viernes, 19 de septiembre de 2014

HOMENAJE A LOS ALEMANES QUE AMAN AL PERÚ

Por Hans - Peter Firbas DEDICADO A LA DOCTORA MARIA REICHE, AL DOCTOR JOHANN FIRBAS Y AL DOCTOR KLAUS HÖNNINGER.

A veces creo que estamos locos. Viene al Perú una alemana a cuidar lo nuestro y lo primero que se nos ocurre es ponerle un apodo despreciable. Se me hace difícil escribir, porque realmente no entiendo nada. Cuando cumplió 43 años esa supuesta loca de la escoba le dedicó todo el resto de su vida (52 años), tiempo y sus ahorros a defender, cuidar, estudiar, proteger y contribuir con su teoría del calendario más grande del mundo sobre las líneas de Nazca. En 1994 la UNESCO le dio el título de PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD. ¿Qué loca era, no?
“Dedicó toda su vida al estudio, a las medidas y orientaciones de los geoglifos estableciendo una relación entre ellos y la posición con respecto a los astros. Demostró que los pobladores de Nazca habían utilizado esta área astronómica para conocer cuándo empezaba cada estación, cuál era la mejor época para cosechar y cuándo se iniciaban las lluvias. Nazca, sin duda, le debe el gran turismo que recibe hoy en día y el número de turistas que viajan hasta allí para conocer las misteriosas líneas,” dice la famosa Enciclopedia de Internet Wikipedia.
Mi padre, el fallecido Dr. Johann Firbas, también alemán, investigó por años y años la solución del gran problema de la nutrición infantil, que radica en crecer sin lo necesario para que su cerebro se desarrolle adecuadamente. Había creado un pan muy económico que contenía las vitaminas, minerales y no tengo idea cuántas cosas más para que un niño pueda resistir esa deficiencia al obtener, gracias a la información de la ciencia de la bioquímica, lo que requiere para llegar a ser inteligente.
También otro estudio de la valiosa contribución de la anchoveta para los niños, pero la prioridad del gobierno y de los empresarios privados era ganar dinero exportándola luego de ser transformada en harina de pescado, en vez de repartirla a nuestros pequeños hambrientos. Y no tienen idea cuánta anchoveta había. Llegamos a ser el primer país exportador de este pescado.
Si más no recuerdo ni caso le hicieron los responsables del gobierno de ese entonces. Mi padre muy molestó agarró su investigación y la tiró al olvido. “Los alemanes no necesitan esto. Los peruanos sí, pero no les interesa. Al tacho de la basura.” Inventó un producto que contiene Magnesio y Zinc y simplemente se lo regaló a alguien para que salga de sus problemas. Atendía gratis y lo increíble era que yo recibía a diario llamadas de la gente que cuidaba mi padre. Era su filtro para que pudiera descansar en sus últimos años. La gente me lloraba diciendo que se había curado de un cáncer, del sida y yo solamente escuchaba cosas lindas. Qué orgullo.
Finalmente, a mi amigo del colegio Alexander Von Humboldt -otro destacado alemán que amó al Perú- lucho y luchó para defender nuestro patrimonio y evitar que el Dakar siga haciendo daño.