Hans-Peter Firbas.- Tras varias temporadas acompañadas de un sacrificado y profesional trabajo al más alto nivel, el Gran Premio de la República Checa 2020, desarrollado en Brno, marcó para la austriaca KTM – Red Bull Racing su primera victoria en la máxima categoría del motociclismo mundial.
Esta carrera entregará, sin lugar a dudas, el nacimiento de una nueva estrella, el sudafricano Brad Binder, quien en su tercera competencia logró un triunfo que fue un verdadero golpe al status quo de la especialidad reina del deporte motor sobre dos ruedas.
Una década de supremacía repartida entre Yamaha y Honda, en la cual ambas se alternaban en la consecución de los títulos mundiales de constructores. Además, Marc Márquez dictador entre los pilotos obteniendo seis coronas en las últimas siete temporadas. Antes era el italiano Valentino Rossi, quien entre el 2000 y el 2009 también logró siete campeonatos mundiales.Este 2020, quizás por la pandemia o por razones vinculadas a ellas, como el contar con más tiempo para preocuparse en las unidades de competición, habría servido para que nuevos aires cayeran sobre las dos primeras fechas españolas y sobre la de la República Checa, que nos mostraron al piloto de Yamaha Fabio Quartararo como el mejor en Jerez de la Frontera y el pasado fin de semana al joven Brad Binder, quien tiene el mérito también de haber subido la bandera de su país por vez primera a lo más alto del podio.
Binder pagó 67 a 1 en las apuestas deportivas
Con apenas 24 años de edad, recibió por adelantado este gran obsequio, ya que el 11 de agosto cumplió 25. ¡Qué manera de celebrar la primera para él, para KTM y para Sudáfrica simultáneamente! Sin ser experto en apuestas deportivas, pude informarme que el aficionado que había apostado 1 Euro por Binder se metió al bolsillo la nada despreciable suma de 67, así que provecho a los fanáticos que creyeron en él.
La pole position la había logrado el francés Johann Zarco en Ducati, escoltado en la fila uno por Fabio Quartararo y Franco Morbidelli, compañeros en Yamaha. Más atrás Aleix Espargaro en Aprilia, Maveric Viñales en otra Yamaha y los muchachos de KTM Pol Espargaro y Brad Binder completaban los mejores siete en la grilla de salida. Una partida limpia, sin inconvenientes, pero desde el segundo inicial se pudo observar que las estrategias de puesta a punto y el uso adecuado de los compuestos de neumáticos fueron fundamentales para el resultado final.
La sociedad entre pilotos y sus máquinas
Mientras Johann Zarco, el hombre de la pole, no pudo conservar la punta desde la bandera verde, primero fue la Yamaha de Franco Morbidelli la que se encargó no sólo de salir adelante del pelotón, sino metro a metro comenzó a dispararse de sus rivales, tomando la posición de privilegio con supremacía, lo que parecía que no afectaría el continuar como líder en la República Checa. Sin embargo, la elección del compuesto de los neumáticos posteriores de él y de Binder fueron diferentes. La razón por la que Morbidelli se disparaba era porque el posterior era más blando que el del ganador.
A medida que avanzaba la competencia, Binder, de la séptima casilla de la grilla, ya en la segunda vuelta era tercero, aunque habría que agregarle en este caso la frase “no tienes nada que perder, sino mucho que ganar”. Así que comenzó arriesgándose. Morbidelli pudo resistir los embates de Binder hasta el giro 12, donde fue adelantado sin mayor esfuerzo. Ahora bien, no sólo era la KTM de Binder la que estaba rindiendo una excelente performance. Lo propio hacía su compañero Pol Espargaro, quien cometió un error de conducción y perdió su cuarto puesto tras una caída, cuando parecía que se iba a sumar a Binder en el podio.
La próxima jornada será en Austria
Luego de Binder clasificaron Franco Morbidelli y Johann Zarco, convirtiéndose ellos en los tres del podio. Más atrás arribaron Alex Rins en Suzuki, el inacabable Valentino Rossi en Yamaha, Miguel Oliveira en KTM, Fabio Quartararo en Yamaha, Takaaki Nakagami en Honda, Jack Miller en Ducati y décimo Aleix Espargaro en Aprilia. Tras estos resultados Quartararo suma 59, Viñales 42, Morbidelli y Dovizioso 31, Binder y Zarco 28 y Rossi 27. El 16 y 23 de agosto se desarrollarán la cuarta y quinta paradas en el Autódromo Red Bull Ring de Spielberg, donde Ducati viene ganando año tras año. Será la oportunidad para que los locales de KTM busquen repetir la hazaña de Brno y vayan por su segunda bandera a cuadros.
La recuperación de Marc Márquez
Más allá de los muchos intentos de Marc Márquez y todo el equipo Honda para que corriera en el Gran Premio de la República Checa, en Brno, este fin de semana, el campeón no pudo estar presente y se perdió una nueva cita. Hubo un gran grupo de médicos y especialistas que consideraban que se estaba dañando la salud de Márquez, al no dejar que su recuperación sea natural y no forzarla con ejercicios y/o actividades de dudosa efectividad. La dependencia del equipo Honda hacia Márquez es más que evidente. Tras haber sufrido la fractura del húmero derecho en la primera fecha en Jerez de la Frontera, no participó de la segunda carrera en el circuito, por lo que resignó muchísimos puntos en el campeonato de MotoGP, al igual que la pasada en Brno.
El año pasado fue completamente diferente para Marc. El 2019 no tiene punto de comparación, ya que en esa oportunidad rozó con la perfección, con apenas una carrera por detrás del segundo puesto (abandonó en Estados Unidos). A esto se le suma que ningún otro piloto que no sea él consiguió más de dos triunfos. Terminó el torneo con 420, muy por encima de los 269 de Andrea Dovizioso (Ducati). Esperaremos a ver si su retorno resulta efectivo en Austria.