Parte de este discurso del Presidente de Uruguay Luis A. Lacalle. Mientras en Uruguay no llegan a 1,700 contagiados y a 50 muertos sin haber tomado ninguna medida contra los derechos humanos y contra las sagradas libertades de desplazamiento, inviolabilidad de domicilio, derecho a reunión, nada de cuarentenas ni confinamientos y mucho menos toque de queda, el Presidente de Perú, Martín Vizcarra arruinó nuestro país con más de 70,000 muertos, más de dos millones contagiados (cifras no oficiales basadas en estudios reales) y una economía destrozada, violando todas las leyes internacionales y la Constitución de Perú.
Ojalá tuviéramos un jefe de estado inteligente y honrado. La justicia se encargará de él y de su banda de delincuentes. La libertad es sagrada. Mañana domingo, todo el Perú, 33 millones de personas, estarán en arresto domiciliario. Vizcarra pagará tarde o temprano el genocidio que ocasionó.
