La oficina de Derechos Humanos de la ONU, presidida por Michelle Bachelet, manifestó su preocupación por la llegada del virus a lugares de detención donde el aislamiento es básicamente imposible y pidió medidas urgentes a los gobiernos.
"El Covid-19 ha empezado a golpear prisiones y centros de detención de migrantes, también lugares de cuidado de personas de la tercera edad y hospitales psiquiátricos, esas instituciones están en un riesgo evidente", explicaron en un comunicado.
Bachelet pidió, incluso, reducir la población carcelaria si es necesario para bajar los factores de riesgo. "Las autoridades deberían buscar formas para liberar aquellas personas especialmente vulnerables al Covid-19, entre ellos los detenidos más viejos o enfermos, también convictos de crímenes menores", aconsejó la ONU.
En Colombia, el debate ya se venía dando luego de que cientos de prisioneros de diez cárceles del país se amotinaron y protestaron la semana pasada ante el miedo que produce la pandemia que ha dejado más de 19.000 muertos en todo el mundo. Las protestas en ese país se saldaron con 23 muertos.
Solo en Colombia, por dar un ejemplo, hay una sobrepoblación carcelaria del 54 %, según cifras oficiales. Las autoridades penitenciarias dicen que hay 124.188 reos en instituciones que tienen capacidad de 80.156 reclusos. Políticos de distintos frentes han empezado a hacer un llamado para que se alivien esas condiciones antes que el virus cause una tragedia.
Esa condición es una de las preocupaciones de Bachelet, que agregó: "La gente está prisionera en condiciones poco higiénicas, con servicios de salud inadecuados o casi inexistentes. La distancia física y el aislamiento en esas condiciones son prácticamente imposibles".
Algunos de los países más afectados por la pandemia ya han empezado a tomar algunas de esas medidas como liberar prisioneros. Estados Unidos, Canadá, Alemania e Irán han liberado a miles de detenidos.
Las autoridades de la cárcel más poblada de Alemania, la de Rhine Norte de -Westphalia, liberaron a 1.000 prisioneros que estaban a poco tiempo de cumplir sus sentencias. Solo excluyeron a condenados por delitos de abuso sexual o prisioneros violentos de la lista.
REUTERS / AFP
