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El saqueo de Alemania Millones DM
a) Valores confiscados según sentencias de los tribunales de "Desnazificación" 108.500
b) Botín de las tropas de Ocupación 15.000
c) Confiscaciones "indirectas", tales como expropiación de la Flota Mercante, etc. 138.100
d) Pérdida causada por la "reforma" monetaria impuesta por los Aliados Occidentales 198.000
e) Pérdida causada por los "billetes de Ocupación" emitidos por los Aliados 46.000
f) Desmantelamientos de fábricas 10.000
g) Pérdidas causadas por la limitación artificial del precio del carbón 84.000
h) Confiscación de valores alemanes extranjeros 18.000
TOTAL: 617.600
Esas cifras, naturalmente, sólo abarcan datos que es posible conocer, y que han sido debidamente registrados. Si se pudieran contabilizar las exacciones cometidas, a título individual y de las que no ha quedado constancia alguna, la cifra de 15.000.000.000 D.M. mencionada en el apartado b) quedaría ampliamente multiplicada.
Además, debe tenerse presente que rusos, franceses y americanos, por este orden, se dedicaron a destruir sistemáticamente todo lo que no pudieron llevarse. El valor de los bienes y propiedades deliberadamente destruidos en Alemania y Austria alcanzó la cifra meteórica de 320.000 millones de DM. Esta cifra no incluye el importe de los daños causados por los incendios intencionados de bosques y parques forestales en la Zona Francesa de ocupación: 14.000 millones D.M.
Tampoco puede valorarse el robo de las patentes de invención alemanas, por la sencilla razón de que tal valor era prácticamente incalculable. Fueron confiscadas nada menos que 346.000 patentes de invención. Según el periodista norteamericano Harry Reynolds
"el office of Technical Services", de Washington anunció que, además, se habían encontrado cerca de un millón de inventos y "perfeccionamientos técnicos" en la Alemania Nacional-socialista. Tanto es así que rápidamente fue necesario confeccionar un nuevo diccionario alemán-inglés con 40.000 palabras técnicas y científicas nuevas, relativas a los inventos en cuestión".
El mismo periodista, dos días después, escribía:
"Fuentes oficiales anglo-norteamericanas han admitido que una valiosísima y sorprendente colección de secretos militares, científicos e industriales de incalculable valor ha pasado a manos de los Aliados... Agencias del Estado Mayor combinado anglo-americano han registrado toda Alemania encontrando una enorme cantidad de información sobre armas de guerra, incluyendo una bomba atómica, y nuevos datos en los campos de producción de petróleo, materias primas, productos sintéticos, procedimientos químicos y de ingeniería aerodinámica y construcciones de buques, así como de aviones y
Cohetes teledirigidos. Los rápidos progresos de los ejércitos aliados les impidieron poner en práctica la mayor parte de esos progresos tecnológicos. Los alemanes no sólo habían progresado significativamente en el perfeccionamiento de una bomba atómica y en la producción de agua pesada, sino que además estaban planeando: Un proyectil con piloto, con alcance de 4.800 kilómetros, que podría llevar pasajeros a través del Atlántico en 17 minutos.
Camuflaje contra radar. Motores ultramodernos de propulsión a chorro. Motores diesel de enfriamiento por aire. Mantequilla, alcohol, lubricantes para motores de aviación, jabón y gasolina extraídos del carbón . Torpedos eléctricos propulsados por agua salada . Los resultados de más de dos mil investigaciones hechas ya se han enviado a Washington".
El Teniente Coronel John A. Keck, jefe del departamento técnico de los Servicios de Inteligencia del Ejército de los Estados Unidos, reveló que "los técnicos alemanes llevaban muy avanzados sus planes para montar plataformas del espacio a 7.500 Kilómetros de la Tierra.
Hemos planeado llevar un gran grupo de sabios e investigadores alemanes a los Estados Unidos... Los sabios alemanes hacían planes con alcance para 50 y 100 años. Esos Investigadores tenían como metas lejanas las exploraciones de otros planetas mediante estaciones del espacio fuera del campo de gravedad.
Los investigadores aliados han quedado profundamente impresionados por la solidez de las teorías germanas ". El Coronel Bernard Bernstein, Director del Negociado de Monopolios y Bienes en el Extranjero, judío con pasaporte norteamericano, y que, además, ostentaba el cargo de agregado al Gobierno Militar Norteamericano en Alemania reveló en el Senado de los Estados Unidos.
"Alemania descubrió los dos gases venenosos más potentes del mundo. Estos gases, desconocidos por las autoridades miltares aliadas, son capaces de penetrar cualquier máscara antigás de las conocidas". Se trataba de los gases Tabun y Saryn. El Tabun es incoloro e inodoro, a través de ojos y pulmones, paralizaba el sistema nervioso y mata en cinco minutos.
Naturalmente, todo esto es condicional pasado, pues el monstruo Hitler ya dijo en 1935 que nunca emplearía gases y no dio apoyo al desarrollo de esta arma que sus químicos habían descubierto. Se trataba de un arma criminal, ciertamente, pero era el arma absoluta, pues, como atestiguaba el técnico Bernstein, no existía careta antigás que pudiera oponérsele. El gas Saryn, por su parte podía paralizar el sistema muscular y matar en cuestión de minutos. Habían, igualmente, los químicos alemanes, descubierto los gases llamados psicoquímicos, uno de los cuales dejaba sumidos a los soldados en un sopor completo y otro les volvía totalmente apáticos aún ante los más poderosos estímulos.
Pedimos excusas por esta digresión, pero nos ha parecido oportuno traer a colación -al hablar de los inventos alemanes robados por los vencedores- este tema, que demuestra, creemos que irrefutablemente, que, aparte la bomba atómica -casi a punto- los alemanes disponían del arma absoluta y no la emplearon. Escrúpulos que los vencedores no experimentaron en Hiroshima, ni en Nagasaki, ni en Dresde, ni en mil otros lugares y circunstancias.
Para completar el cuadro del saqueo de Alemania -perpetrado por los que se decían partidarios y defensores del Derecho - hay que mencionar que se obligó, unos años más tarde, al sedicente "Gobierno de la República Federal de Alemania", implantado por los ocupantes norteamericanos, a reconocer una deuda de reparaciones de 3.600.000.000 de marcos, pagaderos al Estado de Israel, que ni siquiera existía cuando las pretendidas exterminaciones de Judíos tuvieron lugar.
Naturalmente, todo esto es condicional pasado, pues el monstruo Hitler ya dijo en 1935 que nunca emplearía gases y no dio apoyo al desarrollo de esta arma que sus químicos habían descubierto. Se trataba de un arma criminal, ciertamente, pero era el arma absoluta, pues, como atestiguaba el técnico Bernstein, no existía careta antigás que pudiera oponérsele. El gas Saryn, por su parte podía paralizar el sistema muscular y matar en cuestión de minutos. Habían, igualmente, los químicos alemanes, descubierto los gases llamados psicoquímicos, uno de los cuales dejaba sumidos a los soldados en un sopor completo y otro les volvía totalmente apáticos aún ante los más poderosos estímulos.
Pedimos excusas por esta digresión, pero nos ha parecido oportuno traer a colación -al hablar de los inventos alemanes robados por los vencedores- este tema, que demuestra, creemos que irrefutablemente, que, aparte la bomba atómica -casi a punto- los alemanes disponían del arma absoluta y no la emplearon. Escrúpulos que los vencedores no experimentaron en Hiroshima, ni en Nagasaki, ni en Dresde, ni en mil otros lugares y circunstancias.
Para completar el cuadro del saqueo de Alemania -perpetrado por los que se decían partidarios y defensores del Derecho - hay que mencionar que se obligó, unos años más tarde, al sedicente "Gobierno de la República Federal de Alemania", implantado por los ocupantes norteamericanos, a reconocer una deuda de reparaciones de 3.600.000.000 de marcos, pagaderos al Estado de Israel, que ni siquiera existía cuando las pretendidas exterminaciones de Judíos tuvieron lugar.
Pero la realidad es que, hasta 1975, el Gobierno de Alemania Federal había pagado al de Tel Aviv la cifra astronómica de 52.400.000.000 marcos, estando previstos otros 27.600.000.000 marcos hasta, finales de 1980. Además de ello, Israel ha recibido de Alemania, gratuitamente, en mercancías solo, el equivalente de 750 millones de dólares, a saber, 60 unidades navales, 5 centrales térmicas construidas por los alemanes en Israel, modernización del sistema ferroviario y del puerto de Haifa, contribución a la canalización del desierto de Negev, equipamiento para la explotación de una mina de cobre, tractores, maquinaria, herramientas y 190 millones de dólares en petróleo.
Alemania Federal, en fin, paga reparaciones, a título individual, por los motivos más fútiles a Judíos dispersos por los cinco continentes, que alegan que a ellos o a sus ascendientes se les causaron daños, valorados en tanto y cuanto, y los "tribunales" les dan la razón. Como dijo Lord Halifax, el pariente por alianza del Rothschild londinense: Luchamos por la sustitución de la Fuerza Bruta por la Ley como Arbitro entre las Naciones. Cómo dijo Roosevelt: Luchamos en defensa del derecho de los pueblos a disponer de sí mismos. Como dijo Stalin: Luchamos contra el Imperialismo y la opresión de los pueblos. Como dijo Churchill: Luchamos por la libertad.
Y, como colofón a tan sabias máximas; como dijo Roosevelt: Luchamos por la defensa de los principios cristianos.
Y, como colofón a tan sabias máximas; como dijo Roosevelt: Luchamos por la defensa de los principios cristianos.