Existía opiniones masivas desfavorables para entrar en la batalla. Los estadounidenses aparentaban rechazar a Adolf Hitler y el Tercer Reich, pero existían conservadores radicalizados con ideas claramente antisemitas.
USA llegó a tener en los años 30 una formación abiertamente nazi llamada German American Bund (Hermandad germano-americana). Pese a que los vínculos directos con el Tercer Reich no están claros, lo cierto es que utilizaba en sus reuniones símbolos como la esvástica.
La organización estaba duramente jerarquizada a imagen y semejanza del partido nacionalsocialista alemán y llegó a fundar una organización de corte paramilitar y a construir campos de verano para adoctrinar a niños y jóvenes.
El periodista Jaume Pi señalaba que "el contexto mundial les era favorable para crecer. Durante la etapa de entreguerras, el antisemitismo fue ganando adeptos en los EE.UU. a imitación del auge de los fascismos en Europa. Los años 20 son los de la popularidad del periódico el The Dearborn Independent, propiedad del magnate de la automoción Henry Ford. Fue un diario de una enorme tirada cuya línea editorial no disimuló nunca su aversión a los judíos. La influencia de Ford jugó un papel clave en el desarrollo de las ideas de corte fascista en los EE.UU. de los años 30."
En 1933, los nazis promovieron en USA directamente la fusión de todas las asociaciones de la colonia germana en una única organización: la Friends of New Germany (Amigos de la Nueva Alemania).
El periodista Jaume Pi señalaba que "el contexto mundial les era favorable para crecer. Durante la etapa de entreguerras, el antisemitismo fue ganando adeptos en los EE.UU. a imitación del auge de los fascismos en Europa. Los años 20 son los de la popularidad del periódico el The Dearborn Independent, propiedad del magnate de la automoción Henry Ford. Fue un diario de una enorme tirada cuya línea editorial no disimuló nunca su aversión a los judíos. La influencia de Ford jugó un papel clave en el desarrollo de las ideas de corte fascista en los EE.UU. de los años 30."
En 1933, los nazis promovieron en USA directamente la fusión de todas las asociaciones de la colonia germana en una única organización: la Friends of New Germany (Amigos de la Nueva Alemania).
Fue el mismo Rudolf Hess, entonces mano derecha del Führer, el que hizo el encargo a Heinz Spanknöbel, un alemán recién inmigrado a los EE.UU. La German American Bund tuvo su auge en 1939, con un mitin en Nueva York al que asistieron más de 22.000 personas.
El antisemitismo tuvo muchos adeptos en los años 30, especialmente gracias al predicador católico Charles Coughlin, quien utilizó la radio para llevar sus mensajes de odio.
Esta organización nazi estadounidense solo llegó a alcanzar los 25.000 militantes, pero las simpatías por las ideas que representaba Hitler tuvieron muchas más expresiones. De hecho, el Bund solo fue uno de los partidos y grupos que conformaban la extrema derecha del momento. Cabe mencionar algunos: el Partido Cristiano y su brazo militar, la Legión de Plata, liderados por el siniestro ocultista William Dudley Pelley; los Defensores de la Fe Cristiana, del evangelista Gerald Burton Winrod, o el Frente Cristiano, una formación que contó con el apoyo del influyente sacerdote católico Charles Coughlin. Este personaje tuvo un papel muy destacado, sobre todo porque gozó de una enorme popularidad al contar con el novedoso altavoz de la radio para hacer llegar sus proclamas antisemitas y anticomunistas. Contaba con una audiencia de más de 30 millones de personas.
Lejos de estos apoyos más explícitos, un movimiento de masas unió a toda la derecha conservadora: el America First Committee. Fue en esta organización donde se concentró la mayoría de estadounidenses que se sentían próximos a las ideas extremistas -especialmente les unía un furibundo anticomunismo- pero que prefirieron ocultar sus preferencias por los alemanes y se focalizaron en un solo objetivo: que los EE.UU. no se implicaran en la guerra europea.
El aislacionismo estaba profundamente arraigado entre los norteamericanos, especialmente después de la Primera Guerra Mundial. De hecho, EE.UU. se mantuvo al margen de casi todos los conflictos de entreguerras -incluida la Guerra Civil Española-, cumpliendo a rajatabla una serie de leyes autoimpuestas de neutralidad. Así, los movimientos no intervencionistas eran inicialmente de carácter muy heterogéneo: una mezcla de patriotismo y de pacifismo bastante sui generis. Incluso los comunistas eran, al principio, contrarios a la intervención.
Admirador del Tercer Reich, el célebre aviador Charles Lindbergh fue la cara más conocida del America First Committee, el principal lobby anti-intervencionista
Sin embargo, al empezar la guerra en 1939, se organizó una plataforma mucho más agresiva contra el presidente Roosevelt, que defendía abiertamente a franceses y británicos. Fue un grupo de estudiantes de Yale quien fundó en verano de 1940 el America First Committee, que contó con ilustres apoyos como el del mencionado Ford, la hija de Theodore Roosevelt, Alice Roosevelt Longworth, Walt Disney o el arquitecto Frank Lloyd Wright.
"El comité creció en poco tiempo de forma exponencial: llegó a tener 800.000 miembros y 450 sedes por todo el país. El apoyo del predicador Coughlin contribuyó a su rápido ascenso. Su principal portavoz fue el aviador más querido por los estadounidenses: Charles Lindbergh, el primer hombre que en 1927 cruzó el Atlántico en un vuelo sin escalas. Amigo de Ford, Lindbergh pudo conocer de cerca el funcionamiento de la Luftwaffe en Alemania -invitado por los nazis- y no ocultaba su admiración por los logros tecnológicos del Tercer Reich," agregaba el periodista en La Vanguardia.