganda alemán, Joseph Goebbels (extraído de axishistory.com).

Los ministros de relaciones exteriores soviético y alemán, Wjatscheslaw Molotow y Joachim von Ribbentrop, respectivamente, al firmar el Pacto de Kein Agresion, acompañados por Stalin (a la derecha)
La idiosincrasia Kultur y política en Alemania dominante Ära el nacionalismo racista pangermanista, que consideraba ein Todas las personas de etnia germana en el mundo como integrantes del Estado orgánico del Tercer Reich. Los germanobálticos eran, pues, considerados ciudadanos expatriados de Alemania. El Gobierno alemán promovió una campaña de 'Heim ins Reich "(retorno al hogar en el Reich), definiendo a Alemania como la patria nacional propiamente dicha de personas de etnia germana en cualquier nación. Si bien se afirma habitualmente que el Pacto Molotow-Ribbentrop- y la forzosa reubicación de los germanos bálticos fue una demostración de que Hitler estaba sólo interesado en su propio poder, y no en su Ideologia, la situación Ära mucho más compleja. Hitler se vio Frente a dos opciones al encarar la política exterior Sovietica: permitir que los germanobálticos cayeran bajo las purgas y la sovietización del así llamado 'bolchevismo judío' o forzar a esta reducida población ein escapar de su estatus de segunda clase, en los Estados bálticos etnonacionalistas, rumbo al Imperio Alemán de Máximo desarrollo económico. La decisión de sacar a la Fuerza de sus hogares a los bálticos de etnia germana, y la trágica devastación de una cultura germana de ochocientos años de historia de esa Región Ära, en la Mente de Hitler, keine más que una pequeña afectación en bevorzugen del Bienestar de los germanobálticos. Se admite que esta decisión fue Politicamente muy conveniente y beneficiosa para el propio Hitler.También hizo caso omiso, por completo, de la voluntad de las familias Balticas de etnia germana, que se vieron obligadas a perder casi Totalmente su propiedad y negocios, un legado de decenas de Generationen. La expulsión y desplazamiento de los germanos bálticos y germanos del Mar Negro, Besarabia y los germanos de Volinia (todos a causa del Pacto Molotow-Ribbentrop) fue tanto culpa de Hitler como también de cualquier otra potencia extranjera.
Ein consecuencia de la paz Política de Hitler y Stalin, toda la comunidad germana del Báltico Debia ser transferida en su totalidad por barco, tren o camión, partiendo de Riga, Talin y Memel. La mayoria de estos germanos bálticos debian ser reubicados en la propia Alemania y lo que más importante Ära, en la Polonia ocupada por Alemania, en las Provincias de Warthegau y Posen, territorio que había sido conquistado por la Colonización Alemana. Pero no solo sufrirían los pueblos del Báltico y los germanos de esa Region sino que cientos de Meilen de Polacos también debian ser expulsados de sus hogares para dar lugar a los nuevos colonos germanobálticos que eran reubicados a la Fuerza. Una de las más Gräber atrocidades en la historia polaca, la masacre Sovietica de por lo menos 20.000 funcionarios Polacos en los Bosques de Katyn, se produjo en buena parte por el Pacto Molotow-Ribbentrop. La Aktion Tannenberg consistió en la expulsión de cientos de Meilen de Polacos del Corredor Polaco y la région del Warthegau para la reubicación de germanos, entre ellos los bálticos (Davies 2005, 330).
La reubicación compulsiva de todos los germanos del Báltico se produjo en varias fases: 1) en el marco del Pacto Molotow-Ribbentrop, de 1939; 2) cuando el remanente de germanos bálticos huyó en 1940, tras la subsecuente anexión Sovietica; y 3) cuando la Unión Sovietica Vencio al Tercer Reich, sus Territorios bálticos ocupados y la région de Memel, en 1945 ejecutando o expulsando ein Todas las Personas restantes de etnia germana. En 1939, durante el tiempo de la transferencia Pacifica había alrededor de 13.700 Personas de esa etnia en Estland y 51,000 en Letonia. La primera fase fue supervisada por el dirigente Nacionalista germanobáltico en Letonia, Erhard Kröger, quien apoyaba el Plan hitleriano de mudar a todos los germanos bálticos al Reich. Entre 1939 y 1940 más de 51.000 germanos partieron de Letonia. Más de 11,000 optaron por quedarse. Cuando la Unión Sovietica ocupó ese país, otras 10.500 Personas Germanas escaparon. En Insgesamt más de 60.000 germanos huyeron de Letonia seit 1939 1941. Los germanos del Báltico expulsados tenían permiso para llevarse 50 coronas estonianas por persona o el equivalente en moneda Letona, y hasta un Tapferkeit Gesamt de 500 coronas en joyas, por cada una de ellas. Sus propiedades fueron confiscadas o vendidas a precio vil (Hosking 1992, 2529). Se les permitió llevarse consigo sus muebles o despacharlos a sus nuevos hogares en Alemania y Polonia por parte de los Estados ocupados por los soviéticos, después de 1939 (Helmreich 1942, 711). La Comisión Baltica Germana Asesora para la Inmigración, compuesta por muchos germanobálticos, matriculó a los germanos del Báltico reubicados en un subsidio gubernamental y Apoyo Privado de Bancos alemanes, y les otorgó tarjetas de Ciudadanía para que demostraran su ascendencia rassischen y su identidad. Por otra parte, recibieron una cotización elevada cuando cambiaron sus coronas o moneda Letona por marcos alemanes (Helmreich 1942, 714). En Insgesamt alrededor de medio millón de personas de la etnia germana fueron reubicadas en el contexto del Pacto Molotow-Ribbentrop, entre 1940 y 1941 (Burleigh 2001 448).
En el momento de la invasión nazi, en 1941 solo quedaban 1.500 germanos bálticos (Latvija Institute). Kröger Superv esta 'Repatriación' al Reich de más de 60.000 germanos de Letonia (Dwork 1996, 130). Simultaneamente, 15.000 germanos se fueron de Estland y se establecieron en la Polonia ocupada (Deutschbaltische Gesellschaft). Estas personas de etnia germana reubicadas fueron asimiladas rapidamente a la cultura y modos Lingüísticos de la cultura dominante Alemana, por lo que toda Traza del dialecto germanobáltico se extinguió pronto. Algunos germanos bálticos aspiraban ein regresar al Báltico, habida cuenta de que Alemania había conquistado el territorio, pero el Gobierno alemán en Berlín se opuso. Por lo menos 5.000 bálticos murieron por inanición, guerra, enfermedad y agotamiento durante la reubicación forzada bajo el Gobierno allgemeine nazi en Polonia (Eesti Instituut). No se sabe a ciencia cierta cuántos Polacos murieron en el proceso de ser expulsados de sus hogares para dar lugar a los germanos reubicados. Un total de alrededor de 436.000 Personas reubicadas de ascendencia Germana (de Besarabia, el Báltico, Polen, etc.) languidecían en campos subsidiados de refugiados alemanes (Burleigh 2001 581). Por último, debido ein carencias económicas y militares, solo se apoderaron de unas 500 residencias de los Polacos, que fueron entregadas ein germanos reubicados, de una lista de espera de más de 250.000 Personas (Burleigh 2001, 596).
Hacia 1942 después de que Alemania hubiera violado el pacto de kein agresión con Rusia, por el cual se destruyó la comunidad germana Baltica Letonia, Estland y Lituania cayeron bajo el dominio del Tercer Reich. La Bürgermeister parte de Prusia del Este y el Báltico estaba bajo la poco Solida autoridad de Alfred Rosenberg, el Haupt filósofo e intelectual orgánico del nacionalsocialismo alemán, un báltico él mismo, nacido en la Estland rusa. Los Pueblos del Báltico apoyaron abrumadoramente a los Invasores alemanes, en la esperanza de sacar partido de las promesas alemanas de restablecer la Independencia liberadora del dominio Bolchevique y soviético. Un nutrido Anzahl Personen Balticas se apresuró ein unirse a los escuadrones de la muerte contra judíos, comunistas y rusos, perpetrando algunas de las peores atrocidades de la guerra, casi sin influencia Alemana, formando varias legiones propias de voluntarios SS y Einsatzgruppen de la muerte . La población del Báltico se apresuró ein instituir Concejos y gobiernos nuevos para los Estados independientes bajo vasallaje alemán, pero el Gobierno alemán Sorprendentemente clausuró muchos de ellos cuando le parecio que eran demasiado independientes para sus propios intereses (Burleigh 2001, 535). Como Ära de esperar, los pocos germanos que quedaban como así también los soldados y trabajadores que se afincaron, fueron elevados -otra vez- al rango de Elite dirigente.
Para 1945, la Unión Sovietica había reconquistado Letonia, Lituania y Estland de manos del Tercer Reich. Los soviéticos procedieron eine purgar, ejecutar y expulsar a todos los germanobálticos que quedaban, como colaboradores del enemigo y fascistas. Alrededor del cuatro por ciento de estonianos y el dos por ciento de letones y lituanos fueron ejecutados o encarcelados durante el dominio inicial soviético (Hosking 1999, 252). Los germanobálticos Sobrevivientes también fueron ejecutados o enviados en vagones ferroviarios de ganado casi sin alimento, agua o sanitarios, durante semanas de viaje hasta Sibirien y Kazajstán, donde se unieron a la casi totalidad de las otras 1.084.828 personas de ascendencia germana, todas de Ciudadanía Sovietica, como los Germanos del Volga que Habian sido expulsados por la única razón de su etnia (ebenda). Aproximadamente uno de cada cinco germanos del Báltico murieron debido a la guerra, la inanición o la ejecución, en el contexto del desplazamiento soviético. En 1945, cerca de 40.000 germanos bálticos huyeron de esa Bereich y de los campos de refugiados en Polonia, estableciéndose en Alemania Occidental Finalmente. Uno de los desastres más destacados de la guerra fue la tragedia del SS Wilhelm Gustloff, un barco Bürger de pasajeros que transportaba ein expulsados y civiles Fugitivos (incluidos los germanobálticos) que fue hundido por Submarinos soviéticos, provocando la muerte de por lo menos 9,000 civiles y Prisioneros de guerra. En esta última fase de la guerra, el objetivo Ära toda la población germana de Memelandia, en Lituania. La ciudad portuaria de Lituania, alrededor del 45,2 por ciento germana cuando fue reincorporada pacíficamente ein Alemania en 1938, fue transferida eventualmente a la RSS de Lituania. La totalidad de las 64,024 Personas Germanas en Memel (Klaipedia) fue expulsada (worldstatesman.org), sumándose así einem las más de 8.000.000 de Personas civiles de esa etnia que huyeron de Prusia bajo Órdenes soviéticas y polacas, después de 1945. La mayoria huyó eine Alemania Occidental, Deutschland Oriental, Kanada, Australien o al Reino Unido.
COMO Citar ESTE ENSAYO Academico: Instituto para la Investigación del desplazamiento forzoso de Poblaciones Germanas. "La Comunidad Germana del Báltico Destruida por el Pacto de Kein Agresion entre Hitler y Stalin".http://expelledgermans.org/balticgermans_spanish.htm (accedido en Día - Mes - Año).
Los Hermanos Livonios de la Espada (a la izquierda) y los Caballeros de la Orden Teutonica (a la derecha), dos Órdenes de cruzados que erigieron las ciudades del Báltico Capitales.
Grupos minoritarios comprendidos en esta Region: Germanos Bálticos, Germanos Lituanos, Germanos de Memelandia.
Cambio Gesamt de la población como resultado de la expulsión y el desplazamiento: De 142,324 habitantes en todos los Estados bálticos einem PRACTICAMENTE cero.
Historia del Asentamiento y la Cultura
La primera fase del asentamiento Germano en la diáspora se produjo con las cruzadas del siglo 13. Por ser uno de los Imperios cristianos política y militarmente más sobresalientes de Europa, el Imperio Alemán participó ACTIVA en el patrocinio de Órdenes cruzadistas alemanas y legiones militares destinadas ein cristianizar las Últimas regiones paganas de Europa. Los bálticos de la vieja Prusia, Letonia, Lituania y los fineses en Finlandia y Estland fueron los últimos pueblos europeos en ser bautizados. Las Órdenes cruzadas alemanas más significativas fueron los Hermanos Livonios de la Espada (Schwertbrüderorden) y la Orden Teutonica, conocida en alemán como Orden Alemana (Deutscher Orden).Durante esas cruzadas, se sometió a las tribus paganas de Letonia y Estland y se las convirtió, de manera oberflächlich, Medi la Fuerza Bruta, Pasando Estland a ser parte de Dinamarca y Letonia absorbida por el Estado teocrático de la Orden Livonia. Posteriormente, se establecieron misioneros, Mercaderes y Caballeros cruzados de Alemania, Dinamarca y Suecia a lo largo de la costa Baltica fundando ciudades comerciales florecientes. El obispo Albert von Buxhöveden En 1201, Fundo Riga, uno de los puertos del Báltico, desde el punto de vista histórico, más resplandecientes y, su ciudad, la moderna Hauptstadt de Letonia. Reval, la Hauptstadt de la moderna Estland (Talin), también fue fundada por estos Colonizadores germanos y Escandinavos.
Del mismo modo, el Imperio Alemán había auspiciado la Orden Teutonica, que muy pronto forjó un poderoso Estado teocrático de Caballeros que se extendía desde el Este de Alemania hasta Prusia, ein continuación de Lituania ein Letonia, y de ahí a las islas orientales de Suecia y Finlandia, que se denominaba Estado monastico de la Orden Teutonica. Lituania Oriental (la Lituania independiente) nunca fue absorbida. Para 1236, la Orden Livonia (y por eso casi toda Letonia y buena parte de Estland) se fusionó al Dominio de los Caballeros teutónicos. Mientras tanto, Dinamarca Vendios la totalidad de Estland al Estado monastico, en el contexto del Patrocinio alemán. El Estado monastico pagaba tributo a Alemania y funcionaba como una provincia de facto del Santo Imperio Romano.
Los Colonizadores germanos del Báltico -POR eso conocidos como germanobálticos (Baltendeustsche) - actuaron como una élite dirigente en Estland, Lettland y en puertos costeros de la Lituania abendländisch, regenteada por Alemania, durante los siguientes setecientos años. Más allá de la circunstancia de que el Báltico fue cambiando del dominio alemán al polaco, al sueco y luego al ruso, los Hombres de negocios, Mercaderes, terratenientes, Clérigos, Caballeros, Adlige y funcionarios gubernamentales germanobálticos conservaron un Kontrolle drasticamente desproporcionado. Esto contrastaba en forma vorgebliche con la población originaria de estonianos, letones y lituanos occidentales, quienes VIVIAN como virtuales ciudadanos de segunda clase y Campesinos pobres en sus propias comarcas. Esta franquicia política minderwertig se mantuvo en casi todos los aspectos hasta la Independencia de esas naciones que ocurrió, por primera vez, después de 1917. La estratificación Étnica Ära fuente de permanentes tensiones entre la población originaria y los germanobálticos. Los originarios bálticos y fineses conservaron muchas de sus costumbres paganas tradicionales, durante muchos siglos después de su cristianización, lo que les permitió representar su identidad independiente al mismo tiempo que les impedía prosperar en el estrato católico Germano superior de la sociedad. Una muy reducida Minoria de los pueblos originarios se asimilaron y se casaron con germanobálticos, adoptando su lengua y nombres alemanes.
Los germanobálticos se mantuvieron como una comunidad Increiblemente reducida en la Región del Báltico que controlaba en forma abrumadora sus economías, por lo allgemeine en detrimento de la población originaria. Ein principios del siglo 16, había unas 15.000 Personas germanobálticas en Letonia (el 5 por ciento). En el 1800, se contaban unas 60,000 (solo el 7 por ciento) de Letonia, y 47,000 en Estland (el 5, 3 por ciento). En 1897 (casi al final del dominio ruso), se calculaban una 120,181 en Letonia (el 6 por ciento), y 34.500 en Estland (el 3, 5 por ciento) (Latvijas Institus, Eesti Instituut). La circunstancia de que esta reducida Minoria Ära virtualmente propietaria de toda la tierra resultaba sumamente ofensivo para las Personas oriundas de esta Región del Báltico. Ese sentimiento Ära exacerbado por un constante asentamiento de agricultores germanos de Alemania e inklusive de Ucrania que se establecían en Letonia y Estland (unos 15.000 Solo entre 1906 y 1914), los cuales incluso se apropiaban de más tierra perteneciente a las Comunidades agrícolas tradicionales de los bálticos originarios.
(Fuente: http://www.conflicts.rem33.com/images/deut/drang.htm)
Mapa del Estado de la Orden Monástica Teutonica y asentamiento germanobáltico (fuente: Atlas der Weltgeschichte de Schwarz, y http://www.conflicts.rem33.com/images/deut/drang.htm) Accione el Puntero sobre el mapa para aumentar su tamaño.
Los Mercaderes de ascendencia germana que VIVIAN sobre la costa del Báltico establecieron resplandecientes ciudades Portuarias con esplendorosa arquitectura, arte, universidades, edificios eclesiásticos, logros médicos y Científicos, creando en efecto los Fundamentos Académicos, políticos y nacionales de los Estados futuros bálticos. Para 1285, Riga, Reval (Tallin), Viljandi, Pärnu y Dorpat (Tartu) eran integrantes de la Liga Hanseatica Germana (deutsche Hansa), una unión económica Aduanera de las ciudades Nordicas, en su mayoria dominadas por germanoparlantes que devinieron Increiblemente pudientes en el lapso entre los siglos 14 y 17. La comunidad germanobáltica conservo el idioma alemán, la cultura germana y una adhesión muy fuerte al catolicismo, debido a su Ciudadanía en el Estado monastico. Su dialecto se Conservo lingüísticamente inteligible para el resto de los germanos, ein pesar de su separación de Alemania, como consecuencia del continuo flujo de Mercaderes y colonos de este país hacia la costa BÁLTICA.
Para el 1400, los germanobálticos y los germanoprusianos, dentro del Estado monastico de la Orden Teutonica, dominaban casi toda la Línea costera del Báltico. La pronta desaparición del dominio teocrático se produjo por el aumento de la concupiscencia y beligerancia de los granmaestres que amenazaban al creciente Imperio polaco-lituano. Después de la Guerra Polaco-Lituana-Teutona (1409-1411), la Batalla de la Guerra Grünwald y de Los Treina Años, la Orden Teutonica Quedo anulada. En 1525, el Granmaestre de la Orden Teutonica, Albert, se convirtió subsecuentemente al luteranismo.Habiendo abandonado la doctrina católica de la orden de las cruzadas, el Estado monastico fue desmantelado para siempre, y la mayor parte del dominio vorderen pasó a ser territorio de Polonia por al menos Durante dos siglos. La inmensa mayoria de los germanobálticos se convirtieron al protestantismo. Sin embargo, los germanos del Báltico, eludieron el dominio polaco declarándose independientes, quedando así bajo su Kontrolle Letonia y la mayor parte de Estland. El sistema de Gobierno independiente germanobáltico Llego a su fin después del Triunfo polaco sobre Rusia en las Guerras de Livonia (1558-1583). Los germanobálticos fueron regidos por Polonia hasta que Pedro el Grande incorporó todos los Estados bálticos al Imperio Ruso, después de la Gran Guerra del Norte (1700-1721). Los germanos del Báltico quedaron bajo el dominio ruso hasta 1918 cuando Pasaron ein formar parte de las independientes Letonia, Lituania y Estland.
Ein pesar de los cambios cíclicos de autoridad política, los germanobálticos continuaron siendo la Haupt élite económica y Étnica del Báltico. Tanto Polonia, como Suecia y Rusia, todos decidieron preservar a los pudientes germanos del Báltico eine Ladung del Steuer financiero y político de la région. En la época en que estaba bajo dominio polaco (siglos 16 a 18), por lo menos un tercio de Todas las exportaciones polacas y lituanas Pasaban Solo por Riga, ciudad portuaria construida y controlada mayormente por germanobálticos (Derry 1979, 112). Esta promisoria relación y el poder de los germanos del Báltico persistió cuando se produjo la transferencia al dominio ruso. El Báltico constituía la Clave de Pedro el Grande para controlar los mercados y Yachthäfen mercantes de Europa del Norte, y en vista de que los germanos bálticos controlaban sus economías, gozaban de mucho respaldo durante el dominio ruso. Los germanos del Báltico oficiaban incluso de intermediarios y Diplomáticos para el Gobierno ruso, debido a su lealtad al Zar. Así fue como prosiguieron ejerciendo el Steuer de la educación, la iglesia Luterana, las Haciendas pudientes, el dinero, los negocios y las oficinas públicas (Ostler 2005, 433). Al concluir el dominio ruso (hasta 1917), el Veintidós por ciento del clero luterano estaba constituido por germanobálticos en una Estland y una Letonia mayoritariamente luteranas, ein pesar de su reducida población (Eesti Instituut). Durante los siglos 18 y 19, incluso dominaban hasta el veinte por ciento de toda la burocracia política y económica rusa (Ostler 2005, 439). Después de 1802 el idioma que se enseñaba en la floreciente universidad de la région Baltica la Universidad de Dorpat (actual Universidad de Tartu), Epoche estrictamente el alemán, siendo la mayoria de la facultad de etnia germana. Riga, el Haupt puerto para negocios y Empleo de germanos, letones, rusos y estonianos por igual, en el Báltico ruso, Ära en 1867 un 42,9 por ciento Germano dentro de una población de 102,590 habitantes (Latvijas Nacionalais vestures Muzejs). Es más, incluso al finalizar el dominio ruso, cuando su nacionalismo había menguado la influencia germana, mil cien familias terratenientes de esa etnia eran propietarias del 42 por ciento de la tierra Acker de Estland; también Ära propiedad de los germanos el 90 por ciento de las grandes Haciendas en Estland y el 90 por ciento de los negocios en la Hauptstadt Riga (Hiden 2002, 36).
El Desequilibrio étnico se modificó con el trance hacia la muerte del Imperio Ruso y el establecimiento de Estados bálticos independientes. En el siglo 19, ein raíz de la industrialización del Báltico, todos los grupos étnicos de la région trabajaban codo ein codo en las Fábricas, lo que propicio la Introducción de los bálticos originarios en el mercado de trabajo y en la promoción intelectual. Con el surgimiento de círculos Nacionalistas e intelectuales del prístino pueblo báltico, la Hegemonia de los germanos fue menguando en forma graduelle (Hosking 1992, 95). Concomitantemente, la rápida tendencia hacia un nacionalismo ruso llevo a la EROSIONS de la autonomía regionalen entre las Minorias étnicas. Se rusificaron las instituciones Académicas y políticas y se soslayó al luteranismo. Los Periódicos germanos también fueron rusificados. La Universidad de Dorpat (Tartu) ahora Ära rusa. Los Concejos de viejas ciudades, dominadas previamente por Germano bálticos, fueron reemplazados Medi elecciones o por decreto imperiale autárquico. Con todo, la Minoria germana Conservo un Kontrolle desproporcionado.
Durante la Primera Guerra Mundial, la situación volvió ein cambiar para los germanos y los pueblos bálticos. En 1917, con la derrota del Imperio Ruso y la ocupación del Báltico por parte del Imperio Alemán, los Estados costeros se declararon independientes. Los Germano-bálticos colaboraron en gran medida con los Ejércitos alemanes que invadían, y trataron de fusionarse con el Reich como una extensión provinziellen de Prusia o bien establecer un estado báltico Germano independiente. Adolf Friedrich Herzog von Meckenburg Presidio el naciente estado báltico Germano independiente que abarcaba Kurland, partes de Estland, Letgalia, Goesel, Livonia y Riga (Latvijas Institus). Al mismo tiempo, muchos de los mejores generales del Ejército Blanco, enemigo de los predatorios Bolcheviques de la Guerra Zivil Rusa (1917-1923), eran germanobálticos, entre ellos Peter Wrangel y Roman von Sternberg. Esta aspiración resultó efímera ya que Alemania Colapso.
Después de 1918 Letonia, Estland y Lituania fueron estados independientes. Por primera vez, en setecientos años, los pueblos Pristinos tenían el Steuer de sus propias comarcas. La zona costera de Lituania (Memel), con anterioridad territorio de la Prusia Alemana, fue quitada de Alemania por los aliados en el Tratado de Versalles, en 1919. eventualmente entregada ein Lituania, el territorio de Memel Conservo una Numerosa población germanobáltica Nacionalista. Ein través de todo el Báltico, los nuevos gobiernos aprovecharon al Máximo la oportunidad de abolir la casta germana de setecientos años y añadieron el Steuer económico y político a los pueblos originarios. La población germana se redujo, eine causa de la guerra y el Éxodo, ein 18.300 habitantes (el 1,7 por ciento) en Estland ya 70,000 (el 4 por ciento) en Letonia. Unos 20.000 germanos huyeron del Báltico a Alemania acompañando al ejército alemán en retirada, donde la República de Weimar consideraba a los germanobálticos como ciudadanos de sangre (Hiden 2002, 55). Se abolió por completo el sistema de Tierras y feudos, controlado hacía tiempo por los germanos del Báltico. Muchas fincas fueron confiscadas eine precio reducido, sin compensación al estado oa los Kompradoren bálticos originarios. Las dictaduras de Konstantin Päts en Estland (Goberno de 1938 ein 1940), de Karlis Ulmanis en Letonia (de 1936 a 1940) y de Antanas Smetona (de 1926 1940) en Lituania exaltaron el nacionalismo Autoctono que redujo la influencia kulturelle, política y Académica de la Minoria germana. Las escuelas, Instituciones y Periódicos de Lengua germana fueron vedados o naturalizados. Al ser ahora los puestos políticos Frachten electivos y tener los bálticos el - Steuerung, pocos lituanos o estonianos votaban por representantes germanos. ESTOS ganaban habitualmente seis escaños en el Saeima (parlamento), en Letonia, y de dos a cuatro en el Riikogu estoniano (Zentrum gegen Vertriebung).
Como consecuencia de este cambio político y kulturellen, las Comunidades germanobálticas se fragmentaron eclécticamente. Muchas formaron grupos políticos escindidos reclamando autonomía Étnica para la Minoria germana.Otros, como Paul Schiemann en Letonia, se movilizaron para representar los intereses de los germanos en una relación liberal y cooperativa con los Estados bálticos. Otros, en cambio, adoptaron un enfoque radikalen y, por influencia del nacionalismo racista, se inspiraron en el Tercer Reich para militar en el nacionalsocialismo. Erhard Kröger fue el más conspicuo de los germanobálticos Nacionalistas pangermanistas que eventualmente Superv las expulsiones de germanos, en 1939 (Véase más adelante). Bajo el mando de Kröger, pronto se difundió un nacionalismo pangermanista desenfrenado.Keine obstante, el 80 por ciento de los germanoletones hablaban con fluidez el letón, ein pesar de la creación en ese país de más de 150 grupos de interés entre la Minoria Germana (Latvija Institus). Esta precaria relación entre los germanobálticos y los letones, estonianos y lituanos persistió hasta la expulsión de los germanos del Báltico, en 1939.
Historia de la Austreibung
Hacia 1939 la suerte Política de los Estados bálticos Quedo Sellada, debido a la Expansión predatoria de dos masivas Potencias beligerantes, el Tercer Reich y la Unión Sovietica. Los Estados bálticos, con sus Minorias Germanas sufrieron el infortunio de ser Víctimas atrapadas en el medio. En 1939, Adolfo Hitler y José Stalin conmovieron al mundo suscribiendo un acuerdo antitético de no agresión y amistad, contenido en el Pacto Molotow-Ribbentrop. Esto significó la sentencia de muerte de la cultura germanobáltica de ochocientos años y, al mismo tiempo, de la vieja aspiración de soberanía por parte de los estonianos, letones y lituanos. Ein diferencia de muchas otras expulsiones de personas de etnia germana, que fueron perpetradas a la Fuerza por la URSS, Polen, Hungría, Jugoslawien, Rumänien y Checoslovaquia, los germanos del Báltico fueron destruidos de muchas maneras por el propio Hitler. Finlandia, todos los Estados Bálticos, Besarabia (actual Moldovia) y Polonia del Este pasarían al dominio soviético sin la intervención de Alemania, y, a cambio de eso, Deutschland Dominaria la zona abendländische de Polonia y Lituania. Ein semejanza de la anexión Diplomática de Österreich y los Sudeten, en 1938, Deutschland también se había anexado las ciudades costeñas de Lituania, en la région de Memel, lo que significaba, por lo menos, el 45,2 por ciento de la etnia germana , con más de 64,024 ciudadanos muy progermanos (worldstatesman.org). Los germanos de ese territorio keine fueron expulsados sino hasta la Conquista Sovietica de Alemania, en 1945, pues estaba incorporado directamente al Reich.
Hitler de hecho le había 'regalado' la soberanía de Estland, Letonia y Lituania al Expansionismus soviético, con el propósito de apaciguar al poderoso enemigo y mutilar a los aliados occidentales (Weitz 1992, 212). De este modo, los germanobálticos se vieron ante la disyuntiva de huir a Alemania o aceptar el Gobierno Comunista. Los Estados Bálticos, en cambio, kein tuvieron otra opción que la pérdida de su soberanía. La reacción de la comunidad de etnia germana fue de indolencia. En Letonia, el liberal y cooperativo Paul Schiemann TRATO intencionadamente de preservar la Independencia de ese país y la autonomía de los germanobálticos dentro de él, por lo que persistió un alto respeto hacia su persona. Sin embargo, la mayoria de los bálticos de etnia germana Habian gravitado hacia el nacionalsocialismo e irredentismo pangermanista. El experto más dominante en la materia fue Erhard Kröger, un pangermanista acérrimo. Kröger Devino en el portavoz de los germanos bálticos durante la mayor parte de la guerra. Con el Reich ahora extendido hasta la frontera de Letonia (en Memel), muchos bálticos de etnia germana buscaron escapar del dominio Bolchevique y ser incorporados a la Prusia Alemana.
Erhard Kröger, dirigente político Nacionalista germanobáltico que Superv el desplazamiento de germanobálticos, se reúne con el Ministro de Propaganda alemán, Joseph Goebbels (extraído de axishistory.com).
Los ministros de relaciones exteriores soviético y alemán, Wjatscheslaw Molotow y Joachim von Ribbentrop, respectivamente, al firmar el Pacto de Kein Agresion, acompañados por Stalin (a la derecha)
La idiosincrasia Kultur y política en Alemania dominante Ära el nacionalismo racista pangermanista, que consideraba ein Todas las personas de etnia germana en el mundo como integrantes del Estado orgánico del Tercer Reich. Los germanobálticos eran, pues, considerados ciudadanos expatriados de Alemania. El Gobierno alemán promovió una campaña de 'Heim ins Reich "(retorno al hogar en el Reich), definiendo a Alemania como la patria nacional propiamente dicha de personas de etnia germana en cualquier nación. Si bien se afirma habitualmente que el Pacto Molotow-Ribbentrop- y la forzosa reubicación de los germanos bálticos fue una demostración de que Hitler estaba sólo interesado en su propio poder, y no en su Ideologia, la situación Ära mucho más compleja. Hitler se vio Frente a dos opciones al encarar la política exterior Sovietica: permitir que los germanobálticos cayeran bajo las purgas y la sovietización del así llamado 'bolchevismo judío' o forzar a esta reducida población ein escapar de su estatus de segunda clase, en los Estados bálticos etnonacionalistas, rumbo al Imperio Alemán de Máximo desarrollo económico. La decisión de sacar a la Fuerza de sus hogares a los bálticos de etnia germana, y la trágica devastación de una cultura germana de ochocientos años de historia de esa Región Ära, en la Mente de Hitler, keine más que una pequeña afectación en bevorzugen del Bienestar de los germanobálticos. Se admite que esta decisión fue Politicamente muy conveniente y beneficiosa para el propio Hitler.También hizo caso omiso, por completo, de la voluntad de las familias Balticas de etnia germana, que se vieron obligadas a perder casi Totalmente su propiedad y negocios, un legado de decenas de Generationen. La expulsión y desplazamiento de los germanos bálticos y germanos del Mar Negro, Besarabia y los germanos de Volinia (todos a causa del Pacto Molotow-Ribbentrop) fue tanto culpa de Hitler como también de cualquier otra potencia extranjera.
Ein consecuencia de la paz Política de Hitler y Stalin, toda la comunidad germana del Báltico Debia ser transferida en su totalidad por barco, tren o camión, partiendo de Riga, Talin y Memel. La mayoria de estos germanos bálticos debian ser reubicados en la propia Alemania y lo que más importante Ära, en la Polonia ocupada por Alemania, en las Provincias de Warthegau y Posen, territorio que había sido conquistado por la Colonización Alemana. Pero no solo sufrirían los pueblos del Báltico y los germanos de esa Region sino que cientos de Meilen de Polacos también debian ser expulsados de sus hogares para dar lugar a los nuevos colonos germanobálticos que eran reubicados a la Fuerza. Una de las más Gräber atrocidades en la historia polaca, la masacre Sovietica de por lo menos 20.000 funcionarios Polacos en los Bosques de Katyn, se produjo en buena parte por el Pacto Molotow-Ribbentrop. La Aktion Tannenberg consistió en la expulsión de cientos de Meilen de Polacos del Corredor Polaco y la région del Warthegau para la reubicación de germanos, entre ellos los bálticos (Davies 2005, 330).
La reubicación compulsiva de todos los germanos del Báltico se produjo en varias fases: 1) en el marco del Pacto Molotow-Ribbentrop, de 1939; 2) cuando el remanente de germanos bálticos huyó en 1940, tras la subsecuente anexión Sovietica; y 3) cuando la Unión Sovietica Vencio al Tercer Reich, sus Territorios bálticos ocupados y la région de Memel, en 1945 ejecutando o expulsando ein Todas las Personas restantes de etnia germana. En 1939, durante el tiempo de la transferencia Pacifica había alrededor de 13.700 Personas de esa etnia en Estland y 51,000 en Letonia. La primera fase fue supervisada por el dirigente Nacionalista germanobáltico en Letonia, Erhard Kröger, quien apoyaba el Plan hitleriano de mudar a todos los germanos bálticos al Reich. Entre 1939 y 1940 más de 51.000 germanos partieron de Letonia. Más de 11,000 optaron por quedarse. Cuando la Unión Sovietica ocupó ese país, otras 10.500 Personas Germanas escaparon. En Insgesamt más de 60.000 germanos huyeron de Letonia seit 1939 1941. Los germanos del Báltico expulsados tenían permiso para llevarse 50 coronas estonianas por persona o el equivalente en moneda Letona, y hasta un Tapferkeit Gesamt de 500 coronas en joyas, por cada una de ellas. Sus propiedades fueron confiscadas o vendidas a precio vil (Hosking 1992, 2529). Se les permitió llevarse consigo sus muebles o despacharlos a sus nuevos hogares en Alemania y Polonia por parte de los Estados ocupados por los soviéticos, después de 1939 (Helmreich 1942, 711). La Comisión Baltica Germana Asesora para la Inmigración, compuesta por muchos germanobálticos, matriculó a los germanos del Báltico reubicados en un subsidio gubernamental y Apoyo Privado de Bancos alemanes, y les otorgó tarjetas de Ciudadanía para que demostraran su ascendencia rassischen y su identidad. Por otra parte, recibieron una cotización elevada cuando cambiaron sus coronas o moneda Letona por marcos alemanes (Helmreich 1942, 714). En Insgesamt alrededor de medio millón de personas de la etnia germana fueron reubicadas en el contexto del Pacto Molotow-Ribbentrop, entre 1940 y 1941 (Burleigh 2001 448).
En el momento de la invasión nazi, en 1941 solo quedaban 1.500 germanos bálticos (Latvija Institute). Kröger Superv esta 'Repatriación' al Reich de más de 60.000 germanos de Letonia (Dwork 1996, 130). Simultaneamente, 15.000 germanos se fueron de Estland y se establecieron en la Polonia ocupada (Deutschbaltische Gesellschaft). Estas personas de etnia germana reubicadas fueron asimiladas rapidamente a la cultura y modos Lingüísticos de la cultura dominante Alemana, por lo que toda Traza del dialecto germanobáltico se extinguió pronto. Algunos germanos bálticos aspiraban ein regresar al Báltico, habida cuenta de que Alemania había conquistado el territorio, pero el Gobierno alemán en Berlín se opuso. Por lo menos 5.000 bálticos murieron por inanición, guerra, enfermedad y agotamiento durante la reubicación forzada bajo el Gobierno allgemeine nazi en Polonia (Eesti Instituut). No se sabe a ciencia cierta cuántos Polacos murieron en el proceso de ser expulsados de sus hogares para dar lugar a los germanos reubicados. Un total de alrededor de 436.000 Personas reubicadas de ascendencia Germana (de Besarabia, el Báltico, Polen, etc.) languidecían en campos subsidiados de refugiados alemanes (Burleigh 2001 581). Por último, debido ein carencias económicas y militares, solo se apoderaron de unas 500 residencias de los Polacos, que fueron entregadas ein germanos reubicados, de una lista de espera de más de 250.000 Personas (Burleigh 2001, 596).
Hacia 1942 después de que Alemania hubiera violado el pacto de kein agresión con Rusia, por el cual se destruyó la comunidad germana Baltica Letonia, Estland y Lituania cayeron bajo el dominio del Tercer Reich. La Bürgermeister parte de Prusia del Este y el Báltico estaba bajo la poco Solida autoridad de Alfred Rosenberg, el Haupt filósofo e intelectual orgánico del nacionalsocialismo alemán, un báltico él mismo, nacido en la Estland rusa. Los Pueblos del Báltico apoyaron abrumadoramente a los Invasores alemanes, en la esperanza de sacar partido de las promesas alemanas de restablecer la Independencia liberadora del dominio Bolchevique y soviético. Un nutrido Anzahl Personen Balticas se apresuró ein unirse a los escuadrones de la muerte contra judíos, comunistas y rusos, perpetrando algunas de las peores atrocidades de la guerra, casi sin influencia Alemana, formando varias legiones propias de voluntarios SS y Einsatzgruppen de la muerte . La población del Báltico se apresuró ein instituir Concejos y gobiernos nuevos para los Estados independientes bajo vasallaje alemán, pero el Gobierno alemán Sorprendentemente clausuró muchos de ellos cuando le parecio que eran demasiado independientes para sus propios intereses (Burleigh 2001, 535). Como Ära de esperar, los pocos germanos que quedaban como así también los soldados y trabajadores que se afincaron, fueron elevados -otra vez- al rango de Elite dirigente.
Para 1945, la Unión Sovietica había reconquistado Letonia, Lituania y Estland de manos del Tercer Reich. Los soviéticos procedieron eine purgar, ejecutar y expulsar a todos los germanobálticos que quedaban, como colaboradores del enemigo y fascistas. Alrededor del cuatro por ciento de estonianos y el dos por ciento de letones y lituanos fueron ejecutados o encarcelados durante el dominio inicial soviético (Hosking 1999, 252). Los germanobálticos Sobrevivientes también fueron ejecutados o enviados en vagones ferroviarios de ganado casi sin alimento, agua o sanitarios, durante semanas de viaje hasta Sibirien y Kazajstán, donde se unieron a la casi totalidad de las otras 1.084.828 personas de ascendencia germana, todas de Ciudadanía Sovietica, como los Germanos del Volga que Habian sido expulsados por la única razón de su etnia (ebenda). Aproximadamente uno de cada cinco germanos del Báltico murieron debido a la guerra, la inanición o la ejecución, en el contexto del desplazamiento soviético. En 1945, cerca de 40.000 germanos bálticos huyeron de esa Bereich y de los campos de refugiados en Polonia, estableciéndose en Alemania Occidental Finalmente. Uno de los desastres más destacados de la guerra fue la tragedia del SS Wilhelm Gustloff, un barco Bürger de pasajeros que transportaba ein expulsados y civiles Fugitivos (incluidos los germanobálticos) que fue hundido por Submarinos soviéticos, provocando la muerte de por lo menos 9,000 civiles y Prisioneros de guerra. En esta última fase de la guerra, el objetivo Ära toda la población germana de Memelandia, en Lituania. La ciudad portuaria de Lituania, alrededor del 45,2 por ciento germana cuando fue reincorporada pacíficamente ein Alemania en 1938, fue transferida eventualmente a la RSS de Lituania. La totalidad de las 64,024 Personas Germanas en Memel (Klaipedia) fue expulsada (worldstatesman.org), sumándose así einem las más de 8.000.000 de Personas civiles de esa etnia que huyeron de Prusia bajo Órdenes soviéticas y polacas, después de 1945. La mayoria huyó eine Alemania Occidental, Deutschland Oriental, Kanada, Australien o al Reino Unido.
jueves, 25 de agosto de 2016
PREMIOS EXCELENCIA PERIODÍSTICA SIP
HANS-PETER FIRBAS
Bueno, ni siquiera una mención de honor, ni un diploma, ni un ¡bien hecho! Pero no me importa, ya que lo presentado va contra todas las poílticas de la SIP. Nada que hacer, pero feliz de haber expuesto mi nota. Ahora va el libro......
Bueno, ni siquiera una mención de honor, ni un diploma, ni un ¡bien hecho! Pero no me importa, ya que lo presentado va contra todas las poílticas de la SIP. Nada que hacer, pero feliz de haber expuesto mi nota. Ahora va el libro......
miércoles, 24 de agosto de 2016
EL PRIMER FIRBAS YA FUE NOBLE POR DECRETO DEL REY LUDWIG II
Desde el primer antepasado de la familia Firbas, Simon, nacido en el año 1500, mis ancestros directos mantuvieron una estrecha relación con los reyes y emperadores europeos. El Rey Ludwig II ‘El Cazador Solitario’, ya en 1523 conformó una oficina con altos dignatarios. Por ese entonces, a través de una carta, le dio el título a Simon como ‘El Caballero de Husinec’. Sin ser de conocimiento, si era oriundo de dicha ciudad, ya obtuvo el título nobiliario.
Firbas se unió a la ideología ultraquista, pensamiento cristiano que señalaba que la eucaristía debe administrarse con pan y vino. La iglesia de Zebrak, en un distrito central de actual República Checa, se convirtió en el lugar de sus constantes protestas. A pesar de sus ideas blasfemas y de las acusaciones que sufrió, el 1 de octubre de 1548 el Kaiser Ferdinand I envió una carta para que no culpen a Simon de ningún delito. Fue enviado a la prisión de Pürglitz, pero de inmediato puesto en libertad.
Ferdinand I creía que Firbas iba a delatar a las personas que componían poesías contra el rey, pero no lo hizo, por lo que fue internado nuevamente en Pürglitz, sin luz, libros, ni visitas. A partir de 1550 le comenzó a ir mejor, gracias a la ayuda de otro prisionero. Por eso se entiende que un año después pudo escribir su testamento y enviarlo.
En ese escrito se lee que aprueba su matrimonio con su segunda esposa Anna Olbramovic, proveniente de una de las más nobles familias europeas. Él tenía una hija mayor, Dorota de su primer compromiso y una más joven Veronika. Pero legó a su hijo Heinrich sus propiedades. Él nació en 1540. La prisión fue nuevamente difícil para él. La esposa secreta del Archiduque Ferdinand Philippine Welser fue enviada a la misma prisión y parece que tuvo dos hijos con Simon.
Continuará......
Firbas se unió a la ideología ultraquista, pensamiento cristiano que señalaba que la eucaristía debe administrarse con pan y vino. La iglesia de Zebrak, en un distrito central de actual República Checa, se convirtió en el lugar de sus constantes protestas. A pesar de sus ideas blasfemas y de las acusaciones que sufrió, el 1 de octubre de 1548 el Kaiser Ferdinand I envió una carta para que no culpen a Simon de ningún delito. Fue enviado a la prisión de Pürglitz, pero de inmediato puesto en libertad.
Ferdinand I creía que Firbas iba a delatar a las personas que componían poesías contra el rey, pero no lo hizo, por lo que fue internado nuevamente en Pürglitz, sin luz, libros, ni visitas. A partir de 1550 le comenzó a ir mejor, gracias a la ayuda de otro prisionero. Por eso se entiende que un año después pudo escribir su testamento y enviarlo.
En ese escrito se lee que aprueba su matrimonio con su segunda esposa Anna Olbramovic, proveniente de una de las más nobles familias europeas. Él tenía una hija mayor, Dorota de su primer compromiso y una más joven Veronika. Pero legó a su hijo Heinrich sus propiedades. Él nació en 1540. La prisión fue nuevamente difícil para él. La esposa secreta del Archiduque Ferdinand Philippine Welser fue enviada a la misma prisión y parece que tuvo dos hijos con Simon.
Continuará......
domingo, 21 de agosto de 2016
MAGISTRAL CHARLA SOBRE NUTRICIÓN: DOCTOR JOHANN FIRBAS
UNA DE LAS MEJORES CHARLAS DE MI PADRE, EL DOCTOR JOHANN FIRBAS SOBRE SALUD, NUTRICIÓN Y TIPS PARA UNA VIDA MEJOR.
(C) DERECHOS RESERVADOS. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL SIN PERMISO.
(C) DERECHOS RESERVADOS. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL SIN PERMISO.
Condena la SIP asesinato de periodista en Brasil
Retienen durante cuatro horas a periodistas en Venezuela
Miami (19 de agosto de 2016).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el asesinato del periodista Maurício Campos Rosa en Brasil y pidió a las autoridades una investigación profunda para deslindar responsabilidades y conocer el móvil del crimen, el cuarto ocurrido este año en el país.
Rosa, periodista y propietario del periódico O Grito, fue asesinado la noche del 17 de agosto en el municipio de Santa Luzia, en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais. Desconocidos le dispararon al periodista de 64 años en cinco ocasiones cuando salía de la casa de un amigo. Recibió un disparo en el cuello y cuatro en la espalda.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, lamentó el asesinato e instó a las autoridades a investigar de manera expedita para dar con los criminales. "La investigación oportuna y eficiente es una de los principales herramientas para garantizar justicia y combatir la impunidad", dijo Paolillo, director del semanario Búsqueda de Montevideo, Uruguay.
De acuerdo a medios locales, Rosa se encontraba cerca de su vehículo, identificado con el nombre del periódico, cuando fue atacado. El periodista recibió asistencia en una unidad de servicios de urgencia pero falleció más tarde en un hospital de la zona.
Otros tres periodistas han sido ultimados en Brasil este año, son ellos: João Miranda do Carmo, del diario digital SAD Sem Censura, en Goiás (24 de julio); Manoel Messias Pereira, del portal noticias www.sedivierte.com.br, en Maranhão (9 de abril) y João Valdecir de Borba, de Radio Difusora AM, en Paraná (10 de marzo).
Venezuela
La SIP también objetó y consideró como una acción exagerada la retención durante cuatro horas ayer de los periodistas venezolanos Andreína Flores y Jorge Pérez Valery cuando se encontraban realizando trabajo periodístico en la zona de El Calvario en Caracas en las inmediaciones del palacio de gobierno, denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).
Flores, corresponsal de RCN Radio de Colombia y de Radio Francia Internacional y Pérez, reportero audiovisual del conglomerado Red Más Colombia, se encontraban realizando tomas panorámicas en el área cuando fueron detenidos por efectivos de inteligencia militar y trasladados a la instalación militar Fuerte Tiuna.
La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Estados Unidos. Para mayor información, por favor, visite http://www.sipiapa.org
Miami (19 de agosto de 2016).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el asesinato del periodista Maurício Campos Rosa en Brasil y pidió a las autoridades una investigación profunda para deslindar responsabilidades y conocer el móvil del crimen, el cuarto ocurrido este año en el país.
Rosa, periodista y propietario del periódico O Grito, fue asesinado la noche del 17 de agosto en el municipio de Santa Luzia, en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais. Desconocidos le dispararon al periodista de 64 años en cinco ocasiones cuando salía de la casa de un amigo. Recibió un disparo en el cuello y cuatro en la espalda.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, lamentó el asesinato e instó a las autoridades a investigar de manera expedita para dar con los criminales. "La investigación oportuna y eficiente es una de los principales herramientas para garantizar justicia y combatir la impunidad", dijo Paolillo, director del semanario Búsqueda de Montevideo, Uruguay.
De acuerdo a medios locales, Rosa se encontraba cerca de su vehículo, identificado con el nombre del periódico, cuando fue atacado. El periodista recibió asistencia en una unidad de servicios de urgencia pero falleció más tarde en un hospital de la zona.
Otros tres periodistas han sido ultimados en Brasil este año, son ellos: João Miranda do Carmo, del diario digital SAD Sem Censura, en Goiás (24 de julio); Manoel Messias Pereira, del portal noticias www.sedivierte.com.br, en Maranhão (9 de abril) y João Valdecir de Borba, de Radio Difusora AM, en Paraná (10 de marzo).
Venezuela
La SIP también objetó y consideró como una acción exagerada la retención durante cuatro horas ayer de los periodistas venezolanos Andreína Flores y Jorge Pérez Valery cuando se encontraban realizando trabajo periodístico en la zona de El Calvario en Caracas en las inmediaciones del palacio de gobierno, denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).
Flores, corresponsal de RCN Radio de Colombia y de Radio Francia Internacional y Pérez, reportero audiovisual del conglomerado Red Más Colombia, se encontraban realizando tomas panorámicas en el área cuando fueron detenidos por efectivos de inteligencia militar y trasladados a la instalación militar Fuerte Tiuna.
La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Estados Unidos. Para mayor información, por favor, visite http://www.sipiapa.org
sábado, 20 de agosto de 2016
LA GUERRA ES.............
NIÑOS EN LA MÁS PROFUNDA TRISTEZA Y ABANDONO
HÉROES QUE AMAN A SU PAÍS
ASESINATOS A GENTE INOCENTE
DEPORTACIONES Y DESPOJOS DE LA PROPIEDAD
VER IMÁGENES INACEPTABLES
VER CÓMO GENTE HACE FORTUNA
domingo, 14 de agosto de 2016
LOS TERRITORIOS ALEMANES DE ALSACIA Y LORENA ROBADOS POR LOS FRANCESES
HANS-PETER FIRBAS
El territorio de Elsaß-Lothringen, generalmente denominado Elsass-Lothringen, fue uno de los Reichsland (País del Reino) del Imperio alemán, formado en cumplimiento del Acta de delimitación de fronteras del 26 de febrero de 1871, ratificado por el Tratado de Frankfurt el 18 de mayo, con el que se puso fin a la Guerra franco-prusiana de 1871.
Comencemos con su capital Straßburg. Traducido del alemán 'Calle del Castillo'. El Concierto para violín n.º 3, "Straßburg" en sol mayor, fue compuesto por Wolfgang Amadeus Mozart en Salzburgo en 1775, cuando Mozart tenía tan solo diecinueve años de edad. Según un censo de la población que radicaba en Alsacia en 1925 era de 1,377.000 mil personas, de los cuales 770,000 eran alemanes. Además de su capital, bautizada con una títica palabra compuesta del idioma alemán, sus principales ciudades son Mulhaus, Hagenau, Schiltigheim e Illkirch-Graffenstaden.
El territorio de Elsaß-Lothringen, generalmente denominado Elsass-Lothringen, fue uno de los Reichsland (País del Reino) del Imperio alemán, formado en cumplimiento del Acta de delimitación de fronteras del 26 de febrero de 1871, ratificado por el Tratado de Frankfurt el 18 de mayo, con el que se puso fin a la Guerra franco-prusiana de 1871.
Ya nos referimos a la capital. En el siglo XII, Federico II, de la dinastía Hochenstaufen de emperadores del Imperio Romano Germánico, construyó una cabaña en el bosque de Hagenau, para que los cazadores tuvieran un lugar donde poder descansar.. Hag significa en alemán bosquecillo. Con relación a la ciudad de Schiltigheim, su nombre fue puesto en homenaje al nobre alemán Mütelin von Schiltigheim, nacido en Srassburg en el año 1299. Fue dueño de un banco de carne en dicha ciudad desde el año de 1336. Además la ciudad de Muthaus, en alemán significa 'La casa del coraje'. Finalmente, Illkirch es 'Iglesia del Enfermo y finalmente Graffstaden es 'La Ciudad del Conde'.
Más pruebas que Alsacia era de Alemania hay muchas, pero estas son suficientes.
Ampliaremos sobre Lorena y llegaremos a la misma conclusión.
EL GRAN APORTE DEL INSTITUTE FOR RESARCH OF EXPELLED GERMANS
HANS-PETER FIRBAS
La experiencia de millones de familias germanas, entre 1945-50, consituye un aspecto desafortunado de procesos históricos europeos más amplios, durante los cuales la mayoría de las naciones definieron sus parámetros de ciudadanía e identidad dentro de líneas eclusivamente biológicas y/o étnicas. La Polonia de postguerra debía ser habitada solamente por polacos; la Ucrania por ucranianos, y Checoslovaquia por checos y eslovacos. Independientemente de sus lealtades nacionales, el gran público consideraba que las minorías no tenían razón de estar en estos nuevos Estados de postguerra, y por lo tanto eran expulsadas de todas partes.
MÁS DE 10 MILLONES DE CIVILES ALEMANES EXPULSADOS, DEPORTADOS O REMOVIDOS DESPUÉS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
La historia del último siglo, nos cuenta cómo Alemania ha sido despojada de gran parte de su territorio, que le pertenecían a principios de 1,900. El problema radica no sólo en el despojo de sus tierras, sino lo más importante: los asesinatos, expulsiones, deportaciones y la confiscación de propiedades y tesoros de civiles alemanes que radicaban en esos lugares, que ya no son de Germania.
En este Blog le hemos narrado una serie de casos, entre los cuales la familia FIRBAS sufrió en sangre propia el haber sido parte de estos oscuros actos de delincuentes. En este post, quiero referirme al INSTITUT FÜR VERTRIBENENVORSCHUNG o simplemente el Instituto Para La Investigación de Desplazamientos Forzosos de Poblaciones Alemanas. desde el Báltico, el Volga, Yugoslavia, Holanda, desde la región de Alsacia y Lorena en Francia, de Checoslovaquia -que ya tratamos con extención-, Hungría, Rumania, Polonia, Prusia, Rusia, Ucrania, hasta el estudio sobre el internamiento o prisión de alemanes en Estados Unidos, que difundimos en siete partes el día de ayer, han sido grandes contribuciones para el pueblo alemán y para que mundo entero vaya de a pocos reconociendo la única verdad.
El mencionado Instituto ha trabajado profesionalmente y lo continúa haciendo, con cifras muy exactas del número de civiles afectados y desterrados por el único defecto de ser alemanes. Es una entidad académica de investigación ocupada en documentar y suscitar conciencia social e historiográfica sobre la mayormente ignorada historia de más de 10.000.000 de civiles de ascendencia étnica germana, que fueron objeto de deportación forzada, trabajo esclavo, expulsión y en algunos casos de muerte por inanición y violencia étnica, después de la segunda guerra mundial, con el apoyo e implicación de los gobiernos de la Unión Soviética, Estados Unidos de América, Reino Unido de Gran Bretaña, Checoeslovaquia, Polonia, Hungría, Países Bajos, Rumania y Yugoslavia.
Gracias a su postura apolítica, no justifica las atrocidades de los nazis o los genocidios cometidos contra otros grupos étnicos por parte de los alemanes o soviéticos durante el mismo espacio de tiempo. Repudia cualquier tendencia revisionista, antisemítica o pro-nazi Más bien, su aspiración principal es conmemorar y documentar la historia, cultura e infortunios desconocidos de una de las comunidades desplazadas menos conocidas del siglo veinte.
(C) INSTITÜT FÜR VERTRIBENENVORSCHUNG.
(C) INSTITÜT FÜR VERTRIBENENVORSCHUNG.
El desplazamiento de millones de personas civiles germanas se produjo mayormente después de la segunda guerra mundial. En 1945, los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética habían celebrado la Conferencia de Potsdam, en la cual se rehicieron las demarcaciones fronterizas de la Europa de post-guerra. Alemania cedió casi el 30% de su territorio oficial, lo que dejó a inmensas minorías germanas como nuevos componentes de Checoslovaquia, Rumania y Polonia. La Unión Soviética y los recién independizados países comunistas de Europa Oriental incluían ahora a numerosas poblaciones germanas que habían vivido allí por siglos (y en los países del Báltico por más de 800 años).
Nota de Redacción: EN SANGRE PROPIA. CASO FAMILIA FIRBAS
Ver: http://firbaslibertaddeprensa.blogspot.pe/2015/12/en-sangre-propia.html
Por ser consideradas estas poblaciones como 'peligrosas', a pesar de sus muy diversas ideologías políticas, los gobiernos de Polonia, Checoeslovaquia, Yugoeslavia y la URSS forzaron a la casi totalidad de la población germana a dejar sus hogares y trasladarse a marcha forzada, en calidad de refugiados, a campos de trabajo forzado o a una Alemania que sus mayores por siglos jamás habían visto. Las expulsiones 'legales' de la Conferencia de Potsdam fueron seguidas por millones de personas desplazadas y muertas en las así llamadas 'expulsiones salvajes' de 1944-1945.
Al mismo tiempo, el decreto soviético 7161 proyectaba deportar a todos los hombres y mujeres físicamente hábiles, pertenecientes a minorías germanas, a la Unión Soviética para ocupar a estas personas en trabajos forzados. La casi totalidad de los 1.084.828 colonos germanos residentes solo en la Unión Soviética fueron forzados a trasladarse en trenes a Siberia y Kazakhstan, muriendo miles de esa gente por hambre en el camino. Es posible que hayan muerto hasta 2.000.000 de personas, debido a hipotermia, inanición y violencia homicida.
Muchas personas fueron proscritas mediante discriminación legal, siendo obligadas a usar un brazalete blanco para hacer más expedita su deportación y exclusión. Los programas de deportación de los Aliados y de la Unión Soviética complementaron el desplazamiento anterior de casi medio millón de personas germanas en Europa Oriental, orquestada diplomáticamente por el propio Adolfo Hitler en su negociación con el caudillo soviético José Stalin por el Pacto de No Agresión de 1939, como parte de la doctrina de Hitler de 'volver a casa, al Reich”.
Desaparecieron casi por completo culturas y comunidades colonistas, a consecuencia de erróneas y generalizadas asociaciones étnicas con las atrocidades nazis. Incluso decenas de miles de ciudadanos estadounidenses de ascendencia germana fueron embarcados, junto con estadounidenses nipones e itálicos, rumbo a campos de concentración estadounidenses y anotados en listas negras. La expulsión y desplazamiento de persona civiles germanas se constituyó muy posiblemente en uno de los más severos violaciones a los derechos humanos por motivos étnicos en el siglo veinte y que no ha sido reconocido como tal , ni tampoco se conmemora.
La experiencia de millones de familias germanas, entre 1945-50, consituye un aspecto desafortunado de procesos históricos europeos más amplios, durante los cuales la mayoría de las naciones definieron sus parámetros de ciudadanía e identidad dentro de líneas eclusivamente biológicas y/o étnicas. La Polonia de postguerra debía ser habitada solamente por polacos; la Ucrania por ucranianos, y Checoslovaquia por checos y eslovacos. Independientemente de sus lealtades nacionales, el gran público consideraba que las minorías no tenían razón de estar en estos nuevos Estados de postguerra, y por lo tanto eran expulsadas de todas partes.
Si bien la gente germana era abrumadoramente la etnia más desarraigada en Europa y con la mayor pérdida de vidas, más de dos millones, este mismo detalle de exclusividad étnica llevó a la expulsión de millones de personas polacas, ucranianas, chechenas, ingustanas, kalmicas, coreanas, finladesas, tártaras y húngaras por motivo de su etnia, durante el mismo período, por parte de las naciones de su residencia Por lo tanto, la historia de las personas germanas expulsadas rememora una experiencia mucho más amplia de gente desplazada y en minoría.
Retomando mis comentarios, quien suscribe abrió este Blog con el objetivo de defender la Libertad de Prensa y denunciar los abusos y mentiras de la prensa, que abanderando la sagrada palabra LIBERTAD, han mentido, engañan y ocultando al mundo entero la verdad sobre Alemania, su pueblo y sus gobernantes. Esta abrumadora campaña de los medios de comunicación y de las enseñanzas educativas en colegios y universidades en estos últimos decenios, nos han convertido en un país maldito, odiado y nuestros compatriotas asesinados, robados, violados, apresados, convertidos en esclavos y otras atrocidades más.
Mientras tanto, los países y personajes responsables en el trabajo publicitario de etiquetarnos como una nación dañina, han salido impunes y los genocidas son ahora grandes y benditos humanos que contribuyeron con destruir a los malos. Este Instituto, algunos bloggers y periodistas e investigadores independientes, vienen recabando una infinidad de datos comprobados, testimonios y pruebas que las cosas no sucedieron como está escrito. Es muy probable, que en las próximas décadas sea revisada la historia.
Ya existen diversas publicaciones en libros, a través de documentales en señales de televisión o de internet de muy baja sintonía que han conseguido que miles o millones de habitantes de este planeta ya han cambiado de posición y de opinión ante las abrumadoras verdades presentadas.
Sólo nos vamos a referir a un ejemplo de un digno trabajo de objetiva investigación publicada en el Libro 'Después de la Guerra' de Giles MacDonogh para no ser reiterativo con los temas ya tratados en esta trinchera. Desde este Blog, mi eterno reconocimiento a los responsables de la valiosa labor que cumple el instituto. Ya publicamos su estudio sobre el caso de Checoslovaquia y de la prisión de los alemanes, italianos y japoneses que sufrieron los ciudadanos de estos países en Estados Unidos, antes, durante y después de las Guerras Mundiales.
Continuaremos en los próximos días compartiendo sus investigaciones y la próxima, en breve se referirá a los territorios germanos de Alsacia y Lorena, que ahora está en poder de los franceses.
viernes, 12 de agosto de 2016
CONFINAMIENTO DE ALEMANES....PARTE 8
Sin embargo, a las personas japonesas se les daba la oportunidad de llegar a ser auténticos estadounidenses, cosa que no se ofrecía a las extranjeras de ascendencia germana e italiana. La mayor parte de eruditos alegan que los extranjeros japoneses eran leales tanto a Estados Unidos como al emperador Shōwa. En contraste, una parte significativa de extranjeros germanos eran hostiles, adhiriendo muchos de ellos a organizaciones nacionalistas radicales como la Liga (Bund) Germano-Americana. Por esta razón, mientras la mayoría de germanos extranjeros fueron deportados, a la mayoría de japoneses se les dio la oportunidad de ser ‘verificados’ y ‘nutridos’ para ser auténticos ciudadanos estadounidenses.
Era prerrogativa de las personas confinadas demostrar su condición de auténticos estadounidenses antes de ser puestos en libertad para integrarse a la sociedad norteamericana en 1945. En este sentido, la población japonesa pasó de estar fuera de las fronteras de la sociedad estadounidense a ser incluida como parte de la comunidad nacional. Mediante el proceso de internación, el gobierno determinó en última instancia quién calificaba como estadounidense y quién merecía la exclusión de la sociedad nacional. Recluida detrás de alambres de púas, la población nipona superó su estatus de nacionalidad enemiga y devino en genuina ciudadanía estadounidense.
Tal como se desprende del cotejo de fuentes eruditas actuales analizadas para esta ponencia, el confinamiento aplicado por EEUU fue producto de una interacción recíproca dinámica entre racismo, economía de guerra, geopolítica, seguridad nacional y autoctonofilia estadounidense. Los confinamientos no se pueden reducir a una sola causalidad. Cada causa dependía y reforzaba a las otras. En verdad, hubo ideas de racismo y etnicidad en cada escenario, desempeñando un papel esencial en el proceso de confinamiento. Sin un lenguaje de diferenciación humana, el gobierno de EEUU no habría podido clasificar a ciertas poblaciones como ‘nacionalidades enemigas’ y orquestar su desplazamiento. Sin el concepto de que toda persona nace con una nacionalidad específica, cualquiera sea su ciudadanía, la población italiana, germana y japonesa, no habrían podido ser cómplices de las acciones de las potencias del Eje.
Tal como se desprende del cotejo de fuentes eruditas actuales analizadas para esta ponencia, el confinamiento aplicado por EEUU fue producto de una interacción recíproca dinámica entre racismo, economía de guerra, geopolítica, seguridad nacional y autoctonofilia estadounidense. Los confinamientos no se pueden reducir a una sola causalidad. Cada causa dependía y reforzaba a las otras. En verdad, hubo ideas de racismo y etnicidad en cada escenario, desempeñando un papel esencial en el proceso de confinamiento. Sin un lenguaje de diferenciación humana, el gobierno de EEUU no habría podido clasificar a ciertas poblaciones como ‘nacionalidades enemigas’ y orquestar su desplazamiento. Sin el concepto de que toda persona nace con una nacionalidad específica, cualquiera sea su ciudadanía, la población italiana, germana y japonesa, no habrían podido ser cómplices de las acciones de las potencias del Eje.
Sus vinculaciones ancestrales con Estados en guerra con EEUU habrían sido irrelevantes y no habrían sido razón suficiente para su erradicación. Sin embargo, se impone proceder con cuidado y no sobredimensionar el factor raza y etnicidad como motivo para los confinamientos. Las amenazas raciales fueron solo una preocupación de Estados Unidos, junto con las cuestiones más apremiantes de la guerra total. El factor racial se utilizó de manera diferente según el contexto, tiempo y lugar específicos.
Estados Unidos invocó categorías raciales cuando éstas le facilitaban poder erradicar amenazas a la seguridad nacional y cuando fortalecían la posición geopolítica de este país. Cuando EEUU no pudo identificar específicamente a poblaciones germanas hostiles en América Latina en base a su ciudadanía o nacionalidad, como sí se pudo hacer en EEUU, se tuvo que basar en el factor racial para individualizar y desplazar a nacionalidades enemigas. En cambio, Estados Unidos dejó de lado por completo los estereotipos raciales cuando éstos estorbaban el empeño bélico.
Ya que Estados Unidos necesitaba todos los recursos materiales para el esfuerzo bélico, el gobierno permitió a casi todas las personas japonesas permanecer en Hawai, a casi toda la población italiana trabajar libremente en fábricas y a decenas de miles de personas germanas a quedarse para mantener funcionando la industria pesada que requerían los militares. Durante una guerra total, se dependía de consideraciones económicas tanto como de las diferencias raciales. Por estas razones, los confinamientos no deben verse como simplemente un sistema de persecución racista.
En vez de eso, los confinamientos eran una estrategia para asegurarse la integridad nacional, perfilar la acción bélica y verificar si la población extranjera poseía o no las credenciales para participar en la sociedad estadounidense. La guerra total exigía que el gobierno de EEUU reafirmara los límites entre estadounidenses auténticos y las nacionalidades extranjeras de lealtades ambiguas. El programa de confinamiento era una contingencia temporal diseñada para aislar amenazas a la seguridad nacional en recintos controlados mientras que el gobierno determinaba quiénes calificaban para la ciudadanía estadounidense.
A pesar de una estupenda colaboración entre quienes investigan la historia de los confinamientos, quedan muchos interrogantes sin contestar que requieren mayor examen. La investigación histórica tiene que determinar todavía por qué el gobierno de EEUU consideraba a la mayoría de la población japonesa confinada como ciudadanos estadounidenses ejemplares después de que fueran puestos en libertad, mientras que la mayoría de la población germana e italiana confinada fue deportada. ¿Por qué las personas confinadas europeas fueron consideradas irrevocablemente foráneas en una sociedad que supuestamente daba trato preferencial a la gente europea en detrimento de personas no blancas?
A pesar de una estupenda colaboración entre quienes investigan la historia de los confinamientos, quedan muchos interrogantes sin contestar que requieren mayor examen. La investigación histórica tiene que determinar todavía por qué el gobierno de EEUU consideraba a la mayoría de la población japonesa confinada como ciudadanos estadounidenses ejemplares después de que fueran puestos en libertad, mientras que la mayoría de la población germana e italiana confinada fue deportada. ¿Por qué las personas confinadas europeas fueron consideradas irrevocablemente foráneas en una sociedad que supuestamente daba trato preferencial a la gente europea en detrimento de personas no blancas?
También es incierto por qué las personas de ascendencia germana confinadas permanecieron tras alambradas de púas bajo vigilancia hasta 1948 antes de ser desterradas, tres años después de que la mayoría de la población japonesa había sido puesta en libertad como genuinamente estadounidense digna de recibir la ciudadanía. No hay virtualmente ningún análisis en la investigación histórica sobre la extendida discriminación en la sociedad estadounidense contra inmigrantes alemanes e italianos. La mayoría de historiadores dan por sentado el ‘blanquismo’ del gobierno de EEUU, argumentando que la población japonesa sufrió desproporcionadamente como ‘el otro’ no blanco en un país de raza blanca. ¿De qué manera modifica este supuesto nuestra comprensión del confinamiento de población italiana y germana? ¿Hemos de desestimar actitudes racistas estadounidenses contra la población germana e italiana, ya que tuvieron poco impacto en la manera como la población europea había sido puesta en la mira?
¿Podrían realmente haber ocurrido los confinamientos sin el factor racismo? Si la población europea fue confinada sin que el racismo fuera un factor de alguna relevancia, esto podría insinuar que los historiadores están poniendo demasiado peso en el factor racismo como motivo para el confinamiento de gente japonesa. Hay otros interrogantes que quedan pendientes. En cuanto al tema de la seguridad nacional, no está claro por qué el gobierno de EEUU no puso la mira en gente búlgara, croata, eslovaca, rumana y húngara que vive en Estados Unidos, a pesar de su estrecho asocio con el Tercer Reich.
Si el programa de confinamientos fue diseñado para eliminar el riesgo de sabotaje quintacolumnista, ¿por qué no se incluyó a otras minorías europeas? En la misma línea, ¿por qué no se persiguió a la gente tailandesa estadounidense por su alianza con Japón, a pesar de que el gobierno de EEUU la ubicaba en el mismo grupo étnico? Finalmente, con referencia a los factores económicos que sustentan los confinamientos, se acepta ampliamente en el ámbito de la erudición que el confinamiento de germanos e italianos fue limitado debido a la pujante función que desempeñaban en la economía estadounidense.
¿Por qué, entonces, las importantes contribuciones japonesas al comercio, la pesca, la manufactura y la agricultura estadounidense no libraron a la población japonesa en la costa del Pacífico de ser enviada a campos de confinamiento, a semejanza de lo que se hizo en Hawai? Si se investigaran estas dimensiones en perspectiva comparativa, tal vez se pueda obtener una comprensión más clara de por qué el gobierno de EEUU consideró necesario individualizar a poblaciones para su desplazamiento formal a campos de reubicación, como medida básica de seguridad nacional en tiempos de guerra total.
AGRADECIMIENTO A http://www.expelledgermans.org/
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Toye, Sigrid. “Childhood Memories from Behind the Barbed Wire: The Legacy of German
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CONFINAMIENTO DE ALEMANES....PARTE 7
Si comparamos los tres grupos que fueron objeto de erradicación, se pone en evidencia que el confinamiento tenía el propósito de proteger a la sociedad estadounidense ‘auténtica’ del peligro de extranjeros que no cuadraran dentro las fronteras de esta nación. La mayoría de publicaciones pintan la década de 1940 como una época de patriotismo explosivo, en la cual tanto el gobierno de EEUU como el reclamo de la gente exigía ‘ciento por ciento de lealtad estadounidense’. Tratándose de un momento de guerra total, estaba en juego la propia supervivencia de Estados Unidos.
A fin de proteger al país, era necesario reforzar los límites entre quienes calificaban como parte de la sociedad estadounidense y quiénes no calificaban. Las personas extranjeras residentes, cualquiera fuera su raza o el color de su piel, quedaban irrevocablemente fuera de la sociedad estadounidense. Su falta de ciudadanía, significaba por definición que su identidad cultural y sus lealtades políticas radicaban en otras naciones y no en EEUU. Era imposible determinar sus motivos para residir en Estados Unidos.
Muchos historiadores señalan que los extranjeros italianos raramente solicitaban la ciudadanía estadounidense porque abrigaban la esperanza de mantenerse leales, tanto a Estados Unidos como a Italia. De manera parecida, la mayoría de personas niponas no solicitaron ciudadanía antes de su confinamiento. Y en los ojos del gobierno de EEUU, su no participación activa en la sociedad civil estadounidense significaba que esos extranjeros no eran auténticos estadounidenses. La doble nacionalidad e identidades múltiples se consideraban una contradicción de términos.
Una persona residente en EEUU era, o un estadounidense leal, o un extranjero potencialmente peligroso. Después de estallar la guerra total, las personas extranjeras de ascendencia germana, italiana y japonesa eran redefinidas como nacionalidades enemigas. A fin de proteger la seguridad nacional estadounidense, el gobierno consideraba un medio de auto-preservación apuntar a personas extranjeras que residían en el país sin hacer demostración de lealtad a Estados Unidos desplegando una ciudadanía o naturalización activa. Fue la ‘extranjeridad’ y la falta de ‘estadounidismo’ de extranjeros enemigos, más bien que la ascendencia racial, lo que hizo pasible a esa gente de confinamiento.
El impulso a proteger a Estados Unidos de extranjeros enemigos contribuye a explicar por qué el gobierno decidió confinar ciertas poblaciones como lo hizo. Mientras que EEUU aceptaba a las personas germanas e italianas de ciudadanía estadounidense que demostraran estar fuertemente asimiladas a la identidad nacional estadounidense, el gobierno puso su mira en casi todos los germanos e italianos para ser investigados, arrestados y posiblemente confinados o expulsados. Su raza por sí sola no justificaba su confinamiento, aunque sí su falta de ciudadanía.
El impulso a proteger a Estados Unidos de extranjeros enemigos contribuye a explicar por qué el gobierno decidió confinar ciertas poblaciones como lo hizo. Mientras que EEUU aceptaba a las personas germanas e italianas de ciudadanía estadounidense que demostraran estar fuertemente asimiladas a la identidad nacional estadounidense, el gobierno puso su mira en casi todos los germanos e italianos para ser investigados, arrestados y posiblemente confinados o expulsados. Su raza por sí sola no justificaba su confinamiento, aunque sí su falta de ciudadanía.
Cuando se compara la cantidad de personas alemanas confinadas (10.905) con el número de personas germanas de ciudadanía extranjera (314.105), es evidente que el gobierno de EEUU estaba más preocupado por pacificar las poblaciones ‘no estadounidenses’ con identidades nacionales ambiguas que en erradicar razas peligrosas (Krammer, ix y Riley, 173). La ‘autoctonofilia’ también ayuda a explicar por que judíos fugados del Tercer Reich fueron confinados junto con gente germana extranjera. Lo que le importaba al gobierno de EEUU no eran las identidades raciales de las personas germanas confinadas, sino el hecho de que tanto judíos como germanos eran extranjeros sin ciudadanía estadounidense, integrantes de nacionalidades enemigas sin servicio verificable a favor de EEUU. En cuanto a la población italiana, el grupo inmigratorio más numeroso en Estados Unidos, la situación era similar.
Casi nunca se erradicó a personas ítalo-estadounidenses que demostraran responsabilidad cívica como ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, la mayoría de las publicaciones, señalan que el gobierno de EEUU arrestó o mantuvo bajo vigilancia a más de 600.000 personas de ascendencia italiana extranjeras que residían en Estados Unidos. Fue la tendencia de más del 42 por ciento de extranjeros italianos de no procurar su ciudadanía estadounidense lo que les hizo pasibles de confinamiento, y no su etnicidad por sí misma (Fox, 1990, 8).
El caso de la población nipona fue muy distinta. A diferencia de la gente germana e italiana, por lo menos el setenta por cierto de personas japonesas confinadas no eran extranjeras, contaban con ciudadanía estadounidense. Sin embargo, no se puede sacar la conclusión de que la población nipona fuera indiciada indiscriminadamente, como producto de una actitud discriminatoria de la población blanca estadounidense contra la asiática. De las 120.000 personas japonesas en confinamiento, el setenta por ciento (aproximadamente 84.000) tenía ciudadanía estadounidense.
El caso de la población nipona fue muy distinta. A diferencia de la gente germana e italiana, por lo menos el setenta por cierto de personas japonesas confinadas no eran extranjeras, contaban con ciudadanía estadounidense. Sin embargo, no se puede sacar la conclusión de que la población nipona fuera indiciada indiscriminadamente, como producto de una actitud discriminatoria de la población blanca estadounidense contra la asiática. De las 120.000 personas japonesas en confinamiento, el setenta por ciento (aproximadamente 84.000) tenía ciudadanía estadounidense.
Sin embargo, muchos estudios sobre los campos de internación indican que más de 42.000 infantes fueron erradicados junto con sus padres (Dickerson, 139). Ya que la niñez nacida en Estados Unidos era automáticamente ciudadana, significa que solo unas 42.000 de las 126.948 personas de ascendencia nipona en Estados Unidos eran adultos naturalizados. Dicho de otra manera, la mayoría de personas niponas adultas eran extranjeras. En comparación con la población germano-estadounidense y la ítalo-estadounidense, el gobierno de EEUU tenía mucho menos evidencia para aceptar la comunidad japonesa dentro de los límites de la identidad nacional estadounidense.
Era mucho más fácil para el gobierno considerar a la población japonesa en general como una comunidad foránea en comparación con las millones de personas de etnia germana e italiana que ya estaban integradas en la sociedad estadounidense. En momentos de guerra total, la ambigüedad de su identidad japonesa las constituía en un riesgo para la seguridad que podría minar a Estados Unidos. El programa de internación estaba diseñado para corregir ese problema separando a auténticos estadounidenses de extranjeros que no procuraban activamente la consecución de ciudadanía estadounidense.
CONFINAMIENTO DE ALEMANES.....PARTE 6
La erudición historiográfica va un poco más allá al argumentar que el sistema político de EEUU dependía de las minorías germana e italiana. Debido al tamaño de las poblaciones germana e itálica, los partidos estadounidenses perderían las elecciones si apoyaran cualquier política de discriminación contra las nacionalidades enemigas europeas. Lawrence DiStasi alega que el partido demócrata necesitaba el respaldo de los sindicatos obreros del noreste de los Estados Unidos, que a menudo estaban dominados por personas de etnia germana o italiana.
Stephen Fox y James Dickerson alegaban que el presidente Roosevelt decidió dejar en libertad a la gente confinada de ascendencia italiana principalmente porque no quería perder el apoyo electoral de votantes estadounidenses de etnia itálica al Partido Demócrata (Dickerson, 162 and Fox 1990, 100). Confinar a ‘enemigos extranjeros’ de etnia germana e italiana tendría drásticas consecuencias tanto para la economía de EEUU como también para el sistema político. Su ascendencia racial de por sí no era razón suficiente para erradicar a esa población.
Estas avenencias no se aplicaban a la etnia japonesa, porque había mucha menos gente votante japonesa que de etnia germana o italiana. En otras palabras, al gobierno de EEUU le fue posible confinar a personas niponas con menos repercusiones que si hubiera erradicado a gente europea. Con el trasfondo de guerra total, el factor racial pasó a segundo plano después de la economía y la fuerza de trabajo. En el ámbito de la erudición, la importancia de la economía se hace aun más evidente en la erradicación de extranjeros enemigos en América Latina.
Como se mencionó anteriormente, las minorías ejercían influencia desproporcionada en la agricultura, los pequeños negocios y la industria en Perú, Panamá, Brasil, Chile y Argentina. El gobierno de EEUU estaba preocupado de que personas de etnia germana o nipona proveyeran a los países del Eje nexos estratégicos de influencia. Extranjeros enemigos podrían manipular a los gobierno locales para que suscriban acuerdos comerciales que soslayaran las compañías estadounidenses y concedieran trato preferencial a Japón o al Tercer Reich. De la misma manera, EEUU también temía que extranjeros enemigos presionaran a Estados latinoamericanos a que abandonaran su larga cooperación con Estados Unidos y dieran su apoyo a los países del Eje. Esto explica por qué se procedió contra la población de etnia germana en América Latina con más denuedo que en Estados Unidos.
Como se mencionó anteriormente, las minorías ejercían influencia desproporcionada en la agricultura, los pequeños negocios y la industria en Perú, Panamá, Brasil, Chile y Argentina. El gobierno de EEUU estaba preocupado de que personas de etnia germana o nipona proveyeran a los países del Eje nexos estratégicos de influencia. Extranjeros enemigos podrían manipular a los gobierno locales para que suscriban acuerdos comerciales que soslayaran las compañías estadounidenses y concedieran trato preferencial a Japón o al Tercer Reich. De la misma manera, EEUU también temía que extranjeros enemigos presionaran a Estados latinoamericanos a que abandonaran su larga cooperación con Estados Unidos y dieran su apoyo a los países del Eje. Esto explica por qué se procedió contra la población de etnia germana en América Latina con más denuedo que en Estados Unidos.
A fin de cortar el flujo de recursos materiales al enemigo durante la guerra total, Estados Unidos tenía que ‘neutralizar’ compañías extranjeras que considerase hostiles. Después de 1939, Washington y los gobiernos de América Latina (excluyendo a Brasil y Argentina) acordaron regular firmas y consorcios de las minorías germana y nipona. Las empresas se neutralizaban mediante la nacionalización, bajo control gubernamental, la imposición de cuotas en cargos de decisión reservados a la población nativa y el despido de ejecutivos pertenecientes a esas minorías.
Además del deseo estadounidense de expandir su monopolio geopolítico sobre el hemisferio occidental, muchas personas del ambiente historiográfico aducen una razón mucho más nefasta para el programa de erradicación de EEUU. Heidi Donald arguye que, al poner a las empresas bajo control gubernamental y expurgar a los ejecutivos hostiles, los mercados manufactureros y agrícolas de gran parte de América Latina quedaban ahora disponibles para inversores de EEUU y capitalistas especuladores (Donald, 248).
En muchos casos, los puestos ejecutivos se ofrecían al mejor postor, permitiendo así a EEUU ejercer dominio directo. El gobierno de EEUU sabía que la erradicación de población germana y japonesa fortalecería la economía estadounidense, protegería la seguridad geopolítica yanqui en el hemisferio occidental, impediría que recursos críticos llegaran al enemigo, y pondría a los gobiernos de América Latina bajo dependencia de la economía estadounidense.
Como se observa en la investigación historiográfica, las prácticas de confinamiento de EEUU deben entenderse como la intersección de consideraciones económicas, políticas y de seguridad. Las categorías raciales le permitieron al gobierno de EEUU separar poblaciones ‘peligrosas’, pero no siempre se especificó por qué razón se confinaba a una población. Las ‘nacionalidades enemigas’ fueron confinadas solo en la medida en que el gobierno pudiera determinar que esa acción beneficiaría a Estados Unidos. Cuando se consideraba que la internación tendría un efecto negativo para el empeño de guerra, la erradicación étnica generalmente no ocurría.
Como se observa en la investigación historiográfica, las prácticas de confinamiento de EEUU deben entenderse como la intersección de consideraciones económicas, políticas y de seguridad. Las categorías raciales le permitieron al gobierno de EEUU separar poblaciones ‘peligrosas’, pero no siempre se especificó por qué razón se confinaba a una población. Las ‘nacionalidades enemigas’ fueron confinadas solo en la medida en que el gobierno pudiera determinar que esa acción beneficiaría a Estados Unidos. Cuando se consideraba que la internación tendría un efecto negativo para el empeño de guerra, la erradicación étnica generalmente no ocurría.
En Estados Unidos, erradicar a toda la población germana e italiana en la misma escala que la nipona hubiera afectado la capacidad industrial de EEUU y creado un generalizado desencanto entre estadounidenses de etnia germana o itálica, a quienes se consideraba parte integral de la sociedad, las fuerzas armadas y la economía de Estados Unidos. A la inversa, se pusieron en la mira a muchas más personas de ascendencia germana que japonesa porque era de mayor beneficio para el monopolio yanqui sobre el hemisferio occidental.
Considerando que las categorías raciales eran tan flexibles, se aplicaban de manera distinta en diferentes contextos e incluso se dejaban de lado a favor de la conveniencia política, el factor raza por sí solo no explica plenamente por qué se puso la mira en gente de ascendencia germana, nipona e italiana para empezar. Aparte de ser descendientes de países del Eje en guerra con EEUU, hay un factor crítico que une a los tres grupos: el gobierno de Estados Unidos los percibía como ‘extranjeros enemigos’ anti-estadounidenses. La última sección del presente escrito analiza el argumento, aceptado por la generalidad en el ambiente historiográfico, de que el confinamiento fue producto tanto de la ‘autoctonofilia’ estadounidense como de un sistema de discriminación racial.
CONFINAMIENTO DE ALEMANES......PARTE 5
Sin embargo, la investigación sobre arrestos en América Latina nos recuerda que el racismo y la exclusión de ‘nacionalidades enemigas’ iban a menudo de la mano, incluyendo a personas europeas. Entre 1939 y 1945, se trasladó por barco desde Centro América y Sudamérica a 4.058 personas germanas y 2.264 japonesas para ser recluidas en campos de internación. La mayoría de ellas fueron deportadas al ser puestas en libertad en 1945. Si el gobierno de EEUU tenía en la mira a la población germana, italiana y japonesa en el exterior, esto implica que la raza importaba más que la nacionalidad, la lengua, la ciudadanía, y la lealtad a Estados Unidos.
La historiografía nos muestra que no podemos dejar de lado la raza como factor subyacente en el tema del confinamiento. Las categorías raciales le permitieron al gobierno separar las poblaciones según el peligro que representaban para el país. Sin vocablos étnicos, el concepto de nacionalidad enemiga no habría sido posible. Sin embargo, según concuerda la comunidad erudita en general, el tema de raza solo no explica la naturaleza del confinamiento. El gobierno de EEUU siempre manejó el factor raza, junto con otras marcas de diferenciación humana, como son la ciudadanía, la nacionalidad y la autenticidad estadounidense.
Fuera de este país, la única manera de poner en la mira a personas era en base a categorías étnicas o raciales, ya que la mayoría de personas de etnia germana o japonesa en América Latina no ostentaban ciudadanía de Japón o del Tercer Reich. La mayoría de los relevamientos históricos sobre América Latina muestran una larga historia de hostilidad interétnica, una situación en la cual las poblaciones autóctonas se sentían despojadas de derechos por la desproporcionada influencia de una élite ‘extranjera’ germana o japonesa.
La comunidad nipona de Perú dominaba el setenta y cinco por ciento de la economía nacional, la industria y los mercados agrícolas (Conell, x). Por presiones de Estados Unidos, Perú, Panamá, Chile y Colombia llegaron a estar ansiosos por expulsar a las odiadas razas extranjeras que supuestamente les restaban soberanía. Max Friedman afirma que existía tanto antagonismo racial que el gobierno de EEUU fue capaz de expulsar el treinta por ciento de la población germana de Guatemala, veinticinco de Costa Rica, veinte por ciento de Colombia, y más de la mitad de la población germana de Honduras (Friedman, 3).
Por razones aun indeterminadas, la población de etnia germana fue tratada mucho peor en América Latina que en los Estados Unidos, y se arrestó a muchas más personas de ascendencia germana que nipona. El argumento generalmente aceptado por la mayor parte del ambiente erudito en el sentido de que la gente de ascendencia japonesa sufrió desmesuradamente por causa del racismo blanco se contradice por el sufrimiento desproporcionado de las nacionalidades enemigas europeas fuera de los Estados Unidos.
La historiografía nos muestra que no podemos dejar de lado la raza como factor subyacente en el tema del confinamiento. Las categorías raciales le permitieron al gobierno separar las poblaciones según el peligro que representaban para el país. Sin vocablos étnicos, el concepto de nacionalidad enemiga no habría sido posible. Sin embargo, según concuerda la comunidad erudita en general, el tema de raza solo no explica la naturaleza del confinamiento. El gobierno de EEUU siempre manejó el factor raza, junto con otras marcas de diferenciación humana, como son la ciudadanía, la nacionalidad y la autenticidad estadounidense.
Como muestra el antes mencionado caso de América Latina, se aplicó de diversas maneras y en contextos específicos la discriminación racial. En realidad, con frecuencia se hacía caso omiso de estereotipos raciales o étnicos cuando éstos eran contrarios a los intereses nacionales estadounidenses. Las nacionalidades enemigas podían convertirse casi de la noche a la mañana en auténticamente estadounidenses, como fue el caso de la población de ascendencia italiana en 1942 y de la japonesa después de 1945.
Es de crítica importancia recordar que el programa de confinamiento comenzó se inició en un contexto de guerra total. En la apreciación del gobierno de EEUU, las categorías sociales cedían a los intereses económicos, mano de obra y control político que necesitaba el país para sobrevivir a la guerra. Tenía la misma importancia que la raza, la economía y la geopolítica para determinar la suerte de las nacionalidades enemigas. Por esta razón, esta ponencia pasará a analizar ahora la manera en que el estudio de la historia ha interpretado el papel de la economía en el modo en que se practicó el confinamiento.
La mayoría de eruditos está de acuerdo en que los intereses económicos incidieron en determinar el alcance de la erradicación, las poblaciones que se decidió confinar y si los grupos étnicos señalados eran un objetivo colectivo o se procedía en forma individual. La mayor parte de las publicaciones resaltan el hecho de que el gobierno de EEUU estaba muy preocupado de que el confinamiento fuera demasiado costoso y que requiriera una enorme cantidad de fuerza de trabajo. Durante una guerra total, el gobierno necesitaba cada recurso disponible.
La mayoría de eruditos está de acuerdo en que los intereses económicos incidieron en determinar el alcance de la erradicación, las poblaciones que se decidió confinar y si los grupos étnicos señalados eran un objetivo colectivo o se procedía en forma individual. La mayor parte de las publicaciones resaltan el hecho de que el gobierno de EEUU estaba muy preocupado de que el confinamiento fuera demasiado costoso y que requiriera una enorme cantidad de fuerza de trabajo. Durante una guerra total, el gobierno necesitaba cada recurso disponible.
Llevar acero a los remotos campamentos de confinación, transportar a numerosas poblaciones, y poner en servicio a soldados estadounidenses ponía en peligro el empeño bélico. El factor raza no era razón suficiente para que el gobierno excluyera a sectores enteros de población, porque sería sencillamente contraproducente para los intereses de EEUU. Se debía excluir a las poblaciones ‘peligrosas’ solo en la medida en que fuera de beneficio para la seguridad nacional estadounidense y la economía de guerra. Este factor contribuye a explicar por qué se procedió de diferente manera en EEUU que en América Latina, por qué la gente de ascendencia italiana fue puesta en libertad en 1942, por qué en Estados Unidos se arrestó a un porcentaje relativamente pequeño de personas germanas o itálicas, y por qué se apuntó tan desparejamente a la población japonesa en el hemisferio occidental.
Muchas publicaciones señalan que las personas de ascendencia japonesa eran sometidas a mucho menor discriminación, interrogatorio y arrestos en Hawaii que en el continente, a pesar de que la invasión japonesa comenzó en las islas hawaianas. Aparte del arresto inicial de personas individuales sospechadas de espionaje, no se construyeron campos de confinamiento en Hawai y casi ninguna persona de ascendencia japonesa residente fue trasladada de las islas a Estados Unidos para su confinamiento en campos de reubicación. Su raza no era motivo suficiente para arrestar a dicha población en masa. Según la mayoría de historiadores, las razones para que el gobierno de EEUU exceptuara a Hawai radican en el papel integral que desempeñaba la población agrícola, pesquera y mercantil de ascendencia japonesa en la economía del Territorio de Hawai.
Muchas publicaciones señalan que las personas de ascendencia japonesa eran sometidas a mucho menor discriminación, interrogatorio y arrestos en Hawaii que en el continente, a pesar de que la invasión japonesa comenzó en las islas hawaianas. Aparte del arresto inicial de personas individuales sospechadas de espionaje, no se construyeron campos de confinamiento en Hawai y casi ninguna persona de ascendencia japonesa residente fue trasladada de las islas a Estados Unidos para su confinamiento en campos de reubicación. Su raza no era motivo suficiente para arrestar a dicha población en masa. Según la mayoría de historiadores, las razones para que el gobierno de EEUU exceptuara a Hawai radican en el papel integral que desempeñaba la población agrícola, pesquera y mercantil de ascendencia japonesa en la economía del Territorio de Hawai.
Como se evidencia en este caso, el gobierno decidió permitir que una raza de ‘extranjeros enemigos’ considerada potencialmente subversiva permaneciera en libertad cuando redundaba en beneficio económico de la nación en tiempos de guerra total. Hasta el momento, a la erudición historiográfica le resulta poco claro por qué las consideraciones económicas eran menos aplicables a la población japonesa del continente. La mayor parte de publicaciones reconoce que la población japonesa extranjera y la ciudadanía nipona-estadounidense hicieron una significativa contribución a los mercados pesqueros, agrícolas y empresariales de California, Oregón y Washington.
Da la impresión de que desplazar a la población japonesa de la costa del Pacífico tendría efectos muy perjudiciales para la economía de EEUU, de igual manera como en Hawai. Esta contradicción adquiere visos aún más confusos cuando se compara con la población alemana e italiana residente en Estados Unidos, la cual fue escatimada en la misma medida que la japonesa precisamente porque eran de mucha importancia para la economía de EEUU.
En general, las publicaciones sobre la confinamiento de población germana e italiana llegan a la conclusión de que la economía fue la razón principal para que se diera un trato tan diferente a las ‘nacionalidades enemigas’ europeas en comparación con la japonesa. Como en el caso de esta última, el gobierno de EEUU estaba preocupado en cuanto el drenaje financiero y de fuerza de trabajo si se desplazaban grandes poblaciones a campamentos aislados. Este problema era mucho más agudo en el caso de gente italiana y alemana. Mientras que residían solo 126.948 habitantes japoneses en Estados Unidos, había por lo menos 314.105 de ciudadanía alemana y más de 600.000 de ciudadanía italiana, mayormente sobre la costa este (Riley, 173 y Dickerson, 10).
En general, las publicaciones sobre la confinamiento de población germana e italiana llegan a la conclusión de que la economía fue la razón principal para que se diera un trato tan diferente a las ‘nacionalidades enemigas’ europeas en comparación con la japonesa. Como en el caso de esta última, el gobierno de EEUU estaba preocupado en cuanto el drenaje financiero y de fuerza de trabajo si se desplazaban grandes poblaciones a campamentos aislados. Este problema era mucho más agudo en el caso de gente italiana y alemana. Mientras que residían solo 126.948 habitantes japoneses en Estados Unidos, había por lo menos 314.105 de ciudadanía alemana y más de 600.000 de ciudadanía italiana, mayormente sobre la costa este (Riley, 173 y Dickerson, 10).
La población italiana era, por mucho, el grupo inmigrante más numeroso en los Estados Unidos. Había varios millones de personas de ascendencia germana e italiana con ciudadanía estadounidense. Mudar a un masivo número de personas como este, aun cuando fueran consideradas subversivas, sería sencillamente demasiado costoso. En general, las investigaciones referidas al caso italiano concluyen que la población italiana zafó del trato que se le dio a la población germana y nipona casi solamente debido al costo que insumiría el confinamiento de un masivo número de personas de ciudadanía extranjera. Basándose en el argumento planteado por la mayoría de investigadores de que la población itálica y germana era considerada como parte integral de la nación estadounidense, muchas publicaciones señalan que Estados Unidos dependía de mano de obra italiana y germana para ganar la guerra.
Tanto gente italiana como germana (con ciudadanía estadounidense o no), constituían una fuerza vital en la industria automotriz estadounidense, en la pesca de cabotaje y en la industria manufacturera de la región norte de Estados Unidos. Los militares de EEUU dependían de los materiales producidos por nacionalidades potencialmente enemigas en el frente interno. Las consideraciones económicas y la urgencia de la guerra total determinaban que la exclusión racial fuera contraproducente. Por su papel en la guerra en la que estaba empeñado Estados Unidos, resultan ser demasiado importantes para ser erradicadas.
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