miércoles, 27 de enero de 2021

LOS PERROS: SERES QUE LLEGARON DEL CIELO LLENOS DE AMOR

Hans-Peter Firbas. – Cuando comenzó la pandemia hace casi un año, un mes antes había mudado de casa a un pequeño departamento. El trajín, apuro y pasar de un lugar amplio a otro estrecho, puso a mis perritas en jaque. A poco de instaurada la inmovilización, la imposibilidad de salir y la costumbre de estar en un espacio muy amplio fueron unas intempestivas modificaciones a su entorno natural y social.

A días de estar metidos en el departamento, ambas enfermaron de ansiedad y estrés, complicando su situación con diarreas y la respectiva deshidratación. Tras años de vivir en casa se encontraron de pronto en otro lugar y encerradas. A diferencia del ser humano, los perros viven bajo una percepción completamente diferente a la nuestra. Mientras para usted sus ojos mandan, para ellos el olfato y la audición componen las principales fuentes para captar la realidad e interpretarla con su peculiar manera de percibirla.

El perro doméstico proviene del lobo salvaje, quien en un momento de la historia hace más de 30 mil años, logró negociar con los seres humanos de entonces protección por comida, cobijo y amor. El perro pasó a ser el cuidador de los animales de las personas que tenían sus primeros ganados y siempre atento a algún enemigo animal o humano que se acerque a ‘su’ propiedad en busca de problemas.

Ese cambio en la conducta del lobo salvaje a un perro domesticado es interpretado de muchas maneras. Desde una intervención extraterrestre en su constitución genética, hasta otra prueba de la Ley de Charles Darwin. La del más fuerte, la especie que tiene la capacidad de adaptarse a las nuevas condiciones que nos rodean. Sin embargo, mi propósito no va por este camino, sino contarles que nuestras queridas perrunas se encuentran en otro nivel sensorial y de existencia eterna.

Como olfatear algo desde una distancia que ningún ser humano lo podría percibir, hasta escuchar un sonido imposible de captarlo para nuestra especie. Somos como una radio AM y otra FM. Cada uno va por su frecuencia. No entraré a información científica innecesaria en esta nota. Por propia experiencia durante décadas he estudiado las conductas de mis propios canes y utilizar todo tipo de información que podría recibir sobre ellos.

Tampoco contaré anécdotas que probablemente no las crea. Lo que si les contaré es que los perros deben recibir ciertas condiciones mínimas para que sus vidas sean realmente un aporte positivo a nuestra alma y corazón. Ellos anteponen un amor incondicional hacia su amigo. En Alemania, se evitan utilizar términos como mi perro, mi mascota. Son nuestros socios, no somos sus propietarios, somos sus entrañables compañeros. Poseo una vasta colección de valiosa data sobre ellos, pero hoy seré breve en explicarles algo muy importante para no dejarlo pasar por alto, cuando se trata de tus fieles perros.

A diferencia de nosotros, ellos no comprenden los hechos como usted o yo, ya que el lenguaje verbal no existe, pero poseen herramientas más avanzadas en asuntos vinculados al honor, la ética, el respeto, la amistad y la limpieza de su alma, que siempre estarán a su servicio sin pedir nada a cambio. Cuando me mudé construí un segundo piso y costó entrenamiento para que Chaska y Kiara perdieran el miedo a una nueva zona en el hogar.



Vídeo disponible en
https://www.youtube.com/watch?v=fq-QgMOIgLE