domingo, 26 de abril de 2020

LA DURA OPOSICIÓN CONTRA LAS RESTRICCIONES EN ALEMANIA

Hans-Peter Firbas.- Es indiscutible que actualmente existen en Alemania verdaderos patriotas que defienden su país poniendo en peligro su estabilidad emocional y jurídica. Mi blog no me dejará mentir por la cantidad de información que usted va a encontrar sobre la historia de esta gran nación y las consecuencias que soporta hasta hoy, ocasionadas por la Segunda Guerra Mundial.


No me cansaré de decir que es preocupante saber que mi Vaterland no es libre y muchos de los pasos que realizó, realiza y realizará son ordenados por un grupo de poder externo a los verdaderos compatriotas. Ese grupo, al que le exigimos hace muchísimos años que nos devuelvan Alemania, porque Alemania no le pertenece a los alemanes.

Hemos apoyado con toda nuestra fuerza a la Canciller Angela Merkel en momentos duros, como en los que abrió las puertas de la nación de par en par para que ingresaran miles y miles de refugiados e inmigrantes enfermos, muertos de hambre, sin agua, comida, salud y entre ellos, miles de niños. Todos los países del mundo cerraron sus fronteras o por compromiso aceptaron algunas decenas de ellos. Alemania se puso de pie sin medir las consecuencias de sus actos y estuvimos de acuerdo, ya que la prioridad es la vida, sea de alemanes o extranjeros por igual.

Tuvimos un serio problema de censura y de espionaje cibernético contra mi persona, que se encuentra documentado y denunciado por la misma Sociedad Interamericana de Prensa. Lo efectuamos públicamente a través de cartas dirigidas a la misma Canciller Angela Merkel. Enfrentamos una persecución por denunciar la manipulación de las noticias en un medio de comunicación estatal de Alemania, delito claramente mencionado en la Ley Fundamental de mi país con relación a la Libertad de Expresión y Prensa. La falta también se encuentra documentada acá mismo. 

También los artículos escritos en este blog al respecto no me dejan mentir. El haber sido atendido personalmente en ese entonces por el mismo Ministro de Justicia Heiko Mass fue valioso para mí. Saber que mi país me protege. Sin embargo es cuando confirmé lo que sabía y que está escrito líneas arriba.

Como el haber conocido a prominentes miembros del naciente partido Alternativa Para Alemania, AfD, sus siglas para Alternative für Deutschland, de oposición de la Canciller Merkel y de su coalición, con el cual comparto muchos de sus puntos de vista sobre Alemania y su futuro.

Sin embargo, en momentos como este la política no vale nada. Los políticos que se vayan a su casa, que se escondan en los sótanos anti nucleares con víveres para varios años y no salgan. Estamos en una situación de guerra científica, no de balas o palabras o discursos y la actuación de la canciller Angela Merkel, a mi modesto entender, ha sido brillante.

Soy consciente que, a pesar que el confinamiento en Alemania realmente no ha existido, ya que la jefa de gobierno fue consejera y no dio órdenes, sí se tomaron algunas decisiones que afectan lo que los alemanes más adoramos: la libertad a través de sus diferentes manifestaciones. Libertad a trabajar, libertad a reunirse, libertad a reclamar en las calles, libertad de pasear a mi mascota, libertad de tomarme una cerveza a las tres de la mañana en un bar, en fin.

Pero esa situación es insostenible en una batalla contra un enemigo invisible y había que hacer algo. Y Merkel lo hizo. Y tocó mi herida, mi herida de saber que las libertades para mis compatriotas iban a ser vulneradas. Pero eran necesarias y además son mínimas. Pero esas medidas le significarán a miles de empresas y ciudadanos entrar en quiebra. Cerrar negocios, quedarse sin trabajo y deber pasar varios meses o quizás años en las calles obligados a usar máscaras en las caras. Lamentablemente es necesario. 

"Mi país ha decaído a una tierra de muertos vivientes. Zombis, donde sea que mires. Muertos vivos que no pueden hacer nada, que no cuestionan nada, que se entregan a creerle ciegamente a su gobierno. Primero le dicen que mantenga la higiene y la distancia, luego restringen gradualmente el derecho de reunión, restringen su libertad de viajar, cierran escuelas, quitan el trabajo, quitan los contactos sociales, construyen muros en sus familias, y ahora deben usar máscaras," escribe uno de los más famosos bloggers de Alemania Carsten Jahn, con quien coincido plenamente también en muchos de sus discursos.

"Te clavan el miedo gradualmente en la cabeza y te rindes ante él. Nos llamaron teóricos de la conspiración, nazis, extremistas, racistas o simplemente negadores o disidentes. Todavía crees cada palabra que pronuncian esas lenguas falsas que no son realmente tuyas. Les advertimos sobre el colapso económico, sobre las prohibiciones de contacto. Nos restringen los derechos y libertades fundamentales, gracias a la Ley de Protección de Infecciones de 1968," continúa el comunicador.

"Ahora vendrá el impuesto sobre la riqueza, incluso se habla de repartir los gastos (de la pandemia) y los Eurobonos todavía están en discusión. ¿Qué te parece cómo se pueden financiar los cientos de miles de millones? Lo obtendrán de nosotros, del pueblo alemán. No digas que no te lo advertimos. Corres como zombi privado de libertad. Es triste en lo que se ha convertido nuestra orgullosa patria. 82 millones de personas abatidas que se rinden al miedo." 

"¿Qué tan lejos deberían llegar hasta que finalmente noten que su jaula se está estrechando cada vez más? Mañana llega el requisito de la máscara y la tendrás que usar. La ciencia ha demostrado claramente que su efectividad es limitada, pero quieren que la uses y tienes tanto miedo, que al final la usarás."

"La libertad no es solo una palabra, la libertad no es una frase hueca, la libertad es lo que toda persona en este mundo tiene derecho. Deberías recordar eso. Mire a los ojos de sus hijos, a quienes ya no se les permite jugar en los parques infantiles. El futuro son nuestros hijos. Si quieres que sean libres, entonces trae de vuelta la libertad. Nadie dice que será fácil. Será difícil, pero juntos somos fuertes."

He querido compartir con ustedes estas duras palabras de digerir de Carsten Jahn para que comprendan más al pueblo alemán. Ese es su sentimiento. Pero el señor Jahn olvidó una cosa muy importante sobre nuestro pueblo: la solidaridad. Hace días se mandó a traer en bus 50 niños huérfanos de origen sirio para colocarlos en casas de familias de Alemania y muchos enfermos graves de Italia y Francia están siendo atendidos en hospitales alemanes.

Si tenemos que usar máscaras, si tenemos que quebrar o cerrar e inclusive, como muchos ancianos alemanes lo han dicho, "si tenemos que morir para que nuestros niños regresen pronto a la escuela, seremos los primeros en ofrecer la vida por el futuro de Alemania."

Frei & Stolz Vaterland